{"id":2167,"date":"2019-07-13T12:20:36","date_gmt":"2019-07-13T18:20:36","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2167"},"modified":"2020-07-09T11:43:05","modified_gmt":"2020-07-09T17:43:05","slug":"tenemos-que-amarnos-unos-a-los-otros","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2167","title":{"rendered":"Tenemos que amarnos unos a los otros"},"content":{"rendered":"<p><strong>Reflexi\u00f3n Dominical<\/strong><\/p>\n<p><strong>XV Tiempo Ordinario<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ciclo C, Evangelio seg\u00fan san Lucas\u00a0<\/strong><strong>10, 25-37<\/strong><\/p>\n<p><strong>Domingo 14 de julio, 2019<\/strong><\/p>\n<p>El peor insulto que se pod\u00eda dirigir a un jud\u00edo era \u201cperro\u201d o \u201cpagano\u201d; y el segundo era \u201csamaritano\u201d, que equival\u00eda a \u201cbastardo, her\u00e9tico\u201d (Jn. 8,48). Tambi\u00e9n Jes\u00fas, dirigi\u00e9ndose a la samaritana, no duda a decirle: \u201cvosotros no sab\u00e9is ni a cual dios ador\u00e1is; la salvaci\u00f3n viene de los jud\u00edos\u201d (Jn. 4,22).<\/p>\n<div id=\"attachment_2168\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/18980683740_38dab62af6_b.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2168\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2168 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/18980683740_38dab62af6_b-300x117.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"117\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/18980683740_38dab62af6_b-300x117.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/18980683740_38dab62af6_b-768x299.jpg 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/18980683740_38dab62af6_b-150x58.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/18980683740_38dab62af6_b.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2168\" class=\"wp-caption-text\">Seguir los mandatos de Dios es amar a nuestro pr\u00f3jimo.<\/p><\/div>\n<p>El evangelio de hoy empieza present\u00e1ndonos no a un samaritano, m\u00e1s bien a un jud\u00edo, no a un pecador, m\u00e1s bien a un justo, a un doctor de la ley, que pregunta a Jes\u00fas: que tengo que hacer para heredar la vida eterna? N\u00f3tese la fineza teol\u00f3gica: el doctor de la ley no dice \u201cmerecer\u201d m\u00e1s bien \u201cheredar\u201d la vida eterna. La herencia, lo sabemos, no se gana, es recibida de una manera completamente gratuita.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, adecu\u00e1ndose a la praxis de las disputas rab\u00ednicas, no da de inmediato una respuesta, m\u00e1s bien le pregunta: que est\u00e1 escrito en la ley? El doctor de la ley dice \u201cAmar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n\u2026 (Dt. 6,5) y a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo (Lev. 19,18)\u201d. Jes\u00fas le dice: has contestado bien; hagas esto y vivir\u00e1s.<\/p>\n<p>El rab\u00ed, que no logr\u00f3 poner a Jes\u00fas en dificultad, le pregunta: \u201cy quien es mi pr\u00f3jimo?\u201d. Como un buen jud\u00edo quiere poner l\u00edmites al amor. Y Jes\u00fas le demuestra quien ama verdaderamente a Dios y a los hermanos con una par\u00e1bola.<\/p>\n<p>Un hombre bajaba de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3. No importa si era jud\u00edo o pagano, justo o injusto, rico o pobre. Un hombre. Eso basta. Aunque hubiera sido un malvado, no hubiera perdido su dignidad de un hombre que necesitaba ayuda.<\/p>\n<p>Unos bandidos lo asaltaron, lo pegaron, rob\u00e1ndole todas sus cosas, y dej\u00e1ndolo desnudo al borde del camino. Hoy hay un oc\u00e9ano de hombres a quienes roban, humillados, n\u00e1ufragos a quienes arrojan de nuevo al mar. En este herido sin nombre y sin patria resume Jes\u00fas la situaci\u00f3n de tantas v\u00edctimas inocentes maltratadas injustamente y abandonadas en las cunetas de tantos caminos de la historia.<\/p>\n<p>Un sacerdote bajaba por ese mismo camino. Ve al herido, pero no se para, sigue del otro lado del camino. As\u00ed un levita. Nos ocurre a nosotros tambi\u00e9n: vemos desde lejos a un mendicante, a un pobre que pide ayuda y cambiamos de camino. Como si m\u00e1s all\u00e1 que el pobre hubiera algo de mas importante. Es una acusaci\u00f3n fuerte a todas aquellas personas \u201creligiosas\u201d que estiman la Ley m\u00e1s importante que la compasi\u00f3n humana. Piensan poder amar a Dios sin amar a los hermanos, sobre todo a los m\u00e1s d\u00e9biles.