{"id":1039,"date":"2018-08-30T14:07:35","date_gmt":"2018-08-30T20:07:35","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=1039"},"modified":"2018-08-30T14:09:43","modified_gmt":"2018-08-30T20:09:43","slug":"mision-es-hablar-de-jesucristo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=1039","title":{"rendered":"Misi\u00f3n es hablar de Jesucristo"},"content":{"rendered":"<h3>III Lecci\u00f3n de Aula Misionera<\/h3>\n<div id=\"attachment_1041\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Misi\u00f3n.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-1041\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-1041 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Misi\u00f3n-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Misi\u00f3n-300x225.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Misi\u00f3n-768x576.jpg 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Misi\u00f3n-1024x768.jpg 1024w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Misi\u00f3n-150x113.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Misi\u00f3n.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1041\" class=\"wp-caption-text\">Ir por el mundo anunciando el Evangelio: no debemos perder de vista que el llamado es para todos.<\/p><\/div>\n<p>Antes de volver al Padre, que lo hab\u00eda enviado, Je\u00ads\u00fas mand\u00f3 a los ap\u00f3stoles que fueran por el mundo para anunciar el evangelio. El mandato de Jes\u00fas sigue resonando en los o\u00eddos y en el coraz\u00f3n de todo cristiano, para que asuma el compromiso de la evangelizaci\u00f3n, de acuerdo a su vocaci\u00f3n espec\u00edfica.<\/p>\n<p>Hablando a los obispos de Am\u00e9rica, el Papa Juan Pablo II les dec\u00eda que la Nueva Evangelizaci\u00f3n, a realizar en el continente, se propone poner a Jes\u00fas en la mente y en el coraz\u00f3n de cada latinoamericano, para que pueda anunciarlo con su boca a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>El origen, el centro y la meta de la evangelizaci\u00f3n es Je\u00adsucristo. \u201c<em>Evangelizar<\/em> &#8211; afirma Pablo VI en la \u00ab<em>Evangelii Nuntiandi\u00bb<\/em> &#8211; <em>constituye la dicha y la vocaci\u00f3n propia de la Iglesia, su identidad m\u00e1s profunda y su misi\u00f3n espec\u00edfica<\/em> (EN 14). No hay evangelizaci\u00f3n en sentido propio y pleno mien\u00adtras no se anuncie la persona y la obra de Jes\u00fas de Nazaret. La Misi\u00f3n debe anunciar el nombre, la doctrina, la vida, las promesas y las exigencias de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Jes\u00fas vino para inaugurar el Reino. \u00c9l es la realizaci\u00f3n del Reino de Dios, pues en El habita y manda Dios. \u00c9l es el rostro humano de Dios y el rostro divino del ser humano. Cristo ha de ser anunciado con el gozo y con la fuerza que da el Esp\u00edritu Santo, a quienes, por el anuncio de la Palabra, creen en \u00e9l y lo aceptan y proclaman como su Se\u00f1or.<\/p>\n<p><strong>1. La Misi\u00f3n brota del encuentro perso\u00adnal con Jes\u00fas<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_1040\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Testigos-.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-1040\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-1040 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Testigos--300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Testigos--300x225.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Testigos--768x576.jpg 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Testigos--1024x768.jpg 1024w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Testigos--150x113.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Testigos-.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1040\" class=\"wp-caption-text\">San Daniel Comboni es testimonio para nosotros en la b\u00fasqueda del cumplimiento al llamado del Se\u00f1or.<\/p><\/div>\n<p>El testimonio es la primera forma de anunciar a Jes\u00fas. El Nuevo testamento evidencia un hecho: los que se en\u00adcuentran con Jes\u00fas cambian su modo de ser, act\u00faan como creaturas nuevas: su vida se transforma, los enfermos sanan, los pose\u00eddos son liberados, los pecadores se convierten, todos glorifican a Dios.