{"id":2848,"date":"2020-02-29T11:27:46","date_gmt":"2020-02-29T17:27:46","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2848"},"modified":"2020-07-09T11:35:10","modified_gmt":"2020-07-09T17:35:10","slug":"nuestra-mirada-en-dios","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2848","title":{"rendered":"Nuestra mirada en Dios"},"content":{"rendered":"<p><strong>Reflexi\u00f3n del Evangelio<\/strong><\/p>\n<p><strong>I Domingo Tiempo Cuaresma<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ciclo A, Evangelio seg\u00fan san Mateo 4<\/strong><strong>, 1-11<\/strong><\/p>\n<p><strong>Domingo 1 de marzo, 2020<\/strong><\/p>\n<p>En este primer domingo del itinerario cuaresmal, la Palabra nos habla de la \u201ctentaci\u00f3n\u201d como presentaci\u00f3n de una felicidad ilusoria. La tentaci\u00f3n es un momento de verificaci\u00f3n de la solidez de las elecciones del hombre, como una ocasi\u00f3n de crecimiento. Se nos habla de dos hombres: Ad\u00e1n, que decide seguir sus juicios enga\u00f1osos, y Cristo, que hace constantemente referencia a la palabra de Dios. El primero extiende su mano hacia un fruto de muerte, el segundo se vuelve en el autor de la vida. El ejemplo de la victoria de Cristo abre nuestro coraz\u00f3n a la esperanza y nos gu\u00eda a vencer las seducciones del mal. Unidos al Se\u00f1or saldremos, como \u00e9l, victoriosos.<\/p>\n<div id=\"attachment_2849\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Evangelio.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2849\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2849 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Evangelio-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Evangelio-300x200.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Evangelio-150x100.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Evangelio-272x182.jpg 272w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/02\/Evangelio.jpg 450w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2849\" class=\"wp-caption-text\">El hombre vive de Dios y de aquella Palabra que fascina y consuela, y que sola colma las profundidades de la vida.<\/p><\/div>\n<p>\u201cNuestro sumo sacerdote no se queda indiferente antes nuestras debilidades, pues ha sido probado en todo igual que nosotros, a excepci\u00f3n del pecado\u201d (Heb 4,15). Por eso \u201cpuede socorrer a los que son tentados\u201d (Heb 2,18). Esa es nuestra esperanza y fuerza.<\/p>\n<p>El evangelio de este Domingo no es un texto de cr\u00f3nica, sino un texto de teolog\u00eda. Mateo y la carta a los Hebreos quieren decirnos que toda la existencia de Jes\u00fas, ha sido una dram\u00e1tica confrontaci\u00f3n entre \u00e9l y el demonio, y se concluy\u00f3 en la cruz. Jes\u00fas \u201cen los d\u00edas de su vida mortal present\u00f3 ruegos y suplicas a aquel que pod\u00eda salvarlo de la muerte&#8230; con grandes clamores y l\u00e1grimas\u201d (He 5,7). Las tentaciones de Jes\u00fas nos recuerdan que toda la vida es elecci\u00f3n entre Dios o Satan\u00e1s. Las tentaciones de Jes\u00fas son tambi\u00e9n las de la Iglesia que \u201cdebe estar siempre atenta para no considerar como medio, incluso privilegiado, lo que \u00e9l descart\u00f3 como tentaci\u00f3n\u201d (S. Fausti).<\/p>\n<p>Las tres tentaciones de Jes\u00fas y nuestras \u2013 la de una prosperidad f\u00e1cil, la de una ambigua popularidad y la de la ambici\u00f3n del poder mundano \u2013 pueden resumirse en una: recorrer un camino mesi\u00e1nico no seg\u00fan Dios, sino seg\u00fan los hombres. Las tentaciones, no solamente empujan a Jes\u00fas fuera de la direcci\u00f3n que va desde el Jord\u00e1n al Calvario seg\u00fan el plan de Dios, sino lo inducen a usar de Dios como de un instrumento al servicio de su necesidad de seguridad y de afirmaci\u00f3n personal.<\/p>\n<p>Hay un paralelismo entre Israel &#8211; el hijo que Dios hab\u00eda llamado desde Egipto y que en el desierto, durante 40 a\u00f1os, hab\u00eda respondido con infidelidad a las ternuras del Padre (Os 11,1-4) \u2013 y Jes\u00fas, el hijo predilecto que, al contrario, hab\u00eda sido siempre obediente. Jes\u00fas revive las mismas tentaciones de Israel y las supera (Ex 16 el man\u00e1; Ex 17 la falta de agua; Ex 32 la idolatr\u00eda del ternero de oro).<\/p>\n<p>Su ser Hijo de Dios no se manifestar\u00e1 en el tener, en el poder, en el aparecer, sino en el humilde servicio, en el don de s\u00ed mismo, hasta la cruz.<\/p>\n<p>Jes\u00fas no viene solicitado por Satan\u00e1s a escoger entre Dios o el poder, entre Dios o el dinero, y como buen te\u00f3logo cita la Biblia. M\u00e1s bien le dice: alcanza el poder, y pues podr\u00e1s usarlo tambi\u00e9n a gloria de Dios. La tentaci\u00f3n es pues seductiva, muy sutil. Es una tentaci\u00f3n contra la fe, que invita a la idolatr\u00eda: la auto realizaci\u00f3n, la auto gratificaci\u00f3n, son mitos deslumbrantes a los cuales sacrificar todo; \u00eddolos vanos que roban al coraz\u00f3n del hombre la adoraci\u00f3n debida a Dios solo. \u201cVete, Satan\u00e1s, porque est\u00e1 escrito: al Se\u00f1or, tu Dios, adorar\u00e1s y a \u00e9l solo dar\u00e1s culto\u201d.