{"id":2447,"date":"2019-10-08T17:50:54","date_gmt":"2019-10-08T23:50:54","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2447"},"modified":"2020-07-09T11:41:51","modified_gmt":"2020-07-09T17:41:51","slug":"2447","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2447","title":{"rendered":"Servir y escuchar"},"content":{"rendered":"<h4><strong>Martes 8 de octubre, 27<sup>a<\/sup>\u00a0Semana del Tiempo Ordinario<\/strong><\/h4>\n<h4><b><i>Fiesta<\/i><\/b><\/h4>\n<p><em>Lecturas del d\u00eda: Jon 3,1-10 \/ Sal 130,1b-2.3-4ab.7-8 \/ Lc 10,38-42<\/em><\/p>\n<p>\u00abPonte en marcha y ve a la gran ciudad de N\u00ednive; all\u00ed les anunciar\u00e1s el mensaje que yo te comunicar\u00e9\u00bb (Jon 3,2). Despu\u00e9s de algunas divagaciones, Jon\u00e1s se encuentra delante de la llamada insistente de Dios. El Se\u00f1or no lo ha olvidado y le renueva su orden misionera: esta vez no puede rehuirle. Muchas veces tambi\u00e9n nosotros somos como Jon\u00e1s, r\u00e1pidos para encontrar excusas y evitar nuestro deber misionero. El mundo en el que vivimos y al que hemos sido enviados en misi\u00f3n es tan pagano, que N\u00ednive se encuentra en cualquier puerta, en cada ciudad, en los cruces de los caminos que atravesamos. Jon\u00e1s se levant\u00f3 y, seg\u00fan la palabra del Se\u00f1or, parti\u00f3 para N\u00ednive, una ciudad extraordinariamente grande: eran necesarios tres d\u00edas para atravesarla. Tambi\u00e9n a nosotros el mundo a evangelizar nos parece enorme y delante de nosotros la incredulidad se mantiene fuerte, aparentemente impenetrable. El estilo de vida moderno, la sociedad consumista, el desenfreno ante el dinero y una felicidad que se revela ficticia son una gran N\u00ednive. \u00abDentro de cuarenta d\u00edas, N\u00ednive ser\u00e1 arrasada\u00bb (Jon 3,4). Comprendemos la reticencia del profeta, dado que se encuentra hablando con esos \u00abpaganos malvados\u00bb que \u00e9l quisiera ver eliminados por Dios. Pero Dios es Dios, es decir, lleno de misericordia para con sus hijos y, a pesar de que el profeta no confiaba en la posibilidad de su conversi\u00f3n, los ninivitas regresaron completamente hacia Dios. \u00abLos ninivitas creyeron en Dios, proclamaron un ayuno y se vistieron con rudo sayal, desde el m\u00e1s importante al menor\u00bb (Jon 3,5). La predicaci\u00f3n de los profetas a lo largo de los siglos no hab\u00eda sido suficiente para convertir al pueblo de Israel, pero es suficiente la predicaci\u00f3n de un solo d\u00eda para cambiar el coraz\u00f3n de los tan despreciados ninivitas. He aqu\u00ed las maravillas de Dios: \u00c9l siempre nos sorprende en nuestras expectativas pastorales. Jes\u00fas mismo se refiere a ellos en el Evangelio: \u00abLos hombres de N\u00ednive se alzar\u00e1n en el juicio contra esta generaci\u00f3n y har\u00e1n que la condenen; porque ellos se convirtieron con la predicaci\u00f3n de Jon\u00e1s, y aqu\u00ed hay uno que es m\u00e1s que Jon\u00e1s\u00bb (Mt 12,41). Y Dios ha restablecido su misericordia: en simples palabras, esto significa que Dios no desea la muerte del pecador, sino su conversi\u00f3n (cf Ez 33,11). Tambi\u00e9n en los momentos en los que Dios parece amenazarnos con un castigo, es el amor y \u00fanicamente el amor lo que prevalece y la fe la que nos salva. El mundo de hoy tambi\u00e9n necesita sentir este anuncio.<\/p>\n<p>Jon\u00e1s es enviado a entrar en la ciudad de N\u00ednive, en las relaciones con los ninivitas, con su presencia prof\u00e9tica y su predicaci\u00f3n de conversi\u00f3n. Jes\u00fas es enviado por el Padre para entrar en el coraz\u00f3n de la ciudad, en la casa de Marta y Mar\u00eda. La alegr\u00eda de la inesperada conversi\u00f3n de los ninivitas suscita resistencia en el coraz\u00f3n de Jon\u00e1s. La alegr\u00eda del servicio y de la acogida ante la presencia del Maestro hacen de Marta y de Mar\u00eda verdaderas hermanas en el discipulado misionero de Jes\u00fas.<\/p>\n<div id=\"attachment_2448\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Martes-8-de-octubre.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2448\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2448 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Martes-8-de-octubre-300x167.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"167\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Martes-8-de-octubre-300x167.