<\/p>\n<p>De Jes\u00fas &#8211; puntualiza el evangelista Lucas &#8211; sale una fuerza que sana a todos y los pone en la justa direcci\u00f3n, los hace verdaderos, aut\u00e9nticos. Precisa luego que esa fuerza es el Esp\u00edritu Santo. Encontrar a Jes\u00fas y conocerle es la gracia m\u00e1s grande, es entrar y gozar ya de la vida. Los evangelios nos dicen que la \u201cconversi\u00f3n\u201d, de la que nos habla la Biblia, es conversi\u00f3n a Jes\u00fas, conocerle, aceptarle y entrar en su \u00f3rbita haci\u00e9ndolo \u201cSe\u00f1or\u201d de nuestras vidas y personas\u201d. San Juan no habla de conversi\u00f3n, sino de <strong>\u201cver a Jes\u00fas<\/strong>\u201d, <strong>\u201cconocerle\u201d<\/strong>, <strong>\u201cestar, permanecer en Jes\u00fas\u201d<\/strong>.<\/p>\n<p>San Pablo expresa su conversi\u00f3n en t\u00e9rminos de pasar del desconocimiento al conocimiento de Cristo, como de la oscu\u00adridad a la claridad de la luz: <strong>\u201cDios que me llam\u00f3 desde el seno materno por su gracia, tuvo a bien revelarme a su Hijo, para que le anunciase entre los gentiles\u201d<\/strong> (Gal 1,15-16)<\/p>\n<p>Para Pablo conocer a Cristo es el gran don que Dios nos hace y constituye la meta de nuestras aspiraciones. En la carta a los Filipenses confiesa en actitud de s\u00faplica: <strong>\u201cConsidero que todo es p\u00e9rdida ante la sublimidad del conocimiento de Cristo Jes\u00fas&#8230; Quiero conocerle y experi\u00admentar en m\u00ed el poder de su resurrecci\u00f3n y la comuni\u00f3n con sus padecimientos para ser part\u00edcipe de su gloria\u201d<\/strong> (FIp 3,10 -11).<\/p>\n<p><strong>2. Mu\u00e9strame tu rostro, Se\u00f1or<\/strong><\/p>\n<p>El evangelizador no es un charlat\u00e1n, sino un testigo. Avala el anuncio con el testimonio de una vida vivida integralmente en la verdad de Cristo, impregnada de su luz y de su amor. San Juan en su primera carta subraya que los ap\u00f3stoles hablan de lo que han visto, tocado y vivido a contacto con el verbo de la vida: <strong>\u201cLo que exist\u00eda desde el principio, lo que hemos o\u00eddo, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos acerca de la Palabra de vida, pues la vida se manifest\u00f3, y nosotros lo hemos visto y damos testi\u00admonio\u201d<\/strong> (1 Jn 1,1-2).<\/p>\n<p>El anhelo y ardiente deseo de todo ser humano lo ex\u00adpresa la Biblia en sus plegarias: \u201c<strong>Mu\u00e9strame tu rostro&#8230; Tu rostro buscar\u00e9, Se\u00f1or\u201d<\/strong>. Mois\u00e9s, a quien Dios hab\u00eda revelado su nombre \u201cYavh\u00e9\u201d, le ped\u00eda que le permitiera ver su rostro. \u201c<strong>Mi rostro<\/strong> &#8211; le respond\u00eda Dios &#8211; <strong>no lo ver\u00e1s\u201d <\/strong>(Ex 33, 18-23). Dios reservaba este privilegio para nosotros en la plenitud de los tiempos. El nos concede ver su rostro en Cristo, Hijo \u00fanico del Padre, <strong>\u201cimagen visible del Dios invisi\u00adble\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>El ap\u00f3stol Juan relata en su evangelio un episodio estu\u00adpendo, que conmocion\u00f3 a Jes\u00fas y lo llen\u00f3 de una inmensa alegr\u00eda: <strong>\u201cHab\u00eda algunos griegos de los que sub\u00edan a adorar en la fiesta. Estos se dirigieron a Felipe de Betsaida de Galilea, y le rogaron: \u2018Se\u00f1or, queremos ver a Jes\u00fas\u2019: Felipe fue a dec\u00edrselo a Andr\u00e9s. Los dos fueron a dec\u00edrselo a Jes\u00fas. Je\u00ads\u00fas respondi\u00f3: \u2018Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del Hombre\u2019\u201d<\/strong> (Jn 12,20 &#8211; 23).<\/p>\n<p>En Jes\u00fas vemos a Dios, \u00c9l es Dios hecho hombre, Emanuel, Dios con nosotros.<\/p>\n<p><strong>3. \u00bfD\u00f3nde y c\u00f3mo conocer a Jes\u00fas?