<\/p>\n<p>A nuestra tentaci\u00f3n de reducir todo a dinero, a cantidad, a bienes materiales y a cosas, Jes\u00fas opone el hambre de m\u00e1s vida. Sale de la alternativa \u201cpiedras o pan\u201d y lanza de nuevo el verdadero sentido de la vida. \u201cNo s\u00f3lo de pan vive el hombre\u201d. El hombre vive \u201cde lo que sale de la boca de Dios\u201d. Bell\u00edsima esa palabra. El hombre vive de Dios. El hombre vive de Dios y de aquella Palabra que fascina y consuela, y que sola colma las profundidades de la vida. T\u00fa, yo, cada criatura hemos venido de la boca de Dios.<\/p>\n<p>El diablo contin\u00faa: \u201c\u00a1T\u00edrate abajo! Haznos ver un vuelo de \u00e1ngeles. Lo sabes, los hombres no buscan a Dios, sino a sus milagros; no buscan la gracia sino las gracias; no buscan que dones y no el \u00danico que por ellos se dona\u201d.<\/p>\n<p>Y Jes\u00fas responde: \u201cNo tentar\u00e1s al Se\u00f1or, tu Dios. Yo s\u00e9 que el Se\u00f1or estar\u00e1 presente cuando yo est\u00e9 por caer, pero a su manera, como El querr\u00e1 y no como yo querr\u00eda. Estar\u00e1 presente no para evitarme la ca\u00edda sino para ayudarme a repartir\u201d. Es como si Jes\u00fas nos dijera: \u201cVosotros, mis disc\u00edpulos, caminar\u00e9is en la vida no por la fuerza de milagros improvisos, sino por el prodigio de un Dios que se hace fuerza dentro vuestra fuerza, esperanza dentro vuestra esperanza\u201d.<\/p>\n<p>En fin el diablo ofrece el poder a Jes\u00fas. Es como si le dijera: \u201c\u00bfQuieres cambiar el curso de la historia sin poder? No funcionar\u00e1. \u00bfA qu\u00e9 sirve la cruz? El mundo est\u00e1 lleno de cruces, no se salvar\u00e1 por una cruz m\u00e1s. Toma el poder: con aquel resolver\u00e1s los problemas\u201d.\u00a0 Pero Jes\u00fas sabe que el poder es un sol enga\u00f1ador. El hombre tiene que ser como Cristo, siervo de todos pero sin ning\u00fan due\u00f1o, excepto Dios. El mal del mundo no ser\u00e1 quitado a fuerza de milagros, ni a golpes de leyes, m\u00e1s bien cambiando el coraz\u00f3n, poni\u00e9ndolo delante de Dios, exponi\u00e9ndolo a su luz. \u201cAl Se\u00f1or tu Dios adorar\u00e1s y a \u00e9l solo dar\u00e1s culto\u201d.<\/p>\n<p>Las tentaciones son necesarias, no se evitan, no se eluden: se atraviesan. Porque si eliminas la tentaci\u00f3n, termina la posibilidad de escoger: seria el hombre mismo que termina. La tentaci\u00f3n es siempre una elecci\u00f3n entre dos amores, una elecci\u00f3n entre dos seducciones. Vivir es escoger.<\/p>\n<p>Jes\u00fas vence las tentaciones lanzando cada vez al demonio una palabra tomada de la Biblia, descubriendo cada vez, para nosotros tambi\u00e9n, un valor, un ideal, un amor al cual donarse. En ese tiempo de cuaresma estamos llamados a evangelizar de nuevo a nosotros mismos, a sentir la fascinaci\u00f3n de Cristo, todav\u00eda capaz, como ocurri\u00f3 a los disc\u00edpulos de Ema\u00fas, de robarnos el coraz\u00f3n (Lc 24,32). Entonces s\u00e9 que, frente a las tentaciones, la fuerza no est\u00e1 en m\u00ed, sino en Dios, en la fuerza de su Palabra, en su capacidad de seducirme siempre.<\/p>\n<p>Y hechos fuertes por la gracia de Dios, vivamos ese tiempo de cuaresma sanando a otros y Dios sanar\u00e1 nuestra llaga, ofreciendo nuestro pan y nuestra hambre ser\u00e1 saciada, fatig\u00e1ndonos en favor de otros y encontraremos descanso, donando a los pobres y seremos ricos (Is 58,7-8). Cuando el demonio se fue de Jes\u00fas, llegaron \u00e1ngeles para servirlo. Cuando te acercas a quien sufre, cuando sirves a quien te est\u00e1 cerca, te vuelves como un \u00e1ngel. Y ver a alguien que act\u00faa as\u00ed, ser\u00e1 ver la gloria de Dios que camina en el mundo.<\/p>\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Padre Franco Noventa mccj<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n del Evangelio I Domingo Tiempo Cuaresma Ciclo A, Evangelio seg\u00fan san Mateo 4, 1-11 Domingo 1 de marzo, 2020 En este primer domingo del itinerario cuaresmal, la Palabra nos habla de la \u201ctentaci\u00f3n\u201d como presentaci\u00f3n de una felicidad ilusoria. La tentaci\u00f3n es un momento de verificaci\u00f3n de la solidez\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=2848\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[17,10],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2848"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2848"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2848\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2850,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2848\/revisions\/2850"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2848"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2848"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2848"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}