{"id":2345,"date":"2019-09-07T10:33:48","date_gmt":"2019-09-07T16:33:48","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2345"},"modified":"2020-07-09T11:42:24","modified_gmt":"2020-07-09T17:42:24","slug":"ser-discipulo-de-jesus-es-una-decision","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2345","title":{"rendered":"Ser disc\u00edpulo de Jes\u00fas es una decisi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong>Reflexi\u00f3n Dominical<\/strong><\/p>\n<p><strong>XXIII Tiempo Ordinario<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ciclo C, Evangelio seg\u00fan san Lucas 14, 25-33<\/strong><\/p>\n<p><strong>Domingo 8 de setiembre, 2019<\/strong><\/p>\n<p>Jes\u00fas sale de la casa de un fariseo donde hab\u00eda sido invitado a un banquete y se pone en camino hacia Jerusal\u00e9n, seguido por mucha gente. \u201cJes\u00fas no se hace ilusiones. No se deja enga\u00f1ar por entusiasmos f\u00e1ciles de las gentes. A algunos les preocupa hoy como va descendiendo el n\u00famero de los cristianos. A Jes\u00fas le interesaba m\u00e1s la calidad de sus seguidores que su n\u00famero\u201d (Pagola 2019).<\/p>\n<div id=\"attachment_2346\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/TOMA.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2346\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2346 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/TOMA-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/TOMA-300x200.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/TOMA-768x512.jpg 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/TOMA-150x100.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/TOMA-272x182.jpg 272w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/TOMA.jpg 849w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2346\" class=\"wp-caption-text\">El Se\u00f1or nos llama a amar sin medida.<\/p><\/div>\n<p>A un cierto punto Jes\u00fas se volvi\u00f3 hacia ellos y les habl\u00f3. Su palabra es para nosotros tambi\u00e9n. Jes\u00fas nos dice hoy palabras entre las m\u00e1s duras de todo el evangelio, palabras de exigencias extremas. Jes\u00fas no quiere mucho, lo quiere todo. Palabras que nos consternan: \u201cSi uno no odia a su padre, a su madre, a su esposa, a sus hijos&#8230; si uno no lleva su propia cruz&#8230; si uno no renuncia a todos sus bienes\u201d, \u201cno puede ser mi disc\u00edpulo\u201d, repite por tres veces. Palabras duras, que parecen que Jes\u00fas quiera alejar m\u00e1s que acercar de \u00e9l.<\/p>\n<p>Ser disc\u00edpulo de Jes\u00fas es una decisi\u00f3n que ha de marcar la vida entera de la persona.<\/p>\n<p>El cristiano no aspira al dolor (ni Jes\u00fas lo ha buscado), m\u00e1s bien al amor. Sin embargo, cuando se ha vivido el amor hasta el fin (Jn 13,1), el amor llega al don de la vida. La cruz, de signo de muerte se vuelve en s\u00edmbolo de vida. Escoger la cruz es escoger la vida.<\/p>\n<p>\u201cOdiar\u201d: Jes\u00fas, la ternura encarnada, no puede ense\u00f1arnos el odio. En efecto, en el lenguaje sem\u00edtico \u201codiar\u201d, significa \u201camar menos\u201d. As\u00ed podr\u00edamos decir: \u201cSi amas a Jes\u00fas menos que&#8230; no puedes ser su disc\u00edpulo\u201d.\u00a0 Es como si Jes\u00fas nos dijera de no quedarnos encerrados en el c\u00edrculo de nuestros cari\u00f1os familiares, de nuestros intereses, porque tambi\u00e9n los paganos viven eso.<\/p>\n<p>Amando a Jes\u00fas m\u00e1s que todo, renacen de una manera nueva tambi\u00e9n las relaciones familiares. Uno no escoge entre la vida o Jes\u00fas, la familia o Jes\u00fas, sino entre la vida con Jes\u00fas o la vida sin \u00c9l. El ensancha mil veces las relaciones c\u00e1lidas de la familia, pues \u00c9l nos ha aprendido a considerar cada ser humano como \u201chermano\u201d. Es lo que escribe Pablo a Filem\u00f3n: \u201cAcojas a ese esclavo que hab\u00eda huido, como a un hermano querido, como a mi coraz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u201cSi uno no carga su propia cruz&#8230;\u201d: Jes\u00fas pronuncia esta frase, justamente mientras se dirige hacia Jerusal\u00e9n, donde lo espera la cruz; ir en pos de Jes\u00fas significa participar de su destino, ser \u201cuno\u201d con \u00e9l, y no es empresa barata. Cargar su propia cruz es interpretar la vida como don de s\u00ed mismo a los dem\u00e1s, con amor, pues as\u00ed era la vida de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>\u201cSi uno vive evitando problemas y conflictos, si no sabe asumir riesgos y penalidades, si no est\u00e1 dispuesto a soportar sufrimientos por el Reino de Dios y su justicia, no puede ser disc\u00edpulo de Jes\u00fas\u201d (Pagola 2019).<\/p>\n<p>Devenir sus disc\u00edpulos es prolongar su vida, amando sin esperar gratificaciones, gratuitamente, amando primeros, amando tambi\u00e9n a quien no merece nuestro amor. Aquel que ha decidido de ir en pos de Jes\u00fas, tiene que tomar ese camino, recordando que su maestro ya lo ha recorrido.