{"id":1492,"date":"2018-12-08T15:05:14","date_gmt":"2018-12-08T21:05:14","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=1492"},"modified":"2020-07-09T11:44:30","modified_gmt":"2020-07-09T17:44:30","slug":"el-taller-esta-abierto","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=1492","title":{"rendered":"El taller est\u00e1 abierto"},"content":{"rendered":"<div class=\"entry-content\">\n<h5><strong>Reflexi\u00f3n Dominical<\/strong><\/h5>\n<p><strong>II Domingo de Adviento<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ciclo C,\u00a0<\/strong><strong>Evangelio seg\u00fan San Lucas\u00a03, 1-6<\/strong><\/p>\n<p>Domingo 9 de diciembre, 2018<\/p>\n<\/div>\n<p>Lucas, entre los cuatro evangelistas, es el m\u00e1s atento a la imprescindible y fundamental dimensi\u00f3n hist\u00f3rica del cristianismo. Todos esos datos, esos personajes &#8211; Tiberio, Poncio Pilato, Herodes, Felipe, Lisanio, An\u00e1s y Caif\u00e1s &#8211; quieren decirnos que Jesucristo, redentor de todo hombre, es una realidad hist\u00f3rica, concreta, con precisas indicaciones temporales; realidad que ha entrado y queda operante en todas las vicisitudes humanas, las del pueblo de Israel, del imperio romano y de nuestro tiempo, por medio de la persona de Jes\u00fas de Nazaret, hijo de Dios, prometido desde las or\u00edgenes, y encarnado en un preciso momento hist\u00f3rico del cual conocemos personajes y fechas.<\/p>\n<div id=\"attachment_1493\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Segundo-Domingo-de-Adviento.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-1493\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-1493 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Segundo-Domingo-de-Adviento-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Segundo-Domingo-de-Adviento-300x169.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Segundo-Domingo-de-Adviento-150x85.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Segundo-Domingo-de-Adviento.jpg 620w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1493\" class=\"wp-caption-text\">Estamos llamados a reflejar a Cristo con nuestras vidas y acciones.<\/p><\/div>\n<p>La Palestina, est\u00e1 gobernada por peque\u00f1os poderosos: parecen ellos los se\u00f1ores de la historia, y al contrario, quiere decirnos el evangelista, la historia est\u00e1 dominada por la Palabra de Dios que \u201cvino sobre Juan\u201d y va a volcar la historia. El anuncia la conversi\u00f3n y la salvaci\u00f3n para todos los pueblos, pues \u201cDios quiere que todos los hombres sean salvados\u201d (1Tim 2, 4-6) por medio de Jesucristo \u00fanico mediador; \u00c9l, por caminos que solo \u00c9l conoce, lleva a los hombres, que sin culpa ignoran el evangelio, a la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo a los cristianos les queda el deber de hacer conocer a Jesucristo a cuantos no lo conocen. \u201cHay de m\u00ed, si no anunciara el evangelio\u201d gritaba san Pablo. Si a nosotros el Se\u00f1or ha cambiado la vida, \u00bfC\u00f3mo no sentir la pasi\u00f3n de hacerlo conocer a cuantos encontramos en el trabajo, en el condominio, en el hospital, en la familia? Si miramos entorno de nosotros, ciertamente encontramos personas interesadas y disponibles a empezar o a retomar un camino de fe, si encontraran a unos cristianos enamorados de Jesucristo: \u00bfno podr\u00edamos y no deber\u00edamos ser nosotros esos cristianos?<\/p>\n<p>Pero tenemos que convertirnos. \u201cConvert\u00edos\u201d gritaba Juan. Tenemos que borrar la presunci\u00f3n ilusoria que ya somos bastante buenos y no necesitamos de conversi\u00f3n; tenemos que espalar las monta\u00f1as del orgullo y de la envidia, llenar los abismos excavados por la indiferencia y la indolencia, enderezar los senderos de tantos de nuestros compromisos y peripecias a zigzag. \u00a1El taller est\u00e1 abierto!<\/p>\n<p>Si pensamos no necesitar de conversi\u00f3n, pregunt\u00e9monos: \u00bfEs verdaderamente cierto que en las varias circunstancias de la vida compartimos los sentimientos de Jesucristo? \u00a0\u00bfLogramos perdonar de coraz\u00f3n a quien nos ha hecho sufrir u ofendido? \u00bfEn la prueba, es cierto que entregamos nuestra causa a Dios, en la confianza que no tenemos que angustiarnos de nada? \u00bfSabemos sinceramente llorar con los que lloran y gozar con los que gozan? \u00bfCu\u00e1ndo nos ocurra de deber mostrar con valent\u00eda nuestra fe, nos avergonzamos del Evangelio? \u00bfEn nuestro cotidiano, siempre y en cada situaci\u00f3n, feliz o adversa, sabemos vivir en la alabanza al Se\u00f1or y en el agradecimiento sincero y convencido que todo es signo, gracia y don?