{"id":1880,"date":"2019-03-09T13:25:28","date_gmt":"2019-03-09T19:25:28","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=1880"},"modified":"2019-03-09T13:25:28","modified_gmt":"2019-03-09T19:25:28","slug":"les-tentaciones-de-jesus","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=1880","title":{"rendered":"Les tentaciones de Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<p><strong>Reflexi\u00f3n Dominical<\/strong><\/p>\n<p><strong>I Domingo Cuaresma<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ciclo C, Evangelio seg\u00fan\u00a0San\u00a0<\/strong><strong>Lucas 4, 1-13<\/strong><\/p>\n<p><strong>Domingo 10 de marzo, 2019<\/strong><\/p>\n<p>Las tentaciones de Jes\u00fas en el desierto resumen los grandes enga\u00f1os de nuestra vida. Cada vez que empezamos la Cuaresma, escuchamos este Evangelio, y sin embargo pensamos que no nos concierne, que las tentaciones de Jes\u00fas no son nuestras tentaciones. Y nos equivocamos: \u201cLas grandes tentaciones, las verdaderas, no son las de las cuales se preocupa o se obsesiona un cierto cristianismo moralista&#8230; las que conciernen la esfera sexual. Las grandes tentaciones son las que van a demoler la fe\u201d (Olivier Cl\u00e9ment).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Tentaciones.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-1881 alignright\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Tentaciones-300x190.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"190\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Tentaciones-300x190.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Tentaciones-150x95.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Tentaciones.jpg 630w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>El Evangelio de hoy no es una cr\u00f3nica fiel, redactada por un testigo ocular de la lucha entre Jes\u00fas y el demonio. El pasaje quiere decirnos que Jes\u00fas no fue tentado con tres tentaciones, sino con \u201ctoda especie de tentaci\u00f3n\u201d (v. 13). Los tres cuadros son la s\u00edntesis simb\u00f3lica de la lucha contra el mal sostenida por Jes\u00fas en cada momento de su vida, como nosotros, con la sola diferencia que nunca Jes\u00fas fue vencido por el pecado (Heb 4,15).<\/p>\n<p>La primera tentaci\u00f3n de Jes\u00fas es la de reemplazar a Dios, de substituirlo con cosas, poniendo el principio de la cantidad como principio absoluto.: \u201cDile a esa piedra que se convierta en pan\u201d. Eso \u2013 dice el tentador \u2013 es el verdadero problema, ese cuerpo tuyo es la vida, no hay nada m\u00e1s que importe. Y Jes\u00fas contesta al demonio: \u201cNo de solo pan vive el hombre\u201d.<\/p>\n<p>La segunda tentaci\u00f3n es la del poder: \u201cTe dar\u00e9 el poder y la gloria&#8230; todo ser\u00e1 tuyo&#8230; si me adoras\u201d. Dice el tentador: \u00bfQuieres salvar al mundo? Toma el camino de los tronos, abandona aquel Dios ingenuo que har\u00e1 de los pobres los pr\u00edncipes de su reino. Eso dice el diablo a nosotros tambi\u00e9n. No vayas tras de aquel que har\u00e1 de un ni\u00f1o el modelo del que busca al Reino, no vayas tras de aquel que se hizo siervo de los \u00faltimos, amigo de publicanos, de pecadores y prostitutas. No sigas aquel Dios que dice haber venido para servir y no para dominar a los dem\u00e1s. Olvida ese Dios que no entrar\u00e1 en los palacios de los poderosos que como prisionero, que no ha alistado ej\u00e9rcitos, que querr\u00e1 conquistar el mundo con la locura de la cruz (cf. 1 Cor 1,18).<\/p>\n<p>La tercera tentaci\u00f3n, la de tirarse abajo desde el alero del templo, demuele la fe, imitando la fe: \u201cPide a Dios un milagro, ten fe, te escuchar\u00e1. \u00bfO no tienes bastante fe?\u201d. Y lo que parece ser el m\u00e1ximo de la fe \u2013 me tiro y pues proveer\u00e1 la Providencia de Dios \u2013 es al contrario una caricatura de la fe; no es confianza en Dios, m\u00e1s bien amor a si mismo hasta el delirio.<\/p>\n<p>El sentido profundo que une las tres tentaciones es un ataque frontal a la fe en el Dios que Jes\u00fas anuncia. Un ataque a la manera de ser Mes\u00edas, de ser Dios, que Jes\u00fas mostrar\u00e1 con sus elecciones concretas. Equivocarnos sobre Dios es lo peor que pueda ocurrirnos.