{"id":2950,"date":"2020-05-01T12:16:32","date_gmt":"2020-05-01T18:16:32","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2950"},"modified":"2020-05-01T12:22:28","modified_gmt":"2020-05-01T18:22:28","slug":"de-la-pandemia-a-la-homofonia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2950","title":{"rendered":"De la pandemia a la homofon\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-1-COVID.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-2951 aligncenter\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-1-COVID-300x263.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"263\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-1-COVID-300x263.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-1-COVID-150x131.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-1-COVID.jpg 517w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En los primeros d\u00edas de diciembre del 2019, en la ciudad de Wuhan, capital de la provincia de Hubei, en la China Central, fue identificado por primera vez el SARS-CoV-2 (Coronavirus 2 del s\u00edndrome respiratorio agudo grave), causante del COVID-19.&nbsp; En enero de 2020 causa las primeras muertes en China, luego ser\u00e1 transportado a la mayor\u00eda de los pa\u00edses del globo para ser declarado pandemia por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud el d\u00eda 11 de marzo.&nbsp; Al momento de escribir estas notas, cuarenta d\u00edas despu\u00e9s, ya hay m\u00e1s de tres millones de infectados y m\u00e1s de 200.000 muertos en todo el mundo, y el n\u00famero crece de manera exponencial.<\/p>\n<p>Naturalmente, la respuesta de los pa\u00edses del mundo no se hizo esperar, alguna con m\u00e1s \u00e9xito que otra. Poblaciones enteras en aislamiento, cuarentena obligatoria para los contagiados o sospechosos de estarlo, restricciones sociales para el resto de la poblaci\u00f3n, medidas sanitarias para todos los habitantes, fueron algunas de las reacciones ante la crisis.&nbsp; A pesar de ello, en muchos pa\u00edses no se pudo detener el contagio comunitario y hoy se muestran cifras alarmantes. M\u00e1s de la mitad de los contagiados provienen de cinco pa\u00edses, tres cuartas partes de los fallecidos a causa de la enfermedad provienen de seis pa\u00edses: Estados Unidos y algunos pa\u00edses europeos.&nbsp; En Am\u00e9rica Latina nos encontramos apenas en la fase inicial del contagio, pero ya preocupa la situaci\u00f3n de Brasil, Per\u00fa, Chile, Ecuador, M\u00e9xico, Panam\u00e1 y Rep\u00fablica Dominicana, donde la infecci\u00f3n empieza a causar estragos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-2-COVID.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-2952 aligncenter\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-2-COVID-300x145.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"145\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-2-COVID-300x145.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-2-COVID-768x370.jpg 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-2-COVID-1024x494.jpg 1024w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-2-COVID-150x72.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-2-COVID.jpg 1190w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><br \/>\nYa no nos encontramos a inicios del siglo XX, cuando las noticias sobre la pandemia de la gripe espa\u00f1ola, que caus\u00f3 cientos de miles de muertes, llegaban con mucho retraso a otras latitudes. En el mundo hiperconectado en el que vivimos, el avance de la pandemia es seguido y actualizado en tiempo real.&nbsp; Cientos de aplicaciones en todos los idiomas nos han tenido informados sobre lo que sucede en cada pa\u00eds.&nbsp; Los medios de comunicaci\u00f3n escritos y digitales, as\u00ed como las redes sociales, se han visto casi monopolizados por la situaci\u00f3n que vive el planeta.&nbsp; El coronavirus lleg\u00f3 para quedarse y ha transformado todos los \u00e1mbitos de la convivencia humana. Hay quien dice que esta pandemia se\u00f1ala, sin duda, un cambio de \u00e9poca (Joseph Stiglitz, Premio Nobel de econom\u00eda).<\/p>\n<p>Ante esta situaci\u00f3n, he querido hacer una lectura de la emergencia sanitaria, como <em>creyente en cautiverio<\/em>.