{"id":1254,"date":"2018-10-08T20:31:08","date_gmt":"2018-10-09T02:31:08","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=1254"},"modified":"2018-10-08T20:31:08","modified_gmt":"2018-10-09T02:31:08","slug":"la-urgencia-de-la-salida","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=1254","title":{"rendered":"La urgencia de la salida"},"content":{"rendered":"<p><strong>+ Vittorino Girardi Stellin, mccj, Obispo Em\u00e9rito de la Di\u00f3cesis de Tilar\u00e1n Liberia.<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_1255\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Pascua.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-1255\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-1255 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Pascua-300x168.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"168\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Pascua-300x168.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Pascua-768x429.jpg 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Pascua-150x84.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/Pascua.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1255\" class=\"wp-caption-text\">La mediocridad cristiana y el compromiso misionero no son compatibles.<\/p><\/div>\n<p><strong>1. La <em>Evangelii Gaudium<\/em><\/strong> -El Gozo del Evangelio- el conocido y tan citado texto program\u00e1tico de nuestro Papa Francisco, ha lanzado una expresi\u00f3n que \u00e9l mismo ha ido repitiendo a lo largo de estos cinco a\u00f1os de servicio petrino: nuestra Iglesia es una <u>Iglesia en salida<\/u>; en ella todos somos llamados a una nueva <u>salida misionera<\/u> (cfr 20). El Evangelio de san Marcos termina con una secci\u00f3n que, seg\u00fan nos afirman los expertos en ciencias b\u00edblicas, no ha sido escrita por el mismo evangelista. Se trata, sin embargo, de unos vers\u00edculos (9-20 del cap. 16) que forman parte de las Escrituras inspiradas y que representan \u201cuna aut\u00e9ntica reliquia de la primera generaci\u00f3n cristiana\u201d.<\/p>\n<p>El redactor de esta breve secci\u00f3n, despu\u00e9s de haber presentado un breve resumen de las distintas apariciones post pascuales de Jes\u00fas, presenta el mandato misionero: <em>\u201cVayan por todo el mundo y prediquen la Buena Nueva a toda la creaci\u00f3n [\u2026] Estas son las se\u00f1ales que los acompa\u00f1ar\u00e1n a los que crean: en mi nombre expulsar\u00e1n demonios, hablar\u00e1n lenguas nuevas, impondr\u00e1n las manos sobre los enfermos y \u00e9stos se pondr\u00e1n sanos\u201d<\/em> (Mc 16, 15-18).<\/p>\n<p><em>\u201cVayan\u201d<\/em>, es la primera palabra de la entera secci\u00f3n. Los Ap\u00f3stoles deben ir, deben <u>salir<\/u> al encuentro de los hombres. La misi\u00f3n supone un partir, un salir, fuera del propio ambiente, del propio pa\u00eds, de las propias comodidades y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio.<\/p>\n<p>No podemos olvidarlo: todas las etapas importantes de la historia de la salvaci\u00f3n est\u00e1n marcadas por una necesaria e imprescindible \u201csalida\u201d. Abraham debe salir de su tierra (cfr Gn 12, 1); Mois\u00e9s debe dejar forzosamente el mundo de la seguridad de la corte fara\u00f3nica (cfr Ex 2, 15); los profetas sienten la fuerte e insistente llamada a dejarlo todo para tomar la Palabra como \u00fanica seguridad y gu\u00eda para su caminar. A Jerem\u00edas le dijo Dios: \u201cA donde quiera que Yo te env\u00ede ir\u00e1s\u201d (Jr 1, 7)\u2026 El mismo misterio de la Encarnaci\u00f3n del Verbo, es contemplado y descrito como \u201csalida\u201d: \u201csal\u00ed del Padre y he venido al mundo\u201d (Jn 16, 28), declar\u00f3 Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n para los Ap\u00f3stoles lleg\u00f3 la hora de salir. Como Abraham, Mois\u00e9s y todos los Profetas, tambi\u00e9n ellos acogen y hacen propia toda la fuerza del mandato: \u201c<u>vayan, yo los env\u00edo<\/u>\u201d.<\/p>\n<p>No cabe duda, todo acontecimiento \u201cgrande\u201d en la historia de la Iglesia, ha brotado de la disponibilidad de hombres y mujeres, que supieron acoger en la obediencia de la fe, aquel \u201cvete, yo te env\u00edo; no temas, yo voy contigo\u201d que Dios dijo a Mois\u00e9s desde la zarza ardiendo (cfr Ex 3, 8-12).