{"id":2602,"date":"2019-10-30T15:11:06","date_gmt":"2019-10-30T21:11:06","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2602"},"modified":"2020-07-09T11:38:15","modified_gmt":"2020-07-09T17:38:15","slug":"son-pocos-los-que-se-salvan","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2602","title":{"rendered":"\u00bfSon pocos los que se salvan?"},"content":{"rendered":"<h3>Mi\u00e9rcoles 30 de octubre, 30a Semana del Tiempo Ordinario<\/h3>\n<h4><em>Fiesta&nbsp;<\/em><\/h4>\n<p><em>Lecturas del d\u00eda: <\/em><em>Rom 8, 26-30 \/ Sal 13, 4-6 \/ Lc 13, 22-30<\/em><\/p>\n<p>Es el Esp\u00edritu Santo quien aglutina en nosotros el grito de la creaci\u00f3n y de toda la humanidad sedienta de salvaci\u00f3n. Preocupados muchas veces por las cuestiones pasajeras, por los muchos asuntos de la vida, realmente no sabemos qu\u00e9 son las cosas esenciales que debemos pedir. Es, por lo tanto, el Esp\u00edritu el que alimenta en nosotros el deseo y la esperanza del verdadero bien que Dios ha preparado para nosotros. El cristiano abre su coraz\u00f3n al Esp\u00edritu, que transforma la sed de salvaci\u00f3n de todo el universo, en una invocaci\u00f3n y espera inminentes. El Padre no se impondr\u00e1 a s\u00ed mismo como una soluci\u00f3n necesaria, sino que colmar\u00e1 este poderoso deseo de nuestro coraz\u00f3n, como en un esperado encuentro de amor. Creados con tal anhelo, su satisfacci\u00f3n acontece por medio de la invocaci\u00f3n y de la libre adhesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Nuestro pecado y nuestra muerte son llevados por el Esp\u00edritu Santo a la comuni\u00f3n divina del Padre y del Hijo. Dios, en su amor infinito y desbordante, quema dentro de s\u00ed toda forma de maldad, lo devuelve a su origen como criaturas del bien y de la verdad, abriendo la puerta de la salvaci\u00f3n para todos. \u00abPara los que est\u00e1n con Jes\u00fas, el mal es una provocaci\u00f3n para amar cada vez m\u00e1s<strong>\u00bb <\/strong>(Papa Francisco, Mensaje para la Jornada mundial de las misiones 2018, Roma, 20 de mayo de 2018). La salvaci\u00f3n, fruto de la victoria de Cristo en la cruz, gracias a la Pascua de resurrecci\u00f3n, se convierte en el contenido, el motivo, la finalidad y el m\u00e9todo de cada compromiso misionero de su Iglesia enviada al mundo.<\/p>\n<div id=\"attachment_2603\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Resurrecci\u00f3n.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2603\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2603 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Resurrecci\u00f3n-300x170.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"170\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Resurrecci\u00f3n-300x170.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Resurrecci\u00f3n-150x85.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Resurrecci\u00f3n.jpg 750w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2603\" class=\"wp-caption-text\">Jes\u00fas vino a salvarnos a todos.