{"id":3026,"date":"2020-05-09T18:00:57","date_gmt":"2020-05-10T00:00:57","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=3026"},"modified":"2020-06-20T18:05:21","modified_gmt":"2020-06-21T00:05:21","slug":"confiad-en-dios","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=3026","title":{"rendered":"Confiad en Dios"},"content":{"rendered":"<p><strong>Reflexi\u00f3n del Evangelio<\/strong><\/p>\n<p><strong>V Domingo de Pascua<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ciclo A, evangelio seg\u00fan san Juan 14, 1-12<\/strong><\/p>\n<p><strong>Domingo 10 de mayo, 2020<\/strong><\/p>\n<p>\u201cAl final de la \u00faltima cena, los disc\u00edpulos comienzan a intuir que Jes\u00fas ya no estar\u00e1 mucho tiempo con ellos. La salida precipitada de Judas, el anuncio de que Pedro le negar\u00e1 muy pronto, las palabras de Jes\u00fas hablando de su pr\u00f3xima partida, han dejado a todos desconcertados y abatidos. \u00bfQu\u00e9 va a ser de ellos? Jes\u00fas capta su tristeza y su turbaci\u00f3n. Su coraz\u00f3n se conmueve. Olvid\u00e1ndose de s\u00ed mismo y de lo que le espera, Jes\u00fas trata de animarlos: \u201cNo os inquiet\u00e9is, confiad en Dios y confiad tambi\u00e9n en m\u00ed\u201d (Jos\u00e9 Antonio Pagola).<\/p>\n<div id=\"attachment_3027\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Confiad-en-Dios.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-3027\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-3027 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Confiad-en-Dios-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Confiad-en-Dios-300x200.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Confiad-en-Dios-150x100.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Confiad-en-Dios-272x182.jpg 272w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Confiad-en-Dios.jpg 450w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-3027\" class=\"wp-caption-text\">\u201cYo soy la vida\u201d. Palabras inmensas que dicen que mi vida se entiende s\u00f3lo con la vida de Dios.<\/p><\/div>\n<p>En seguida les dice: \u201cOs llevar\u00e9 conmigo, a mi casa, para que donde estoy yo, est\u00e9is tambi\u00e9n vosotros\u201d. La primera imagen que el Evangelio de hoy dise\u00f1a es la de una casa. Hay una casa, lugar del calor familiar, que me pertenece, m\u00e1s all\u00e1 que la muerte, y me espera: la sola idea de eso basta a confortar el coraz\u00f3n. \u201cQue no se turbe vuestro coraz\u00f3n\u201d, pues en esa casa hay alguien que nos quiere mucho, que nos quiere consigo. Porque nos ama, y quien ama desea estar con el amado. Y nada \u201cpodr\u00e1 nunca separarnos del amor de Dios\u201d (Rom 8,39).<\/p>\n<p>Tomas pregunta: \u201cSe\u00f1or, no sabemos d\u00f3nde est\u00e1 esa casa: \u00bfC\u00f3mo llegar all\u00e1?\u201d. Jes\u00fas contesta: \u201cYo soy el camino, y la verdad, y la vida\u201d. Yo soy la v\u00eda de acceso a Dios, la v\u00eda que conduce a casa. Hace falta recorrer no tanto un camino f\u00edsico, sino una persona, Cristo. Es decir recorrer su vida con mi vida: cumplir sus gestos, preferir las personas que \u00e9l prefer\u00eda, oponerse a lo que \u00e9l se opon\u00eda, elegir lo que \u00e9l eleg\u00eda, sino nunca llegaremos all\u00e1 donde est\u00e1 nuestra casa. Como Mois\u00e9s que pidi\u00f3 a Dios de ver su rostro (Ex 33,20-23) y no pudo verlo que de espaldas, casi a indicar que la sola manera de ver a Dios es seguirlo, ir en pos de \u00e9l, recorrer sus caminos.<\/p>\n<p>\u201cYo soy la verdad\u201d. Revelaci\u00f3n del rostro de Dios y del rostro del hombre. La verdad entonces no es una noci\u00f3n o una idea o un sistema de pensamiento, sino una persona. La verdad que Jes\u00fas nos ha manifestado es que Dios es amor y que su ternura pasa por nuestras manos. Esa verdad, la del amor, es la sola que puede hacer florecer la corteza triste de nuestros d\u00edas. As\u00ed el Padre continuar\u00e1 a realizar en los disc\u00edpulos las obras de amor que ha cumplido en Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Es como el cuento de \u201cla Mariposa azul\u201d. La ni\u00f1a que, teniendo una mariposa azul escondida en sus manos, quer\u00eda enga\u00f1ar a un sabio que siempre daba respuestas exactas. Pregunt\u00e1ndole si la mariposa estaba viva o muerta, si \u00e9l dijese que estaba muerta habr\u00eda abierto sus manos dej\u00e1ndola volar; si hubiera dicho que estaba viva, la hubiera aplastada entre sus manos. Y el sabio sonriendo dijo a la ni\u00f1a: \u201cDepende de ti, ella est\u00e1 en tus manos\u201d. As\u00ed es nuestra vida; nos toca a cada uno de nosotros escoger que hacer con ella.\u00a0 \u201cDios no se impone. No fuerza a nadie con pruebas ni evidencias. El Misterio \u00faltimo es silencio y atracci\u00f3n respetuosa. Jes\u00fas es el camino que nos puede conducir a confiar en su bondad\u201d (Pagola).