{"id":238,"date":"2017-10-25T22:19:17","date_gmt":"2017-10-25T22:19:17","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=238"},"modified":"2017-10-25T22:19:17","modified_gmt":"2017-10-25T22:19:17","slug":"el-rol-de-san-daniel-comboni-en-nuestra-experiencia-espiritual","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=238","title":{"rendered":"EL ROL DE SAN DANIEL COMBONI EN NUESTRA EXPERIENCIA ESPIRITUAL"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>INTRODUCCION<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Somos un Instituto misionero consagrado, cuyo nombre oficial es: <em>\u201cMisioneros Combonianos del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas\u201d. <\/em>Los elementos constitutivos del nombre que forman nuestra identidad espiritual son la misi\u00f3n, san Daniel Comboni y el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas. De estos tres elementos, dos (la misi\u00f3n y el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas) los tenemos en com\u00fan con toda la Iglesia y con muchos otros Institutos de vida consagrada. Lo espec\u00edficamente nuestro es el rol de san Daniel Comboni, como ha sabido \u00e9l unificar en su espiritualidad, de modo personal y \u00fanico la misi\u00f3n y el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas. Lo que es peculiar nuestro, como herederos suyos, es su experiencia misionera y su vivencia espec\u00edfica de la espiritualidad del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas en la Iglesia. Por ello, la experiencia de san Daniel Comboni, para nosotros los combonianos, es el criterio de interpretaci\u00f3n y de comprensi\u00f3n de la misi\u00f3n que estamos llamados a realizar en la Iglesia, una pr\u00e1ctica de la misi\u00f3n que debe poner de relieve el Coraz\u00f3n y la cruz de Jes\u00fas, como fundamento espiritual de nuestras acciones.<a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/5524.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-239 alignright\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/5524-245x300.jpg\" alt=\"\" width=\"347\" height=\"425\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/5524-245x300.jpg 245w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/5524-122x150.jpg 122w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/5524.jpg 697w\" sizes=\"(max-width: 347px) 100vw, 347px\" \/><\/a><\/p>\n<p>El Cap\u00edtulo General y las Actas Capitulares del a\u00f1o 2009, de los n\u00fameros 19 al 21, exponen de un modo excelente los elementos inspirantes de nuestra espiritualidad y definen el rol de san Daniel Comboni como: <em>\u201cEl Esp\u00edritu que ha suscitado en Comboni el amor por los africanos, sigue gui\u00e1ndonos hacia los pobres y los \u00faltimos\u201d <\/em>(AC 2009, 19).<\/p>\n<p>El amor de Comboni por los africanos no fue un amor sentimental, sino un amor-\u00e1gape proveniente del Esp\u00edritu Santo, desde lo m\u00e1s profundo del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas. Por consiguiente, como fundador, san Daniel Comboni es para nosotros no solamente el depositario del n\u00facleo central del carisma (Ratio 217), sino que por su mediaci\u00f3n el Esp\u00edritu Santo se hace presente y nos revela aquel estilo de vida y de misi\u00f3n que caracteriza a nuestro Instituto en la Iglesia. Por ello, \u00e9l es una mediaci\u00f3n esencial (Ratio 32) del encuentro del comboniano con Cristo; \u00e9l es para el comboniano el intermediario entre la misi\u00f3n y el Coraz\u00f3n-Cruz de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Al escudri\u00f1ar el rol de san Daniel Comboni en nuestra espiritualidad, descubrimos dos elementos que han caracterizado a Comboni como misionero y que deber\u00edan ser constitutivos del DNA de cada comboniano. Se trata del Coraz\u00f3n como amor-pasi\u00f3n y de la cruz como amor-causa com\u00fan con los \u00faltimos. Coraz\u00f3n y cruz