{"id":2599,"date":"2019-10-29T07:00:49","date_gmt":"2019-10-29T13:00:49","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2599"},"modified":"2020-07-09T11:38:20","modified_gmt":"2020-07-09T17:38:20","slug":"dios-siempre-cercano","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2599","title":{"rendered":"Dios siempre cercano"},"content":{"rendered":"<h3>Martes 29 de octubre, 30a Semana del Tiempo Ordinario<\/h3>\n<h4><em>Fiesta\u00a0<\/em><\/h4>\n<p><em>Lecturas del d\u00eda: <\/em><em>Rom 8,18-25 \/ <\/em><em>Sal 126,1b-6 \/ <\/em><em>Lc 13,18-21<\/em><\/p>\n<p>El salmista, fascinado por la belleza de la creaci\u00f3n, se pregunt\u00f3 a s\u00ed mismo: \u00abCuando contemplo el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado. \u00bfQu\u00e9 es el hombre para que te acuerdes de \u00e9l, el ser humano, para mirar por \u00e9l?\u00bb (Sal 8,4-5). Cu\u00e1ntas veces nos ha fascinado la belleza de la creaci\u00f3n, al contemplar una noche estrellada, sentados a orillas de un r\u00edo acariciados por una ligera brisa, admirando una puesta de sol o el arco\u00edris, o viendo a los ni\u00f1os jugar juntos felizmente sin distinci\u00f3n de raza, color y clase social. Cu\u00e1ntas veces nos hemos preguntado: \u00bfpor qu\u00e9 este mundo maravilloso, que nos acoge y nos da cobijo solo por un corto per\u00edodo de tiempo, debe sufrir tanta violencia por nuestra causa? \u00bfPor qu\u00e9 no podemos vivir en paz y armon\u00eda, convirtiendo la casa com\u00fan en un para\u00edso de convivencia fraterna, un lugar agradable para todos? \u00a1Cu\u00e1nta insensatez en los proyectos humanos!<\/p>\n<div id=\"attachment_2600\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Cren-en-Dios-padre.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2600\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2600 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Cren-en-Dios-padre-300x176.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"176\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Cren-en-Dios-padre-300x176.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Cren-en-Dios-padre-768x452.jpg 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Cren-en-Dios-padre.jpg 1024w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Cren-en-Dios-padre-150x88.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2600\" class=\"wp-caption-text\">Dios siempre est\u00e1 de nuestro lado.<\/p><\/div>\n<p>En el pasaje de hoy, tomado de la carta a los Romanos, Pablo parece indicar un v\u00ednculo profundo y misterioso que une al hombre con todas las dem\u00e1s criaturas; un v\u00ednculo que hace que el ser humano sea el portavoz de toda la obra divina de la creaci\u00f3n, y tambi\u00e9n su responsable. El universo entero encuentra en \u00e9l su conciencia y, a trav\u00e9s de \u00e9l, se manifiesta, se da a conocer y revela gradualmente sus innumerables y magn\u00edficos secretos. El Ap\u00f3stol conf\u00eda en la larga tradici\u00f3n b\u00edblica, que ve al hombre como el int\u00e9rprete de la alabanza que toda creaci\u00f3n plantea a su Se\u00f1or, la naturaleza, los seres vivos y todos los elementos del mundo entero, incluidos el tiempo y el espacio.<\/p>\n<p>Los escritores b\u00edblicos, mujeres y hombres que se sucedieron a lo largo de los siglos, se han servido de muchas formas literarias para hablar sobre el mundo y sus criaturas tal como se conoc\u00edan en su \u00e9poca, naturalmente. Se expresaban po\u00e9ticamente, con salmos o himnos, con canciones y doxolog\u00edas, prosopopeyas e historias, pero siempre con una mirada de fe, con asombro y gratitud por la bondad de todo lo que Dios llam\u00f3 a la existencia, con el poder de su Palabra. Por esta raz\u00f3n, toda la creaci\u00f3n trae la Palabra personificada del Creador, y manifiesta algo de la gloria divina y su belleza infinita, algo de su amor tierno e inocente, algo de su sabidur\u00eda e inteligencia, que impregna el todo, uni\u00e9ndose armoniosamente en una silenciosa sinfon\u00eda de vida poli\u00e9drica.<\/p>\n<p>Pero la actividad creativa de Dios no ha terminado todav\u00eda, porque el Padre creador nunca ha dejado de estar presente en el mundo y en la historia de la humanidad dando vida y esperanza, guiando el destino de las naciones y preparando para ellas un futuro maravilloso, un mundo con nuevos cielos y nueva tierra. En todos los acontecimientos principales de la historia de Israel (la promesa a los patriarcas, la liberaci\u00f3n de Egipto, la realeza, los or\u00e1culos prof\u00e9ticos, el exilio, el regreso, la esperanza mesi\u00e1nica, el estudio de la palabra de los sabios) percibimos la presencia de Dios y su iniciativa para que sucedan estos acontecimientos. Por lo tanto, podemos decir que en el r\u00edo de la historia humana fluye el agua de la gracia de Dios. Con inmenso amor, con pedagog\u00eda paterna y dulzura materna, \u00e9l revela progresivamente, a trav\u00e9s de hechos y palabras, su proyecto de salvaci\u00f3n que abarca a toda la creaci\u00f3n. As\u00ed, Isa\u00edas describe el gozo del universo por la liberaci\u00f3n de su pueblo: \u00abExultad, cielos, porque el Se\u00f1or ha actuado, aclamad, profundidades de la tierra, romped con gritos de j\u00fabilo, monta\u00f1as, el bosque con todos sus \u00e1rboles, porque el Se\u00f1or ha rescatado a Jacob, ha manifestado su gloria en Israel\u00bb (Is 44,23). La intervenci\u00f3n liberadora del Se\u00f1or hace que la historia, a pesar de la obstinaci\u00f3n y rebeld\u00eda de los hombres, llegando a ser, en efecto, una historia de la salvaci\u00f3n, que seguramente tendr\u00e1 \u00e9xito porque depende de su amor eterno, de su poder infinito y su probada fidelidad. Aqu\u00ed est\u00e1 la aut\u00e9ntica esperanza cristiana.