{"id":2208,"date":"2019-08-03T12:50:28","date_gmt":"2019-08-03T18:50:28","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2208"},"modified":"2020-07-09T11:42:49","modified_gmt":"2020-07-09T17:42:49","slug":"nuestra-riqueza-es-cristo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2208","title":{"rendered":"Nuestra riqueza es Cristo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Reflexi\u00f3n Dominical<\/strong><\/p>\n<p><strong>XVIII Tiempo Ordinario<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ciclo C, Evangelio seg\u00fan san Lucas\u00a0<\/strong><strong>12, 13-21<\/strong><\/p>\n<p><strong>Domingo 4 de agosto, 2019<\/strong><\/p>\n<p>\u201cMaestro, di a mi hermano de compartir conmigo la herencia\u201d.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, que posee el arte de intuir, de sorprender, de percibir lo que est\u00e1 atr\u00e1s de la demanda, va al coraz\u00f3n de las cosas y contesta que el problema no es la herencia, sino m\u00e1s bien la codicia, aquella avidez insaciable que san Pablo llama, con palabras directas, idolatr\u00eda (Col 3,5). Cuantas veces la herencia divide las familias, y los hermanos no se hablar\u00e1n nunca m\u00e1s&#8230;<\/p>\n<div id=\"attachment_2209\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Fotolia_58925281_Subscription_Monthly_M1.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2209\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2209 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Fotolia_58925281_Subscription_Monthly_M1-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Fotolia_58925281_Subscription_Monthly_M1-300x225.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Fotolia_58925281_Subscription_Monthly_M1-768x577.jpg 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Fotolia_58925281_Subscription_Monthly_M1-1024x770.jpg 1024w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Fotolia_58925281_Subscription_Monthly_M1-150x113.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Fotolia_58925281_Subscription_Monthly_M1-600x450.jpg 600w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Fotolia_58925281_Subscription_Monthly_M1.jpg 1590w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2209\" class=\"wp-caption-text\">Jes\u00fas quiere ponernos en alerta para no considerar la riqueza como fuente de felicidad.<\/p><\/div>\n<p>La idolatr\u00eda es el primer pecado, del cual dependen todos los dem\u00e1s. \u201cNo tendr\u00e1s otro Dios fuera de m\u00ed\u201d (Dt 5,7). Porque la vida no depende de los bienes, no est\u00e1 atada a las cosas que solamente dan dependencia, esclavitud.<\/p>\n<p>Y la peor dependencia que droga a la persona es la codicia.\u00a0 El deseo de Jes\u00fas es que tu vida sea libre, que tu vida no dependa de las cosas, porque as\u00ed la tuya ser\u00eda una existencia sin solidez, mero soplo, \u201cvanidad de vanidades\u201d. El termino hebraico que traducimos con vanidad, es \u201cHebel\u201d que significa inconsistencia, vac\u00edo.<\/p>\n<p>Jes\u00fas nos dice que el futuro del mundo no depende de la econom\u00eda. \u00c9l no desprecia los bienes de la tierra, no deniega los peque\u00f1os gozos de la vida: era un rab\u00ed al cual le gustaban los banquetes y el perfume de nardo, y que, s\u00ed, transformaba el agua en vino, la cambiaba en el vino mejor (Jn 2,1-11).<\/p>\n<p>Jes\u00fas no quiere despegarnos de la tierra y de lo que esa ofrece, ni critica nuestra b\u00fasqueda de felicidad. Jes\u00fas quiere simplemente ponernos en alerta para no considerar la riqueza como fuente de felicidad, el \u00eddolo de la ganancia como norma de las relaciones entre las personas, el mito de que la calidad de la vida se mide sobre la cantidad de dinero que uno tiene.<\/p>\n<p>El hombre rico que hizo una gran cosecha, ya era rico: ahora se vuelve a\u00fan m\u00e1s rico. Igual que \u00e9l, nosotros ya tenemos el necesario y buscamos \u00e1vidamente el superfluo. Olvidamos que Dios quiere un mundo m\u00e1s humano para todos.<\/p>\n<p>No hay un peque\u00f1o \u201cgracias\u201d a Dios por aquella cosecha, y excluye de su horizonte a los necesitados. Ah\u00ed est\u00e1 el primer efecto de la avidez: el separarse de todos los dem\u00e1s. \u201cMis cosechas, mis almacenes, mis bienes, mi vida; dir\u00e9 a m\u00ed mismo&#8230;\u201d. Siempre esa obsesi\u00f3n del \u201cm\u00edo\u201d. En el centro de su vida est\u00e1 solo \u00e9l y su bienestar.