{"id":2634,"date":"2019-11-23T11:15:25","date_gmt":"2019-11-23T17:15:25","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2634"},"modified":"2019-11-23T11:15:25","modified_gmt":"2019-11-23T17:15:25","slug":"mantener-la-utopia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2634","title":{"rendered":"Mantener la Utop\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><strong>1.<\/strong> Como es sabido, le debemos este t\u00e9rmino, <u>Utop\u00eda,<\/u> al m\u00e1rtir, fil\u00f3sofo y pol\u00edtico, S. Tom\u00e1s Moro (1478-1535). \u00c9l enriqueci\u00f3 as\u00ed nuestros diccionarios con una palabra que no exist\u00eda y que \u00e9l deriv\u00f3 de dos t\u00e9rminos griegos, o\u00fa \u201cno\u201d y topos \u201clugar\u201d. Utop\u00eda, entonces, equivale a decir \u201cning\u00fan lugar\u201d o \u201csin lugar\u201d. As\u00ed llam\u00f3 a la isla afortunada que describi\u00f3 como <u>lugar de paz y armon\u00eda,<\/u> pero bien consciente de que tal lugar, de hecho, no existi\u00f3 ni jam\u00e1s existir\u00e1.<\/p>\n<p>El nombre Utop\u00eda, no es pues muy antiguo, pero el ideal de un mundo en paz, solidario, sin antagonismos y sin guerras, est\u00e1 presente en muchas obras filos\u00f3ficas y literarias, desde la Rep\u00fablica de Plat\u00f3n, a la Ciudad de Dios de San Agust\u00edn, de escritos de Joaqu\u00edn de Fiore a la Ciudad del Sol del dominico Tom\u00e1s Campanella\u2026 y en muchas otras, inclusive recientes como la de A. Huxley con su Mundo Feliz.<\/p>\n<div id=\"attachment_2635\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Paz.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2635\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2635 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Paz-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Paz-300x200.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Paz-150x100.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Paz-272x182.jpg 272w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Paz.jpg 745w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2635\" class=\"wp-caption-text\">Hay que comprometerse a fondo, con valent\u00eda y perseverancia para acercarnos a ese \u201clugar de Paz\u201d.<\/p><\/div>\n<p>La realidad es dram\u00e1ticamente otra. Italiano de origen, muy pronto me di cuenta que estudiar la historia del Imperio Romano, pr\u00e1cticamente significaba estudiar las sucesivas guerras del naciente Imperio de Roma para ir ampliando su territorio e imponerse a los pueblos vecinos. Luego hab\u00eda que estudiar la historia de la propia Patria, Italia, para otra vez hacer memoria de victorias y derrotas.<\/p>\n<p>Viv\u00ed mi infancia (1938-1945) en el clima de la horrible e in\u00fatil masacre de la Segunda Guerra Mundial. A\u00fan hoy tengo presente la macabra escena de muertos arrastrados por la corriente del r\u00edo Adigio a los cuales nadie daba sepultura.<\/p>\n<p>Cuando Judas critic\u00f3 \u00e1speramente el gesto del in\u00fatil despilfarro de Mar\u00eda la hermana de L\u00e1zaro, quien en un gesto de amor exagerado, rompe el frasco de alabastro, para ungir de nardo muy perfumado los pies de Jes\u00fas, \u00e9ste la defiende diciendo: \u201clos pobres, siempre los tendr\u00e1n entre ustedes\u201d (Jn 12,8). Esa dolorosa afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas podr\u00eda completarse con otra, que es nuestra: \u201csiempre tendr\u00e1n guerras entre ustedes\u201d.<\/p>\n<p>Alguien (acaso v\u00edctima de pesimismo) ha escrito: \u201cestamos instalados en la violencia, en la guerra: millones mueren asesinados en el seno materno, millones mueren de hambre y enfermedades\u2026 millones mueren v\u00edctimas de guerras protagonizadas directamente por el aparato b\u00e9lico mundial.<\/p>\n<p>San Pablo VI, en su prof\u00e9tica enc\u00edclica <em>Popolorum Progessio <\/em>(El progreso de los pueblos), hab\u00eda escrito: \u201cel mundo est\u00e1 enfermo, y su enfermedad debe ser buscada no tanto en la ausencia de los recursos necesarios ni en el adue\u00f1arse de los mismos de parte de algunos, cuanto en la falta de solidaridad y de aut\u00e9ntica fraternidad entre los hombres y entre los pueblos\u201d (78).<\/p>\n<p><strong>2.<\/strong> \u00bfCabe, a pesar de todo, so\u00f1ar con la Paz? El profeta Isa\u00edas contempl\u00f3 la Paz y escribi\u00f3: \u201cvisi\u00f3n de Isa\u00edas, hijo de Am\u00f3s, \u00c9l gobernar\u00e1 las naciones, dictar\u00e1 sus leyes a pueblos numerosos que trocar\u00e1n sus espadas en arados y sus lanzas en hoces. No alzar\u00e1 ya la espada contra pueblo y nunca m\u00e1s se entrenar\u00e1n para la guerra\u201d (Is 2,4).