{"id":2224,"date":"2019-08-10T11:53:25","date_gmt":"2019-08-10T17:53:25","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2224"},"modified":"2020-07-09T11:42:44","modified_gmt":"2020-07-09T17:42:44","slug":"tenemos-que-ser-un-punado-de-sal","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2224","title":{"rendered":"Tenemos que ser un \u00abpu\u00f1ado de sal\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><strong>Reflexi\u00f3n Dominical<\/strong><\/p>\n<p><strong>XIX Tiempo Ordinario<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ciclo C, Evangelio seg\u00fan san Lucas\u00a0<\/strong><strong>12, 32-48<\/strong><\/p>\n<p><strong>Domingo 11 de agosto, 2019<\/strong><\/p>\n<p>\u201cNo temas, peque\u00f1o reba\u00f1o, porque el Padre quiso daros el Reino\u201d. As\u00ed se abre el pasaje del Evangelio de hoy. Los disc\u00edpulos tienen miedo: saben de ser pocos y d\u00e9biles frente a un mundo hostil. El Reino de Dios, asegura Jes\u00fas, vendr\u00e1 porque no es obra del hombre, es don del Padre. Es lo que necesitamos escuchar de Jes\u00fas en estos tiempos no f\u00e1ciles para la fe.<\/p>\n<div id=\"attachment_2225\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/sal-manoscc.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2225\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2225 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/sal-manoscc-300x231.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"231\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/sal-manoscc-300x231.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/sal-manoscc-150x116.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/sal-manoscc.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2225\" class=\"wp-caption-text\">Los cristianos debemos hacernos sentir en medio de un mundo necesitado de Dios.<\/p><\/div>\n<p>\u201cPeque\u00f1o reba\u00f1o\u201d pero nunca han de ser una secta encerrada en sus propios intereses. Ser\u00e1n comunidades de puertas abiertas. El Papa Francisco nos est\u00e1 se\u00f1alando el camino con sus gestos y su estilo de vida. Tenemos que ser como un poco de \u201clevadura\u201d oculto en la masa, una peque\u00f1a \u201cluz\u201d en medio de la oscuridad, un pu\u00f1ado de \u201csal\u201d para poner sabor a la vida. El evangelio lo contagian quienes viven al estilo de Jes\u00fas haciendo la vida m\u00e1s humana.<\/p>\n<p>\u201cVendan lo que tienen y rep\u00e1rtanlo en limosnas\u201d. Lo que daremos a los pobres ser\u00e1 un tesoro que se acumula en el cielo. Aquel que busca y espera el Reino de Dios, tiene en el cielo un tesoro que nada puede arrastrar, ni ladr\u00f3n robar. El Reino de Dios es paz y vida eterna. Es un Reino a esperar \u201ccon l\u00e1mparas encendidas\u201d, es decir con la l\u00e1mpara de la fe y del amor, como un siervo que espera a su Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Las reflexiones de Jes\u00fas est\u00e1n en sinton\u00eda con las ense\u00f1anzas de los sabios tradicionales de Israel: \u201cDona tus bienes en limosna, no des vuelta la cara frente a un pobre y Dios tampoco te dar\u00e1 vuelta su cara. Da generosamente. Si tienes mucho da mucho, si tienes poco da poco, pero no vaciles en dar limosna\u2026 As\u00ed te preparar\u00e1s un tesoro\u2026 a los ojos del Alt\u00edsimo\u201d (Tob. 4, 7-11).<\/p>\n<p>El dar es el \u00fanico modo de atesorar porque hace al hijo semejante al Padre que da siempre.<\/p>\n<p>Jes\u00fas utiliza la imagen del siervo y del servicio como idea inspiradora de su nuevo mundo. Siervos que, si son fieles, encontrar\u00e1n al Se\u00f1or como aquel que los \u201char\u00e1 sentarse a la mesa y se pondr\u00e1 a servirlos\u201d.<\/p>\n<p>Jes\u00fas ha sometido toda autoridad en la comunidad al servicio: ese es el nombre nuevo de la relaci\u00f3n rec\u00edproca entre el hombre y Dios; nosotros siervos de Dios y Dios que se hace siervo de sus servidores.<\/p>\n<p>Por tres veces Jes\u00fas repite: \u201cEst\u00e9n listos\u201d. Listos para qu\u00e9? Algo est\u00e1 ocurriendo y el cristiano no es alguien que ya no espera nada de la vida. Qu\u00e9 espera el siervo fiel? Desde el futuro nos llega Alguien; en el medio de la noche o al amanecer se levanta el esplendor del encuentro.