&nbsp; Por supuesto que no es la \u00fanica lectura posible, ni es, mucho menos, una lectura exhaustiva del fen\u00f3meno que apenas empieza, sino el resumen de una serie de sentimientos y reflexiones que he podido hacer durante este per\u00edodo de cuarentena.<\/p>\n<p>Algunos de ellos me han tocado personalmente, otros me cuestionan, otros los he logrado convertir en actitudes. Quiz\u00e1s, al final, pueda surgir tambi\u00e9n alguna implicaci\u00f3n misionera v\u00e1lida para quienes, por vocaci\u00f3n, estamos llamados a anunciar la esperanza a todos los hombres y mujeres de este mundo, siguiendo la recomendaci\u00f3n del ap\u00f3stol: \u201cEst\u00e9n siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que les pida raz\u00f3n de su esperanza\u201d (1 P 3,15).<\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p><strong>La soledad y el aislamiento como experiencias creativas<\/strong><\/p>\n<p>Estar confinados por un largo per\u00edodo no es f\u00e1cil.&nbsp; Y mucho menos a\u00fan, para quienes estamos acostumbrados a una constante actividad.&nbsp; La pandemia vino a desestabilizar de alg\u00fan modo lo habitual y cotidiano.&nbsp; El famoso y viral <em>hashtag<\/em> #qu\u00e9dateencasa, ha suscitado much\u00edsimas reacciones en la poblaci\u00f3n.&nbsp; Para quien no puede ir a trabajar y ve su fuente de ingresos disminuida, ha impreso naturalmente un sentimiento de preocupaci\u00f3n, miedo y ansiedad, que compromete en muchos casos la convivencia cotidiana.&nbsp; Para quienes tienen lejos a sus seres queridos, familiares y amigos, ha impreso un sentimiento de preocupaci\u00f3n e incertidumbre; pero ha afinado, al mismo tiempo la sinceridad de los v\u00ednculos, que sobrepasa el contacto f\u00edsico y alienta los tiempos de espera para un nuevo encuentro.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-3-COVID.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-2953 aligncenter\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-3-COVID-300x194.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"194\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-3-COVID-300x194.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-3-COVID-768x497.jpg 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-3-COVID.jpg 1024w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-3-COVID-150x97.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>El tiempo de crisis ha revelado tambi\u00e9n, por una parte, la realidad de lo que somos y queremos y, por otra parte, la incapacidad de gesti\u00f3n de los tiempos aparentemente muertos.&nbsp; Hay quienes viven alegremente este momento en un redescubrimiento de la convivencia familiar y comunitaria, hay quienes ya no soportan estar viendo todo el d\u00eda las mismas caras. Se da una especie de vaiv\u00e9n entre la admiraci\u00f3n por lo descubierto y la intolerancia por lo que ya se conoce.<\/p>\n<p>El aburrimiento provocado por la inactividad inhabitual puede ser causa de conflicto y hasta de violencia.&nbsp; Lo dicen de manera clara las estad\u00edsticas recientemente publicadas sobre el aumento de la violencia intrafamiliar. As\u00ed lo reconoce Antonio Gutierres, secretario general de las Naciones Unidas: \u201cCon el aumento de las presiones econ\u00f3micas, sociales y del miedo, hemos visto un estremecedor repunte global de la violencia dom\u00e9stica\u201d. Las redes sociales, por su parte, se saturan con iniciativas varias para que se viva este tiempo de aislamiento de la mejor manera posible. No todas han suscitado, sin embargo, el mismo inter\u00e9s.<\/p>\n<p>Yo creo, sin embargo, que la verdadera respuesta en estos tiempos de crisis nos la da una actitud constante de <strong>creatividad<\/strong>, acompa\u00f1ada de <strong>fidelidad<\/strong>.&nbsp; \u00bfQu\u00e9 significa esto? Hacer lo que tienes que hacer, pero cada d\u00eda de una manera nueva.&nbsp; Seguir queriendo a quienes tienes a tu lado y a los que est\u00e1n lejos, sin dar lugar a la monoton\u00eda, inventando cada d\u00eda, nuevos caminos de convivencia. Quiz\u00e1s sea el momento de aplicar la par\u00e1bola de los talentos en nuestro quehacer cotidiano (Cf. Mt 25,16) para no llegar con las manos y el coraz\u00f3n vac\u00edos ante quien espera algo de nosotros.