<\/strong><\/p>\n<p>Si lo m\u00e1s importante y decisivo para el evangelizador es tener un encuentro personal con Jes\u00fas, es obvio que se pregunte d\u00f3nde puede dar con El. La Iglesia, nuestra Madre y Maestra, tiene la respuesta. Puedes encontrarlo:<\/p>\n<p><strong>&#8211; En la oraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Es la b\u00fasqueda callada y amorosa de Dios, en el silencio, en la alabanza, en la s\u00faplica confiada, en la acci\u00f3n de gra\u00adcias. Jes\u00fas buscaba a Dios y se apartaba para orar, para estar a solas con Dios y conversar con El de las cosas del Reino. El disc\u00edpulo hace lo mismo: se recoge en oraci\u00f3n y pide confiadamente al Padre que le d\u00e9 a conocer a su Hijo Jes\u00fas.<\/p>\n<p>No basta el conocimiento humano, se necesita la luz del Esp\u00edritu Santo. <strong>\u201cNadie puede decir que Jes\u00fas es el Se\u00ad\u00f1or, si no lo mueve el Esp\u00edritu de Dios\u201d <\/strong>(1 Cor 12,3). Al Padre Dios lo que m\u00e1s le complace y agrada es que el disc\u00edpulo conozca a Jes\u00fas, para que lo pueda anunciar a los dem\u00e1s. Si se le pide el don del Esp\u00edritu Santo, \u00c9l lo da sin falta. En una ocasi\u00f3n Jes\u00fas dijo: <strong>\u201cPidan y se les dar\u00e1; busquen y hallar\u00e1n; llamen y se les abrir\u00e1&#8230; Si ustedes, siendo malos, saben dar co\u00adsas buenas a sus hijos \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s el Padre del cielo dar\u00e1 el Esp\u00edritu Santo a los que se lo pidan!\u201d<\/strong> (Lc 11, 9-13).<\/p>\n<p><strong>&#8211; En la escucha de la Palabra<\/strong><\/p>\n<p>Toda la Biblia habla de Jes\u00fas; si quieres conocerle y en\u00adcontrarte con El, abre las Escrituras. En cada p\u00e1gina descubrir\u00e1s su presencia. San Jer\u00f3nimo afirmaba que el desconocimiento de las Escrituras es desconocimiento de Cristo. Toma el texto sagrado, l\u00e9elo con amor, med\u00edtalo con pasi\u00f3n, y beber\u00e1s de sus p\u00e1ginas el fruto codiciado de la Sabidur\u00eda, que es Cristo. El profeta Jerem\u00edas daba testimonio de esto diciendo: \u201c<strong>Cuando encuentro una palabra tuya la devoro, por\u00adque tu Palabra es mi gozo y la alegr\u00eda de mi coraz\u00f3n\u201d<\/strong> (Jr 15,16).<\/p>\n<p>San Juan, al finalizar su evangelio, apunta lo siguiente: \u201c<strong>Estas cosas han sido escritas para que crean que Je\u00ads\u00fas es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengan vida eterna\u201d<\/strong> (Jn 20,34). Lo ha asegurado el mismo Jes\u00fas en el evangelio: <strong>\u201cEl que escucha mi palabra y la cumple, manifies\u00adta que me ama de verdad. Mi Padre le amar\u00e1, Yo tam\u00adbi\u00e9n le amar\u00e9 y me manifestar\u00e9 a \u00e9l\u201d<\/strong> (Jn 14,21).<\/p>\n<p><strong>&#8211; En la Iglesia<\/strong><\/p>\n<p>Los cristianos tenemos esta certeza: a Jes\u00fas le encon\u00adtramos en la comunidad reunida para la acci\u00f3n lit\u00fargica y para los sacramentos. Lo ha garantizado Jes\u00fas. \u00c9l est\u00e1 presente cuando nos reunimos en su nombre para orar, para escuchar su Palabra, para celebrar los sacramen\u00adtos: <strong>\u201cYo les aseguro que donde est\u00e1n dos o tres reunidos en mi nombre, all\u00ed estoy yo en medio de ellos\u201d<\/strong> (Mt 18,20). <strong>\u201cHagan esto en memoria m\u00eda&#8230; Este es mi Cuerpo, esta es mi Sangre\u201d<\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8211; En el servicio amoroso y desinteresado<\/strong><\/p>\n<p>Otro lugar donde podemos encontrar a Jes\u00fas son los pobres y necesitados. El pobre no me da a Cristo como el sacramento, pero me permite encontrarle y servirle: <strong>\u201cEn verdad les digo que cuanto hicieron a uno de es\u00adtos hermanos m\u00edos m\u00e1s peque\u00f1os, a M\u00ed me lo hicie\u00adron\u201d<\/strong> (Mt 25,40).<\/p>\n<p>El amor a Dios se traduce siempre, cuando es aut\u00e9nti\u00adco, en la atenci\u00f3n al otro. La promoci\u00f3n humana prece\u00adde y acompa\u00f1a al anuncio de la palabra, como lo ha he\u00adcho ver Jes\u00fas. A los enviados de Juan Bautista, que le preguntaban si era \u00e9l El Mes\u00edas o deb\u00edan esperar a otro, respondi\u00f3 que contaran a Juan lo que hab\u00edan visto: los enfermos son sanados, los ciegos ven, los cojos andan, los muertos resucitan, los pobres son evangelizados.