son inseparables en la espiritualidad de Comboni. Estos dos elementos son tambi\u00e9n los pilares de la espiritualidad del verdadero comboniano. Quiero compartir mis reflexiones y meditaciones sobre estos dos elementos junto con los de otros hermanos combonianos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>EL CORAZON COMO AMOR-PASION POR LOS ULTIMOS<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las Actas Capitulares del a\u00f1o 2009 afirman que \u201c<em>como Combonianos descubrimos en el Coraz\u00f3n del Buen Pastor la raz\u00f3n que nos anima a una entrega total y nos empuja hacia los pobres y abandonados\u201d <\/em>(AC 2009, 20). De Comboni hemos heredado este misterio del Coraz\u00f3n del Buen Pastor. Al contemplar su vida misionera y su matrimonio con el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas podemos comprender el significado del Coraz\u00f3n del Buen Pastor. Cada comboniano interpreta a su manera este misterio del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas que lo anima a una entrega total a los m\u00e1s pobres y abandonados. Esto es lo que constituye la riqueza de nuestra espiritualidad, una espiritualidad viva y apasionada, que nos mantiene en tensi\u00f3n hacia el otro, sobre todo, los \u00faltimos de nuestra sociedad.<\/p>\n<p>En Kisangani, aparte la formaci\u00f3n de postulantes, trabajo con parejas para promover el matrimonio cristiano, y, sobre todo, acompa\u00f1ar a las parejas casadas para que no se apague la llama del amor que los une. Esta experiencia de acompa\u00f1amiento de las parejas me ayud\u00f3 a comprender de un modo nuevo y concreto el misterio del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas. Cuando se vive personalmente el matrimonio, sabemos que es un asunto de corazones que pone a personas en movimiento hacia la alegr\u00eda. Ante un matrimonio, participamos en el movimiento festivo y en la fiesta se comunican los corazones. En esta experiencia de acompa\u00f1amiento a las parejas, comprendo que la misi\u00f3n, con el misterio del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas como espiritualidad, es la vivencia diaria de las bodas. Dios, que se comporta como un esposo tierno, fiel y misericordioso a trav\u00e9s del Coraz\u00f3n de Cristo Buen Pastor, desvela su pasi\u00f3n por los m\u00e1s pobres y abandonados dici\u00e9ndoles, a trav\u00e9s del ministerio de los pobres misioneros combonianos que somos: <em>\u201ct\u00fa eres valorado ante m\u00ed porque te amo; con amor eterno te he amado\u201d.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/buen-pastor.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-240 alignleft\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/buen-pastor.jpg\" alt=\"\" width=\"218\" height=\"299\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/buen-pastor.jpg 218w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/buen-pastor-109x150.jpg 109w\" sizes=\"(max-width: 218px) 100vw, 218px\" \/><\/a>Este ha sido el misterio del Coraz\u00f3n del Buen Pastor que anim\u00f3 a Comboni para entregarse totalmente a los africanos. Su \u00fanico objetivo misionero fue el de preparar, acompa\u00f1ar y promover las bodas entre el Dios de Jes\u00fas y los africanos, dici\u00e9ndoles que son de gran valor a los ojos de Dios y no contando nada para los ojos del mundo. Cuando contemplo el amor-pasi\u00f3n de Comboni por los africanos, hasta el punto de decirles solemnemente: \u201cel m\u00e1s feliz de mis d\u00edas ser\u00e1 aqu\u00e9l en que pueda dar mi vida por vosotros\u201d (E 3159), comprendo por qu\u00e9 el comienzo de los signos que hizo Jes\u00fas, seg\u00fan el evangelio de Juan, lo hizo en las bodas de Can\u00e1 (Jn 2, 1). Al presentarnos Juan el primer signo de Jes\u00fas realizado en unas bodas, nos est\u00e1 diciendo que la misi\u00f3n de Jes\u00fas es ponernos en camino para las bodas entre Dios y su pueblo. Con Comboni estos esponsales se celebraron en tierra africana: \u201cDios am\u00f3 tanto al mundo que le dio a su Hijo unig\u00e9nito\u201d (Jn 3, 16). Y Comboni dir\u00e1: \u201cNo tengo m\u00e1s que una vida para consagrar para la salvaci\u00f3n de aquellas almas, quisiera tener miles de ellas para consumirlas en ese fin\u201d (E 2271).