{"id":2353,"date":"2019-09-17T22:01:55","date_gmt":"2019-09-18T04:01:55","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2353"},"modified":"2020-07-09T11:42:19","modified_gmt":"2020-07-09T17:42:19","slug":"dios-ama-y-respeta-nuestra-libertad","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2353","title":{"rendered":"Dios ama y&#8230; respeta nuestra libertad"},"content":{"rendered":"<p><strong>Reflexi\u00f3n Dominical<\/strong><\/p>\n<p><strong>XXIV Tiempo Ordinario<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ciclo C, Evangelio seg\u00fan san Lucas 15, 1-32<\/strong><\/p>\n<p>\u201cEl gesto m\u00e1s provocativo y escandaloso de Jes\u00fas fue, sin duda, su forma de acoger con simpat\u00eda especial a pecadoras y pecadores, excluidos por los dirigentes religiosos y marcados por su conducta al margen de la Ley. Lo que m\u00e1s irritaba a los fariseos era la costumbre de Jes\u00fas de comer amistosamente con ellos&#8230; Los pecadores no huyen de \u00e9l\u2026 encuentran en \u00e9l una acogida y comprensi\u00f3n que no encuentran en ninguna otra parte\u201d (Pagola 2019).<\/p>\n<div id=\"attachment_2354\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/46781613594_831aa99110_o.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2354\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2354 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/46781613594_831aa99110_o-300x184.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"184\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/46781613594_831aa99110_o-300x184.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/46781613594_831aa99110_o-150x92.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/46781613594_831aa99110_o.jpg 620w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2354\" class=\"wp-caption-text\">Dios sabe esperar.<\/p><\/div>\n<p>Jes\u00fas si actuara infundiendo miedo o amenazando castigos no crear\u00eda amor, sino hipocres\u00eda. En Jes\u00fas, Dios ha hecho tantas veces la experiencia de la quiebra, pues Jerusal\u00e9n no ha correspondido a su amor. \u201cCu\u00e1ntas veces he querido reunir a tus hijos como la gallina re\u00fane a sus polluelos debajo de sus alas, y t\u00fa no has querido\u201d (Lc 13,34). Pero, a pesar de todo, el amor triunfar\u00e1, y ser\u00e1 un gozo grande en el cielo cuando un pecador se convierta y por el enamorado cuando la amada diga: \u201cVoy a levantarme, y volver\u00e9 donde mi primer marido, pues con \u00e9l s\u00ed que estaba feliz, no ahora\u201d (Os 2,9).<\/p>\n<p>Pidamos al Se\u00f1or de reconocer y creer al amor que \u00e9l nos tiene y de abandonarnos a ese amor. Jes\u00fas nos acoge tal como somos. Su acogida nos va curando por dentro, nos libera de la verg\u00fcenza y la humillaci\u00f3n, nos devuelve la alegr\u00eda de vivir.<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n de la primera lectura (Ex 32,14) es: \u201cel Se\u00f1or se arrepinti\u00f3 de la amenaza que hab\u00eda pronunciado contra su pueblo\u201d. \u00bfQu\u00e9 hicieron los Israelitas para merecer la misericordia de Dios? Nada. Gracias a la intercesi\u00f3n de Mois\u00e9s, Dios se record\u00f3 de sus promesas y perdon\u00f3 a su pueblo. Mois\u00e9s \u201csuplic\u00f3 al Se\u00f1or\u201d.<\/p>\n<p>El texto original hebraico deber\u00eda traducirse as\u00ed: \u201cMois\u00e9s comenz\u00f3 a acariciar el rostro del Se\u00f1or su Dios diciendo&#8230; Mois\u00e9s act\u00faa como un ni\u00f1o que ve a su padre enfadado y se pone a mimarlo, hasta que logra arrancarle una sonrisa. La imagen de Mois\u00e9s que acaricia el rostro de Dios es una de las m\u00e1s hermosas de la Biblia\u201d (Fernando Armellini). Es la oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n, como escrib\u00eda desde \u00c1frica San Daniel Comboni: \u201cLa omnipotencia de la oraci\u00f3n es nuestra fuerza\u201d.<\/p>\n<p>En la segunda lectura (1Tim 1,12-17) Pablo nos dice que Dios se ha servido de \u00e9l, pecador, como de un ejemplo para mostrar cu\u00e1n grande es su misericordia. Si uno como \u00e9l, enemigo de la fe, el primero entre los pecadores, ha obtenido misericordia, \u00bfpodr\u00e1 alguien tener todav\u00eda miedo que Dios lo trate severamente?<\/p>\n<p>El Evangelio de hoy nos propone las que fueron llamadas las par\u00e1bolas de la misericordia. La tercera, la del \u201chijo prodigo\u201d ya la hemos meditada en el IV domingo de Cuaresma. Hoy nos quedaremos m\u00e1s en las de la \u201coveja y de la \u201cmoneda\u201d perdidas. Cuando los fariseos y los escribas murmuran contra Jes\u00fas porque recibe a los pecadores y come con ellos, entonces \u201cJes\u00fas les dijo esta par\u00e1bola\u201d. Ese \u201cles\u201d no son los disc\u00edpulos, no son los pecadores, sino los fariseos y los escribas, es decir \u201clos que se creen justos\u201d. As\u00ed que los llamados a la conversi\u00f3n no son los pecadores, sino los que se creen justos.