{"id":2130,"date":"2019-06-21T15:17:40","date_gmt":"2019-06-21T21:17:40","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2130"},"modified":"2020-07-09T11:43:27","modified_gmt":"2020-07-09T17:43:27","slug":"2130","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2130","title":{"rendered":"Solemnidad Cuerpo y Sangre de Cristo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Reflexi\u00f3n Dominical<\/strong><\/p>\n<p><strong>Solemnidad de el Cuerpo y la Sangre de Cristo<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ciclo C, Evangelio seg\u00fan san Lucas 9, 11-17<\/strong><\/p>\n<p><strong>Domingo 23 de junio, 2019<\/strong><\/p>\n<p>Celebramos la fiesta del Sant\u00edsimo Cuerpo y Sangre de Cristo.<\/p>\n<p>Esta fiesta del Cuerpo de Cristo fue instituida por el Papa Urbano IV en el a\u00f1o 1264 para celebrar la presencia real de Jes\u00fas en la Eucarist\u00eda. Presencia real en el pan y el vino, no solo durante la celebraci\u00f3n de la Misa, sino tambi\u00e9n en el pan que se reserva en el sagrario, para llevarlo en viatico a los enfermos y para ser adorado por los creyentes. Esta fiesta es la fiesta del amor de Dios encarnado que se nos da en Jesucristo hasta el extremo, hasta dar la vida, hasta hacerse pan y habitar en nosotros.<\/p>\n<div id=\"attachment_2131\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/1527776965_071924_1527777196_noticia_normal.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2131\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2131 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/1527776965_071924_1527777196_noticia_normal-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/1527776965_071924_1527777196_noticia_normal-300x169.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/1527776965_071924_1527777196_noticia_normal-768x432.jpg 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/1527776965_071924_1527777196_noticia_normal-150x84.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/1527776965_071924_1527777196_noticia_normal.jpg 770w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2131\" class=\"wp-caption-text\">Esa fiesta nos ayude a reencontrar la estima de nuestro cuerpo, creado por el amor de Dios, como el alma.<\/p><\/div>\n<p>El Dios de la Biblia nos recuerda el cuerpo. Dios, en la Sagrada Escritura, tiene ojos, o\u00eddos. Es un Dios que oye, que act\u00faa, que se conmueve. Y en la revelaci\u00f3n cristiana Dios toma cuerpo en su Hijo. El cuerpo de Jes\u00fas es esa extensi\u00f3n del Padre hacia el mundo. Con su cuerpo Jes\u00fas manifiesta la presencia del Padre.<\/p>\n<p>Esa fiesta nos ayude a reencontrar la estima de nuestro cuerpo, creado por el amor de Dios, como el alma. Que no sintamos nuestro cuerpo como lastre, como lugar donde se insin\u00faa el mal, sino vivirlo como el gran medio del encuentro. Proteger el cuerpo de Dios es tambi\u00e9n proteger el cuerpo de cada mujer, de cada ni\u00f1o, el cuerpo del viejo, del extranjero, del enfermo, del que est\u00e1 muriendo. En esa tutela del cuerpo hay la verdadera custodia de la presencia real de Dios en el mundo.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfDeseas honrar el cuerpo de Cristo? No lo desprecies, pues, cuando lo contemples desnudo en los pobres, ni lo honres aqu\u00ed, en el templo, con lienzos de seda, si al salir lo abandonas en su fr\u00edo y desnudez. Porque el mismo que dijo: <em>esto es mi cuerpo&#8230; afirm\u00f3<\/em> tambi\u00e9n: <em>tuve hambre y no me diste de comer&#8230; <\/em>El templo no necesita vestidos y lienzos, sino pureza de alma; los pobres, en cambio, necesitan que con sumo cuidado nos preocupemos de ellos&#8230; As\u00ed t\u00fa debes tributar al Se\u00f1or el honor que \u00e9l mismo te indic\u00f3, distribuyendo tus riquezas a los pobres&#8230;<\/p>\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 te servir\u00eda adornar la mesa de Cristo con vasos de oro, si el mismo Cristo muere de hambre? Da primero de comer al hambriento y luego, con lo que te sobre, adornar\u00e1s la mesa de Cristo&#8230; Tu hermano afligido es un templo m\u00e1s precioso que el otro&#8230; El pobre es el verdadero altar. \u00a1Ven\u00e9ralo!&#8230; Ese altar podr\u00e1s contemplarlo en cualquier lugar, en las calles y en las plazas; y a cada hora podr\u00e1s en ello celebrar tu liturgia\u201d.<\/p>\n<p>\u00a1Palabras duras de San Juan Cris\u00f3stomo, de un extremo radicalismo, que le valieron el exilio! Palabras que la Iglesia tendr\u00eda que meditar hoy tambi\u00e9n, cuando se preocupa m\u00e1s de los edificios y de la exterioridad, que de los pobres.