<\/p>\n<p>En algunos casos, constato que la pandemia ha afianzado los lazos verdaderos entre las personas obligadas a la distancia por las circunstancias, pero ha puesto igualmente al descubierto la fragilidad de aquellas relaciones basadas en el inter\u00e9s y las emociones. Sin duda, aqu\u00ed se ha podido verificar aquel adagio popular de que quien te quiere, lo hace en las buenas y en las malas. Tantas promesas de amor eterno y de pasi\u00f3n por lo que de verdad importa se han visto disminuidas durante esta crisis. Algunas se han extinguido por completo.<\/p>\n<p>No podemos permitir, sin embargo, que el coronavirus nos robe la comuni\u00f3n fraterna, ni el cari\u00f1o que profesamos hacia las personas que amamos. De ese contagio nos tenemos que cuidar, porque significar\u00eda la muerte de nuestras convicciones y, en fin de cuentas, el claudicar a nuestra capacidad esencial de amar y estar disponibles para todos. Aqu\u00ed se me clavan en el coraz\u00f3n aquellas palabras de Jes\u00fas en su Evangelio, mientras anunciaba su pronto retorno: \u201cTambi\u00e9n ustedes est\u00e1n tristes ahora, pero volver\u00e9 a verlos y se alegrar\u00e1 su coraz\u00f3n y su alegr\u00eda nadie se la podr\u00e1 quitar\u201d (Jn 16,22). Hay algo m\u00e1s all\u00e1 de todo lo que experimentamos ahora. Hay una promesa que no falla, hay una presencia que no abandona.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La responsabilidad como gesto sanador y solidario<\/strong><\/p>\n<p>Los gobiernos de muchos pa\u00edses han impuesto, para enfrentar la crisis, medidas que limitan la locomoci\u00f3n y el encuentro masivo de personas. Esto ha afectado varios \u00e1mbitos en los que est\u00e1bamos acostumbrados a encontrarnos: los parques, el deporte, los centros comerciales, las iglesias, las escuelas, colegios y universidades, los centros de entretenimiento, las playas y los restaurantes.&nbsp; En casos extremos, se ha suspendido el transporte p\u00fablico, se ha establecido el teletrabajo y el estudio virtual y se ha instaurado un estado de excepci\u00f3n para el desplazamiento de las personas y los veh\u00edculos a partir de una cierta hora del d\u00eda y durante toda la noche. Asimismo, se han promovido una serie de pr\u00e1cticas de higiene para evitar que la epidemia se transmita comunitariamente y proteger, as\u00ed, a la poblaci\u00f3n m\u00e1s vulnerable.<\/p>\n<p>Asistimos, sin embargo, no con poca indignaci\u00f3n, a la desobediencia masiva de algunas directrices y a confundir, quiz\u00e1s influenciados por un creciente individualismo de nuestra sociedad y por la dependencia de la sociedad de consumo, las prevenciones con las vacaciones. Las aglomeraciones y los embotellamientos contin\u00faan, casi como para mostrar que nos importa poco la suerte de los dem\u00e1s. Actitudes como esta ocasionaron much\u00edsimas muertes en Italia, Espa\u00f1a, Francia y m\u00e1s recientemente en los Estados Unidos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-4-COVID.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-2954 aligncenter\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-4-COVID-300x259.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"259\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-4-COVID-300x259.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-4-COVID-150x129.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-4-COVID.jpg 695w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>La pandemia del coronavirus nos exige <strong>responsabilidad<\/strong> en todos los campos.&nbsp; Responsabilidad, en primer lugar, <strong>para con nosotros mismos<\/strong>, lo que significa respeto por nuestro propio cuerpo, cuidado del don que con \u00e9l recibimos.&nbsp; No cabe duda de que la inactividad f\u00edsica requiere un control adecuado de nuestras dietas, acompa\u00f1ada de momentos de distracci\u00f3n y ejercicio.&nbsp; Mantener este equilibrio es necesario para asegurar que otras enfermedades m\u00e1s letales que el coronavirus, no vayan a disminuir nuestras capacidades fisiol\u00f3gicas y mentales.