{"id":2008,"date":"2019-04-27T10:12:06","date_gmt":"2019-04-27T16:12:06","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2008"},"modified":"2019-04-27T10:12:48","modified_gmt":"2019-04-27T16:12:48","slug":"2008","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2008","title":{"rendered":"El gran desconocido"},"content":{"rendered":"<p>1. Mi primer destino, despu\u00e9s de mi ordenaci\u00f3n sacerdotal, fue Espa\u00f1a, como confesor de novicios y para ayudar en la ense\u00f1anza de la Filosof\u00eda. A\u00fan no dominaba del todo el castellano, cuando, cay\u00f3 en mis manos un libro, de peque\u00f1o tama\u00f1o y con un t\u00edtulo llamativo: <em>\u201cEl Gran Desconocido\u201d<\/em>, escrito por un desconocido (para m\u00ed) obispo de M\u00e9xico, Mons. Luis Mar\u00eda Mart\u00ednez. La lectura de aquel libro, me convenci\u00f3 de que as\u00ed hab\u00eda sido en mi vida y, en general, en la vida de muchos cristianos: yo muy poco conoc\u00eda al Esp\u00edritu Santo y muy escasa hab\u00eda sido mi atenci\u00f3n amorosa hacia \u00c9l.<\/p>\n<div id=\"attachment_2009\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Pascua-de-resurreccion_4-1080x675.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2009\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2009 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Pascua-de-resurreccion_4-1080x675-300x188.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"188\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Pascua-de-resurreccion_4-1080x675-300x188.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Pascua-de-resurreccion_4-1080x675-768x480.jpg 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Pascua-de-resurreccion_4-1080x675-1024x640.jpg 1024w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Pascua-de-resurreccion_4-1080x675-150x94.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/Pascua-de-resurreccion_4-1080x675.jpg 1080w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2009\" class=\"wp-caption-text\">Los grandes santos se han dejado guiar por el Esp\u00edritu.<\/p><\/div>\n<p>La lectura de ese librito fue providencial, despertando en m\u00ed el deseo de recuperar el tiempo perdido para ir comprendiendo que la vida cristiana es ante todo una \u201cvida guiada por el Esp\u00edritu Santo\u201d. La asimilaci\u00f3n de esta verdad, nunca se concluye. Al respecto, las afirmaciones de san Pablo en su Carta a los Romanos son siempre un exigente desaf\u00edo: \u201clos que se dejan guiar por el Esp\u00edritu tienden a lo espiritual. Los bajos instintos tienden a la muerte, el Esp\u00edritu tiende a la vida y a la paz [\u2026] Ustedes no est\u00e1n animados por los bajos instintos, sino, por el Esp\u00edritu, ya que el Esp\u00edritu de Dios habita en ustedes. Y si alguno no tiene el Esp\u00edritu de Cristo, no le pertenece [\u2026]. Todos lo que se dejan llevar por el Esp\u00edritu de Dios, son Hijos de Dios y, por ese Esp\u00edritu podemos llamar a Dios <em>Abba<\/em>, Padre\u201d (Rom 8, 5-6.9.14).<\/p>\n<p>Para comprender qu\u00e9 pueda significar y ser una vida \u201cguiada por el Esp\u00edritu\u201d hay que fijar la mirada en Jes\u00fas: toda su existencia y todo su obrar han sido sellados y como determinados por el Esp\u00edritu. Ha sido particularmente a partir de su bautismo por Juan en el Jord\u00e1n, en que se constata que el Esp\u00edritu Santo no es para Jes\u00fas un <u>don<\/u> ocasional en el comienzo de su ministerio, sino que, \u00c9l permanece en la entera vida de Jes\u00fas. Le lleva al desierto, con su fuerza expulsa a los demonios, en \u00c9l realiza la oraci\u00f3n al Padre, en su virtud se entrega a la muerte y con su fuerza es resucitado de entre los muertos.<\/p>\n<p>Una vez Resucitado, es Jes\u00fas quien nos da en abundancia al Esp\u00edritu Santo. Ya san Juan Bautista lo hab\u00eda atestiguado diciendo: \u201cEl que me envi\u00f3 a bautizar me hab\u00eda dicho: Aqu\u00e9l sobre el cual veas descender y <u>permanecer<\/u> el Esp\u00edritu, es Aquel que bautizar\u00e1 en el Esp\u00edritu Santo\u201d (Jn 1, 32-33). Y la misma noche de Pascua, Jes\u00fas, apareci\u00e9ndoseles a los suyos, en el Cen\u00e1culo, les saluda efusivamente y <u>soplando<\/u> sobre ellos, les dice. \u201creciban al Esp\u00edritu Santo, como el Padre me ha enviado, yo los env\u00edo\u201d (Jn 20, 22).<\/p>\n<p>2. Aquella noche de Pascua, como tambi\u00e9n el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, en el Cen\u00e1culo se experimentan dos sorprendentes novedades: la alegr\u00eda y el env\u00edo misionero universal.