{"id":3047,"date":"2020-07-04T11:33:43","date_gmt":"2020-07-04T17:33:43","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=3047"},"modified":"2020-07-09T11:33:43","modified_gmt":"2020-07-09T17:33:43","slug":"aprended-de-mi-que-soy-manso-y-humilde-de-corazon","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=3047","title":{"rendered":"\u00abAprended de m\u00ed, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><strong>Reflexi\u00f3n del Evangelio<\/strong><\/p>\n<p><strong>XIV Tiempo Ordinario<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ciclo A, evangelio seg\u00fan san Mateo 11, 25-30<\/strong><\/p>\n<p><strong>Domingo 5 de julio, 2020<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_3048\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Evangelio-5-julio.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-3048\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-3048 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Evangelio-5-julio-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Evangelio-5-julio-300x200.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Evangelio-5-julio-150x100.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Evangelio-5-julio-272x182.jpg 272w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/Evangelio-5-julio.jpg 450w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-3048\" class=\"wp-caption-text\">Jes\u00fas no propone nunca a sus seguidores algo que \u00e9l no ha vivido.<\/p><\/div>\n<p>El pasaje de hoy es el epilogo de un cap\u00edtulo cargado de tensiones y pol\u00e9micas. Jes\u00fas hab\u00eda empezado su vida p\u00fablica con \u00e9xito, suscitando entusiasmos. Pero muy pronto llegaron incomprensiones y hostilidades. Muchos disc\u00edpulos lo abandonaron (Jn 6,66). Hasta sus familiares eran difidentes (Jn 7,5). En Mt 11 el Bautista pasa una crisis de fe (Mt 11,3); hay un juicio muy duro de Jes\u00fas sobre su generaci\u00f3n (vv 16-19) y llega hasta a amenazar las ciudades que han rechazado su anuncio (vv 21-24). A mitad de su vida p\u00fablica el balance es decepcionante, un fracaso. Cualquier otra persona se hubiera retirado. Jes\u00fas al contrario se alegra y bendice al Padre.<\/p>\n<p>\u201cTe doy gracias, Padre\u201d. Jes\u00fas bendice al Padre porque ha revelado los misterios del Reino a los \u201cpeque\u00f1os\u201d. Esos \u201cpeque\u00f1os\u201d no son tanto los ni\u00f1os, sino los disc\u00edpulos, los que se dejan guiar por \u00e9l, los que, como los ni\u00f1os, se dejan iluminar la mente y el coraz\u00f3n por el Se\u00f1or y le entregan con confianza su vida. A esos peque\u00f1os, gente sencilla, pertenece el Reino.<\/p>\n<p>Dios no es neutral, tiene preferencias. Lo dec\u00eda tambi\u00e9n Mar\u00eda en el Magn\u00edficat: \u201cHa mirado a la pobreza de su sierva&#8230; levanta a los miserables, colma de pan a los hambrientos\u201d (Lc 1,48ss). Es la l\u00f3gica de las beatitudes: dichosos los pobres, los que lloran, los perseguidos, los inermes. Dios escoge a los que nadie escoge, escoge lo que en el mundo es d\u00e9bil, para confundir lo que es fuerte (1Cor 1,26-29). Los ricos y los orgullosos llegar\u00e1n a la salvaci\u00f3n s\u00f3lo cuando se habr\u00e1n hecho peque\u00f1os.<\/p>\n<p>\u201cPeque\u00f1os\u201d son los que reconocen sus propios l\u00edmites y fragilidades. Peque\u00f1os, y por eso mismo libres interiormente, son los que a diferencia de los fariseos y de los doctores de la ley, cre\u00eddos en su ciencia, se abren a la verdad y reconocen en Jes\u00fas al Hijo de Dios, el Mes\u00edas esperado por todos, aquel que ha venido a liberar a los oprimidos, a sanar las enfermedades del cuerpo y del esp\u00edritu, a anunciar un reino de paz y de justicia. Son los que tienen la sabidur\u00eda don del Esp\u00edritu, los que comprenden interiormente la verdad con el deseo de ponerla en pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Jes\u00fas critica duramente a los escribas y fariseos que se sienten con derechos frente a Dios por sus obras buenas, su respeto de la Ley, su conocimiento de las cosas de Dios; llenos de orgullo y de autosuficiencia que les hace despreciar a los dem\u00e1s, como en la par\u00e1bola del fariseo y del publicano en el templo. Para entrar en el misterio de Dios vale m\u00e1s una hora pasada a cargarse del sufrimiento de uno de esos peque\u00f1os que tantos estudios de teolog\u00eda y de ritos religiosos. A todos los agobiados, a nosotros, cuando se insin\u00faa el pensamiento que la vida sea una ca\u00edda permanente en el vac\u00edo; cuando todo se hace fr\u00e1gil y pesado, Jes\u00fas nos dice \u201cVenid a m\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>\u201cVenid a m\u00ed todos los que est\u00e1is cansados y agobiados, y yo os aliviar\u00e9. Cargad con mi yugo y aprended de m\u00ed, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n, y encontrar\u00e9is vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera\u201d.