{"id":1409,"date":"2018-11-17T17:07:49","date_gmt":"2018-11-17T23:07:49","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=1409"},"modified":"2020-07-09T11:44:46","modified_gmt":"2020-07-09T17:44:46","slug":"nos-espera-un-nuevo-cielo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=1409","title":{"rendered":"Nos espera un nuevo cielo"},"content":{"rendered":"<h5><strong>Reflexi\u00f3n Dominical<\/strong><\/h5>\n<p><strong>XXXIII Domingo Tiempo Ordinario\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ciclo B,\u00a0<\/strong><strong>Evangelio seg\u00fan San Marcos 13, 24-32<\/strong><\/p>\n<p><b>Domingo 18 noviembre, 2018<\/b><\/p>\n<p>\u201cEl mejor conocimiento del lenguaje apocal\u00edptico, construido de im\u00e1genes y recursos simb\u00f3licos para hablar del fin del mundo, nos permite hoy escuchar el mensaje esperanzador de Jes\u00fas sin caer en la tentaci\u00f3n de sembrar angustia y terror en las consciencias\u2026 El mundo no es eterno. Esta vida terminara\u2019\u2026 La creaci\u00f3n actual terminara\u2019, pero ser\u00e1 para dar paso a una nueva creaci\u00f3n, que tendr\u00e1 por centro a Cristo resucitado\u201d (Pagola octubre 2018).<\/p>\n<div id=\"attachment_1410\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/viene-de-oriente-a-occidente.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-1410\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-1410 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/viene-de-oriente-a-occidente-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/viene-de-oriente-a-occidente-300x225.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/viene-de-oriente-a-occidente-768x576.jpg 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/viene-de-oriente-a-occidente-1024x768.jpg 1024w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/viene-de-oriente-a-occidente-150x113.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/viene-de-oriente-a-occidente.jpg 1600w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1410\" class=\"wp-caption-text\"><em>Todos buscamos un bienestar que no nos sacia y que se nos escapa. El hombre de hoy posee m\u00e1s que todas las generaciones pasadas juntas, y sin embargo se siente insatisfecho y se vuelve avaro. <\/em><\/p><\/div>\n<p>Ya en la primera lectura, el profeta Daniel nos dice que el pueblo de Dios alcanzar\u00e1 la salvaci\u00f3n eterna, la felicidad indestructible, la beatitud de una vida iluminada por la Presencia de Dios: \u201cBrillar\u00e1n los sabios, como el fulgor del firmamento\u2026 como estrellas\u201d. Dentro del trastorno del cosmos se abre camino un mensaje de esperanza: la \u00faltima palabra no pertenece al mal. Nace as\u00ed una nueva visi\u00f3n de la historia, que tiende hacia un cumplimiento, un futuro, una esperanza.<\/p>\n<p>De esta felicidad nos habla Jes\u00fas, d\u00e1ndonos el sentido de la historia, cuando el Hijo del Hombre volver\u00e1 con poder y gloria. Gloria por el momento escondido, que nos hace dudar a veces de la eficacia de la cruz de Cristo, pues el mundo parece continuar como siempre, con su carga de odio y de errores.<\/p>\n<p>Hace falta renovar a cada instante nuestra fe, a\u00fan en las guerras y persecuciones, pues dentro de las vicisitudes de la historia Dios est\u00e1 presente, act\u00faa y sostiene el camino de su pueblo hacia el futuro. Jes\u00fas es el punto firme que nos dice, a pesar de todas las experiencias contrarias, que el futuro est\u00e1 en sus manos. \u201cEsta vida es como la primavera. Todav\u00eda no es posible cosechar\u2026pero desde los signos sabemos que el verano esta\u2019 cerca\u201d (Pagola).<\/p>\n<p>El fin, ser\u00e1 un comienzo sin fin; Cristo aparecer\u00e1 como el verdadero Vencedor en la lucha entre el bien y el mal y cada uno ser\u00e1 juzgado sobre el amor (san Juan de la Cruz).<\/p>\n<p>\u201cCada uno cosechar\u00e1 lo que ha sembrado. El que siembra en la carne, de la carne cosechar\u00e1 corrupci\u00f3n. El que siembra en el esp\u00edritu, cosechar\u00e1 del esp\u00edritu la vida eterna\u201d (Ga 6,7-8). El ego\u00edsmo causa la muerte; la caridad engendra vida. As\u00ed \u201cestaremos siempre con el Se\u00f1or\u201d (1Tes 4,17). El deseo de nuestro coraz\u00f3n, siempre inquieto, finalmente se apaciguar\u00e1 en el gozo perfecto.<\/p>\n<p>Pero \u201cla espera de las realidades ultimas, implica el compromiso por las pen\u00faltimas\u201d (Bonhoeffer), construyendo una civilizaci\u00f3n del amor. \u201cEl cristiano que descuida sus empe\u00f1os temporales, descuida sus deberes hacia el pr\u00f3jimo, m\u00e1s bien hacia Dios mismo, poniendo seriamente en peligro su propia salvaci\u00f3n eterna\u201d (Vat. II GS 43). Esperar con confianza significa estar disponible a la acci\u00f3n. El sof\u00e1 del \u201cflojo\u201d no conviene al moblaje de la casa espiritual de un cristiano.