<\/p>\n<p>\u201cYo soy la vida\u201d. Palabras inmensas que dicen que mi vida se entiende s\u00f3lo con la vida de Dios. Dec\u00eda santa Catalina de Siena a Jes\u00fas: \u201cT\u00fa nos das a ti mismo, y d\u00e1ndonos a ti mismo, nos das todo\u201d. \u201cEsta acci\u00f3n de Jes\u00fas en nosotros se produce casi siempre de forma discreta y callada. A veces, sin embargo, nos invade la certeza, la alegr\u00eda incontenible, la confianza total: Dios existe, nos ama, todo es posible, incluso la vida eterna. Nunca entenderemos la fe cristiana si no acogemos a Jes\u00fas como el camino, la verdad y la vida\u201d (Pagola).<\/p>\n<p>Frente a palabras tan bellas interviene Felipe: \u201cMu\u00e9stranos al Padre y nos basta\u201d. Es bello ver que los ap\u00f3stoles pidan, quieran comprender.<\/p>\n<p>\u201cMu\u00e9stranos al Padre\u201d. Los salmos est\u00e1n llenos de esa invocaci\u00f3n: \u201cMu\u00e9stranos tu rostro, Se\u00f1or. Tu rostro Se\u00f1or yo busco. No me escondas tu rostro\u201d (Sal 27,8; y 31,17; 42,3; 69,18 etc.\u2026). Demos gracias al Padre porque es un Dios escondido, un Dios velado. Si \u00e9l fuera visible, aqu\u00ed y ahora, \u00bfqu\u00e9 posibilidad de elecci\u00f3n, cual libertad tendr\u00edamos?\u00a0 Ninguna. Un Dios visible e inevitable que se impone, no se puede amar. Se puede solamente obedecerle, temerlo; no puede suscitar estupor y cantos. Dios quiere ser amado y cantado m\u00e1s que temido, por eso es un Dios escondido.<\/p>\n<p>Igual que los profetas que han tenido la visi\u00f3n de las palabras de Dios, no de su rostro, para nosotros el ver es escuchar. Veremos a Jes\u00fas guardando y gustando cada palabra del Evangelio, cada gesto, cada par\u00e1bola. Y pues lo veremos cuidando de los pobres, como los siete di\u00e1conos de Jerusal\u00e9n. Palabra y servicio. Sintiendo en nosotros el hambre de los hombres sin nunca callar el anuncio de Dios. Nunca oponiendo un amor a otro, nunca descuidando a un amor en nombre de otro amor. No conozco y no amo a Dios si descuido de sus hijos, los pobres, los que sufren. No amo a mis hermanos si descuido de Dios, fuente de un amor verdadero y durable.<\/p>\n<p>En la respuesta de Jes\u00fas a Felipe, es como si le dijera: \u201cNo esperes, Felipe, una revelaci\u00f3n grandiosa como en las antiguas teofan\u00edas entre rel\u00e1mpagos y rayos. Felipe, el Padre tiene mi rostro, mi voz, mi respiro, mi coraz\u00f3n. El Padre est\u00e1 aqu\u00ed, caminando con cada hombre. No temas Felipe: Dios no quiere ser tanto el Se\u00f1or, cuanto Padre\u201d. No nos queda que confiar y abandonarnos a \u00c9l.<\/p>\n<p>Hoy los hombres de nuestro tiempo piden a los creyentes no solamente de hablar de Dios, sino, de alguna manera, de volverlo visible a sus ojos. \u201cOs lo aseguro, el que cree en m\u00ed, tambi\u00e9n \u00e9l har\u00e1 las obras que yo hago, y a\u00fan mayores\u201d (v. 12), porque en su vida terrena Jes\u00fas actu\u00f3 solo, sin nosotros; ahora act\u00faa en nosotros y por medio de nosotros. Jes\u00fas es la vid, pero sin v\u00e1stagos no puede dar frutos.\u00a0 Y viendo los frutos, las obras buenas, los hombres \u201cdar\u00e1n gloria al Padre que est\u00e1 en el cielo\u201d (Mt 5,16).<\/p>\n<p>Hacer al Padre cre\u00edble a los ojos de muchos, amable al coraz\u00f3n de todos: esa es la misi\u00f3n que la Iglesia nos entrega. Que podamos realizarla, mostrando al Dios que nos ha testimoniado Jes\u00fas, y que se revela en las personas, en las relaciones, en los rostros, en la escucha, en el dialogo, en la acogida, cada vez que haces experiencia de que el otro es un don y una riqueza. \u201cQue cada uno viva &#8211; nos dice San Pedro \u2013 seg\u00fan la gracia que ha recibido, poni\u00e9ndola a servicio de los dem\u00e1s, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios\u201d (1Pt 4,10).<\/p>\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Padre Franco Noventa, mccj<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n del Evangelio V Domingo de Pascua Ciclo A, evangelio seg\u00fan san Juan 14, 1-12 Domingo 10 de mayo, 2020 \u201cAl final de la \u00faltima cena, los disc\u00edpulos comienzan a intuir que Jes\u00fas ya no estar\u00e1 mucho tiempo con ellos. La salida precipitada de Judas, el anuncio de que Pedro\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=3026\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3026"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3026"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3026\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3028,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3026\/revisions\/3028"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3026"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3026"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3026"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}