<\/p>\n<p>Jes\u00fas cuenta esas par\u00e1bolas para ayudar a los que se creen justos a revisar sus ideas y a entrar en el gozo y en la fiesta presentes en las tres par\u00e1bolas. Los pecadores son las moneditas y las ovejas perdidas, y sin embargo ahora est\u00e1n todos entornos a Jes\u00fas, hacen fiesta. Los \u201cjustos\u201d al contrario est\u00e1n afuera y corren el riesgo de quedarse afuera para siempre, si no acogen la novedad que Dios est\u00e1 revelando en Jes\u00fas.<\/p>\n<p>La oveja perdida. El lenguaje pastoral quiere describir la premura, la ternura y la atenci\u00f3n de Dios por su pueblo: \u201cEl Se\u00f1or es mi pastor, no falto de nada\u201d (Sal 23,1). Tambi\u00e9n Jes\u00fas recorre tantas veces a esa imagen: \u201cse conmovi\u00f3, porque eran como ovejas sin pastor\u201d (Mc 6,34).<\/p>\n<p>En el evangelio de hoy sin embargo, el comportamiento del pastor es poco realista, extra\u00f1o. Dejar a las 99 en el desierto para ir a buscar a una que se ha perdido \u00bfno es arriesgar de perder a las 99? \u00bfY toda esa fiesta, no es exagerada? Jes\u00fas quiere mostrarnos los sentimientos del Padre que quiere que \u201cni uno de esos peque\u00f1os se pierda\u201d (Mt 18,14) y organiza su fiesta por gente que no lo merece, pero s\u00ed, lo necesita. Nuestro Dios es un Dios que, aunque te pierdas y escojas otros caminos, no queda indiferente y contin\u00faa a buscarte y a cuidar de ti.<\/p>\n<p>La recuperaci\u00f3n es toda obra de Dios. Las 99 ovejas se quedan en el desierto y s\u00f3lo la perdida llega hasta la casa porque se ha dejado llevar por el pastor. Eso no es una invitaci\u00f3n a volvernos pecadores para ser amados por Dios, sino a reconocernos pecadores perdonados por \u00e9l. As\u00ed no caeremos como los fariseos en el fanatismo, en la intolerancia, en el rigorismo; m\u00e1s bien daremos gracias a Dios que no es un juez del cual tener miedo sino un amigo que ama siempre y que tiene su gozo m\u00e1s grande cuando puede abrazar a aquel que hab\u00eda ca\u00eddo en un abismo de muerte.<\/p>\n<p>La moneda perdida. Encontramos las mismas incongruencias que en la otra par\u00e1bola. Vemos la explosi\u00f3n incontrolada de gozo de la mujer que encuentra la moneda y la fiesta a la cual son invitadas amigas y vecinas. Vemos el esfuerzo, la paciencia, la perseverancia en la b\u00fasqueda de la monedita. La mujer es imagen de Dios que no se resigna a perder ni una de sus criaturas. Lucas, siempre atento a las mujeres en su evangelio, en una cultura en que una mujer no pod\u00eda ni pronunciar el nombre de Dios, nos muestra a Jes\u00fas que no teme representar a Dios como a una ama de casa. Por Jes\u00fas Dios es Padre, y es tambi\u00e9n Madre, como dec\u00eda el Papa Luciani y el profeta Isa\u00edas (49, 15-16). La versi\u00f3n femenina del rostro de Dios es una provocaci\u00f3n, una verdadera revoluci\u00f3n cultural y religiosa.<\/p>\n<p>La par\u00e1bola del hijo prodigo muestra en toda su luz el respeto de Dios por la libertad del hombre. El Padre no obliga a sus hijos a quedarse en su casa ni, si se han ido, a volver: Dios sabe esperar. Si vuelves, la \u00fanica palabra de Dios es el perd\u00f3n, su \u00fanico gesto un gran abrazo. Esos abrazos y besos hablan de su amor mejor que todos los libros de teolog\u00eda. Junto a \u00e9l podemos encontrar una libertad m\u00e1s digna y dichosa y pues anunciarla a otros hermanos.<\/p>\n<p>En las tres par\u00e1bolas Jes\u00fas nos muestra a Dios como el Dios de la fiesta, de la vida, del gozo. Un Dios que quiere solamente que t\u00fa seas feliz, que puedas empezar siempre de nuevo a vivir. Un Dios que cada vez que has pecado y sigues tu deseo de volver y empezar de nuevo, hace fiesta.<\/p>\n<p>Lo que te ayuda a vivir es solamente un poco m\u00e1s de esperanza, de serenidad, de atenci\u00f3n. En lugar de un castigo sirve mucho m\u00e1s un poco de cari\u00f1o, un abrazo, un beso, una caricia. Dejemos que Dios pruebe ese gozo con cada uno de nosotros.<\/p>\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Padre Franco Noventa, mccj<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n Dominical XXIV Tiempo Ordinario Ciclo C, Evangelio seg\u00fan san Lucas 15, 1-32 \u201cEl gesto m\u00e1s provocativo y escandaloso de Jes\u00fas fue, sin duda, su forma de acoger con simpat\u00eda especial a pecadoras y pecadores, excluidos por los dirigentes religiosos y marcados por su conducta al margen de la Ley.\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=2353\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[10],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2353"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2353"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2353\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2355,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2353\/revisions\/2355"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2353"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2353"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2353"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}