<\/p>\n<p>Entorno del Cristo glorioso ser\u00e1n reunidos los suyos, de toda parte de la tierra, como una familia, para celebrar la fiesta eterna. Aunque la historia de la humanidad est\u00e9 surcada de l\u00e1grimas, el dise\u00f1o de Dios le reserva un futuro positivo de felicidad eterna. Es un llamado a apuntar el coraz\u00f3n all\u00e1 donde nos espera el verdadero gozo, afinando nuestra esperanza y prepar\u00e1ndonos con responsabilidad al Encuentro, que por cada uno es la hora de su muerte.<\/p>\n<p>Como dice el salmo responsorial: \u201cEl Se\u00f1or es el lote de mi heredad\u2026 mi suerte est\u00e1 en su mano\u2026 Se\u00f1or, me saciar\u00e1s de gozo en tu presencia, de alegr\u00eda perpetua a tu derecha\u201d.<\/p>\n<p>Cuantas veces nos hemos sentido vac\u00edos, pobres, sin sue\u00f1os: una desgracia, la enfermedad, la muerte de una persona querida, un fracaso en amor, una traici\u00f3n. Cada uno de nosotros adultos ha dicho, por lo menos una vez: \u201cpara m\u00ed, todo se acab\u00f3\u201d. Y tuvimos que mirar a lo alto y buscar entre las nubes si venia el Hijo del Hombre, si volv\u00eda la fe que hab\u00eda vacilado, si volv\u00eda una luz. Y fue necesario empezar de nuevo a vivir, a creer en el verano que empieza con casi nada, con la primera yema en la rama de la higuera, creer como el campesino con una esperanza que es certeza.<\/p>\n<p>\u201cEstamos llamados a vivir el presente construyendo nuestro futuro con serenidad y confianza en Dios\u201d (Papa Francisco).<\/p>\n<p>Aunque tengas un muro de tinieblas delante de ti, tiende las manos: m\u00e1s all\u00e1 que el muro de sombra, una mano fuerte y segura agarrar\u00e1 la tuya.\u00a0 Fijemos los ojos en el Hijo del Hombre que vendr\u00e1. Vendr\u00e1, y no me importa cuando, ni adivinar el d\u00eda, sino tener mente y coraz\u00f3n que miran en lo alto, para invertir la marcha de esa historia que parece tantas veces absorbida hacia abajo.<\/p>\n<p>Todos buscamos un bienestar que no nos sacia y que se nos escapa. El hombre de hoy posee m\u00e1s que todas las generaciones pasadas juntas, y sin embargo se siente insatisfecho y se vuelve avaro. Pero frente a Aquel que viene, cada uno, despojado de todo, tendr\u00e1 en su mano solamente su coraz\u00f3n de hombre y ser\u00e1 interrogado sobre el amor. Vivamos cada d\u00eda como si fuera el \u00fanico, como si fuera el \u00faltimo, y el encuentro con el Se\u00f1or que viene, ser\u00e1 un encuentro de gozo.<\/p>\n<p>\u201cEl cielo es la \u00fanica vida verdadera, la \u00fanica vida feliz: contemplar eternamente la belleza del Se\u00f1or, en la inmortalidad e incorruptibilidad del cuerpo y del esp\u00edritu\u201d (San Agust\u00edn, carta a Proba).<\/p>\n<p>Los sabios, los justos \u201cresplandecer\u00e1n como estrellas\u201d nos dec\u00eda el profeta Daniel. Los sabios, los santos, iluminan la tierra y son los que guardan la pasi\u00f3n por la paz y luchan por la justicia. Podamos ser con ellos, todos juntos, el rostro luminoso de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>En la espera de nuevos cielos y de nuevas tierras, mientras proseguimos nuestro peregrinaje, \u201ccanta como el viandante, canta y camina, sin desviar, sin hacer marcha atr\u00e1s, sin girarte\u201d (San Agust\u00edn). \u201cBendito eres peregrino si descubres que el camino te abre los ojos sobre lo que no se ve. Bendito eres peregrino si buscas la verdad y haces del camino la vida y de la vida un camino. Bendito eres peregrino si descubres que el camino es silencio, el silencio oraci\u00f3n y la oraci\u00f3n Encuentro\u201d (del \u201cCamino de Santiago\u201d).<\/p>\n<p>\u201cNo caminamos hacia la nada y el vac\u00edo. Nos espera el abrazo con Dios\u201d (P. Pagola). Que sepamos esperar cada d\u00eda la manifestaci\u00f3n gloriosa del Se\u00f1or, confiados en la esperanza, operosos en la caridad. \u201cMaran\u00e0 th\u00e0: ven Se\u00f1or Jes\u00fas\u201d (1Cor 16,22).<\/p>\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Padre Franco Noventa, mccj<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n Dominical XXXIII Domingo Tiempo Ordinario\u00a0 Ciclo B,\u00a0Evangelio seg\u00fan San Marcos 13, 24-32 Domingo 18 noviembre, 2018 \u201cEl mejor conocimiento del lenguaje apocal\u00edptico, construido de im\u00e1genes y recursos simb\u00f3licos para hablar del fin del mundo, nos permite hoy escuchar el mensaje esperanzador de Jes\u00fas sin caer en la tentaci\u00f3n de\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=1409\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[10],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1409"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1409"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1409\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1416,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1409\/revisions\/1416"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1409"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1409"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1409"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}