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Martes-8-de-octubre-150x84.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Martes-8-de-octubre.jpg 610w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2448\" class=\"wp-caption-text\">El servir y el escuchar son acciones rec\u00edprocas, en lugar de opuestas, en la misi\u00f3n que Jes\u00fas ha confiado a la Iglesia para la salvaci\u00f3n del mundo.<\/p><\/div>\n<p>Atravesar la puerta de una casa significa entrar en el coraz\u00f3n de las relaciones y descubrir, junto con las alegr\u00edas y los afectos, las heridas y las fragilidades del vivir en familia. Estamos hechos de carne, y esto nos lo revela cada relaci\u00f3n profunda y plena con quien parece acercarse a nuestras necesidades: Jes\u00fas, hombre y Se\u00f1or de nuestra historia, tiene los rasgos del que sabe hacerse extremadamente cercano a nuestro coraz\u00f3n. Tan cercano como para entrar en nuestra casa. Jes\u00fas, de camino hacia Jerusal\u00e9n, de camino hacia el misterio de su muerte y resurrecci\u00f3n, cruzando el umbral de la casa no hace sino cruzal el umbral del coraz\u00f3n de Marta y de Mar\u00eda.<\/p>\n<p>La casa de Betania, reconocida como la casa de los afectos, nos revela la humanidad de Cristo, es decir, al Jes\u00fas de Nazaret que no permanece extra\u00f1o ante los sufrimientos y las dificultades humanas: \u00e9l llora, escucha, consuela, predica, enjuga las l\u00e1grimas, se ofrece a s\u00ed mismo como alimento y como bebida (Eucarist\u00eda). Esto significa \u00abatravesar la puerta de una casa\u00bb. Jes\u00fas entra \u00edntimamente en la casa de Betania: lo hace como amigo, poniendo en juego su coraz\u00f3n y sus relaciones con los vivos y con los muertos (cf Jn 11). En la misi\u00f3n que le hab\u00eda dado su Padre, Jes\u00fas se implica totalmente. Jes\u00fas nos invita a cambiar nuestro modo de pensar y de actuar: a trav\u00e9s del personaje fundamental de la mujer, atareada y agitada por el servicio, se nos proponen nuevas reglas sobre la hospitalidad que debe reservarse a Cristo por parte de los disc\u00edpulos misioneros, acerca de la salvaci\u00f3n para vivir y comunicar.<\/p>\n<p>Las de Marta y Mar\u00eda son dos vocaciones distintas y complementarias, movidas por la misma intenci\u00f3n: reconocer la unicidad de Aquel que ha llamado a la puerta (cf Ap 3,20). Las dos mujeres, por tanto, no deben configurarse como ant\u00edtesis, como muchas veces se ha subrayado. El servir y el escuchar son acciones rec\u00edprocas, en lugar de opuestas, en la misi\u00f3n que Jes\u00fas ha confiado a la Iglesia para la salvaci\u00f3n del mundo. La presencia de Jes\u00fas nos invita a ponernos en camino para entrar en el coraz\u00f3n de cada hombre con la escucha de la Palabra y el servicio fraterno, con el anuncio de la Pascua de la resurrecci\u00f3n y con el banquete eucar\u00edstico de la reconciliaci\u00f3n que crea comuni\u00f3n y unidad. Todo esto acontece en la casa de Betania, donde la muerte de su amigo L\u00e1zaro es la ocasi\u00f3n para purificar y para fortificar la propia escucha, el propio servicio, la propia fe en la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, amigo y Se\u00f1or.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martes 8 de octubre, 27a\u00a0Semana del Tiempo Ordinario Fiesta Lecturas del d\u00eda: Jon 3,1-10 \/ Sal 130,1b-2.3-4ab.7-8 \/ Lc 10,38-42 \u00abPonte en marcha y ve a la gran ciudad de N\u00ednive; all\u00ed les anunciar\u00e1s el mensaje que yo te comunicar\u00e9\u00bb (Jon 3,2). Despu\u00e9s de algunas divagaciones, Jon\u00e1s se encuentra delante\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=2447\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[10],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2447"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2447"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2447\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2501,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2447\/revisions\/2501"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2447"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2447"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2447"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}