{"id":1478,"date":"2018-12-01T09:28:28","date_gmt":"2018-12-01T15:28:28","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=1478"},"modified":"2020-07-09T11:44:35","modified_gmt":"2020-07-09T17:44:35","slug":"la-vida-es-espera-y-la-espera-es-vida","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=1478","title":{"rendered":"La vida es espera y la espera es vida"},"content":{"rendered":"<h5><strong>Reflexi\u00f3n Dominical<\/strong><\/h5>\n<p><strong>I Domingo de Adviento<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ciclo C,\u00a0<\/strong><strong>Evangelio seg\u00fan San Lucas\u00a021, 25-28.34-36<\/strong><\/p>\n<p>Domingo 2 de diciembre, 2018<\/p>\n<p>Muchos de nosotros hemos vivido tantos \u201cAdvientos\u201d y la Palabra que la Iglesia nos ofrece nos es familiar y corremos el riesgo de decirnos: \u201c\u00a1S\u00ed, ya la conozco, siempre las mismas cosas!\u201d. Al contrario, no, no es repetitiva, pues \u201cla Palabra de Dios es un don siempre nuevo que el Se\u00f1or nos hace al despuntar de cada d\u00eda&#8230; para comprender\u00a0 de una manera nueva la antigua fidelidad de Dios, y&#8230; poder empezar cotidianamente, una nueva vida en Su compa\u00f1\u00eda..\u201d (D. Bonhoeffer).<\/p>\n<p>Adviento: un Dios que viene a caminar con el hombre, no a condenarlo. Adviento, tiempo de la espera y de la esperanza, tiempo en que la humanidad entera, por boca de los creyentes, repite al Padre: \u201cMu\u00e9stranos, Se\u00f1or, tu misericordia y danos tu salvaci\u00f3n\u201d (Sal. 84,8), \u201cSe\u00f1or, ens\u00e9\u00f1ame tus caminos, instr\u00fayeme en tus sendas, porque t\u00fa eres mi Dios y Salvador\u201d (Sal. 24).<\/p>\n<div id=\"attachment_1479\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Previa-al-primer-domingo-de-Adviento.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-1479\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-1479 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Previa-al-primer-domingo-de-Adviento-300x157.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"157\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Previa-al-primer-domingo-de-Adviento-300x157.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Previa-al-primer-domingo-de-Adviento-768x402.jpg 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Previa-al-primer-domingo-de-Adviento-150x78.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Previa-al-primer-domingo-de-Adviento.jpg 920w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1479\" class=\"wp-caption-text\">La vida es espera y la espera es vida<\/p><\/div>\n<p>Ese Salvador deseado por todos los pueblos, esperado vivamente por el Pueblo elegido, es aquel \u201cv\u00e1stago\u201d del cual habla Jerem\u00edas en la I lectura, \u201cque har\u00e1 justicia y derecho en la tierra y cumplir\u00e1 las promesas de bien hechas a la casa de Israel y de Jud\u00e1\u201d. \u201cV\u00e1stago\u201d que necesita tiempo para crecer, pero que dar\u00e1 salvaci\u00f3n a todos los que lo han esperado con deseo y con fe. S\u00ed, porque una persona que ya no espera nada de la vida est\u00e1 como muerta. La vida es espera y la espera es vida.<\/p>\n<p>Verdadero profeta es quien ayuda a reconocer los signos del mundo nuevo que surge, quien infunde confianza y esperanza, quien hace comprender que por el reino del mal no hay futuro, quien, a\u00fan en las situaciones desesperadas, sabe indicar un camino para reconstruir una vida que a los ojos del mundo puede parecer irremediablemente destruida.<\/p>\n<p>El Evangelio retoma el perfil del mundo: angustia, miedo, guerras. Es f\u00e1cil localizar hoy el estruendo de la guerra, el fragor de las explosiones, la furia del hombre. Eso ocurre desde siempre, desde el principio, es nuestra historia. Dentro de ese furor inmutable, la novedad de Jes\u00fas: \u201cVer\u00e9is al Hijo del Hombre venir en una nube con gran poder y majestad\u2026 levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberaci\u00f3n\u201d. Ese Hijo del Hombre es Aquel que ha sido crucificado por nuestros pecados y que nunca abandonar\u00e1 el camino del amor: el no viene para condenar al mundo, sino para salvarlo. Dios tiene para nosotros proyectos de paz, no de desventura.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de ese pasaje, Lucas nos reporta la \u00faltima par\u00e1bola de Jes\u00fas; en realidad es una comparaci\u00f3n brev\u00edsima, pero muy evocadora: la higuera que germina no anuncia el invierno, m\u00e1s bien el verano. El Maestro quiere ayudar a sus disc\u00edpulos a disociar la cadena de eventos tristes y terribles, de la idea del fin del mundo.