{"id":2200,"date":"2019-07-27T11:02:44","date_gmt":"2019-07-27T17:02:44","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2200"},"modified":"2020-07-09T11:42:55","modified_gmt":"2020-07-09T17:42:55","slug":"una-vida-marcada-por-la-oracion","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2200","title":{"rendered":"Una vida marcada por la oraci\u00f3n&#8230;"},"content":{"rendered":"<p><strong>Reflexi\u00f3n Dominical<\/strong><\/p>\n<p><strong>XVII Tiempo Ordinario<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ciclo C, Evangelio seg\u00fan san Lucas\u00a0<\/strong><strong>11, 1-13<\/strong><\/p>\n<p><strong>Domingo 28 de julio, 2019<\/strong><\/p>\n<p>Toda la vida de Jes\u00fas ha sido marcada por la oraci\u00f3n. Tambi\u00e9n en la cruz (Lc 23,24; 23,46). Y a cualquier religi\u00f3n que uno pertenezca, los que creen en Dios rezan. Pero tantas veces el silencio de Dios, casi como si Dios no existiera, nos hace exclamar como Jes\u00fas en la cruz: \u00bfDios m\u00edo, Dios m\u00edo, porque me has abandonado? (Sal. 22,2).<\/p>\n<div id=\"attachment_2201\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/07_10_2015_02.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2201\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2201 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/07_10_2015_02-300x256.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"256\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/07_10_2015_02-300x256.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/07_10_2015_02-150x128.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/07_10_2015_02.jpg 689w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2201\" class=\"wp-caption-text\">La oraci\u00f3n es amistad con Dios.<\/p><\/div>\n<p>Una pregunta que asedia la fe, corroe los entusiasmos y las certezas. Es que, \u00bfDios contestar\u00e1, escuchar\u00e1 mi petici\u00f3n? Desde hace dos mil a\u00f1os los creyentes repiten el Padre nuestro, y los hombres se sienten sin hermanos, el pan contin\u00faa faltando y hay algunos que afirman que Dios es padre de nadie.<\/p>\n<p>Jes\u00fas no ha rezado para pedir favores, ni para que Dios modificara sus proyectos, m\u00e1s bien para comprender cu\u00e1l era su voluntad, para poder hacerla suya y cumplirla. Jes\u00fas nos pide insistir: pedid, buscad, golpead&#8230; La insistencia muestra que la respuesta tarda pero vendr\u00e1&#8230;<\/p>\n<p>Jes\u00fas nos ense\u00f1a el Padre Nuestro, que es un compendio de la fe y de la vida cristiana. Ese Padre ha pensado a nosotros y nos ha amado antes de que fu\u00e9ramos formados en el seno de nuestra madre (Sal. 109,15). Pedimos al Padre que nos acompa\u00f1e en el camino nunca acabado de la fe, y a Jes\u00fas de estar con nosotros todos los d\u00edas (Mt 28,20).<\/p>\n<p>El cristiano no puede esperar de ser escuchado por Dios si no cultiva sentimientos de amor hacia el hermano. El cristiano no puede abrirse al amor del Padre, si no quiere reconciliarse con el hermano. Que no cedamos a las tentaciones y a las seducciones de este mundo para no abandonar nuestro Dios y ser infelices.<\/p>\n<p>En el silencio de Dios confiemos en El, dejando que nuestra fe y deseo crezcan, hasta que Dios llene nuestro coraz\u00f3n, d\u00e1ndonos \u201cmucho m\u00e1s de lo que podemos pedir o pensar\u201d (Ef. 3,20). La oraci\u00f3n nos har\u00e1 comprender y aceptar su amor, abrir\u00e1 nuestra mente y modificar\u00e1 nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>No busquemos a los dones sino al Donador, no al banquete nupcial sino al Esposo que deseamos abrazar. La pedagog\u00eda del Padre nos hace pasar de las necesidades que tenemos, a la necesidad de El mismo. As\u00ed santificaremos su nombre, porque su salvaci\u00f3n alcance a todos los hombres y done felicidad a todos.<\/p>\n<p>Su Reino ya ha empezado, sin embargo el cristiano reza para que crezca en cada hombre como semilla de bien, de amor, de reconciliaci\u00f3n, de paz. Dios nos escuchar\u00e1 si sabremos cultivar sentimientos de amor hacia los hermanos, reconcili\u00e1ndonos con ellos si alguien nos ha ofendido o causado un mal. Entonces el Se\u00f1or nos dar\u00e1 tambi\u00e9n la fuerza de resistir y vencer las tentaciones, llen\u00e1ndonos de gozo.