<\/p>\n<p>El amor-pasi\u00f3n de Dios por la humanidad, hecho patente en su Verbo hecho carne, se concretiz\u00f3 en el amor-pasi\u00f3n de Comboni por los africanos. El lugar de la realizaci\u00f3n de este amor-pasi\u00f3n de Jes\u00fas es el Calvario, porque es all\u00ed que \u201clas grandes Obras de Dios nacen y crecen\u201d (E 2325). Al pie del Calvario tienen lugar las bodas de la cruz, en las que toman parte Mar\u00eda, la Madre de Jes\u00fas, Mar\u00eda Magdalena, el buen ladr\u00f3n, el disc\u00edpulo amado y toda la multitud sufriente. La alianza, los esponsales son del esposo crucificado con los pobres. Por ello, para Comboni el misterio del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas no se comprende m\u00e1s que contemplando la cruz. E invita a cada comboniano a esta contemplaci\u00f3n y a adquirir esta disposici\u00f3n esencial \u201cteniendo siempre fijos los ojos en Jesucristo, am\u00e1ndolo tiernamente y procurando entender cada vez mejor qu\u00e9 significa un Dios muerto en la cruz por la salvaci\u00f3n de las almas. Y renovando a menudo su total ofrecimiento a Dios\u201d (E 2892).<\/p>\n<p>El papel de san Daniel Comboni en nuestra espiritualidad se comprende a trav\u00e9s de este Coraz\u00f3n como Amor-pasi\u00f3n, reflejado en los esponsalicios. Mi experiencia de compartir con las parejas me ayud\u00f3 a comprender que la misi\u00f3n comboniana hay que vivirla en esta din\u00e1mica de las bodas en las que el esposo crucificado y Buen Pastor abre con amor apasionado su Coraz\u00f3n para conservar su esposa amada que es la multitud de dolientes, los m\u00e1s pobres y abandonados.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>LA CRUZ COMO AMOR<\/strong><\/p>\n<p><strong>CAUSA COMUN CON LOS QUE EN EL MUNDO SUFREN<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>San Daniel Comboni vivi\u00f3 una espiritualidad de la cruz tan profunda que no para de repetir: \u201cel camino que Dios me ha puesto delante es la cruz (E 6519). Yo soy feliz en la cruz que, llevada por amor de Dios voluntariamente conduce al triunfo y a la vida eterna\u201d (E 7246). Esta experiencia de Comboni es para el comboniano la \u00fanica fuente de fortaleza para hacer causa com\u00fan con los innumerables sufrientes de nuestro mundo.<\/p>\n<p>Nuestro hermano Justin Kakule Muvawa (comboniano congol\u00e9s en la misi\u00f3n de Egipto) ha hecho una reflexi\u00f3n muy al caso sobre la interpretaci\u00f3n de nuestros votos bajo el prisma del misterio de la cruz. y la ha publicado en su blog (<a href=\"http:\/\/jemery.glog.fr\/2011\/04\/18\/la-croix-glorieuse-et-le-missi-onnaire-combonien-11022817\/\">http:\/\/jemery.glog.fr\/2011\/04\/18\/la-croix-glorieuse-et-le-missi-onnaire-combonien-11022817\/<\/a>). Quisiera compartir sus reflexiones en el contexto de esta reflexi\u00f3n m\u00eda sobre el papel de san Daniel Comboni en nuestra espiritualidad.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/limonelema.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-241 alignright\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/limonelema-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"435\" height=\"326\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/limonelema-300x225.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/limonelema-768x576.jpg 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/limonelema.jpg 1024w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/limonelema-150x113.