{"id":1979,"date":"2019-04-06T14:20:29","date_gmt":"2019-04-06T20:20:29","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=1979"},"modified":"2019-04-06T14:20:29","modified_gmt":"2019-04-06T20:20:29","slug":"jesus-cambia-la-vida-de-todos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=1979","title":{"rendered":"Jes\u00fas cambia la vida de todos"},"content":{"rendered":"<p><strong>Reflexi\u00f3n Dominical<\/strong><\/p>\n<p><strong>V Domingo Cuaresma<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ciclo C, Evangelio seg\u00fan\u00a0San\u00a0<\/strong><strong>Juan 8, 1-11<\/strong><\/p>\n<p><strong>Domingo 7 de abril, 2019<\/strong><\/p>\n<p>Con este quinto domingo de cuaresma, nos encaminamos r\u00e1pidamente hacia la grande y santa semana de la pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Quiz\u00e1s, mirando dentro de nosotros, constatamos que la Palabra de Dios no ha todav\u00eda puesto ra\u00edces profundas en nuestro coraz\u00f3n y en la realidad de nuestra vida: nuestra conversi\u00f3n tarda a manifestarse. El llamado de Dios encuentra siempre obst\u00e1culos en la selva de nuestros sentimientos y en nuestro cotidiano con tantas banalidades que nos subyugan.<\/p>\n<div id=\"attachment_1980\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/b783696219f50072aec01661b3978038.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-1980\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-1980 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/b783696219f50072aec01661b3978038-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/b783696219f50072aec01661b3978038-300x225.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/b783696219f50072aec01661b3978038-768x576.jpg 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/b783696219f50072aec01661b3978038.jpg 1024w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/b783696219f50072aec01661b3978038-150x113.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/b783696219f50072aec01661b3978038-600x450.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1980\" class=\"wp-caption-text\">El encuentro con Jes\u00fas es transformador.<\/p><\/div>\n<p>Es el alba de un nuevo d\u00eda, nos dice Juan, y Jes\u00fas est\u00e1 sentado en el templo, ense\u00f1ando al \u201cpueblo que acud\u00eda a \u00e9l\u201d. De pronto, en medio de esa muchedumbre se abre un pasaje en el cu\u00e1l un grupo de escribas y de fariseos empujan a una mujer \u201csorprendida en adulterio\u201d, y la ponen en el medio, frente a Jes\u00fas. Todos conocen su destino: ser\u00e1 lapidada hasta la muerte seg\u00fan lo establecido por la ley. Nadie habla del ad\u00faltero. Como sucede siempre en una sociedad machista, se condena a la mujer y se disculpa al var\u00f3n.<\/p>\n<p>Esa mujer no tiene nombre, sino aquel de su pecado: es una \u201cad\u00faltera\u201d, no es una persona, es una cosa que se puede llevar adonde uno quiera, que se puede condenar a muerte. Una mujer herida en su persona, en su dignidad e inviolabilidad.<\/p>\n<p>Podemos imaginar la angustia de esa mujer, la verg\u00fcenza, el terror de lo que la espera. Su futuro depende de ese joven rab\u00ed de Nazaret interpelado por los fariseos. A ellos no les importa de la mujer, ni de la ley: quieren solamente poner una trampa a Jes\u00fas, para desacreditarlo frente a la gente que siempre m\u00e1s numerosa acude a \u00e9l para escucharlo. Si condena a la mujer, va en contra de la misericordia que siempre predica. Si la absuelve, se pone en contra de la ley. En ambos casos, Jes\u00fas saldr\u00eda vencido, disminuido.<\/p>\n<p>Jes\u00fas no soporta aquella hipocres\u00eda social alimentada por la prepotencia de los varones. Aquella sentencia a muerte no viene de Dios. Jes\u00fas, con su actitud, toma de inmediato la defensa de la mujer, pues est\u00e1 arriesgando la muerte, y la ley suprema de Dios es que el hombre viva. La primera mirada de Jes\u00fas va siempre al sufrimiento de la persona, no a su pecado. Con los fariseos al contrario, Jes\u00fas no los digna ni de una mirada ni de una palabra, los ignora, porque est\u00e1n llenos de odio y de intenci\u00f3n de muerte. Jes\u00fas est\u00e1 en silencio y escribe en el suelo con un dedo.<\/p>\n<p>Finalmente Jes\u00fas levanta la cabeza y da a los fariseos humillados por su silencio, una respuesta que echa una luz sobre sus pensamientos: \u201cEl que est\u00e9 sin pecado, que le tire la primera piedra\u2026 Ellos, al o\u00edrlo, se fueron uno a uno, empezando por los m\u00e1s viejos\u201d: como decir que \u201cnadie tiene derecho de condenar\u201d, pues nadie es inocente. Los acusadores y la gente se retiran avergonzados. Ellos saben que son los m\u00e1s responsables de los adulterios que se cometen en aquella sociedad.