<\/p>\n<p>Mois\u00e9s (Dt 30,19) dice: \u00a1Escoge la vida! Las tres tentaciones son entonces un ataque frontal a la verdad del hombre. Lo invitan a escoger la muerte, el vac\u00edo ilusorio. El gran enga\u00f1o consiste en hacernos creer que toda nuestra vida consista en un poco de pan, en un poco de poder, en un poco de \u00e9xito, y que todo nuestro futuro consista en un pu\u00f1ado de cosas, en el vender el alma y los valores por un poco de carrera, en el entrar en el gran circo de im\u00e1genes que muestran todo y no demuestran nada.<\/p>\n<p>La tentaci\u00f3n es borrar nuestra hambre de cielo y de paz, hambre de justicia y de belleza, hambre de servir la vida. Entonces no queramos caminar sobre las manos de los \u00e1ngeles, sino avanzar con toda la fuerza de nuestros ideales, con toda la fuerza de la Palabra de Dios, con tanta fuerza cuanto basta a dar el primer paso. Fuertes, como ni\u00f1os, no de nuestra fuerza, sino s\u00f3lo de la fuerza con qu\u00e9 nos estrecha el abrazo del Padre.<\/p>\n<p>El pasaje de las tentaciones en Lucas es tambi\u00e9n el cuento de c\u00f3mo se atraviesan las tentaciones. \u00bfHuir las ocasiones? No siempre sirve. Es el Esp\u00edritu Santo que lleva a Jes\u00fas como en brazos en el desierto para que sea tentado por el Diablo. \u00bfMantenerse firme, resistir, fuerza de voluntad? Es mejor que ceder, pero esa es la elecci\u00f3n del junco que baja la cabeza esperando que pase la crecida del r\u00edo. As\u00ed no se construye nada, as\u00ed el hombre no crece pues hay poca fe en juego. El m\u00e9todo de Jes\u00fas es un desaf\u00edo a cara descubierta: no huye, m\u00e1s bien enfrenta la palabra de satan\u00e1s con una palabra m\u00e1s alta: \u201cDe solo pan el hombre muere\u201d.<\/p>\n<p>El pan es bueno, pero m\u00e1s buena es la Palabra. El pan da vida, pero m\u00e1s vida viene de la boca de Dios. \u201cNo s\u00f3lo de pan vive el hombre\u201d y en Mateo 4,4 \u201cEl hombre vive de lo que sale de la boca de Dios\u201d. Vive. No solamente resiste, se cansa, espera que pase la tempestad, sino vive, tiene vida, elige la vida.<\/p>\n<p>As\u00ed se atraviesan las grandes tentaciones de la vida, oponiendo a la palabra del enga\u00f1o la palabra de Dios; oponiendo al falso valor un valor m\u00e1s alto, venciendo a un amor ilusorio con un amor firme como Jes\u00fas en la cruz que se abandona en las manos de Dios Padre.<\/p>\n<p>Las tentaciones son siempre una elecci\u00f3n entre dos amores, que continuar\u00e1 hasta el \u00faltimo d\u00eda en nuestro coraz\u00f3n profundo, hecho de ceniza y de luz; de ceniza que resurgir\u00e1 luminosa cada vez que la Palabra de Dios se levantar\u00e1 a guiarnos en el camino de la vida. Dejemos que el Se\u00f1or nos transforme, nos renueve y convierta, particularmente en ese camino de cuaresma, que nos conduce al gozo de la Pascua del Se\u00f1or, a la victoria de la vida sobre la muerte.<\/p>\n<p>La tentaci\u00f3n es una oportunidad, un pasaje obligado para alcanzar la madurez. San Pablo nos asegura: \u201cDios es fiel y no permitir\u00e1 que sean tentados por encima de sus fuerzas. En el momento de la tentaci\u00f3n les dar\u00e1 fuerza para superarla\u201d (1Cor 10,13). Y el autor de la carta a los Hebreos nos recuerda otra verdad consoladora: Jes\u00fas ha experimentado nuestras mismas tentaciones, y por eso \u201csabe compadecer nuestras debilidades\u201d y \u201cpor el hecho de haber experimentado la prueba, es capaz de ayudar a los que est\u00e1n padeciendo la tentaci\u00f3n\u201d (Heb 4,15; 2,18).<\/p>\n<p>Nos acompa\u00f1e, particularmente en ese tiempo de cuaresma y en nuestra lucha contra el demonio, la Virgen Mar\u00eda, Madre de la Iglesia y modelo de cada autentico disc\u00edpulo del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Padre Franco Noventa, mccj<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n Dominical I Domingo Cuaresma Ciclo C, Evangelio seg\u00fan\u00a0San\u00a0Lucas 4, 1-13 Domingo 10 de marzo, 2019 Las tentaciones de Jes\u00fas en el desierto resumen los grandes enga\u00f1os de nuestra vida. 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