<\/p><\/div>\n<p>Se\u00f1or, \u00bfson pocos los que se salvan? (cf Lc 13,23). Esta es una pregunta muy controvertida en los tiempos de Jes\u00fas y, tal vez, tambi\u00e9n hoy. Y nosotros, peque\u00f1os o grandes, \u00bfestaremos quiz\u00e1 entre los bienaventurados? El tema de la salvaci\u00f3n es uno de los m\u00e1s queridos por Lucas y est\u00e1 en el primer plano en su Evangelio. De hecho, ya se distingue en los relatos de la infancia de Jes\u00fas: en el Magn\u00edficat, Mar\u00eda se regocija en el Se\u00f1or, su salvador (cf Lc 1,47); a los pastores, el \u00e1ngel les anuncia: \u00abHoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador, el Mes\u00edas, el Se\u00f1or\u00bb (Lc 2,11). Realmente es el \u00abpoder de la salvaci\u00f3n\u00bb muy bien recibido por Zacar\u00edas, en su c\u00e1ntico, porque ha venido para salvar a su pueblo de los enemigos y para llevarlos la remisi\u00f3n de los pecados (cf Lc 1,67-79). Jes\u00fas mismo es la salvaci\u00f3n que Lucas tiene el placer de anunciar en su Evangelio, la \u00abluz de las naciones\u00bb (cf Lc 2,32), como le gusta definirlo, citando a Isa\u00edas (cf Is 42,6; 49,6). Este t\u00edtulo corresponde perfectamente al nuevo amanecer de la humanidad, que comienza cuando aparece \u00abel sol que nace de lo alto\u00bb (Lc 1,78).<\/p>\n<p>La vida humana est\u00e1 expuesta a muchas amenazas: el tiempo, la enfermedad, la discriminaci\u00f3n, la opresi\u00f3n, el hambre y la muerte. \u00bfJes\u00fas ten\u00eda el poder de salvar al hombre? Parad\u00f3jicamente, Jerusal\u00e9n cerr\u00f3 los ojos para no ver su luz y los signos de la salvaci\u00f3n de Dios. Estos signos, de hecho, estaban presentes en la acci\u00f3n evangelizadora de Jes\u00fas, como Lucas se\u00f1ala usando el t\u00e9rmino \u00absalvar\u00bb tambi\u00e9n en lo referente a la curaci\u00f3n f\u00edsica, como en el caso de la mujer que sufre de hemorragia: \u00abHija, tu fe te ha salvado. Vete en paz\u00bb (Lc 8,48); del leproso: \u00abLev\u00e1ntate, vete; tu fe te ha salvado\u00bb (Lc 17,19); del ciego sanado en Jeric\u00f3: \u00abRecobra tu vista, tu fe te ha salvado\u00bb (Lc 18,42); de la resurrecci\u00f3n de la hija de Jairo: \u00abNo temas, basta que creas y se salvar\u00e1\u00bb (Lc 8,50).<\/p>\n<p>Esta caracter\u00edstica se encuentra en otros dos episodios: en el caso de la pecadora perdonada, a quien Jes\u00fas dice: \u00abTu fe te ha salvado, vete en paz\u00bb (Lc 7,50), y en la conversi\u00f3n del rico y corrupto Zaqueo: \u00abHoy ha sido la salvaci\u00f3n de esta casa, pues tambi\u00e9n este es hijo de Abrah\u00e1n\u00bb (Lc 19,9). Todos estos signos, sin embargo, requieren que el enfermo, el pecador y cada persona se abran por fe a la \u00faltima dimensi\u00f3n de la salvaci\u00f3n. Los cuidados revelan la salvaci\u00f3n integral otorgada por Jes\u00fas y alcanzada en su Pascua. El evangelista, por lo tanto, habla de una salvaci\u00f3n que requiere un cambio en el coraz\u00f3n; el arrepentimiento y la conversi\u00f3n son necesarios, acogiendo la buena nueva.<\/p>\n<p>La respuesta de Jes\u00fas a la persona que lo cuestiona sobre el n\u00famero limitado de personas que se salvan es extremadamente completa y reveladora, mientras abre una ventana en el horizonte de la historia humana. El Se\u00f1or usa la met\u00e1fora de la puerta estrecha para indicar el desaf\u00edo al que se enfrentan los que quieren entrar en la salvaci\u00f3n prometida, y la par\u00e1bola del banquete del Reino para designar los criterios que permiten a los invitados entrar en la casa de Dios.