<\/p>\n<p><strong>2.Se trata de una constataci\u00f3n de m\u00e1xima importancia y urgencia.<\/strong> Y, sin embargo, ya el Papa San Juan Pablo II, en su luminosa enc\u00edclica misionera <em>Redemptoris Missio<\/em>, con profunda pena y preocupaci\u00f3n nos recordaba que la actividad espec\u00edficamente misionera, la que entonces est\u00e1 marcada por una \u201csalida\u201d inclusive geogr\u00e1fica, est\u00e1 resultando \u201cflaca, descuidada y olvidada\u201d (RMi 34). No podemos permitirlo y debemos hacer todo lo posible, todo lo que depende de nosotros, para que la Iglesia de hoy, la nuestra, en cada parroquia, en cada comunidad, sienta dirigida a s\u00ed misma, a todos sus miembros, el mandato de Cristo: \u201cvayan por todo el mundo\u201d.<\/p>\n<p>Los Ap\u00f3stoles salieron con la \u00fanica tarea: \u201cproclamar el Evangelio\u201d. Despu\u00e9s de haber visto de nuevo a Jes\u00fas resucitado y transfigurado, ellos no dejaron de anunciar por todas partes ese acontecimiento central y fundante de la nueva historia humana. Jes\u00fas lo hab\u00eda recordado en otra ocasi\u00f3n, cuando habl\u00f3 a los suyos de su segunda venida, al final de los tiempos. \u201cAntes de que el Hijo del hombre venga en su gloria -les hab\u00eda dicho-, es preciso que sea proclamada la Buena Nueva a todas las naciones\u201d (Mc 13, 10).<\/p>\n<p><strong>3. El mismo Evangelio de Marcos<\/strong> concluye inform\u00e1ndonos que los \u201cAp\u00f3stoles salieron a predicar por todas partes, colaborando el Se\u00f1or con ellos y confirmando la Palabra\u201d (Mc 16, 20). Con esto se nos asegura una vez m\u00e1s, que la actividad misionera es ante todo actividad de Cristo, Evangelio del Padre. Es la actividad que \u00c9l va realizando \u201ccon\u201d y \u201cpor medio\u201d de los ap\u00f3stoles de todos los tiempos. \u00c9stos cuentan siempre con su presencia invisible, pero eficaz. Cristo sale, camina con su Iglesia, la acompa\u00f1a y la gu\u00eda, le abre nuevos campos de trabajo, la consuela y la consolida, la sostiene en las inevitables dificultades que se encuentran en la proclamaci\u00f3n de un Reino que no es de este mundo. Cristo realiza todo esto con el poder de su Se\u00f1or\u00edo logrado por su victoria sobre el pecado y la muerte, con su Resurrecci\u00f3n. \u00c9l une su poder de resucitado con el poder comunicado a sus mensajeros.<\/p>\n<p>Si constatamos una vinculaci\u00f3n plena entre Pascua y Misi\u00f3n, tambi\u00e9n la misma conexi\u00f3n hay entre Santidad y Misi\u00f3n. En el V Congreso Americano Misionero, realizado recientemente en Santa Cruz de la Sierra, yo mismo, inspir\u00e1ndome en la exhortaci\u00f3n del Papa Francisco, <em>Gaudete et Exsultate<\/em> (sobre la vocaci\u00f3n a la santidad) afirm\u00e9: \u201cla vocaci\u00f3n universal a la misi\u00f3n est\u00e1 fuertemente vinculada a la vocaci\u00f3n universal a la santidad\u2026 la mediocridad cristiana y el compromiso misionero no son compatibles\u2026 se trata de un anhelo de santidad que est\u00e1 en imprescindible conexi\u00f3n con el compromiso misionero. Tenemos urgente necesidad de santidad y santidad misionera; nos urge la pasi\u00f3n por Jes\u00fas y su misi\u00f3n\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>+ Vittorino Girardi Stellin, mccj, Obispo Em\u00e9rito de la Di\u00f3cesis de Tilar\u00e1n Liberia. 1. La Evangelii Gaudium -El Gozo del Evangelio- el conocido y tan citado texto program\u00e1tico de nuestro Papa Francisco, ha lanzado una expresi\u00f3n que \u00e9l mismo ha ido repitiendo a lo largo de estos cinco a\u00f1os de\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=1254\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[4],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1254"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1254"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1254\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1256,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1254\/revisions\/1256"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1254"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1254"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1254"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}