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 435px) 100vw, 435px\" \/><\/a>Meditando atentamente las cartas y escritos de Comboni, puede detectarse como relaciona los consejos evang\u00e9licos con la cruz. En la Regla de su Instituto, insiste sobre los votos (sobre todo el voto de obediencia) siguiendo los consejos del P. Marani y la famosa expresi\u00f3n: \u201cel que conf\u00eda en s\u00ed mismo, conf\u00eda en el mayor asno del mundo\u201d (E 6880). Esta relaci\u00f3n de los consejos evang\u00e9licos con la cruz se articula en la espiritualidad comboniana de este modo:<\/p>\n<p><strong>1) La obediencia:<\/strong> La obediencia como cruz Comboni la ve como renuncia y l\u00edmite de la iniciativa personal \u201cporque la renuncia a s\u00ed mismo y a todo lo propio para arrojarse en brazos de la obediencia y de Dios, no se obtiene sin la ayuda extraordinaria de la gracia\u201d (E 3392). En este sentido Comboni puede desear la cruz y pedir oraciones para que Dios se las mande. Todo misionero en misi\u00f3n, caracterizado de esta obediencia filial por amor de Dios (E 1860), trabaja confiado en la palabra de Dios y en la de sus representantes \u201ccomo d\u00f3cil instrumento de su adorable voluntad\u201d (E 2702).<\/p>\n<p><strong>2) La castidad:<\/strong> En la espiritualidad de Comboni el significado de la cruz y del voto de castidad se pone el acento m\u00e1s bien en aceptar la soledad que se deriva de la vida de castidad. Comboni exig\u00eda de los candidatos al apostolado en el Vicariato del \u00c1frica Central una castidad a toda prueba (E 2229; 2484; 2776). Esto no es posible m\u00e1s que con la gracia de Dios, la \u00fanica capaz de ayudar a permanecer firmes en la castidad (E 6844). En esta l\u00ednea va la RV 26.4 \u201chabiendo escogido a Cristo, reh\u00faye todo lo que puede poner en peligro su opci\u00f3n y no deja de seguir las normas asc\u00e9ticas garantizadas por la experiencia de la Iglesia\u201d.<\/p>\n<p><strong>3) La pobreza:<\/strong> La relaci\u00f3n entre el voto de pobreza y la cruz puede comprenderse m\u00e1s f\u00e1cilmente observando la vida diaria de los misioneros que se identifican con Comboni: vivir en una relaci\u00f3n de total dependencia de la comunidad y compartir todo lo que se tiene. En este sentido, la pobreza, unida a la cruz moldea poco a poco al misionero par a una cultura de la comuni\u00f3n, fruto de una apertura a la interculturalidad, educaci\u00f3n en la sobriedad, a la sencillez y a la \u00e9tica de la limitaci\u00f3n, como un signo visible de la opci\u00f3n por la radicalidad y la austeridad evang\u00e9licas. En este sentido, aceptar la cruz significa hacer causa com\u00fan con los m\u00e1s pobres y abandonados. En funci\u00f3n de esta opci\u00f3n preferencial por los pobres y para vivir en concreto la relaci\u00f3n entre cruz y voto de pobreza, y siguiendo a su Fundador, los y las combonianos\/as desarrollan prioritariamente su pastoral en los ambientes m\u00e1s desfavorecidos (periferias), entre los m\u00e1s pobres y m\u00e1s abandonados (pigmeos, ni\u00f1os de la calle, inmigrantes, hospitales, etc.). Por ello, Comboni quiere sus misioneros \u201cencendidos de una caridad que tenga su fuente en Dios, y del amor de Cristo\u201d (E 6656), porque el verdadero ap\u00f3stol no retrocede nunca ante los m\u00e1s fuertes obst\u00e1culos, ante las m\u00e1s violentas oposiciones, y aguanta a pi\u00e9 firme el temporal de las tribulaciones, los embates de las desdichas, \u00e9l marcha hacia el triunfo por la v\u00eda del martirio\u201d (6382).