{"id":3008,"date":"2020-05-30T16:38:24","date_gmt":"2020-05-30T22:38:24","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=3008"},"modified":"2020-07-09T11:34:10","modified_gmt":"2020-07-09T17:34:10","slug":"3008","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=3008","title":{"rendered":"Pentecost\u00e9s"},"content":{"rendered":"<p><strong>Reflexi\u00f3n del Evangelio<\/strong><\/p>\n<p><strong>Pentecost\u00e9s<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ciclo A, evangelio seg\u00fan san Juan 20, 19-23<\/strong><\/p>\n<p><strong>Domingo 31 de mayo, 2020<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_3009\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Pentecost\u00e9s.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-3009\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-3009 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Pentecost\u00e9s-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Pentecost\u00e9s-300x200.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Pentecost\u00e9s-150x100.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Pentecost\u00e9s-272x182.jpg 272w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Pentecost\u00e9s.jpg 450w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-3009\" class=\"wp-caption-text\">Que sople Jes\u00fas su Esp\u00edritu Santo sobre toda la Iglesia y en cada uno de nosotros.<\/p><\/div>\n<p>Pentecost\u00e9s era originariamente para los jud\u00edos la fiesta estiva de la siega de la mies. Pues, poco a poco, se transforma en gozosa conmemoraci\u00f3n del don de la Ley en el Sina\u00ed, y celebraci\u00f3n de la nueva alianza, con el Esp\u00edritu de Dios que invade y cambia el coraz\u00f3n de piedra del hombre pecador para ser su Dios y ellos su pueblo (Jer 31,33; Ez 36, 25-26)).&nbsp; En esa l\u00ednea se desarrolla tambi\u00e9n la Pentecost\u00e9s cristiana que es presentada dos veces en el Nuevo Testamento.<\/p>\n<p>Una primera Pentecost\u00e9s es aquella que Juan pone en la noche de Pascua, en el cen\u00e1culo. Jes\u00fas cumple un acto simb\u00f3lico, extra\u00f1o para nosotros, pero para un oriental y un lector de la Biblia, lleno de alusiones: \u201cExhal\u00f3 su aliento sobre ellos\u201d. En hebraico como en griego, hay una misma palabra para decir \u201cviento\u201d y \u201cesp\u00edritu\u201d, el \u201csoplo\u201d de aire y el \u201ch\u00e1lito\u201d vital.<\/p>\n<p>En nuestra experiencia humana sabemos c\u00f3mo sea importante el respiro. Con el respiro hay vida, sin respiro la vida se para. El respiro tiene que salir, no solo entrar. En ese movimiento del respiro Dios parece haber inscrito el secreto de la vida. Dejemos libre el respiro de encontrar un di\u00e1logo entre el adentro y el afuera. Que sople Jes\u00fas su Esp\u00edritu Santo sobre toda la Iglesia y en cada uno de nosotros.<\/p>\n<p>En la Pentecost\u00e9s, seg\u00fan Juan en la noche de Pascua, Cristo aparece como el creador del hombre nuevo, libre del pecado y del mal. En efecto las palabras que acompa\u00f1an el gesto simb\u00f3lico del soplo son emblem\u00e1ticas: \u201cA quienes les perdon\u00e9is los pecados, les quedan perdonados\u201d. Pentecost\u00e9s es por excelencia la fiesta del perd\u00f3n, de la novedad, de la libertad. Esa era la espera del profeta Ezequiel, cuando Dios habr\u00eda puesto su Esp\u00edritu en el hombre, habr\u00eda escrito la ley sobre tablas de carne de su coraz\u00f3n, y habr\u00eda perdonado su iniquidad.<\/p>\n<p>La segunda Pentecost\u00e9s, es la que nos narra Lucas en los Hechos de los Ap\u00f3stoles. El evangelista la pone, como la Pentecost\u00e9s hebraica, cincuenta d\u00edas despu\u00e9s de la Pascua, y nos propone el s\u00edmbolo del \u201cviento-esp\u00edritu\u201d. Una energ\u00eda que inviste a los que est\u00e1n en el cen\u00e1culo, un prevalecer de otra vida en su vida.<\/p>\n<p>\u201cAl llegar el d\u00eda de Pentecost\u00e9s estaban todos reunidos en el mismo lugar\u201d (He 2,1). \u201cTodos ellos perseveraban juntos y concordes en la oraci\u00f3n, en compa\u00f1\u00eda de Mar\u00eda, la madre de Jes\u00fas\u201d (He 1,14). La unidad no est\u00e1 en el estar en el mismo lugar, codo a codo, sino en la uni\u00f3n de los corazones. En este contexto llega el Esp\u00edritu Santo, como viento impetuoso, con un ruido enorme como de terremoto, y lenguas de fuego se posan sobre cada uno, \u201cy se llenaron todos de Esp\u00edritu Santo\u201d. Desaparece el miedo, y una exigencia interior que no pueden coartar, empuja a los ap\u00f3stoles a salir y anunciar las Palabras del Se\u00f1or que hab\u00edan recibido.