<\/p>\n<p>Los misioneros de todos los tiempos se han abierto ca\u00admino en el mundo, y en los corazones, con las obras de caridad, en las que es posible ver y palpar el amor de Dios y la presencia de Jes\u00fas.<\/p>\n<p><strong>4. Comuni\u00f3n y solidaridad<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_1042\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Solidaridad.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-1042\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-1042 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Solidaridad-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Solidaridad-300x225.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Solidaridad-768x576.jpg 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Solidaridad-1024x768.jpg 1024w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Solidaridad-150x113.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/08\/Solidaridad.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1042\" class=\"wp-caption-text\">Compartir es un signo de nuestro encuentro con Jesucristo.<\/p><\/div>\n<p>La experiencia de Jes\u00fas vivo nos lleva a la comuni\u00f3n con Dios y con los hermanos, nos integra en la familia de dios, la Iglesia. Dios quiere que todos se salve en Cristo, pero no aisladamente, sino formando una unidad, reflejo de la Trinidad. El que encuentra a Jes\u00fas, se siente atra\u00eddo por la comunidad y camina con ella hacia las alturas de la dignidad y de la santidad. La comuni\u00f3n necesita y se expresa en muchas formas de ense\u00f1anza y de servicio. El primer servicio es compartir con los otros lo que se ha conocido de Cristo.<\/p>\n<p>De la comuni\u00f3n brota la solidaridad, que promueve e impulsa oportunas iniciativas de ayuda a los necesi\u00adtados y propicia los mecanismos para el cambio de la estructura social. Los cristianos, firmes en la palabra de Dios: <strong>\u201cEsperan cielos nuevos y tierra nueva, donde habite la justicia\u201d <\/strong>(2Pe 3, 13).\u00a0 Jes\u00fas es el autor de un \u201cmundo nue\u00advo\u201d, el iniciador y realizador de la civilizaci\u00f3n del amor.<\/p>\n<p><strong>Cuestionario para profundizar<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'Source Sans Pro';\">a. \u00bfCu\u00e1l es el objetivo de la Misi\u00f3n?<\/span><\/p>\n<p>b. \u00bfQu\u00e9 es lo que alimenta la evangelizaci\u00f3n?<\/p>\n<p>c. \u00bfD\u00f3nde podemos encontrar a Cristo hoy?<\/p>\n<p>d. \u00bfQu\u00e9 fomenta la Misi\u00f3n?<\/p>\n<p>e. \u00bfCu\u00e1les frutos y obras propicia y exige la soli\u00addaridad cristiana?<\/p>\n<h5>Puedes compartir tus inquietudes directamente con el Padre Piu, al correo electr\u00f3nico:<a href=\"mailto:juanmapiu@hotmail.com\">\u00a0juanmapiu52@hotmail.com<\/a><\/h5>\n<h5>Tambi\u00e9n puede escribirnos a nuestro correo:\u00a0<a href=\"mailto:info@combonipca.org\">info@combonipca.org<\/a><\/h5>\n<h5>H\u00e1ganos saber sus comentarios en nuestras redes sociales de la Provincia.<\/h5>\n<div id=\"attachment_903\" class=\"wp-caption alignright\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>III Lecci\u00f3n de Aula Misionera Antes de volver al Padre, que lo hab\u00eda enviado, Je\u00ads\u00fas mand\u00f3 a los ap\u00f3stoles que fueran por el mundo para anunciar el evangelio. El mandato de Jes\u00fas sigue resonando en los o\u00eddos y en el coraz\u00f3n de todo cristiano, para que asuma el compromiso de\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=1039\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[4],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1039"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1039"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1039\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1045,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1039\/revisions\/1045"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1039"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1039"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1039"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}