<\/p>\n<p>A los que declaran: \u00abHemos comido y bebido contigo, y t\u00fa has ense\u00f1ado en nuestras plazas\u00bb (Lc 13,26), el propietario responde, dos veces, que no sabe de d\u00f3nde vienen. Condena terrible e inesperada contra aquellos que practican la injusticia con la pretensi\u00f3n de ser de los suyos y por tanto tener derecho a la salvaci\u00f3n. La urgencia de la conversi\u00f3n en el \u00abhoy\u00bb de nuestra vida salta a la vista, de una manera extremadamente dram\u00e1tica. Muchos ricos han encontrado a Jes\u00fas, han escuchado su predicaci\u00f3n, han hablado con \u00e9l e incluso lo han invitado a cenar en su casa. Pero \u00bfcu\u00e1ntos de ellos han aceptado su llamada a la conversi\u00f3n y solidaridad con los pobres, como hizo Zaqueo?<\/p>\n<p>La par\u00e1bola advierte sobre el resultado final de la elecci\u00f3n de vida de los ricos insensibles y corruptos. \u00abPero \u00a1ay de vosotros, los ricos!<strong>\u00bb <\/strong>(Lc 6,24), hab\u00eda advertido a Jes\u00fas. Alertados, por lo tanto, sobre el peligro de la riqueza, que es capaz de evitar la entrada en el Reino, los oyentes preguntan: \u00abEntonces, \u00bfqui\u00e9n se puede salvar?<strong>\u00bb <\/strong>(Lc 18,26). El evangelista no deja lugar a la ambig\u00fcedad. Aquellos que imaginan que el mero conocimiento del Jes\u00fas hist\u00f3rico y su doctrina, o la participaci\u00f3n en sus comidas y las pr\u00e1cticas lit\u00fargicas son una garant\u00eda de salvaci\u00f3n, aunque vivan en el pecado del rechazo de Dios, de la corrupci\u00f3n, de la explotaci\u00f3n o de cualquier tipo de injusticia, est\u00e1n muy enga\u00f1ados. No hay compatibilidad entre la falta de fe, la injusticia y la salvaci\u00f3n. Todos est\u00e1n llamados, jud\u00edos y paganos, pero para todos existe la misma exigencia de atravesar la puerta estrecha. La violaci\u00f3n de la justicia y de los derechos humanos, universalmente discriminatoria, puede bloquearnos la puerta del Reino. La puerta es estrecha, pero a\u00fan no ha sido cerrada. La puerta podr\u00e1 ser tambi\u00e9n estrecha (cf Lc 13,24), pero siendo Cristo la puerta del Padre (cf Jn 10,7.9), siempre se hace m\u00e1s fuerte la esperanza de poder entrar y por tanto de salvarnos.<\/p>\n<p>Lucas nos advierte que esto tambi\u00e9n se aplica a los cristianos. De hecho, el t\u00edtulo de \u00abSe\u00f1or\u00bb dado a Jes\u00fas en la par\u00e1bola es usado solo por aquellos que reconocen el valor pascual de este nombre. Por lo tanto, la advertencia de Jes\u00fas tambi\u00e9n se dirige a la comunidad eclesial, para que no cometa el error de apoyarse en la garant\u00eda de la elecci\u00f3n, en lugar de seguir a Jes\u00fas en el camino de la fe, de la esperanza, del amor y de la justicia. La regla sigue siendo v\u00e1lida: incluso aquellos que est\u00e1n lejos de casa, los \u00faltimos, los marginados, los pecadores, los de diferente cultura y religi\u00f3n pueden convertirse, con la pr\u00e1ctica del amor y de la justicia, en invitados de honor en la fiesta del Reino.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi\u00e9rcoles 30 de octubre, 30a Semana del Tiempo Ordinario Fiesta&nbsp; Lecturas del d\u00eda: Rom 8, 26-30 \/ Sal 13, 4-6 \/ Lc 13, 22-30 Es el Esp\u00edritu Santo quien aglutina en nosotros el grito de la creaci\u00f3n y de toda la humanidad sedienta de salvaci\u00f3n. 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