{"id":2706,"date":"2019-12-24T08:50:17","date_gmt":"2019-12-24T14:50:17","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2706"},"modified":"2020-07-09T11:37:21","modified_gmt":"2020-07-09T17:37:21","slug":"un-nino-se-nos-ha-dado","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2706","title":{"rendered":"Un ni\u00f1o se nos ha dado"},"content":{"rendered":"<p><strong>Reflexi\u00f3n del Evangelio<\/strong><\/p>\n<p><strong>Misa de la Noche<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ciclo A, Evangelio seg\u00fan san Lucas 2, 1-14<\/strong><\/p>\n<p><strong>Martes 24 de diciembre, 2019<\/strong><\/p>\n<p>El estupor es la puerta para entrar en la adoraci\u00f3n y en el gozo de la Navidad. Seria bello tambi\u00e9n por nosotros escuchar a los pastores que han cre\u00eddo al anuncio de los \u00e1ngeles: \u201cha nacido por vosotros un salvador\u201d. Y despu\u00e9s de haber encontrado al ni\u00f1o Jes\u00fas volvieron a su vida de siempre cargados de esperanza, de gratitud y de gozo.<\/p>\n<div id=\"attachment_2707\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Misa-Navidad-de-la-Noche.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2707\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2707 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Misa-Navidad-de-la-Noche-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Misa-Navidad-de-la-Noche-300x200.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Misa-Navidad-de-la-Noche-150x100.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Misa-Navidad-de-la-Noche-272x182.jpg 272w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Misa-Navidad-de-la-Noche.jpg 450w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2707\" class=\"wp-caption-text\">Hoy os ha nacido un Salvador, el Mes\u00edas, el Se\u00f1or.<\/p><\/div>\n<p>\u201cEl pueblo que caminaba en las tinieblas vio una luz grande\u201d nos dec\u00eda Isa\u00edas. Las tinieblas de quien ha extraviado la buena direcci\u00f3n, de quien no comprende el sentido de su vida y duda de Dios, y piensa que Dios es indiferente a sus problemas. Las tinieblas de quien se siente prisionero de sus miedos y preocupaciones, de su ego\u00edsmo, de su pecado.<\/p>\n<p>Luz y gozo, continua el profeta, \u201cporque un ni\u00f1o nos ha nacido, un hijo se nos ha dado\u201d, cuyo nombre ser\u00e1 \u201cPr\u00edncipe de la Paz\u201d.\u00a0 Luz y gozo a causa de ese ni\u00f1o, como anuncian los \u00e1ngeles a los pastores: \u201cHoy os ha nacido un Salvador, el Mes\u00edas, el Se\u00f1or\u201d.\u00a0 \u201cHa aparecido la gracia de Dios, que trae la salvaci\u00f3n para todos los hombres\u201d, retoma San Pablo.<\/p>\n<p>Entremos idealmente, en esta santa noche, en la gruta adonde acaba de nacer Jes\u00fas, la Palabra de Dios hecha carne para habitar con nosotros, como nos dice San Juan al principio de su evangelio.<\/p>\n<p>Contemplemos a Mar\u00eda que, mirando en sus manos a ese ni\u00f1o, probablemente pensaba: \u201cEse Dios y Se\u00f1or, sobre quien Mois\u00e9s no habr\u00eda podido levantar sus ojos sin morir, est\u00e1 all\u00ed en mis manos, fr\u00e1gil ni\u00f1o desnudo. Es la Palabra y no emite que sonidos inarticulados. Ese es mi hijo. Esa carne divina es mi carne. \u00c9l est\u00e1 hecho de m\u00ed, tiene mis ojos, la forma de su boca es la m\u00eda. \u00c9l se me parece. \u00a1Es Dios que se me parece! Un Dios peque\u00f1\u00edsimo que se puede tomar en los brazos y cubrirlo de besos, un Dios todo caliente que sonr\u00ede y respira, un Dios que se puede tocar y vive\u201d (Jean-Paul Sartre).<\/p>\n<p>Este Dios-Ni\u00f1o, este fr\u00e1gil ni\u00f1o se pone tambi\u00e9n en nuestros brazos. Nos dice que necesita de nosotros, y su d\u00e9bil mano busca como puede a nuestro coraz\u00f3n. \u00c9l trata de despertar en nosotros una amistad indispensable e irresistible. Se podr\u00eda decir que ha olvidado de ser Dios y que solo sobre nuestros labios quiera hac\u00e9rselo decir.<\/p>\n<p>La salvaci\u00f3n es un ni\u00f1o que nos lleva como a los pastores gozo y paz. \u00c9l est\u00e1 entre nosotros para siempre, es definitivamente nuestro, y nosotros somos suyos. Es un misterio que da v\u00e9rtigos: nos comunica la pertenencia cruzada de un Dios que se hace hijo del hombre, y del hombre que deviene con el bautismo hijo de Dios. Ya nada ni nadie puede separar lo que Dios ha unido. As\u00ed se nos consiente el sue\u00f1o y la certeza impensable que tambi\u00e9n el dolor puede devenir el lugar del amor, y tambi\u00e9n el abismo de nuestra miseria puede acoger la misericordia, y la desesperanza m\u00e1s obscura puede cambiarse en la esperanza m\u00e1s osada.