<\/p>\n<p>\u201cSi uno de vosotros tiene un amigo\u201d: as\u00ed inicia la par\u00e1bola. As\u00ed comienza la aventura humana, la historia de amistad que es la oraci\u00f3n: amigo es un nombre de Dios, \u201cpadre\u201d es un nombre de Dios. Y puede rezar entonces quien ha hecho experiencia de amistad. Yo rezo porque vivo y vivo porque rezo.<\/p>\n<p>En el principio no hay la oraci\u00f3n sino la vida. La oraci\u00f3n no es el primer acto del hombre: antes hay una experiencia, un grito, la presi\u00f3n del dolor o la caricia del gozo: de aqu\u00ed brota la oraci\u00f3n, como suplica o como canto de alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Yo rezo para vivir, sabiendo que la oraci\u00f3n transforma: \u201cContemplando al Se\u00f1or yo vengo transformado en aquella misma imagen\u201d (2Cor 3,18).\u00a0 El hombre se vuelve en lo que contempla con los ojos del coraz\u00f3n, el hombre se vuelve en lo que ama, el hombre se vuelve en lo que reza.<\/p>\n<p>\u201cAmigo, dame pan porque ha llegado un amigo\u201d. Bell\u00edsima esa circulaci\u00f3n de amistad, s\u00edmbolo de la vida; ese compartir el pan, s\u00edmbolo de la fe. El amigo que camina en la noche y golpea la puerta no pide para s\u00ed mismo, sino por un amigo que \u00e9l tambi\u00e9n ha caminado en la noche, guiado por la br\u00fajula del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cRezar es hacer circular el amor en el cuerpo de Cristo, como pan; es juntar el silencio de las estrellas con el fragor de nuestros d\u00edas, es liberarse de las cadenas del ruido y descubrir nuestras melod\u00edas escondidas. Orar es abrir en nosotros un pasaje como se abre un dique o una boca efusiva en el volc\u00e1n. Orar es abrir ventanas hacia Dios para que vida entre, para que vida salga, hasta que mi existencia sea como empapada de la vida misma de Dios\u201d (E. Ronchi).<\/p>\n<p>Termina as\u00ed el pasaje de hoy: \u201cCuanto m\u00e1s el Padre vuestro celeste dar\u00e1 el Esp\u00edritu santo a los que se lo piden\u201d. Dios atiende la oraci\u00f3n, porque oraci\u00f3n autentica es pedir Dios a Dios. D\u00e1ndonos a s\u00ed mismo, Dios nos lo dona todo\u201d.<\/p>\n<p>Jes\u00fas nos dice que debemos dirigirnos a Dios llam\u00e1ndolo \u201cPadre, abb\u00e1, papito\u201d. As\u00ed nos dice la confianza del hijo hacia el Padre y la ternura protectora del Padre hacia cada uno de nosotros. Vuelve, de una cierta manera, la amistad de los or\u00edgenes cuando Dios paseaba y platicaba en el jard\u00edn con Ad\u00e1n y Eva. No importan las palabras: cuentan el coraz\u00f3n, la confianza y la perseverancia en la oraci\u00f3n. Fuera de nosotros la realidad quedar\u00e1 la de antes, pero adentro todo ser\u00e1 diferente.<\/p>\n<p>Pidamos al Se\u00f1or que haga surgir tantos amigos suyos, como Abraham, que intercedan hoy por las muchas ciudades, pa\u00edses y pueblos asolados por la guerra y la injusticia, por el hambre y la violencia, para que se salven y el evangelio toque el coraz\u00f3n de los hombres. Dios, Padre de todos, que atiende a las s\u00faplicas confiadas de sus amigos, atienda tambi\u00e9n nuestras oraciones. Que nos done su Esp\u00edritu, su Amor que sostiene y salva nuestra vida.<\/p>\n<p><strong>Am\u00e9n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Padre Franco Noventa mccj<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n Dominical XVII Tiempo Ordinario Ciclo C, Evangelio seg\u00fan san Lucas\u00a011, 1-13 Domingo 28 de julio, 2019 Toda la vida de Jes\u00fas ha sido marcada por la oraci\u00f3n. Tambi\u00e9n en la cruz (Lc 23,24; 23,46). Y a cualquier religi\u00f3n que uno pertenezca, los que creen en Dios rezan. Pero tantas\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=2200\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[10],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2200"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2200"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2200\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2203,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2200\/revisions\/2203"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2200"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2200"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2200"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}