<\/p>\n<p>\u00c9l, Cristo, \u201cPr\u00edncipe de la Paz\u201d, contemplado por Isa\u00edas, trastorna la historia y nos sit\u00faa en profunda <u>tensi\u00f3n<\/u> entre la realidad que nos puede hundir en el des\u00e1nimo y en la depresi\u00f3n, propia de ser pasivos, y la esperanza de lo \u201chumanamente imposible\u201d, la Paz. Jes\u00fas, nos lo ha declarado solemnemente, \u201cyo he vencido el mundo\u201d (Jn 16,33) y \u201cmi Paz les doy, mis Paz les dejo, no como la da el mundo\u201d (Jn 14, 27), pero a la vez nos dijo, \u201cSi a m\u00ed me han perseguido, tambi\u00e9n a vosotros perseguir\u00e1n\u201d (Jn 15,20), es decir, tendr\u00e1n que caminar como los vencidos, como los d\u00e9biles\u2026<\/p>\n<p>Es espont\u00e1neo que todos recordemos la afirmaci\u00f3n program\u00e1tica de Martin Luther King: \u201c\u00a1he tenido un sue\u00f1o!\u201d Lo pusieron entre los vencidos y lo eliminaron, pero no fue eliminado su \u201csue\u00f1o de libertad\u201d.<\/p>\n<p><strong>3.<\/strong> \u00a1Hay que mantener la Utop\u00eda! Estamos conscientes de que nunca alcanzaremos un \u201clugar\u201d, un mundo de Paz y en Paz, pero hay que comprometerse a fondo, con valent\u00eda y perseverancia para acercarnos a ese \u201clugar de Paz\u201d.<\/p>\n<p>Estamos del todo de acuerdo con Ernest Bloc, el autor de \u201cEl Principio Esperanza\u201d, quien ha escrito: \u201cser persona significa poseer una utop\u00eda\u201d. La <u>verdadera<\/u> historia de la humanidad, la que ha hecho avanzar al ser humano, es la historia de la Utop\u00eda, que es la historia de personas que se han atrevido a esperar en contra de toda esperanza, sin pretender que otros \u201cempezaran\u201d antes que ellos o al menos con ellos.<\/p>\n<p>Cuando Roncalli, el futuro San Juan XXIII obten\u00eda lo imposible en sus gestiones en favor de todas las v\u00edctimas de uno u otro bando en la Segunda Guerra Mundial, daba prueba que su <em>esperanza<\/em> se impon\u00eda a todo lo imposible.<\/p>\n<p>De lo mismo nos da prueba la diplomacia extraoficial de la comunidad de Sant\u2019 Egidio enredada en reconciliaciones en Argelia, L\u00edbano, Kosovo, Albania, Burundi, Sud\u00e1n, Guatemala, y consigue la firma de Paz en Mozambique tras d\u00e9cadas de matanza\u2026 No podemos olvidar a Gandhi, el \u201calma grande\u201d, que ha movilizado con oraci\u00f3n y expiaci\u00f3n a millones de personas frente al colonialismo y la explotaci\u00f3n, obteniendo incluso la adhesi\u00f3n de miembros del grupo opresor\u2026<\/p>\n<p>La Utop\u00eda nos parece cercana cuando Madre Teresa de Calcuta, logr\u00f3 interrumpir una cruel batalla en el L\u00edbano, mediante el recurso a la oraci\u00f3n para as\u00ed poder recoger a unos ni\u00f1os musulmanes, con discapacidad mental, que hab\u00edan sido abandonados entre las l\u00edneas de fuego\u2026<\/p>\n<p>Y para concluir con la memoria de estos maravillosos <em>oasis<\/em> de Paz en el desierto de nuestras guerras, baste recordar a un hermano desconocido, pero cuyo nombre est\u00e1 en la lista de los santos canonizados. Su gesto de \u201cinterposici\u00f3n no violenta\u201d no fue fruto del c\u00e1lculo acerca de resultados, sino solo consecuencia de la urgencia del amor. Se trata de San Tel\u00e9maco, un monje de oriente del siglo V. Un d\u00eda lleg\u00f3 a Roma y presenci\u00f3 una lucha entre gladiadores, se arroj\u00f3 en medio de ellos para separarlos. Los espectadores le mataron a pedradas\u2026 Desde entonces el emperador Honorio aboli\u00f3 esos juegos.<\/p>\n<p>Urge mantener la Utop\u00eda con la convicci\u00f3n de que la debilidad de la paloma podr\u00e1 imponerse al rapaz predador violento (dijo Carlos D\u00edaz). Estos ser\u00e1 posible si contamos con nuevos santos que se atrevan a <em>so\u00f1ar<\/em> con la victoria, mediante la derrota, como lo hizo el Pr\u00edncipe de la Paz, Cristo, desde la Cruz.<\/p>\n<p><strong>+ P. Vittorino Girardi S. mccj. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Obispo em\u00e9rito de Tilar\u00e1n-Liberia<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. Como es sabido, le debemos este t\u00e9rmino, Utop\u00eda, al m\u00e1rtir, fil\u00f3sofo y pol\u00edtico, S. Tom\u00e1s Moro (1478-1535). \u00c9l enriqueci\u00f3 as\u00ed nuestros diccionarios con una palabra que no exist\u00eda y que \u00e9l deriv\u00f3 de dos t\u00e9rminos griegos, o\u00fa \u201cno\u201d y topos \u201clugar\u201d. Utop\u00eda, entonces, equivale a decir \u201cning\u00fan lugar\u201d o\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=2634\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[8],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2634"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2634"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2634\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2636,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2634\/revisions\/2636"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2634"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2634"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2634"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}