<\/p>\n<p>No estamos yendo hacia el invierno; es la primavera: el verano sobrevendr\u00e1. \u201cCuando ver\u00e9is suceder estas cosas, sep\u00e1is que el Reino de Dios est\u00e1 cerca\u201d. As\u00ed la \u201cgozosa noticia\u201d de Jes\u00fas vuelve al primer anuncio propuesto al principio de su misi\u00f3n y que los disc\u00edpulos tendr\u00e1n que proponer a todos: \u201cEl Reino de Dios est\u00e1 cerca\u201d (Lc 4,43; 10,9).<\/p>\n<p>Dios viene, y me encuentra con el coraz\u00f3n esclerosado, anieblado por las drogas de las comodidades y de los placeres, endurecido por los golpes recibidos en la vida, angustiado por las preocupaciones de no alcanzar a lograr siempre m\u00e1s, y a gozar siempre m\u00e1s. El Se\u00f1or se nos acerca y nos dice: \u201cEstoy con vosotros todos los d\u00edas, hasta el fin del mundo\u201d (Mt 28,20). Adviento es espera de Dios y de su salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Salvaci\u00f3n para todos los pueblos (Is 2,2-3) que necesitan a alguien que les anuncie a Cristo, cumplimiento del anhelo de todas las religiones del mundo<\/p>\n<p>As\u00ed estoy en el mundo como ciudadano y extranjero: custodio de los d\u00edas y peregrino del eterno, levantando hacia lo alto la cabeza y vigilando abajo sobre los hermanos. Nunca renunciando al amor. Como dice san Pablo en la II lectura: \u201cQue el Se\u00f1or os colme y os haga rebosar de amor mutuo y de amor a todos\u201d. No solo amar, sino abundar en el amor; no solo hacia los pocos que te son indispensables para tu vida afectiva, si no hacia todos. Rebosar de amor, dar, sin medir, sin seleccionar.\u00a0 Y esto: \u201cPara que cuando Jes\u00fas nuestro Se\u00f1or vuelva\u2026 os present\u00e9is santos e irreprensibles ante Dios nuestro Padre\u2026 seguid adelante\u201d.<\/p>\n<p>Hay una sola manera para quedarnos despiertos, atentos y vigilantes: orar, pedir fuerza. La oraci\u00f3n purificar\u00e1 nuestros ojos para reconocer los signos de los tiempos, para esperar sin temor al Hijo del Hombre. La oraci\u00f3n nos volver\u00e1 listos a acogerlo e irnos con \u00e9l a aquellos espacios de libertad a los cuales quiera conducirnos. Es la oraci\u00f3n que nos libera de la mentalidad corrupta de este mundo y nos acerca al hombre. Dios queda nuestro refugio, porque la energ\u00eda de Cristo Resucitado contin\u00faa a irradiar coraje, gozo y esperanza.<\/p>\n<p>Y orar para que la alegr\u00eda del Evangelio llene el coraz\u00f3n y la vida de todos. \u201cCon Jesucristo siempre nace y renace la alegr\u00eda&#8230; Salgamos, salgamos a ofrecer a todos la vida de Jesucristo. Si algo debe inquietarnos santamente y preocupar nuestra consciencia, es que tantos hermanos nuestros vivan sin la fuerza, la luz y el consuelo de la amistad con Jesucristo, sin una comunidad de fe que los contenga, sin un horizonte de sentido y de vida\u201d (Papa Francisco E.G. nn. 1 y 49).<\/p>\n<p>Nada puede echarnos en el miedo y en el des\u00e1nimo: si creemos verdaderamente, en cada evento, gozoso, triste y a\u00fan dram\u00e1tico, lograremos descifrar el mensaje de salvaci\u00f3n que eso contiene. Solamente la oraci\u00f3n nos permitir\u00e1 superar el miedo y mantenernos de pie ante el Hijo del Hombre. Estamos de pie no para huir, si no para ir al encuentro del Se\u00f1or que ya ha venido, viene y vendr\u00e1 siempre. Si cada d\u00eda fundaremos nuestra vida sobre su palabra, nunca nos hundiremos en las arenas m\u00f3viles de \u201cdoctrinas diferentes y extra\u00f1as\u201d (He 13, 8ss).<\/p>\n<p>Hoy tambi\u00e9n, el evento de la primera Navidad se hace adviento, venida del Se\u00f1or. Y el 25 de diciembre no se reducir\u00e1 a una mera, nost\u00e1lgica conmemoraci\u00f3n de un acontecimiento pasado; m\u00e1s bien ser\u00e1 otra anticipaci\u00f3n de su venida definitiva. Cristo est\u00e1 siempre con nosotros y vendr\u00e1 un d\u00eda para acogernos en su gozo.<\/p>\n<p>D\u00f3nanos Se\u00f1or Jes\u00fas de amar y de decirlo con la vida, para que cuando t\u00fa vengas, nuestro coraz\u00f3n no se parezca a una gruta obscura y vac\u00eda, sino a un pesebre donde t\u00fa puedas renacer. \u201cVen pues, Se\u00f1or Jes\u00fas&#8230; ven hacia m\u00ed, b\u00fascame, encu\u00e9ntrame, t\u00f3mame en tus brazos, ll\u00e9vame\u201d (San Ambrosio, Exp. In Psalmum 118).<\/p>\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Padre Franco Noventa, mccj<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n Dominical I Domingo de Adviento Ciclo C,\u00a0Evangelio seg\u00fan San Lucas\u00a021, 25-28.34-36 Domingo 2 de diciembre, 2018 Muchos de nosotros hemos vivido tantos \u201cAdvientos\u201d y la Palabra que la Iglesia nos ofrece nos es familiar y corremos el riesgo de decirnos: \u201c\u00a1S\u00ed, ya la conozco, siempre las mismas cosas!\u201d. 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