<\/p>\n<p>Cualquier sea nuestra situaci\u00f3n en este momento, si lo queremos, podemos ver brillar, en la noche de nuestro coraz\u00f3n, la estrella de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>\u201cNuestro Salvador, hoy ha nacido: \u00a1regocij\u00e9monos! No hay lugar por la tristeza en el d\u00eda en que nace la vida, la vida que destruye el miedo de la muerte y pone en nosotros el gozo y la esperanza de la eternidad. Nadie est\u00e1 excluido de esa felicidad: el motivo del gozo es com\u00fan a todos porque nuestro Se\u00f1or, vencedor del pecado y de la muerte, no ha encontrado a nadie libre de culpa y por eso ha venido a liberar a todos. Exulte el santo, porque est\u00e1 alcanzando la victoria; se regocije el pecador, porque es invitado al perd\u00f3n; retome animo el pagano, porque es llamado a la vida\u201d (San Le\u00f3n Magno).<\/p>\n<p>Digamos con Santa Teresa del Ni\u00f1o Jes\u00fas: \u201cYo no puedo temer a un Dios que para mi se ha hecho tan peque\u00f1o. Yo lo amo, porque \u00c9l no es que amor y misericordia\u201d.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, recibido en el coraz\u00f3n con amor, cambia la vida, cambia la historia, cambia la eternidad. Todo es nuevo, adquiere sentido, todo el dolor se empapa de esperanza, toda la alegr\u00eda se ti\u00f1e de moderaci\u00f3n y de suavidad. No nos reunimos solo para conmemorar un hecho del pasado, no celebramos Navidad s\u00f3lo porque estamos imbuidos de sentimientos de emoci\u00f3n y de ternura suscitados en nosotros por el Ni\u00f1o; vivimos la Navidad si nos dejamos involucrar por el anuncio.<\/p>\n<p>Los pastores nos recuerdan que a nosotros tambi\u00e9n Jes\u00fas ha dicho de alguna manera \u201cvenid y ved\u201d (como dir\u00e1 a Juan y Andrea) y el evangelio dice que los pastores se repet\u00edan uno a otro: vamos y veamos.<\/p>\n<p>Podemos acabar con esa oraci\u00f3n del cardinal Martini: \u201cT\u00fa, mi Dios, te has hecho carne para acercarte a nuestra humanidad, para compartir nuestros limites. T\u00fa quieres estar para nosotros, con nosotros y en nosotros. Creemos que el pesebre resplandeciente en la noche es la se\u00f1al de tu amor por nosotros y nos sentimos amados, perdonados, salvados, buscados por ti tambi\u00e9n esta noche (d\u00eda). Creemos que cada hombre de buena voluntad puede encontrarte nuevamente\u2026 T\u00fa, oh Maria, que conoces los problemas dram\u00e1ticos de la humanidad, de los pueblos, de nuestro pa\u00eds, de nuestro barrio, de tantas familias, de tantos ni\u00f1os, ay\u00fadanos a creer que la paz de Dios puede vencer el mal del mundo, a partir de cada uno de nosotros. Haz que cada uno de nosotros viva su propia responsabilidad personal en la luz de esta noche (d\u00eda) santa, para edificar la civilizaci\u00f3n de la paz y del amor\u201d.<\/p>\n<p>Feliz navidad a todos ustedes, a sus familias, a sus seres queridos. Feliz Navidad a todos los hombres de buena voluntad. Gloria a Dios y paz en la tierra.<\/p>\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n<p>Padre Franco Noventa<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n del Evangelio Misa de la Noche Ciclo A, Evangelio seg\u00fan san Lucas 2, 1-14 Martes 24 de diciembre, 2019 El estupor es la puerta para entrar en la adoraci\u00f3n y en el gozo de la Navidad. Seria bello tambi\u00e9n por nosotros escuchar a los pastores que han cre\u00eddo al\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=2706\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[10],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2706"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2706"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2706\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2708,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2706\/revisions\/2708"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2706"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2706"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2706"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}