{"id":2541,"date":"2019-10-18T06:00:42","date_gmt":"2019-10-18T12:00:42","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2541"},"modified":"2019-10-21T13:49:30","modified_gmt":"2019-10-21T19:49:30","slug":"sin-miedo-a-la-mision","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2541","title":{"rendered":"Sin miedo a la misi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h4><strong>Viernes 18 de octubre, 28<sup>a<\/sup>\u00a0Semana del Tiempo Ordinario<\/strong><\/h4>\n<h4><em>Fiesta de San Lucas, evangelista<\/em><\/h4>\n<p><em>Lecturas del d\u00eda: <\/em><em>2Tim 4,10-17b \/ <\/em><em>Sal 145,10-13.17-18 \/ <\/em><em>Lc 10,1-9<\/em><\/p>\n<p>En el d\u00eda de la fiesta de san Lucas, escuchamos la carta de san Pablo a su fiel emisario Timoteo, ante quien se lamenta de no tener a nadie con el que viajar, a excepci\u00f3n de Lucas. El relato de Lucas de sus viajes con Pablo est\u00e1 caracterizado por un repentino cambio en la narraci\u00f3n: el as\u00ed llamado \u00abpaso al nosotros\u00bb de los Hechos de los Ap\u00f3stoles (cf He 16,10-17; 20,515; 21,1-18; 27,1-28). Hasta el vers\u00edculo 10 del cap\u00edtulo 16 de los Hechos, Lucas permanece fuera de la escena, escribiendo en tercera persona. En los vers\u00edculos del 1 al 9 narra los viajes de Pablo por Frigia, Galacia, Misia, Bitinia y Tr\u00f3ade. Pero a partir del vers\u00edculo 10 Lucas comienza a narrar en la primera persona del plural: \u00abinmediatamente despu\u00e9s de la visi\u00f3n intentamos pasar a Macedonia, persuadidos de que Dios nos hab\u00eda llamado para evangelizarlos\u00bb. Lucas se embarca con Pablo y, mediante el arte narrativo, invita a su p\u00fablico al viaje misionero.<\/p>\n<div id=\"attachment_2542\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/los-70-o-72.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2542\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2542 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/los-70-o-72-300x185.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"185\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/los-70-o-72-300x185.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/los-70-o-72-150x93.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/los-70-o-72.jpg 450w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2542\" class=\"wp-caption-text\">Todos somos enviados.<\/p><\/div>\n<p>Lucas revela un detalle personal al comienzo de su Evangelio. \u00c9l escribe diciendo que est\u00e1 reorganizando algunos acontecimientos \u00abque tuvieron lugar entre nosotros\u00bb, precisamente como los hab\u00eda recibido de \u00abaquellos que fueron testigos oculares\u00bb, o de aquellos que acompa\u00f1aron a Jes\u00fas desde el comienzo de su ministerio p\u00fablico (cf Lc 1,1-2). En esta frase introductoria, Lucas revela a su p\u00fablico que ni siquiera \u00e9l es un testigo directo de los hechos narrados. El evangelista se une a la naciente comunidad cristiana gracias al testimonio personal de aquellos que hab\u00edan escuchado la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas y hab\u00edan asistido personalmente a la crucifixi\u00f3n y a la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mateo (10,1), Marcos (6,7) y Lucas (9,1) narran el momento en el que Jes\u00fas llam\u00f3 a \u00ablos Doce\u00bb y, despu\u00e9s de una serie de instrucciones, los envi\u00f3 en misi\u00f3n para anunciar la buena noticia. Pero solo Lucas cuenta que m\u00e1s tarde Jes\u00fas eligi\u00f3 a un vasto grupo de setenta y dos disc\u00edpulos, del que hemos tenido noticias en el Evangelio de hoy. Seg\u00fan Lucas, muchos otros misioneros, adem\u00e1s de los habituales Doce, estuvieron implicados en la primera evangelizaci\u00f3n. Poco antes de dar este mandato, Jes\u00fas se hab\u00eda dirigido a Jerusal\u00e9n (cf Lc 9,51). Env\u00eda a los setenta y dos para que lo precedan, anunciando su llegada a varias ciudades. Este segundo encargo prefigura la experiencia personal de Lucas viajando con Pablo.<\/p>\n<p>Con el env\u00edo de los setenta y dos (o setenta, seg\u00fan algunos manuscritos), la acci\u00f3n misionera junto a los pueblos no solamente est\u00e1 legitimada, sino anticipada. En la tradici\u00f3n judaica las naciones de la tierra que hab\u00edan escuchado la promulgaci\u00f3n de la ley en el Sina\u00ed eran setenta (cf G\u00e9n 10; Dt 32,8). Esto significa que los disc\u00edpulos han sido enviados a todas las gentes.