<\/p>\n<p>La historia es el campo de acci\u00f3n en que el hombre est\u00e1 llamado a colaborar con Dios. El Bautista \u201crecorri\u00f3 toda la comarca del Jord\u00e1n\u201d. La Palabra se mueve y el Profeta con ella; la Palabra se mueve y nosotros con ella, cambiando adentro y volvi\u00e9ndonos en voz afuera, llevando el Evangelio a todos. Si uno tiene el Evangelio en sus manos y en su coraz\u00f3n, y no lo anuncia, traiciona la Palabra. \u201cLa Iglesia o es misionera, o simplemente no es\u201d (Pablo VI).<\/p>\n<p>\u201cCada instante del tiempo viene a ti con un deber a cumplir y una gracia para cumplirlo bien; y vuelve a la eternidad para ser por siempre lo que t\u00fa habr\u00e1s hecho de \u00e9l\u201d (San Francisco de Sales). Cada fragmento de tiempo tiene un peso decisivo. \u00bfNada que reprocharnos?<\/p>\n<p>Un desierto, un hombre, una palabra. Un granillo de arena del desierto en el mecanismo perfectamente oleado de los poderes del tiempo. La Palabra baja a vuelo de \u00e1guila sobre Juan. All\u00e1, en el desierto, se engendra el futuro. La nueva capital del mundo es el desierto de Judea. Dios parece jugar con la historia de los hombres: su elecci\u00f3n es siempre a favor de lo que es d\u00e9bil, privilegia a los que no cuentan, hace historia con los que no tienen historia, lejos de quien conf\u00eda en el poder y en la fuerza.<\/p>\n<p>\u201cTambi\u00e9n hoy Dios escoge el camino de la periferia: entra en el mundo all\u00ed donde hay alguien que no cuenta nada, all\u00ed donde hay alguien que sufre\u201d (Roberto Vinco).<\/p>\n<p>\u201cLa Palabra baj\u00f3 sobre Juan\u201d. Es nuestra vocaci\u00f3n. Pongo mi nombre en lugar de Juan, y s\u00e9 que muchas veces la Palabra ha venido sobre de m\u00ed y no ha encontrado casa. Pongo mi nombre, y s\u00e9 que viene a buscarme por todos los barrancos, montes y valles en mi cotidiano m\u00e1s accidentado, con un amor que no se ha cansado de m\u00ed. Pongo mi nombre, y s\u00e9 que puedo devenir voz libre en la historia equivocada de nuestro tiempo. Vendr\u00e1 la Palabra, a condici\u00f3n que t\u00fa seas como Juan, un hombre libre, pobre, nunca plegado o cortesano de ning\u00fan poder.<\/p>\n<p>Estamos llamados a ser voz de una palabra que es Cristo. T\u00fa, o eres voz, o no eres cristiano. \u201cPreparad el camino del Se\u00f1or\u201d. Es decir: preparad caminos donde resuene la Palabra, multiplicad las v\u00edas de escucha de la Palabra. En ese tiempo de adviento, en silencio y en tu eremitorio interior, abandona un poco tus palabras, dona cada d\u00eda un poco de tiempo y un poco de coraz\u00f3n a la meditaci\u00f3n del evangelio. Con perseverancia escucha la Palabra de Dios. Y pues, no resistas m\u00e1s. Cierto la Palabra es exigente. Rendirse a ella significa sufrir, bautismo de fuego, devenir voz que dice con la vida. Pero significa a\u00fan m\u00e1s gozar, porque la Palabra es luz, es voz que habla a tu coraz\u00f3n, colma y da sentido a tu vida.<\/p>\n<p>Estamos llamados a anunciar la Palabra, a abrir en el coraz\u00f3n de los hombres una v\u00eda para Cristo, porque el hombre y Dios ponen mano juntos al mundo nuevo. Ninguno, nunca, sin el otro. Cierto no es f\u00e1cil predicar en el desierto, no es f\u00e1cil cultivar algo en el desierto, pero la gracia de Dios nos viene en ayuda, y la oraci\u00f3n obtiene lo que deseamos y esperamos por la salvaci\u00f3n de todos. En ese tiempo de adviento podr\u00edamos orar as\u00ed:<\/p>\n<p>\u201cSe\u00f1or, seas paciente con la profunda fragilidad humana, y renu\u00e9vanos a todos, de manera que tu presencia y tu consuelo nos empujen a convertirnos a Ti. Ay\u00fadanos a ser manantial de integridad, haznos fuertes para sostener a quien vacila, danos la gracia de llamar a los desviados, y haznos profetas de esperanza a gloria y alabanza tuya\u201d. Aqu\u00ed en la tierra, es el hombre que espera el regreso del Se\u00f1or. Arriba, en el cielo, es el Se\u00f1or que espera el regreso del hombre. La Virgen Mar\u00eda nos ayude a guardar y difundir el gozo de la espera.<\/p>\n<p>Amen.<\/p>\n<p><strong>Padre Franco Noventa, mccj<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n Dominical II Domingo de Adviento Ciclo C,\u00a0Evangelio seg\u00fan San Lucas\u00a03, 1-6 Domingo 9 de diciembre, 2018 Lucas, entre los cuatro evangelistas, es el m\u00e1s atento a la imprescindible y fundamental dimensi\u00f3n hist\u00f3rica del cristianismo. 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