<\/p>\n<p>En este relacionar los consejos evang\u00e9licos con el misterio de la cruz, tan querido por Comboni, la Carta de los tres Consejos Generales de los tres Institutos Combonianos con motivo de la canonizaci\u00f3n de Comboni (n. 38), resume dicha din\u00e1mica en estos t\u00e9rminos: \u201cLos votos son para nosotros la \u00fanica expresi\u00f3n adecuada como respuesta a tanto amor. Una respuesta personal, \u00fanica y total a una llamada \u00fanica y total, por lo que, no es tanto una expresi\u00f3n de v\u00ednculos jur\u00eddicos, legales, deberes morales, es m\u00e1s bien conciencia gozosa de ser admitidos por gracia a participar en el dinamismo del amor del Coraz\u00f3n de Dios por el mundo. Tendr\u00eda que alejarse, de una vez por todas, la idea que la consagraci\u00f3n religiosa es una sustracci\u00f3n, fuente de conflictos o simplemente un instrumento de eficiencia a\u00f1adida a la misi\u00f3n. La consagraci\u00f3n constituye el coraz\u00f3n de la misi\u00f3n porque en la consagraci\u00f3n el misionero y la misionera son constituidos por gracia expresi\u00f3n personal de un don, el m\u00e1s gratuito, el m\u00e1s libre, el m\u00e1s desinteresado, el m\u00e1s tenaz, en la medida que adopta la forma y el ser del Coraz\u00f3n de Cristo y de la cruz. El don que salva est\u00e1 en las motivaciones profundas de la persona y, por tanto, en los tres votos todo es reconducido a la unicidad de la persona\u201d.<\/p>\n<p>En resumen, se puede decir que el comboniano acepta por experiencia el esc\u00e1ndalo de la cruz sabiendo que las obras de Dios nacen y crecen mediante dificultades y sufrimientos de toda \u00edndole. Poniendo en el centro de la propia vida al Se\u00f1or crucificado, el comboniano acepta con valent\u00eda la cruz a un nivel personal, comunitario y misionero.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>A nivel personal<\/strong>: Cada uno de nosotros tiene su cruz personal y sus propios l\u00edmites psicof\u00edsicos, morales y espirituales que lo acompa\u00f1an, la enfermedad o la ancianidad que nos impiden hacer como quisi\u00e9ramos, el pecado que exige una lucha y conversi\u00f3n continuas. El misionero carga con el peso de todo esto a diario, as\u00ed como el de los tres votos y debe combatir siempre para adquirir su perfeccionamiento. A unos pesa m\u00e1s la soledad, a otros el compartir los bienes, a otros la dependencia absoluta de la comunidad se le presenta como un obst\u00e1culo que va contra lo mejor de s\u00ed mismo y lo pone en una suerte de inacci\u00f3n. Cada comboniano encuentra una de estas cruces o alguna otra y tiene que cargar con ella solo con Dios. En todo esto aprende a renunciar todav\u00eda m\u00e1s a s\u00ed mismo por amor de Cristo, para configurarse con \u00e9l y para asemejarse a su santo Fundador. Para Daniel Comboni, de hecho, \u201cuna misi\u00f3n tan dif\u00edcil (\u2026) no puede vivir de apariencia, y de sujetos con el cuello torcido llenos de ego\u00edsmo y de s\u00ed mismos\u201d (E 6656).<\/li>\n<li><strong>A nivel comunitario<\/strong>: otra dimensi\u00f3n es la de la cruz comunitaria. Los hermanos representan nuestra alegr\u00eda pero tambi\u00e9n nuestro tormento. Las diferencias de edad, de condici\u00f3n social, de nacionalidad y de cultura son una riqueza y nadie lo pone en duda. Pero en la vida comunitaria diaria estas diferencias pueden llegar a constituir otras tantas lanzas que desgarran el coraz\u00f3n. La vida de comunidad no se hace autom\u00e1ticamente, exige un gran esp\u00edritu de adaptaci\u00f3n y saber compartir, una lucha sin cuartel contra el individualismo y el narcisismo y una capacidad ilimitada de perdonar y de acoger el perd\u00f3n de los dem\u00e1s. Esta exigencia del amor es la condici\u00f3n sine qua non para vivir la solidaridad y gustar la comuni\u00f3n fraterna.