<\/p>\n<p>Pareciera, sin embargo, por la informaci\u00f3n que nos llega a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n, que nuestras cantinas y bares fueron sustituidos por nuevas formas de socializaci\u00f3n alcoh\u00f3lica en encuentros clandestinos, irrespetando las recomendaciones y poniendo en peligro nuestra vida, a nuestras familias y a la poblaci\u00f3n en general.&nbsp; La crisis, y el \u201ctiempo libre\u201d a disposici\u00f3n han despertado tambi\u00e9n en muchas personas el deseo desenfrenado por las pr\u00e1cticas sexuales exog\u00e1micas, exponi\u00e9ndose de igual manera a un posible contagio y a la transmisi\u00f3n de la enfermedad a las personas con las que convivimos.<\/p>\n<p>En segundo lugar, responsabilidad <strong>para con el tiempo<\/strong> que tenemos a disposici\u00f3n. Estamos llamados a organizar nuestro tiempo entre lectura, estudio, ejercicio, entretenimiento, actividades manuales, oraci\u00f3n y meditaci\u00f3n. En per\u00edodo de cautiverio no se puede descuidar nuestra unidad estructural: actividad f\u00edsica, actividad intelectual, actividad volitiva.&nbsp; Todos ellos son elementos que debemos de cuidar para mantener intacta nuestra integridad personal.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-5-COVID.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-2955 aligncenter\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-5-COVID-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-5-COVID-300x225.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-5-COVID-150x113.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-5-COVID-600x450.jpg 600w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-5-COVID.jpg 640w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>En tercer lugar, la situaci\u00f3n actual nos convoca a una responsabilidad <strong>hacia el mundo y las cosas creadas<\/strong>.&nbsp; Yo la llamar\u00eda simplemente <em>solidaridad y responsabilidad ecol\u00f3gica<\/em>.&nbsp; Mi decisi\u00f3n de respetar o no lo que a diario se me propone para vencer la epidemia, tiene consecuencias reales sobre los habitantes de todo el planeta.&nbsp; De m\u00ed depende que la crisis termine, de m\u00ed depende que el contagio no se expanda.&nbsp; No puedo vivir ignorando lo que sucede, con el pensamiento de que a\u00fan estoy sano y la enfermedad no ha tocado a mi familia.&nbsp; Esto ser\u00eda una gran irresponsabilidad. No soy una isla en el universo, los dem\u00e1s necesitan de mi cuidado personal y del respeto que le doy a las normas de emergencia adoptadas.&nbsp; Necesito urgentemente que mi responsabilidad se convierta en <strong>profec\u00eda de sanaci\u00f3n<\/strong> para el mundo entero.<\/p>\n<p>El imperativo de ser profetas sanadores me lleva a analizar otro aspecto igualmente importante.&nbsp; En este tiempo de restricciones, estamos urgidos de una gesti\u00f3n responsable de nuestros recursos de supervivencia. Ante el anuncio de las primeras normas restrictivas, en muchos pa\u00edses la gente abarrot\u00f3 los supermercados y tiendas, pr\u00e1cticamente saque\u00f3 estos lugares para acaparar lo que se pudo.&nbsp; No estamos en tiempo de abundancia, no podemos permitirnos seguir gastando y consumiendo, mientras otros mueren de hambre porque quedaron sin su fuente de ingresos.&nbsp; Nuestra responsabilidad solidaria pasa tambi\u00e9n a trav\u00e9s del filtro de la <strong>austeridad<\/strong>.&nbsp; Quiz\u00e1s, hoy m\u00e1s que nunca, haya que dar m\u00e1s espacio a la producci\u00f3n agr\u00edcola, tengamos que dar preferencia a los productos locales, debamos hacer una gesti\u00f3n ordenada de nuestras alacenas para evitar desperdicios y gastos superfluos.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-6-COVID.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-2956 aligncenter\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-6-COVID-300x150.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"150\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-6-COVID-300x150.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-6-COVID-150x75.