<\/p>\n<p>Dec\u00eda el santo abb\u00e9 Pierre: \u201cHe buscado a Dios y no lo he encontrado. He buscado a mi alma, y no la he encontrada. He buscado al hermano y con \u00e9l he encontrado a Dios y a mi alma\u201d.<\/p>\n<p>Que nuestra fe cristiana sepa ver en el pobre el lugar de la presencia divina y llevar sobre de \u00e9l una mirada en el mismo tiempo adoratriz y compasiva. Contemplando el Evangelio de hoy, sent\u00e9monos idealmente en la hierba con aquellos cinco mil hombres. Digamos al Se\u00f1or nuestra hambre, nuestros deseos insatisfechos que ninguna cosa creada podr\u00e1 saciar.<\/p>\n<p>Los ap\u00f3stoles, hombres pr\u00e1cticos, dicen a Jes\u00fas de despedir a la gente para que pueda ir a comprarse de comer, pues ya es tarde. Pero Jes\u00fas nunca ha despedido a nadie. Dice palabras inesperadas: \u201cDadles vosotros de comer\u201d. \u201cDad\u201d: es una orden que atraviesa los tiempos hasta el d\u00eda del gran juicio: \u201cYo ten\u00eda hambre y me hab\u00e9is dado de comer&#8230; yo ten\u00eda hambre y no me hab\u00e9is dado de comer\u201d (Mt 25, 35.42). Dios vincula nuestra salvaci\u00f3n a un poco de pan donado, la derrota de nuestra historia al no haber dado pan, al no haber creado comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Cinco mil hombres tienen hambre. Pero el fin del hambre del hombre no consistir\u00e1 nunca en el comer a saciedad, solos, su propio pan, sino en el compartir, en el donar lo poco que tienes, cinco panes y dos pececitos, el vaso de agua fresca, los cien pasos con quien tiene miedo, el aceite y el vino sobre las heridas, un poco de tiempo y un poco de coraz\u00f3n. Somos ricos solamente de lo que hemos donado. Jes\u00fas no despide la muchedumbre porque \u00e9l, primero, necesita de ellos: Dios vive de comuni\u00f3n, vive por nosotros.<\/p>\n<p>A cada Eucarist\u00eda es Dios que me busca, me llama, me invita: \u201cDichosos los invitados a la cena del Se\u00f1or\u201d. Es Dios en camino hacia m\u00ed, para sanar mi vida, Dios que se dona, y don\u00e1ndonos a si mismo nos da todo. No ha tenido para s\u00ed mismo tampoco su cuerpo: \u201cTomad y comed\u201d; ni su sangre: \u201cTomad y bebed\u201d; ni su futuro: \u201cEstoy con vosotros hasta los \u00faltimos d\u00edas\u201d. Nos dona su cuerpo para hacer comuni\u00f3n con nosotros, nos dona su sangre a fin que en nuestras venas escurra su vida, en nuestro coraz\u00f3n pongan ra\u00edces su gratuidad en las relaciones, su capacidad de donarse.<\/p>\n<p>\u201cNo podemos comulgar con Cristo en la intimidad de nuestro coraz\u00f3n sin comulgar con los hermanos que sufren\u2026 La Eucarist\u00eda vivida cada domingo con fe, nos puede hacer m\u00e1s humanos y mejores seguidores de Jes\u00fas\u201d (Pagola 2019).<\/p>\n<p>Dec\u00eda el santo obispo Helder Camara el d\u00eda del Cuerpo y la Sangre de Cristo de 1965: \u201cMe siento mal en salir a la calle llevando el pan de la Eucarist\u00eda de-positado en una custodia dorada, sabiendo que en el mismo tiempo el Cuerpo de Cristo es ignorado y maltratado en las personas pobres que yacen en las aceras, en los ni\u00f1os de calle..\u201d.<\/p>\n<p>Los pobres y la Eucarist\u00eda son el cuerpo real de Cristo. Que nunca dividamos ese cuerpo. Que entremos en el templo como mendigos de la Palabra y del Pan, y podamos salir como donadores de vida y de esperanza.<\/p>\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Padre Franco Noventa mccj<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n Dominical Solemnidad de el Cuerpo y la Sangre de Cristo Ciclo C, Evangelio seg\u00fan san Lucas 9, 11-17 Domingo 23 de junio, 2019 Celebramos la fiesta del Sant\u00edsimo Cuerpo y Sangre de Cristo. Esta fiesta del Cuerpo de Cristo fue instituida por el Papa Urbano IV en el a\u00f1o\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=2130\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[10],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2130"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2130"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2130\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2133,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2130\/revisions\/2133"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2130"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2130"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2130"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}