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 sentido tiene una religi\u00f3n tan poco humana? Jes\u00fas propone como modelo a imitar al her\u00e9tico samaritano, el hombre que est\u00e1 lejos del templo y de los sacerdotes! Jes\u00fas parece un anticlerical!!<\/p>\n<p>Ese samaritano estaba en viaje, ten\u00eda \u00e9l tambi\u00e9n sus proyectos. Pero viendo a un hombre herido escucha lo que le dice el coraz\u00f3n. Olvida sus programas, su miedo, se acerca al herido, venda sus heridas y lo lleva a un albergue y se carga de todas las deudas del enfermo. No est\u00e1 empujado por motivos religiosos, por el deseo de placer a Dios, se acerca al herido \u00fanicamente por compasi\u00f3n. Es la proyecci\u00f3n de lo que siente Dios.<\/p>\n<p>Compasi\u00f3n significa \u201csufrir juntos, sufrir con, hacerse cercano\u201d. No esperemos que la caridad surja espontanea para vivirla. Cuando San Francisco besa a un leproso, no lo hace porque le guste, lo hace porque el leproso lo necesita para sentirse hombre. Somos \u201csamaritanos\u201d solo por motivos que conciernen al otro, su necesidad, sus problemas. La compasi\u00f3n no es un instinto sino una conquista. Hacerse pr\u00f3jimo al otro es una conquista que pone al centro el dolor del otro y me olvido a m\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Saber mirar de manera atenta al que sufre. \u201cSi Dios nos ha amado, nosotros tambi\u00e9n tenemos que amarnos los uno a los otros\u201d (1Jn 4,10-11). Dios no pide nada por s\u00ed mismo. Hay una sola manera para responder a su amor: amar al hermano no con palabras, m\u00e1s bien con hechos y en la verdad (1Jn 3,18).<\/p>\n<p>El samaritano se acerca al herido y no le pide de quien sea la culpa. Ama. Tu eres el hombre que ha recibido ayuda, me dice el Se\u00f1or, y cuantas veces! Hay una red de samaritanos que me han hecho vivir: los debo amar con gozo, con gratitud. De ellos tengo que aprender. Jes\u00fas dice: \u201cVa, y t\u00fa tambi\u00e9n hagas lo mismo\u201d. Vu\u00e9lvete t\u00fa tambi\u00e9n en samaritano, ac\u00e9rcate al pobre y tengas compasi\u00f3n. La experiencia de haber sido amado verdaderamente, aunque una sola vez, te llena la vida.<\/p>\n<p>Todo nuestro futuro est\u00e1 en un verbo: t\u00fa amar\u00e1s. Un verbo al futuro porque amar es una acci\u00f3n nunca concluida, porque durar\u00e1 cuanto el tiempo, porque es una necesidad para vivir. Es capaz de amar solo aquel que muestra de haber asimilado el comportamiento misericordioso de Dios.<\/p>\n<p>Amar es donar, pero tambi\u00e9n dejarse amar, pues todos somos mendigos de sentido, de cari\u00f1o, de salud, de serenidad, de esperanza, de absoluto, de Dios.<\/p>\n<p>La par\u00e1bola tiene un mensaje explosivo: aquel que ama al pr\u00f3ximo ama seguramente tambi\u00e9n a Dios (cfr. 1Jn. 4,7). Los \u201csamaritanos\u201d que aman al hermano, est\u00e1n adorando al verdadero Dios, puede ser sin saberlo. As\u00ed sea para nosotros tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Padre Franco Noventa mccj<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n Dominical XV Tiempo Ordinario Ciclo C, Evangelio seg\u00fan san Lucas\u00a010, 25-37 Domingo 14 de julio, 2019 El peor insulto que se pod\u00eda dirigir a un jud\u00edo era \u201cperro\u201d o \u201cpagano\u201d; y el segundo era \u201csamaritano\u201d, que equival\u00eda a \u201cbastardo, her\u00e9tico\u201d (Jn. 8,48). Tambi\u00e9n Jes\u00fas, dirigi\u00e9ndose a la samaritana, no\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=2167\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[10],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2167"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2167"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2167\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2174,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2167\/revisions\/2174"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2167"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2167"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2167"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}