<\/p>\n<p>\u201cAquel que no renuncia a todos sus bienes&#8230;\u201d. Renuncia a las cosas, dice Jes\u00fas, no las pongas encima de tus pensamientos. Renuncia a la l\u00f3gica del haber m\u00e1s en este mundo, disponible a todos los comercios, a todas las ventas, disponible hasta vender y comprar hombres y ni\u00f1os. Renuncia a hacer del dinero la medida ultima del bien y del mal: m\u00e1s dinero es bien, menos dinero es mal, esta es la triste evidencia de hoy y de siempre.<\/p>\n<p>Como dec\u00eda Pablo a Filem\u00f3n, renuncia al esclavo como \u201ccosa\u201d tuya y desc\u00fabrelo al contrario como hermano querido. Renuncia a ver al otro como un objeto, un productor de bienes econ\u00f3micos, y desc\u00fabrelo como persona.<\/p>\n<p>Las duras palabras del evangelio de hoy son peligrosas si uno las entiende mal. El acento no est\u00e1 puesto en la renuncia. Cada invitaci\u00f3n a la renuncia es siempre motivada por un c\u00e9ntuplo: granos que mueren en la tierra y sarmientos podados, pero que se mudar\u00e1n pronto en espigas llenas de granos y en racimos relucientes.<\/p>\n<p>La renuncia est\u00e1 siempre motivada por un don y por un amor, porque uno deviene lo que ama. Si amas a Jes\u00fas, ser\u00e1s como Jes\u00fas, perfecci\u00f3n y belleza de la tierra y del cielo.<\/p>\n<p>El sentido de la existencia, dice Jes\u00fas, no est\u00e1 en el c\u00edrculo de las personas de tu sangre, tu identidad no est\u00e1 en la vida que crees vivir. El sentido del mundo no est\u00e1 en la multiplicaci\u00f3n de familias aisladas, porque, en el amor, todos son nuestra familia. \u201cOdiar\u201d es por Jes\u00fas poner gestos de coraje por un aut\u00e9ntico amor. Por eso hacen falta constancia y fuerza para perseverar.<\/p>\n<p>En fin las dos par\u00e1bolas que cierran este evangelio, son como un comentario al discurso de Jes\u00fas. Construir una torre, vencer una guerra, necesita tiempo y fatiga. La idea de tiempo, de camino largo y de fatiga, es decir de paciencia, confieren a estas dos par\u00e1bolas el tono de la consolaci\u00f3n. Jes\u00fas nos presenta ideales muy altos, como una gran torre, y sin embargo nos invita a no dejarnos tomar por la angustia frente a las dificultades, porque avanzamos superando paso tras paso obst\u00e1culos y fatigas.<\/p>\n<p>Sin perdernos de \u00e1nimo, guardemos entonces el objetivo alto y la paciencia. Paciencia, en su sentido etimol\u00f3gico significa capacidad de sufrir. D\u00eda tras d\u00eda, ladrillo sobre ladrillo, nos acercamos a la estatura de Cristo. Nuestro paso tal vez es \u00e1gil, otro d\u00eda lento, a veces completamente parado. Sin embargo avanzamos con la mirada fija en Jes\u00fas, inicio y meta de nuestro camino. Su compa\u00f1\u00eda, y lo experimentamos particularmente en cada eucarist\u00eda, nunca nos abandona.<\/p>\n<p>Jes\u00fas es nuestra luz y nuestra fuerza, si estamos verdaderamente decididos a seguirlo, acogiendo en el coraz\u00f3n y viviendo cada palabra suya aunque nos parezca a veces demasiado exigente.<\/p>\n<p>La decisi\u00f3n de hacernos disc\u00edpulos de Jes\u00fas va en contra de la mentalidad dominante del mundo, que premia a los astutos, a los corruptos, a los embusteros, a los vendedores de humo. Est\u00e1 crucificado el camino de quien escoge de seguir a Jes\u00fas, pero es el \u00fanico que puede hacernos felices. As\u00ed seremos, como concluye ese evangelio en el vers\u00edculo siguiente (v. 34) seremos \u201csal bueno\u201d para nuestro mundo.<\/p>\n<p>Mar\u00eda Sant\u00edsima, que m\u00e1s que cualquier otro disc\u00edpulo, ha sabido dejarlo todo, para ponerse al servicio de su hijo y de la humanidad, sigui\u00e9ndolo siempre hasta la cruz, nos ayude y sostenga en nuestro deseo sincero y esfuerzo de imitarla.<\/p>\n<p><strong>Am\u00e9n.\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Padre Franco Noventa mccj<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n Dominical XXIII Tiempo Ordinario Ciclo C, Evangelio seg\u00fan san Lucas 14, 25-33 Domingo 8 de setiembre, 2019 Jes\u00fas sale de la casa de un fariseo donde hab\u00eda sido invitado a un banquete y se pone en camino hacia Jerusal\u00e9n, seguido por mucha gente. \u201cJes\u00fas no se hace ilusiones. No\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=2345\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[10],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2345"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2345"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2345\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2347,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2345\/revisions\/2347"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2345"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2345"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2345"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}