<\/li>\n<li><strong>A nivel misionero<\/strong>: Hay otra dimensi\u00f3n que va unida al car\u00e1cter provisional de nuestro ser misioneros a lo que Comboni llama \u201csiervos in\u00fatiles\u201d (Lc 17, 10). De hecho, nuestra vida se caracteriza por el \u00c9xodo y por la k\u00e9nosis. Estar siempre dispuestos a partir, sufrir a causa del desapego a la familia, que es un verdadero problema en ciertas culturas cuando los padres envejecen o se es hijo \u00fanico. La misi\u00f3n comboniana no es solamente ad gentes, es tambi\u00e9n ad extra y ad vitam. Qu\u00e9 dif\u00edcil es salir del propio ambiente sociocultural y eclesial para establecerse en un sitio desconocido donde es obligatorio, seg\u00fan Juan Pablo II, \u201cun cambio radical de mentalidad\u201d (Redemptoris Missio, n. 49) y \u201csuperar los condicionamientos del propio ambiente de origen\u201d (ib. 53) \u00bfNo es el \u00e9xodo siempre una cruz? Lo fue para los israelitas aunque si pasaban de una esclavitud a la libertad. \u00a1Cu\u00e1ntos misioneros se han sentido tentados de lamentarse por el pescado, las cebollas o los vinos de sus pa\u00edses! De igual modo, muchas veces hay que dejar atr\u00e1s la experiencia acumulada en otras partes y volver a empezar como un ni\u00f1o que balbucea para aprender una lengua muy distinta de la propia. En las Iglesias locales, tenemos incluso que \u201cdepender de las autoridades locales, que tal vez en nuestro campo espec\u00edfico, saben menos que nosotros\u201d (F. Pierli, <em>Como herederos). <\/em>Sin un amor verdadero, sin aceptar la cruz como el Hijo del Hombre, esta k\u00e9nosis se presenta imposible. Con todo esto presente, podemos pensar que el sentido comboniano de la cruz tiene que recorrer un largo camino, con intentos diversos y haci\u00e9ndonos perder dudas y temores.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Nuestra espiritualidad del Coraz\u00f3n y de la cruz es una cuesti\u00f3n perenne para nosotros combonianos de hoy y nos preguntamos: \u00bfQu\u00e9 sentido hay que dar a tanto sufrimiento que gravita como fardo muy pesado sobre la mayor parte de la humanidad?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo proponer a los j\u00f3venes africanos que est\u00e1n entrando en el Instituto Comboniano \u2013 cumpliendo as\u00ed el deseo de Comboni de \u201csalvar a \u00c1frica con los africanos\u201d \u2013 y llevarlos a interiorizar la espiritualidad del Coraz\u00f3n y de la cruz?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo hacer para que los j\u00f3venes que aceptan ser combonianos, acepten tambi\u00e9n la cruz y vivan y testimonien el amor de Cristo por su cuerpo que es la Iglesia y sobre todo, por los m\u00e1s pobres y abandonados?<\/p>\n<p>Aqu\u00ed est\u00e1 todo el problema de la actualidad del sentido comboniano del Coraz\u00f3n y de la cruz del Buen Pastor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CONCLUSION<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para concluir digamos con el ap\u00f3stol Pablo que el lenguaje del coraz\u00f3n y de la cruz es siempre \u201clocura\u201d (1 Cor 1, 18), porque el lenguaje del amor es loco, es ciego. Solamente los simples y los pobres lo comprenden (Salmos 118, 130) porque lo viven. Comboni comprendi\u00f3 este lenguaje, que es incomprensible e inimaginable sin el misterio de la cruz y el Coraz\u00f3n del Buen Pastor. Comboni comprendi\u00f3 el Evangelio del Coraz\u00f3n y de la cruz detectando el lugar donde Dios se expresa y se entrega en Jes\u00fas como un \u201cte amo con amor infinito y eterno\u201d. La cruz es el lugar com\u00fan de todo disc\u00edpulo para amar como Dios. Y, amar como Dios no es algo descontado desde que existe el pecado cuyo origen nos afecta de tal modo que el amor humano es casi siempre ego\u00edsta y narcisista. El amor de Dios, por el contrario, se resume en un signo, en un icono que Comboni nos ha transmitido: un coraz\u00f3n y una cruz. Ser comboniano significa tomar sobre uno este icono, esta se\u00f1al de pertenencia a Cristo y a Comboni.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/crucifixion-by-he-qi1.