<\/p>\n<p>El fragmento proclamado en la liturgia de hoy presenta el apostolado como la revelaci\u00f3n del Reino y del juicio ya presentes en el mundo. Para Lucas no se trata de comunicar a Israel la grandeza del Reino, sino de anunciar a las naciones que ese ya est\u00e1 cerca. El evangelista escribe en un momento en el que ya existen, \u00aben todas las naciones\u00bb, testigos del resucitado. Este es el momento decisivo de la historia, en el que a todos es ofrecida la posibilidad de entrar a formar parte del reino de Dios.<\/p>\n<p>El m\u00e9todo de trabajo misionero de los setenta y dos disc\u00edpulos, as\u00ed como el car\u00e1cter y las prospectivas de su obra, son parecidos a los de los Doce. Las recomendaciones de Jes\u00fas se abren con una invitaci\u00f3n a tomar conciencia de la situaci\u00f3n: abundantes cosechas y un n\u00famero reducido de trabajadores se oponen en un significativo contraste. De aqu\u00ed la recomendaci\u00f3n categ\u00f3rica: \u00abRogad pues al due\u00f1o de la mies\u00bb. \u00abLa oraci\u00f3n es el alma de la misi\u00f3n\u00bb (carta del papa Francisco al cardenal F. Filoni, 22 de octubre de 2017). Dios, que es el propietario de la cosecha, toma la iniciativa: llama y env\u00eda. Es la invitaci\u00f3n a unirse a la oraci\u00f3n de Jes\u00fas, a su \u00e9xodo hacia el<\/p>\n<p>Padre, que se expresa, para los disc\u00edpulos y para el Se\u00f1or, poni\u00e9ndose en las manos de los hombres: \u00abOs env\u00edo como corderos en medio de lobos\u00bb. Los misioneros no pueden confiarse en la fuerza, el poder o la violencia. Son ricos solo en la fe y en la oraci\u00f3n que les fundamenta en la relaci\u00f3n de amor personal con Jes\u00fas, el Maestro que les env\u00eda.<\/p>\n<p>La pobreza de los comienzos constituye el fundamento y el signo de su libertad y del pleno inter\u00e9s por la \u00fanica tarea que les libera de todo impedimento o retraso. Todo esto es definido con precisi\u00f3n en una serie de normas: libres de todo obst\u00e1culo, los enviados se dirigen directamente a la meta sin detenerse, ni siquiera para el saludo que \u2013como exig\u00eda la costumbre oriental\u2013 habr\u00eda requerido demasiado tiempo (cf 2Re 4,29). El verdadero saludo, por el contrario, estaba reservado a los destinatarios de la misi\u00f3n. Tal saludo no es una simple profec\u00eda o anuncio, sino una Palabra eficaz, que da alegr\u00eda y felicidad. En pocas palabras, es la \u00abpaz\u00bb mesi\u00e1nica, que coincide con la salvaci\u00f3n (cf Lc 10,5-6). El enviado, como el Se\u00f1or, establece con los que lo reciben una relaci\u00f3n en la que se comienza a vivir la paz del Reino. Su comportamiento le lleva a depender de quienes le acogen, a los que conf\u00eda el propio cuerpo y la misma vida. Por tanto, el misionero est\u00e1 completamente expuesto, tambi\u00e9n en lo que se refiere a su sustento, a los riesgos de la misi\u00f3n: acogida o rechazo, \u00e9xito o fracaso. \u00abCasa\u00bb y \u00abciudad\u00bb simbolizan la vida privada y la vida p\u00fablica. El enviado depende de la hospitalidad de quien acoge el mensaje, pero nada puede parar u obstaculizar la continuaci\u00f3n de su misi\u00f3n: es un misionero que transmite el \u00faltimo y urgente reclamo hacia la salvaci\u00f3n, que debe llegar a los o\u00eddos de todos, a los corazones de todos, cueste lo que cueste.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Viernes 18 de octubre, 28a\u00a0Semana del Tiempo Ordinario Fiesta de San Lucas, evangelista Lecturas del d\u00eda: 2Tim 4,10-17b \/ Sal 145,10-13.17-18 \/ Lc 10,1-9 En el d\u00eda de la fiesta de san Lucas, escuchamos la carta de san Pablo a su fiel emisario Timoteo, ante quien se lamenta de no\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=2541\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2541"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2541"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2541\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2543,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2541\/revisions\/2543"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2541"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2541"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2541"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}