<\/p>\n<p>Vivir as\u00ed es hundirse en la soledad, sin alma, sin amores, ya es muerte. \u201cNecio, en esa misma noche se te pedir\u00e1 tu vida\u201d. Porque quien vive \u00fanicamente para s\u00ed mismo, no se da cuenta que las cosas son como un soplo, son vanidad. Quien acumula para s\u00ed mismo apaga su futuro. A Aquel que le pedir\u00e1 cuenta de su vida, no podr\u00e1 presentar otra cosa que un granero. Eso vale tambi\u00e9n para los pobres, los que tienen el coraz\u00f3n de ricos! \u201cNecios\u201d, porque fundan su seguridad en el haber y no en el ser.<\/p>\n<p>Nuestro tesoro son las personas, no las cosas. Aquel que no ama se queda en la muerte (1Jn 3,14). He aqu\u00ed la gran alternativa en el evangelio de hoy: acumular para s\u00ed mismo o enriquecer delante de Dios. Lo que hace una vida segura es un tesoro en el cielo: \u201cVendan sus bienes, denlos a los pobres y h\u00e1ganse un tesoro en el cielo\u201d (Lc 12,33).<\/p>\n<p>Tu tesoro no es tu pobreza, sino los pobres que t\u00fa has consolado, nutrido, hospedado. Delante de Dios somos ricos solamente de lo que hemos donado a otros; somos ricos de los vasos de agua fresca ofrecidos; de los pasos hechos con quien ten\u00eda miedo; seremos ricos de un coraz\u00f3n que ha perdonado siete veces, mil veces, la ofensa o el enga\u00f1o.<\/p>\n<p>La alternativa es entre una vida reducida a h\u00f3rreo, o una vida que se hace don. Las cosas, los bienes, son sacramento de comuni\u00f3n. Un d\u00eda encontraremos en la columna del \u201chaber\u201d solamente lo que hemos perdido en favor de los dem\u00e1s.\u00a0 Porque el hombre vive de vida donada, de vida transmitida. Y cuando cesas de transmitir vida entorno de ti, cesas de transmitir armon\u00eda, esperanza, amistad, consuelo; en aquel momento muere en ti la vida.<\/p>\n<p>Jes\u00fas con esa par\u00e1bola no quiere quitar valor a las cosas cotidianas, a las cosas de la tierra, m\u00e1s bien quiere darles un alma. El hombre vive tambi\u00e9n del placer del pan cotidiano, pero un pan que sea \u201cnuestro\u201d y no \u201cm\u00edo\u201d, un pan a pedir y a donar.<\/p>\n<p>Nuestro tesoro son las personas y no las cosas: el futuro depende de las relaciones y no de la econom\u00eda. Nuestro tesoro es Cristo, Cristo nuestra vida, nuestro sue\u00f1o de un mundo bello y nuevo.<\/p>\n<p>Con la muerte no llevaremos nada con nosotros sino el amor y el bien que habremos hecho. Eso significa \u201cdirigir el pensamiento a las realidades de arriba y no a las de la tierra\u201d (Col 3,2). Los bienes de la tierra pueden ser \u00fatiles para el cielo si se someten al amor y a la compasi\u00f3n. Si nuestros bienes est\u00e1n a la disposici\u00f3n de los pobres y de los d\u00e9biles, se volver\u00e1n en riqueza verdadera para el cielo.<\/p>\n<p>En nuestro mundo donde reina el dios dinero ese evangelio suena de esc\u00e1ndalo. En realidad es la v\u00eda m\u00e1s sabia para superar divisiones y conflictos, y construir una vida m\u00e1s solidaria y feliz.<\/p>\n<p>As\u00ed no seremos \u201cnecios\u201d y la vida se llenar\u00e1 de amistad, de don, de relaciones m\u00e1s que de cosas. En la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda hay un momento, el ofertorio, que es como una consagraci\u00f3n de nuestras manos que encuentran su verdad en el gesto de la ofrenda. Las manos nos han sido dadas para donar. Podamos experimentar y gustar el gozo del donar.<\/p>\n<p><strong>Am\u00e9n. \u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Padre Franco Noventa, mccj<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n Dominical XVIII Tiempo Ordinario Ciclo C, Evangelio seg\u00fan san Lucas\u00a012, 13-21 Domingo 4 de agosto, 2019 \u201cMaestro, di a mi hermano de compartir conmigo la herencia\u201d. Jes\u00fas, que posee el arte de intuir, de sorprender, de percibir lo que est\u00e1 atr\u00e1s de la demanda, va al coraz\u00f3n de las\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=2208\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[10],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2208"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2208"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2208\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2210,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2208\/revisions\/2210"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2208"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2208"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2208"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}