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-242 aligncenter\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/crucifixion-by-he-qi1-240x300.jpg\" alt=\"\" width=\"335\" height=\"419\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/crucifixion-by-he-qi1-240x300.jpg 240w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/crucifixion-by-he-qi1.jpg 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/crucifixion-by-he-qi1-120x150.jpg 120w\" sizes=\"(max-width: 335px) 100vw, 335px\" \/><\/a>&#8211; El Coraz\u00f3n y la cruz es el lugar de nuestro nacimiento pasando del ego ego\u00edsta al \u201cte amo\u201d de la cruz y del Coraz\u00f3n del Buen Pastor por los pobres y los excluidos.<\/p>\n<p>&#8211; El Coraz\u00f3n y la cruz, eh aqu\u00ed el lugar de nuestra identidad con Cristo, con Comboni, de nuestra verdad pascual en nuestro camino hacia el Padre a fin de que todas las personas a las que nos env\u00eda reciban la vida eterna: \u201cPadre, quiero que all\u00e1 donde estoy yo, est\u00e9n tambi\u00e9n ellos conmigo\u201d (Jn 17, 24).<\/p>\n<p>&#8211; El Coraz\u00f3n y la cruz, este s\u00edmbolo sin pretensiones, esta se\u00f1al de amistad, he aqu\u00ed el sitio de nuestra entrada en una perspectiva evang\u00e9lica, cuyo punto de vista es la contemplaci\u00f3n de la gloria del Hijo predilecto del Padre: \u201cque contemplen la gloria que T\u00fa me has dado porque me has amado\u201d (Jn 17, 24).<\/p>\n<p>Aferrados a este s\u00edmbolo dise\u00f1ado por Jes\u00fas y concretizado en nuestro tiempo por nuestro santo Fundador, es como los combonianos reciben la misi\u00f3n de Dios para el mundo, la de preparar las bodas del Crucificado con los m\u00e1s pobres y abandonados, la de mostrar los cielos abiertos, el Reino de Dios a la multitud inmensa de los \u00faltimos. As\u00ed entendidos, la cruz y el Coraz\u00f3n no son realidades abstractas. Se trata de la cruz de cada uno de nosotros como comboniano: la de mi vida, la de mi comunidad, la de mi misi\u00f3n, y la de Jes\u00fas, el Crucificado, el Traspasado, el siervo sufriente que nos abre los ojos y nos empuja a caminar hacia esta multitud inmensa de los que se le asemejan, los que a diario son signados con el signo de la Cruz y que esperan abrazar el Coraz\u00f3n del Buen Pastor a trav\u00e9s de nuestras pobres personas: esta multitud es la de los pobres, de los abandonados, de los \u00faltimos, de los oprimidos, de los que sufren violencia, de los sin techo, de las v\u00edctimas de las guerras, etc. S\u00ed, en el coraz\u00f3n de tantas existencias, estos signos (cruz y Coraz\u00f3n) de pertenencia a Cristo y a Comboni brillan en nuestras noches m\u00e1s oscuras clareando nuestra poca fe y toda nuestra existencia como misioneros combonianos, cundo consentimos entregarnos, perdernos, hacer de nuestra vida una eucarist\u00eda, partiendo a diario nuestros cuerpos y derramando nuestra sangre para conducir esta multitud inmensa de los m\u00e1s pobres y abandonados hacia los pastos del Buen Pastor (Sal 23).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><em> Joseph Mumbere Musanga, mccj<\/em><\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; INTRODUCCION &nbsp; Somos un Instituto misionero consagrado, cuyo nombre oficial es: \u201cMisioneros Combonianos del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas\u201d. Los elementos constitutivos del nombre que forman nuestra identidad espiritual son la misi\u00f3n, san Daniel Comboni y el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas. De estos tres elementos, dos (la misi\u00f3n y el Coraz\u00f3n de\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=238\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[10],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/238"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=238"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/238\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":243,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/238\/revisions\/243"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=238"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=238"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=238"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}