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-6-COVID.jpg 512w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Seg\u00fan estudios recientes, en los pa\u00edses europeos y algunos otros pa\u00edses del norte del globo, los m\u00e1s golpeados por la crisis, se ha visto un renacer ecol\u00f3gico.&nbsp; La contaminaci\u00f3n ambiental ha disminuido notablemente, la Tierra ha encontrado un espacio para respirar. Se ha liberado, por un cierto tiempo, de su enemigo mortal, del \u201chomovirus\u201d que destruye sus pulmones y gasta sus recursos.&nbsp; Seg\u00fan algunos estudiosos, el coronavirus se ha desarrollado justamente en aquellas regiones donde la contaminaci\u00f3n ambiental era mayor.<\/p>\n<p>En estos d\u00edas, mi comunidad me ha confiado el servicio del mantenimiento y cuidado del jard\u00edn y he podido apreciar elementos de la naturaleza, que, por mis afanes cotidianos, ya se hab\u00edan ocultado a mi esp\u00edritu. Estamos llamados a recuperar de alg\u00fan modo nuestro inter\u00e9s por la \u201ccasa com\u00fan\u201d, parafraseando la expresi\u00f3n del papa Francisco en sus recientes documentos.&nbsp; Algunos pa\u00edses se propusieron en la reciente cumbre sobre el clima llegar al 2050 con producci\u00f3n cero de gases carb\u00f3nicos.&nbsp; Yo creo que la crisis actual acelerar\u00e1 ese prop\u00f3sito, si cada uno pone de su parte para hacer gesti\u00f3n de la basura, para no contaminar nuestros r\u00edos, lagos y oc\u00e9anos, para usar m\u00e1s los medios de transporte p\u00fablicos, para renunciar a la utilizaci\u00f3n de pl\u00e1sticos que destruyen y contaminan por siglos el ecosistema.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, hay tambi\u00e9n una responsabilidad esencial a la que estamos todos llamados: yo la llamar\u00eda <strong>responsabilidad pol\u00edtica<\/strong>.&nbsp; No sabemos cu\u00e1ntos muertos ocasionar\u00e1 esta pandemia.&nbsp; Algunas predicciones nos aterrorizan.<\/p>\n<p>Hay enfermedades mundiales que son la causa de la muerte de millones de personas cada a\u00f1o, como las cardiopat\u00edas y la diabetes, debidas en gran parte a un ritmo estresado de vida y a h\u00e1bitos nutricionales desequilibrados. Hay casi dos millones de personas que mueren anualmente en el mundo por accidentes de tr\u00e1nsito. Sin embargo, este tiempo de confinamiento me ha servido para darme cuenta de que existen otras pandemias en el mundo, que no son contabilizadas en tiempo real por ninguna aplicaci\u00f3n y que golpean, sobre todo, a los m\u00e1s pobres y necesitados del globo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-7-COVID.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-2957 aligncenter\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-7-COVID-300x158.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"158\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-7-COVID-300x158.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-7-COVID-768x404.jpg 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-7-COVID-1024x539.jpg 1024w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-7-COVID-150x79.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-7-COVID.jpg 1030w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Me refiero a los millones de personas que mueren anualmente a causa del hambre, por la distribuci\u00f3n injusta de los bienes y recursos o por la explotaci\u00f3n por manos de los que m\u00e1s tienen a los m\u00e1s despose\u00eddos del mundo.&nbsp; Me refiero a otras enfermedades, end\u00e9micas del sur del mundo, como la malaria, la tuberculosis y la meningitis, que causan cientos de miles de muertes, sobre todo entre los ni\u00f1os. &nbsp;Me refiero a todos aquellos migrantes y refugiados que perecen en el intento de buscar una soluci\u00f3n a la situaci\u00f3n precaria que viven en sus pa\u00edses de origen. Me refiero a la plaga de la violencia social, nutrida por intereses econ\u00f3micos y de poder, que es la causa de millones de fallecidos en todo el mundo.&nbsp; \u00bfMe siento yo responsable de todo ello? \u00bfTengo conocimiento de lo que sucede en otras \u00e1reas del planeta, o estoy demasiado ocupado en mirar el \u201combligo\u201d de mis mezquindades cotidianas? \u00bfQu\u00e9 gestos concretos cumplo yo en mi entorno para que estas injusticias cambien?