\u00a0 \u00c9l es el primero de los pobres, de los peque\u00f1os, de los mansos. Su confianza en el Dios Abb\u00e0, su donarse a los dem\u00e1s, es lo que ha dado sentido a su cansancio y a su fatiga, mezclados al gozo y a la esperanza. Por eso puede decir \u201caprended de m\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Es esa proximidad a Jes\u00fas que vuelve aguantable y ligera la cruz de quien lo sigue. Seguir\u00e1n a Jes\u00fas no por obligaci\u00f3n, sino por atracci\u00f3n. Jes\u00fas nos ofrece un descanso. Es desde ese descanso que nace la posibilidad de retomar el camino, de empezar de nuevo. Jes\u00fas nos atrae hacia el amor, no hacia leyes y preceptos.<\/p>\n<p>\u201cAprended de m\u00ed, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n\u201d. Alivio de la existencia es un amor humilde, un coraz\u00f3n manso, una criatura en paz, sin violencia ni presunci\u00f3n, que difunde un sentido de paz en la dureza de la vida. Y nuestra vida se afianza cerca de personas as\u00ed.<\/p>\n<p>\u201cAprended de mi coraz\u00f3n\u201d. Se aprende Cristo, aprendiendo de su coraz\u00f3n, de su manera de amar. La escuela de ese amor es su vida. Jes\u00fas no propone nunca a sus seguidores algo que \u00e9l no ha vivido. Por eso puede entender nuestras dificultades y nuestros esfuerzos, puede perdonar nuestras torpezas y errores, anim\u00e1ndonos siempre a levantarnos.<\/p>\n<p>\u201cCargad con mi yugo\u201d. Yugo es una palabra estridente por nuestra sensibilidad.\u00a0 \u00bfC\u00f3mo puede el yugo ser un ideal para el hombre moderno, celoso de cada peque\u00f1a porci\u00f3n de libertad, que ha luchado durante todo el \u00faltimo siglo para quitarse de encima todos los yugos?<\/p>\n<p>Jes\u00fas al contrario nos dice: \u201cCargad con mi ley, que es dulce y ligera, el mandamiento nuevo del amor, a Dios y al pr\u00f3jimo\u201d. La Ley est\u00e1 hecha para vivir y ser felices, no para morir de sentimientos de culpabilidad y de frustraciones moralizadoras.<\/p>\n<p>El Evangelio de hoy es el mismo que la liturgia nos ha presentado en la fiesta del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas. Contemplemos ese amor. Contemplemos el Coraz\u00f3n traspasado de Jes\u00fas en la cruz, lugar del amor m\u00e1s grande: \u201cme am\u00f3 y se entreg\u00f3 por m\u00ed\u201d (Gal. 2,20; Ef. 5,2). \u00bfC\u00f3mo no corresponder a tanto amor, como no ir a \u00e9l? Contemplando a Jes\u00fas en la cruz, dej\u00e9monos tomar por sentimientos de gratitud, de amor, de estupor, de esperanza. \u201cSi Dios est\u00e1 con nosotros, \u00bfqui\u00e9n estar\u00e1 contra nosotros?&#8230; \u00bfQui\u00e9n nos separar\u00e1 del amor de Cristo? En todo, en la muerte tambi\u00e9n, saldremos triunfadores gracias a Aquel que nos am\u00f3 hasta la cruz\u201d (Rom 8, 31-37).<\/p>\n<p>Es del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas que brota su Esp\u00edritu, el agua pura que sacia toda sed. \u201cVenga a m\u00ed quien tiene sed y beba quien cree en m\u00ed\u201d (Jn 7,38). El Coraz\u00f3n de Cristo es la aut\u00e9ntica imagen de Dios que asume y lleva sobre de s\u00ed las muchas heridas de la humanidad. Si hemos \u201caprendido\u201d del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, no podremos que asumir el dolor y las heridas de los hombres, nuestros hermanos, don\u00e1ndoles alivio y descanso.<\/p>\n<p>El Papa Francisco dec\u00eda al \u00c1ngelus del 19.04.2020: \u201cRecibamos esta prueba del coronavirus como una oportunidad para preparar el ma\u00f1ana de todos, sin descartar a nadie: de todos, pues no hay diferencias ni confines entre quien sufre. Somos todos fr\u00e1giles, todos iguales, todos preciosos, aun los m\u00e1s pobres\u201d.<\/p>\n<p>El padre Lorenzo Milani (el papa Francisco fue a ver su tumba en el pueblecito de Barbiana, cerca de Florencia), hijo de una familia jud\u00eda muy rica, se hizo peque\u00f1o con los peque\u00f1os. El arzobispo de Florencia que no aceptaba sus ideas, lo envi\u00f3 como punici\u00f3n en aquel pueblecito sin nada y sin escuela. Y padre Lorenzo se dedic\u00f3 completamente a los ni\u00f1os. Sus \u00faltimas palabras, elogio de la peque\u00f1ez y bendici\u00f3n-agradecimiento al Padre, pocos instantes antes de morir fueron esas: \u201cMuchachos&#8230; est\u00e1 ocurriendo un gran milagro en ese cuarto: un camello est\u00e1 pasando por el ojo de una aguja\u201d. As\u00ed sea para nosotros.<\/p>\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Pbro. Franco Noventa mccj<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n del Evangelio XIV Tiempo Ordinario Ciclo A, evangelio seg\u00fan san Mateo 11, 25-30 Domingo 5 de julio, 2020 El pasaje de hoy es el epilogo de un cap\u00edtulo cargado de tensiones y pol\u00e9micas. Jes\u00fas hab\u00eda empezado su vida p\u00fablica con \u00e9xito, suscitando entusiasmos. 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