<\/p>\n<p>Aunque el hombre se aleja de Dios y quiere deshacerse de \u00e9l, tratando de ponerse en su lugar para ser el due\u00f1o del mundo, sembrando la guerra, el odio y la destrucci\u00f3n, en el continuo intento de prevalecer sobre los dem\u00e1s, Dios contin\u00faa liderando el mundo, llev\u00e1ndolo del caos al orden, de la esterilidad a la fertilidad, de la soledad a la comuni\u00f3n, de la divisi\u00f3n a la uni\u00f3n. Lo hace eligiendo personas, iluminando los corazones, distribuyendo dones y talentos, fortaleciendo la voluntad de hacer el bien. A lo largo de su historia, el pueblo de Dios ha nutrido su confianza en el amor de Dios y en el plan de salvaci\u00f3n. Isa\u00edas, una vez m\u00e1s, para revivir esta esperanza nos dice: \u00abMirad: voy a crear un nuevo cielo y una nueva tierra; de las cosas pasadas ni habr\u00e1 recuerdo ni vendr\u00e1 pensamiento. Regocijaos, alegraos por siempre por lo que voy a crear: yo creo a Jerusal\u00e9n \u201calegr\u00eda\u201d, y a su pueblo \u201cj\u00fabilo\u201d\u00bb (Is 65,17-18).<\/p>\n<p>A partir del misterio pascual, en el que brilla toda la luz del poder y el amor de Dios, Pablo puede contemplar en la esperanza el final glorioso de la historia, con la participaci\u00f3n de toda la creaci\u00f3n. Sembrado en nuestros corazones, es el dinamismo del Reino el que se desarrolla hacia su plenitud; mezclado con nuestra humanidad, es la levadura de Palabra la que nos hace actuar como una nueva criatura. El Esp\u00edritu nos hace querer, nos hace participar activamente, y nos hace esperar con perseverancia la manifestaci\u00f3n de la gloria prometida a los hijos de Dios.<\/p>\n<p>La hermana tierra \u00abclama por el da\u00f1o que le provocamos a causa del uso irresponsable y del abuso de los bienes que Dios ha puesto en ella. Hemos crecido pensando que \u00e9ramos sus propietarios y dominadores, autorizados a expoliarla. La violencia que hay en el coraz\u00f3n humano, herido por el pecado, tambi\u00e9n se manifiesta en los s\u00edntomas de enfermedad que advertimos en el suelo, en el agua, en el aire y en los seres vivientes. Por eso, entre los pobres m\u00e1s abandonados y maltratados, est\u00e1 nuestra oprimida y devastada tierra, que \u201cgime y sufre dolores de parto\u201d (Rom 8,22)\u00bb (<em>Laudato si\u2019<\/em>, 2).<\/p>\n<p>Una cr\u00edtica cristiana seria y propositiva del antropocentrismo moderno, usurpador del papel creativo de Dios, destructor de la comuni\u00f3n entre hombre y mujer y de las relaciones pac\u00edficas entre las comunidades humanas y los pueblos, es la verdadera preocupaci\u00f3n de la carta enc\u00edclica del papa Francisco sobre la creaci\u00f3n. Reducirla a una invitaci\u00f3n gen\u00e9rica para proteger la naturaleza y el planeta significa vaciarla de su fuerza cr\u00edtica y constructiva, que proviene de la fe en Jesucristo, centro del cosmos y de la historia. El cumplimiento renovador de la creaci\u00f3n en la Pascua de Jes\u00fas manifiesta cu\u00e1nto cuidado y amor Dios derrama sobre sus obras, que nunca caer\u00e1n en el vac\u00edo de la destrucci\u00f3n de nuestro pecado.<\/p>\n<p>Y si la contemplaci\u00f3n de la naturaleza es fascinante, es a\u00fan m\u00e1s encantador contemplar esta historia de salvaci\u00f3n, la historia de un amor divino que nunca se da por vencido, que vence a nuestro pecado y nos permite aclamarle con alegr\u00eda: \u00abEl Se\u00f1or ha estado grande con nosotros, y estamos alegres\u00bb (Sal 126,3).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martes 29 de octubre, 30a Semana del Tiempo Ordinario Fiesta\u00a0 Lecturas del d\u00eda: Rom 8,18-25 \/ Sal 126,1b-6 \/ Lc 13,18-21 El salmista, fascinado por la belleza de la creaci\u00f3n, se pregunt\u00f3 a s\u00ed mismo: \u00abCuando contemplo el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=2599\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[10],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2599"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2599"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2599\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2601,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2599\/revisions\/2601"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2599"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2599"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2599"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}