<\/p>\n<p>Hay que notar, que esta responsabilidad pol\u00edtica deber\u00eda interpelar profundamente tambi\u00e9n a la Iglesia, muy ocupada a veces en una pastoral de mantenimiento de estructuras y m\u00e9todos y muy poco misionera, como lo denuncia el papa Francisco. Hoy no tenemos ya signos externos para manifestar nuestra fe, estamos llamados, sin embargo, a promover, hacer madurar y consolidar la Iglesia dom\u00e9stica como experiencia prof\u00e9tica y sanadora.<\/p>\n<p>La responsabilidad personal, la solidaridad, la empat\u00eda, el cuidado de la casa com\u00fan, la austeridad y la responsabilidad pol\u00edtica podr\u00edan salvarnos de esta crisis, de modo que venzamos ese miedo y angustia que se ha instalado en el coraz\u00f3n de todos, fruto de la impotencia y de la incertidumbre. La decisi\u00f3n por la vida incumbe a cada uno en particular. Recordemos aquellas palabras de Jes\u00fas al joven rico: \u201cSi quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos\u201d (Mt 19,17).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Pasar de la pandemia a la homofon\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Pandemia y <em>homofon\u00eda<\/em> son t\u00e9rminos que provienen del griego. Pandemia se refiere a \u201ctodo el pueblo\u201d y aunque en su etimolog\u00eda no hay nada que insin\u00fae la enfermedad, ha sido aplicada desde siempre al brote de enfermedades infecciosas que pueden ser transmitidas a nivel global. &nbsp;<em>Homofon\u00eda<\/em> se refiere a \u201cigual voz, deseo, voluntad\u201d y podr\u00eda ser traducido como solidaridad o unidad de esfuerzos.&nbsp; Esta \u00faltima acepci\u00f3n me gusta m\u00e1s. Entiendo con ello, la capacidad asertiva de buscar juntos un bien com\u00fan.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-8-COVID.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-2958 aligncenter\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-8-COVID-300x147.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"147\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-8-COVID-300x147.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-8-COVID-768x375.jpg 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-8-COVID-150x73.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-8-COVID.jpg 900w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Se trata entonces de superar el estado pand\u00e9mico, con sus angustias, miedos, muerte, destrucci\u00f3n, hambre, pobreza, para llegar a un estado <em>homof\u00f3nico<\/em>, caracterizado por la solidaridad, por la b\u00fasqueda del bien com\u00fan, por la responsabilidad y austeridad en la utilizaci\u00f3n de los recursos, por actitudes concretas de acogida hacia aquel que sufre y llora en momentos de crisis.<\/p>\n<p>Hoy, m\u00e1s que nunca, estamos invitados a <strong>fortalecer las relaciones interpersonales<\/strong> que nos hacen crecer, aquellas que siguen llenando el coraz\u00f3n a pesar de la distancia y la ausencia de gestos, aquellas que se nutren, no de la sospecha ni de la mentira, sino de la presencia que transforma, acoge y perdona.<\/p>\n<p>La actitud misionera fundamental en este per\u00edodo de crisis es la b\u00fasqueda constante de los <strong>signos de la esperanza<\/strong>, en un mundo que quiere ser absorbido por el pesimismo.&nbsp; Es verdad que esta pandemia har\u00e1 que nuestro modo de ver el mundo, a los otros, el modo de ver a Dios y de ejercer nuestro ministerio, no vuelva a ser como est\u00e1bamos acostumbrados a verlos.&nbsp; &nbsp;&nbsp;Es verdad que esta urgencia sanitaria habr\u00e1 puesto en jaque nuestro m\u00e9todo y nuestro estilo de vida.&nbsp; Pero a la luz de la esperanza, como creyentes en cautiverio, asumimos que tendremos que entrar, con pies, pensamiento y coraz\u00f3n en formas nuevas de convivencia, de solidaridad, de cuidado de la casa com\u00fan. Si ya nada ser\u00e1 como antes, pues que sea mejor lo que vendr\u00e1.