<\/p>\n<p>El Esp\u00edritu, que hoy de una manera especial quiere bajar tambi\u00e9n sobre nosotros, nos dona nuevos horizontes, otra comprensi\u00f3n del mundo, un nuevo estilo de vida. Por ejemplo, vivir nosotros m\u00e1s sencillamente af\u00edn que otros, m\u00e1s pobres, puedan simplemente vivir. Ser\u00e1s otro hombre. \u201cNo soy m\u00e1s yo que vivo, sino es Cristo que vive en m\u00ed\u201d (Ga 2,20).&nbsp; As\u00ed que t\u00fa no eres tus defectos, no eres tu cansancio, no eres tu fatiga, pues \u00c9l habita en ti, est\u00e1 contigo. Entrenzadas a tus fuerzas hay siempre aquellas de Dios. Injertada en tus sombras hay siempre la luz de Dios. Este es el regalo que el Esp\u00edritu Santo quiere hacernos, si estamos abiertos a recibirlo.<\/p>\n<p>Todo prodigio es posible all\u00e1 donde irrumpe el Esp\u00edritu de Dios, capaz de transformar el coraz\u00f3n del hombre, de cardo en \u00e1rbol fecundo, capaz de producir las obras de Dios (cfr. Ez 47, 1-12).<\/p>\n<p>Y hay m\u00e1s en la fiesta de Pentecost\u00e9s. La gente que acorre fuera de la casa donde est\u00e1n los ap\u00f3stoles, atra\u00edda por el ruido extra\u00f1o hecho por el Esp\u00edritu, gente de toda raza y lengua (Partos, Medos etc.\u2026), se quedan desconcertados porque \u201ccada uno o\u00eda hablar a los ap\u00f3stoles en su propio idioma\u201d.&nbsp; A la confusi\u00f3n y a la dispersi\u00f3n, a la divisi\u00f3n y al odio, a la unificaci\u00f3n opresiva de las Babilonias imperialistas de todos los tiempos, incluida la Iglesia en algunos momentos de su larga historia, se oponen ahora la concordia y la armon\u00eda que el Esp\u00edritu entreteje.<\/p>\n<p>Como dice Pagola \u201cSolo el Esp\u00edritu de Jes\u00fas nos convierte en Iglesia viva. Este Esp\u00edritu est\u00e1 siempre con nosotros. Si lo acogemos en nuestra vida, no nos sentiremos hu\u00e9rfanos y desamparados. Muchos no pueden captar en nosotros la paz, la alegr\u00eda y la vida renovada por Cristo. No hemos de bautizar solo con agua, sino infundir el Esp\u00edritu de Jes\u00fas. No solo hemos de hablar de amor, sino amar a las personas como \u00e9l\u201d (Pagola 2020).<\/p>\n<p>Si lo invocamos cada d\u00eda, el Esp\u00edritu Santo infunde el amor en nuestros corazones, nos revela nuestra filiaci\u00f3n divina haci\u00e9ndonos orar con el \u201cAbb\u00e0, Padre\u201d. \u201cAbb\u00e0\u201d son las primeras palabras de un beb\u00e9 que hace sonre\u00edr al pap\u00e1. Que estrecha a su pecho y besa al ni\u00f1o. \u201cAbb\u00e0\u201d, palabra de amor. El Esp\u00edritu \u201cayuda nuestra debilidad\u201d, es fuente de la verdadera libertad. Nos llena de sus dones y carismas para la edificaci\u00f3n de la Iglesia. Los carismas se abren a los hermanos y se manifiestan sobretodo en la caridad, \u201cla mejor de todas las v\u00edas\u201d, el don supremo que une en armon\u00eda perfecta todos los otros dones.<\/p>\n<p>As\u00ed que Pentecost\u00e9s es una invitaci\u00f3n a no tener miedo, a retomar el camino con esperanza.<\/p>\n<p>Ven Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p><strong>Am\u00e9n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Pbro. Franco Noventa, mccj<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n del Evangelio Pentecost\u00e9s Ciclo A, evangelio seg\u00fan san Juan 20, 19-23 Domingo 31 de mayo, 2020 Pentecost\u00e9s era originariamente para los jud\u00edos la fiesta estiva de la siega de la mies. Pues, poco a poco, se transforma en gozosa conmemoraci\u00f3n del don de la Ley en el Sina\u00ed, y\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=3008\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[17,10],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3008"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3008"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3008\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3011,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3008\/revisions\/3011"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3008"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3008"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3008"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}