{"id":2756,"date":"2020-01-18T13:04:26","date_gmt":"2020-01-18T19:04:26","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2756"},"modified":"2020-01-18T13:04:26","modified_gmt":"2020-01-18T19:04:26","slug":"que-son-las-promesas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2756","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 son las promesas?"},"content":{"rendered":"<p><strong>Paula Segura \u2013 La Gu\u00e1cima, Alajuela<\/strong><\/p>\n<p><em>\u201c<\/em><em>Monse\u00f1or, soy yo otra vez, con una nueva pregunta. Cuando en la Sagrada Escritura y en la Liturgia encontramos la frecuente referencia a las <u>Promesas<\/u>, \u00bfqu\u00e9 debemos entender precisamente?<\/em><\/p>\n<p><em>Si encuentra la pregunta demasiado simplona y cree que no conviene que su respuesta sea publicada, tenga a bien contestarme a m\u00ed directamente. <\/em><em>Le agradezco much\u00edsimo su paciencia, llena de respeto\u201d.<\/em><\/p>\n<div id=\"attachment_2757\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Tus-Dudas.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2757\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2757 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Tus-Dudas-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Tus-Dudas-300x200.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Tus-Dudas-150x100.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Tus-Dudas-272x182.jpg 272w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Tus-Dudas.jpg 450w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2757\" class=\"wp-caption-text\">\u201cPrometer\u201d es uno de los t\u00e9rminos clave del lenguaje del amor.<\/p><\/div>\n<p><strong>Respuesta<\/strong><\/p>\n<p><em>No cabe ninguna duda, la respuesta a su pregunta interesa a todos nuestros lectores, ya que siempre cabe una mayor claridad y seguridad en la comprensi\u00f3n del lenguaje b\u00edblico y lit\u00fargico.<\/em><\/p>\n<p>\u201cPrometer\u201d es uno de los t\u00e9rminos clave del lenguaje del amor. En nuestro caso es Dios quien promete, y de la certeza que posee de nunca defraudar, Dios nos revela su grandeza \u00fanica: \u201cDios no es un hombre para mentir, ni un hijo de Ad\u00e1n, para retractarse\u201d leemos en el libro de los N\u00fameros (23,19). Para Dios, prometer ya es donar e impulsar la fe capaz de esperar que llegue el <u>don prometido<\/u> y entonces tambi\u00e9n de la respuesta agradecida.<\/p>\n<p>Si para los jud\u00edos las Escrituras representan ante todo la ley, la voluntad de Dios que hay que observar a cualquier precio; para los cristianos, las Escrituras son el <u>libro de las promesas<\/u> de modo que, si los Israelitas fueron los que recibieron y guardaron las promesas, los cristianos somos los herederos de las mismas. As\u00ed lo afirma san Pablo escribiendo a los G\u00e1latas: \u201cY si son de Cristo, ya son descendencia de Abraham, heredero seg\u00fan la Promesa\u201d (3,29).<\/p>\n<p>El primero que recibe las promesas es Abraham. Dios le promete a un heredero, una herencia (la tierra f\u00e9rtil) y una descendencia numerosa y gloriosa\u2026 y todo como fruto de su <u>bendici\u00f3n<\/u> que abre la esperanza despu\u00e9s de la maldici\u00f3n que Dios pronunci\u00f3 en contra de la tierra por causa del pecado (cfr. Gen 3,17).<\/p>\n<p>Dios fiel, acompa\u00f1a el caminar de su Pueblo y le renueva las promesas hechas a Abraham, como hizo m\u00e1s tarde con David, a quien le promete que conocer\u00e1 \u201cun nombre igual a los m\u00e1s grandes\u201d (2 Sam 7,9) y que su descendencia \u201cheredar\u00e1 naciones\u201d (Sal 2,8).<\/p>\n<p>Cuando Israel deja de existir porque reyes extranjeros ocupan sus tierras y llevan cautivos a sus habitantes, Dios \u201cdespierta\u201d su fe por medio de nuevas promesas, y de entre ellas, la m\u00e1s extraordinaria, a saber, que Jerusal\u00e9n, \u201cser\u00e1 casa de oraci\u00f3n para todos los pueblos\u201d (Is 56,7) y \u201cmadre de una descendencia sin n\u00famero\u201d (Is 54,3). Finalmente es Jes\u00fas Mes\u00edas en quien \u2013 escribe San Pablo- todas las promesas de Dios tienen su \u201cS\u00cd\u201d (2 Cor 1,20). A su vez, Jes\u00fas ofrece numerosas promesas: la llegada del Reino, la constituci\u00f3n de una Comunidad o Iglesia contra la que no podr\u00e1n prevalecer las fuerzas del mal, promete tambi\u00e9n al Esp\u00edritu Santo, promete el ciento por uno a cuantos por \u00c9l lo dejan todo; promete tambi\u00e9n la libertad a los cautivos, la paz, la verdad, el camino y la VIDA eterna.<\/p>\n<p>Poseyendo el Esp\u00edritu Santo, los cristianos ya llegamos a la posesi\u00f3n de todas las promesas, aunque todav\u00eda en <u>esperanza,<\/u> ya que somos a\u00fan \u201cperegrinos hacia una patria mejor\u201d (Heb 11,16) y hacia ella tendemos, \u201cmediante la fe y la perseverancia\u201d (Heb 6,12).<\/p>\n<p>Como lo hizo objeto de su oraci\u00f3n Mar\u00eda, la madre del Se\u00f1or, en su \u201cMagn\u00edficat\u201d, Dios es fiel y se acuerda de su misericordia, \u201ccomo lo hab\u00eda prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre\u201d (Lc 1,55). Nos corresponde ahora a nosotros seguir caminando, sin desfallecer hacia aquella Patria mejor que Dios Padre nos ha prometido en Cristo, Se\u00f1or y Salvador.<\/p>\n<p><strong>Por Monse\u00f1or Vittorino Girardi mccj<\/strong><\/p>\n<p><strong>Obispo Em\u00e9rito, Tilar\u00e1n-Liberia<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Paula Segura \u2013 La Gu\u00e1cima, Alajuela \u201cMonse\u00f1or, soy yo otra vez, con una nueva pregunta. Cuando en la Sagrada Escritura y en la Liturgia encontramos la frecuente referencia a las Promesas, \u00bfqu\u00e9 debemos entender precisamente? Si encuentra la pregunta demasiado simplona y cree que no conviene que su respuesta sea\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=2756\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[8],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2756"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2756"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2756\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2758,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2756\/revisions\/2758"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2756"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2756"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2756"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}