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s, este tiempo haya puesto al descubierto nuestra carrera desenfrenada por vivir al margen de los dem\u00e1s, por querer llevar adelante un proyecto personal que prescinde del amor, y, en fin de cuentas, de Dios. El silencio y la impotencia que se nos impone hoy, constituye probablemente el pasaje de la humanidad hacia una palabra con sentido, hacia el reconocimiento sereno de mi lugar en el mundo, donde todos, igualmente fr\u00e1giles, igualmente necesitados, somos importantes y dependemos, por as\u00ed decirlo, de la bondad y abnegaci\u00f3n de muchos.<\/p>\n<p>En estos d\u00edas de aislamiento hemos visto resurgir amistades que cre\u00edamos perdidas, hemos notado c\u00f3mo personas que apenas conoc\u00edamos se interesan por nosotros, por nuestra salud y por nuestra vida; hemos asistido tambi\u00e9n, triste decirlo, al colapso de relaciones que pens\u00e1bamos eternas.&nbsp; Hemos descubierto aspectos de las personas de nuestro n\u00facleo familiar que antes estaban escondidos para nosotros. El asombro por el descubrimiento del otro habr\u00e1 hecho de nosotros hombres y mujeres m\u00e1s pacientes y anclados en la realidad.<\/p>\n<p>La \u201ccultura de la muerte\u201d que ha invadido nuestras sociedades, por intereses pol\u00edticos y econ\u00f3micos, no puede ser el dictamen definitivo para nuestra historia. La fuerte voz que sal\u00eda del trono en la visi\u00f3n de la Jerusal\u00e9n celestial dec\u00eda: \u201cNo habr\u00e1 ya muerte ni habr\u00e1 llanto, ni gritos ni fatigas\u201d (Ap 21,4). San Pablo increpa a la muerte diciendo: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s, oh muerte, tu victoria? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1, oh muerte, tu aguij\u00f3n?\u201d (1 Cor 15,55). Al mismo tiempo que nos exhorta a mantenernos firmes e inconmovibles, progresando siempre y conscientes de que nuestro trabajo no es en vano (Cf. 1 Cor 15,58).&nbsp; Jes\u00fas vino para que tuvi\u00e9ramos vida y vida en abundancia (Cf. Jn 10,10); ninguna experiencia terrena, por dura que sea, ni siquiera la muerte, pueden robarnos la esperanza que da sentido a nuestro caminar.<\/p>\n<p>La pandemia no puede tener la \u00faltima palabra.&nbsp; Antes o despu\u00e9s, el ingenio humano har\u00e1 posible una cura para la enfermedad. Pero ninguna vacuna ni medicamento podr\u00e1 librarnos de la pandemia del individualismo y de la indiferencia.&nbsp; Si despu\u00e9s de todo esto, no logramos aprender algo nuevo, estaremos verdaderamente enfermos, irrecuperables para nosotros mismos e in\u00fatiles para la sociedad.&nbsp; Solo la <em>homofon\u00eda<\/em> vencer\u00e1 esta pandemia.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-9-COVID.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-2959 aligncenter\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-9-COVID-300x207.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"207\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-9-COVID-300x207.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-9-COVID-150x104.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Imagen-9-COVID.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong><em>Pbro. Carlos Humberto Rodr\u00edguez<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Misionero Comboniano<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em><a href=\"mailto:carloshrod@outlook.com\">carloshrod@outlook.com<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los primeros d\u00edas de diciembre del 2019, en la ciudad de Wuhan, capital de la provincia de Hubei, en la China Central, fue identificado por primera vez el SARS-CoV-2 (Coronavirus 2 del s\u00edndrome respiratorio agudo grave), causante del COVID-19.&nbsp; En enero de 2020 causa las primeras muertes en China,\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=2950\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[4],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2950"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2950"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2950\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2964,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2950\/revisions\/2964"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2950"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2950"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2950"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}