<\/p>\n<p>Jes\u00fas se queda solo con la mujer all\u00e1 en el medio, \u201cla miseria y la misericordia\u201d como dice san Agust\u00edn, en el silencio, casi preludio a nueva creaci\u00f3n. Jes\u00fas se levanta con la dulzura de su mirada, para comunicar a la mujer la ternura de Dios que no condena a nadie. Un gesto bell\u00edsimo. Se levanta frente a la adultera, como quien se levanta frente a una persona esperada e importante, con todo el respeto.<\/p>\n<p>Jes\u00fas se levanta, se le acerca y le habla. Nadie le hab\u00eda hablado antes. Jes\u00fas la llama \u201cmujer\u201d (\u201cdomina\u201d en lat\u00edn, se\u00f1ora), con el nombre con qu\u00e9 hab\u00eda llamado a su madre a Cana y que utilizar\u00e1 en la cruz. Ya no es \u201cla pecadora\u201d, \u201cla adultera\u201d, es de nuevo \u201cmujer\u201d, se\u00f1ora.<\/p>\n<p>Jes\u00fas se levanta desde el suelo, desde el polvo, hasta sus ojos. \u00bfQu\u00e9 habr\u00e1 visto el Se\u00f1or en aquellos ojos? \u00bfEl miedo de morir, la verg\u00fcenza, un escalofr\u00edo de esperanza? \u201cMujer, \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n tus acusadores? \u00bfNinguno te ha condenado?&#8230; Tampoco yo te condeno\u201d. Es como si Jes\u00fas le dijera: \u201cT\u00fa, no eres tu pecado, no perteneces m\u00e1s a tu pasado sino a tu futuro. Tu puedes amar de una manera nueva, pura y sincera, t\u00fa, tienes proyectos bellos a realizar\u201d.<\/p>\n<p>Jes\u00fas no justifica el adulterio, no niega la culpa, sino hace repartir la vida, abre de nuevo el futuro y la esperanza. El coraz\u00f3n del cuento, como el domingo pasado con la par\u00e1bola del padre misericordioso, no es el pecado a condenar o a perdonar, sino un Dios, presente en Jes\u00fas, m\u00e1s grande que nuestro coraz\u00f3n y nuestro pecado, cuya ley es que el hombre viva.<\/p>\n<p>\u201cAnda y en adelante no peques m\u00e1s\u201d: pocas palabras que seguramente habr\u00e1n cambiado su vida. Cualquier cosa esa mujer haya hecho, queda borrada. S\u00ed, t\u00fa eres m\u00e1s que tu pecado, eres capacidad de amar verdaderamente, puedes devenir lo que de m\u00e1s bello sue\u00f1a tu coraz\u00f3n y sue\u00f1a Dios para ti. Jes\u00fas le dona de nuevo la inocencia de los or\u00edgenes, la posibilidad de ser fiel ma\u00f1ana y siempre, le dona esperanza, la hace nueva adentro. Jes\u00fas sabe muy bien que solo hombres y mujeres liberados pueden donar a sus hermanos libertad, perd\u00f3n y el amor recibido de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Jes\u00fas no solamente es bueno y misericordioso, sino m\u00e1s bien tiene confianza en nosotros, ve en nosotros primaveras que pueden abrirse y hacer brotar sus frutos. Jes\u00fas perdona porque por \u00e9l, el bien de ma\u00f1ana vale m\u00e1s del mal de hoy. Lo que est\u00e1 atr\u00e1s no importa, importa el bien posible ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Ojal\u00e1 los cristianos sepamos tomar consciencia hoy de todas las injusticias que sigue padeciendo la mujer en todos los \u00e1mbitos de la vida: violaci\u00f3n, maltrato y humillaci\u00f3n no son algo imaginario. Ojal\u00e1 sepamos estar m\u00e1s cerca de toda mujer oprimida para defenderla eficazmente.<\/p>\n<p>Digamos a Jes\u00fas: Se\u00f1or Jes\u00fas, conc\u00e9denos el gozo de verte mientras te levantas y te acercas de nosotros cuando estamos angustiados por nuestro pecado: que podamos cruzar tu mirada llena de amor y de misericordia, de manera que quedemos conquistados por ti, \u201chasta estimar a todo como basura con tal de ganarte a ti\u2026 y existir en ti\u201d (Fil 3, 8-14).<\/p>\n<p>Danos la humildad de dejar caer de nuestras manos todas las piedras, pues T\u00fa no quieres acusadores entre tus amigos. Que sepamos, con misericordia y confianza en los que han pecado, ayudarlos a recuperar confianza en s\u00ed mismos, haci\u00e9ndonos signos del amor que T\u00fa tienes por cada uno de tus hermanos. Signos de un futuro que se abre, de una esperanza que renace.<\/p>\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Padre Franco Noventa, mccj<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n Dominical V Domingo Cuaresma Ciclo C, Evangelio seg\u00fan\u00a0San\u00a0Juan 8, 1-11 Domingo 7 de abril, 2019 Con este quinto domingo de cuaresma, nos encaminamos r\u00e1pidamente hacia la grande y santa semana de la pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Quiz\u00e1s, mirando dentro de nosotros, constatamos que la Palabra de Dios\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=1979\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1979"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1979"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1979\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1981,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1979\/revisions\/1981"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1979"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1979"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1979"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}