<\/p>\n<p><span style=\"font-family: 'Source Sans Pro';\">La alegr\u00eda, fruto del Esp\u00edritu Santo (Gal 5,22) expresa as\u00ed la actitud caracter\u00edstica de la vida cristiana, porque \u00e9sta es siempre la respuesta nuestra adecuada a la \u201cvisita del Se\u00f1or\u201d, a la acci\u00f3n de Dios en nosotros por su Esp\u00edritu. La alegr\u00eda es as\u00ed la expresi\u00f3n de la certeza de la precedencia de Dios en nosotros y surge de sentirse amados por \u00c9l, de saber experimentar que \u00c9l nos comunica su propia vida, el Esp\u00edritu Santo. Se trata de una alegr\u00eda serena, nada euf\u00f3rica, pacificadora y reconciliadora que se asienta -para decirlo de alguna manera- en el fondo del coraz\u00f3n, sin ser perturbada en su ra\u00edz por los acontecimientos cotidianos.<\/span><\/p>\n<p>Quien la experiment\u00f3 con misteriosa plenitud ha sido Cristo mismo. \u00c9l se lo manifest\u00f3 a los ap\u00f3stoles, cuando ya se encontraba camino a su Pasi\u00f3n. Despu\u00e9s de haberles declarado que \u00c9l los amaba con el mismo amor conque el Padre le amaba a \u00c9l, les a\u00f1adi\u00f3: \u201cles he dicho esto para que participen de <u>mi alegr\u00eda<\/u> y sean plenamente felices\u201d (Jn 15, 11). Lo vuelve a repetir en la Oraci\u00f3n Sacerdotal: \u201cAhora Padre, voy hacia Ti; y les digo esto mientras estoy en el mundo para que mi gozo sea el de ellos y su gozo sea completo\u201d (Jn 17, 13).<\/p>\n<p>Estas sorprendentes afirmaciones de Jes\u00fas traen a mi memoria un recuerdo. El misionero comboniano padre Esteban Patroni estaba enfermo de c\u00e1ncer y ya en situaci\u00f3n terminal sorprend\u00eda y edificaba a los que le iban a visitar y animar, dici\u00e9ndoles con extrema serenidad: \u201cEl d\u00eda m\u00e1s bonito de la vida de un misionero, es el d\u00eda de su muerte\u201d.<\/p>\n<p>3. La alegr\u00eda que experimentaron los ap\u00f3stoles la noche de Pascua y el d\u00eda de Pentecost\u00e9s era la alegr\u00eda de los que Jes\u00fas nuevamente enviaba, y ahora con la fuerza del soplo del Esp\u00edritu Santo. La fuerza de un \u201csoplo\u201d del viento fuerte que los llevar\u00eda lejos, que les impulsar\u00eda a salir para hacerlos \u201cevangelizadores con Esp\u00edritu\u201d (EG 262).<\/p>\n<p>Experimentar al Esp\u00edritu implica asumir riesgos: hay que salir al otro, a lo distinto, viajar a lo diferente y a lo absolutamente desconocido, dej\u00e1ndonos modificar e inclusive transformar\u2026 Si el Esp\u00edritu Santo nos capacita y nos consagra para la misi\u00f3n, \u00e9sta a su vez nos va transformando y nos va consagrando. Es un proceso que han ido experimentando todos los misioneros que han abierto camino a la Iglesia para su proyectarse m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras, desde san Pablo a san Francisco Javier, desde san Dami\u00e1n, el santo leproso de la isla maldita de Molokai a san Daniel Comboni\u2026 la de todos es una santidad configurada y consagrada por la misma misi\u00f3n a la que los hab\u00eda impulsado el \u201cviento fuerte\u201d del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p>Ha sido por esa \u201cconsagraci\u00f3n\u201d que apenas seis d\u00edas antes de su muerte, san Daniel Comboni, f\u00edsica y an\u00edmicamente ya postrado por la fiebre y las inesperadas calumnias que se estaban difundiendo en su familia y en su naciente instituto misionero, pero victorioso por la fuerza del Esp\u00edritu, pudo escribir: \u201cQue ocurra todo lo que Dios quiera. Dios no abandona nunca a quienes en \u00c9l conf\u00edan. \u00c9l es el protector de la inocencia\u2026 Soy feliz en la <u>cruz<\/u> que llevada de buena gana por amor a Dios genera el triunfo y la vida eterna\u201d.<\/p>\n<p><strong>+P. Vittorino Girardi Stellin, mccj<\/strong><\/p>\n<p><strong>Obispo em\u00e9rito de la Di\u00f3cesis de Tilar\u00e1n Liberia<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. Mi primer destino, despu\u00e9s de mi ordenaci\u00f3n sacerdotal, fue Espa\u00f1a, como confesor de novicios y para ayudar en la ense\u00f1anza de la Filosof\u00eda. A\u00fan no dominaba del todo el castellano, cuando, cay\u00f3 en mis manos un libro, de peque\u00f1o tama\u00f1o y con un t\u00edtulo llamativo: \u201cEl Gran Desconocido\u201d, escrito\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=2008\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[4],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2008"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2008"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2008\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2011,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2008\/revisions\/2011"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2008"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2008"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2008"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}