<\/p>\n<p>La esperanza cristiana es una espera que se hace presencia; presencia de un Se\u00f1or que se hace servidor. \u201cLos pondr\u00e1 a la mesa y pasar\u00e1 a servirlos\u201d: un Dios que se pliega frente al hombre y lo honra.<\/p>\n<p>Dichoso el hombre, porque Dios tiene confianza en \u00e9l. Y la confianza de mi Se\u00f1or me conquista, en ella pongo mi coraz\u00f3n, a ella contesto.<\/p>\n<p>Entonces, lo que el siervo administra con gozo es un patrimonio de amistad rec\u00edproca, m\u00e1s que de bienes y de casas, un patrimonio de personas. Tenemos a Dios como Padre. \u00c9l nos ha confiado su proyecto del reino. Es su gran regalo: la tarea de hacer la vida m\u00e1s humana y la esperanza de encaminar la historia hacia su salvaci\u00f3n definitiva.<\/p>\n<p>\u201cAl final de la noche&#8230;\u201d: la fidelidad del siervo es para Dios mismo una sorpresa gozosa que suscita en El una respuesta excesiva; el Se\u00f1or se hace servidor de sus siervos.<\/p>\n<p>\u201cAll\u00e1 donde est\u00e1 tu tesoro, all\u00ed est\u00e1 tu coraz\u00f3n\u201d. Mi tesoro es un Dios que tiene, confianza en m\u00ed, que me conf\u00eda el mundo y las personas, y que al final se har\u00e1 mi servidor. Porque el verdadero tesoro son siempre las personas y no las cosas.<\/p>\n<p>Pero hay tambi\u00e9n un siervo infiel: su tesoro es el poder sobre los dem\u00e1s, la posibilidad de mandar y de divertirse. Para \u00e9l, el encuentro con el Se\u00f1or ser\u00e1 la revelaci\u00f3n dolorosa de haber desperdiciado su propia vida y la de los dem\u00e1s, la triste descubierta de no tener en sus manos que el llanto de una vida equivocada.<\/p>\n<p>\u201cDonde est\u00e1 tu tesoro all\u00ed est\u00e1 tu coraz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u201cNuestra vida es viva si hemos cultivado tesoros de personas, tesoros de esperanza, que es pasi\u00f3n por el bien posible, por una sonrisa posible, por el amor posible, por un mundo mejor posible. Nuestra vida es viva cuando tenemos como Abraham una patria a buscar, como Sara un hijo a crecer. Nuestra vida es viva cuando tenemos un tesoro por el cual valga la pena ponerse en viaje hacia Aquel que se llama Amor, pastor de corazones, que nos pondr\u00e1 a la mesa y pasar\u00e1 a servirnos con todo el gozo de un padre, una vez m\u00e1s sorprendido por esos hijos vivos, infinitamente amados\u201d (E. Ronchi).<\/p>\n<p>Vigilemos pues, para no volvernos en siervos infieles que cometen injusticias y tantas maldades cotidianas que hacen la vida dif\u00edcil a todos; vigilemos para no dormirnos sobre nuestras cosas y no aterrarnos en nuestros afanes y angustias.<\/p>\n<p>Muchos santos, pensando en la vigilancia, dec\u00edan: \u201cQuiero vivir cada d\u00eda como si fuera el ultimo\u201d. Si vivi\u00e9ramos as\u00ed cada d\u00eda, como si fuera el \u00faltimo, nuestra vida ser\u00eda diferente, m\u00e1s humana y m\u00e1s bella, m\u00e1s llena y rica, y menos desesperada. En fin, m\u00e1s vida.<\/p>\n<p><strong>Am\u00e9n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Padre Franco Noventa mccj<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n Dominical XIX Tiempo Ordinario Ciclo C, Evangelio seg\u00fan san Lucas\u00a012, 32-48 Domingo 11 de agosto, 2019 \u201cNo temas, peque\u00f1o reba\u00f1o, porque el Padre quiso daros el Reino\u201d. As\u00ed se abre el pasaje del Evangelio de hoy. Los disc\u00edpulos tienen miedo: saben de ser pocos y d\u00e9biles frente a un\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=2224\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[10],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2224"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2224"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2224\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2226,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2224\/revisions\/2226"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2224"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2224"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2224"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}