{"id":3113,"date":"2020-12-12T09:00:00","date_gmt":"2020-12-12T15:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=3113"},"modified":"2020-12-12T08:59:18","modified_gmt":"2020-12-12T14:59:18","slug":"senor-a-quien-iremos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=3113","title":{"rendered":"\u00a1Al\u00e9grense en el Se\u00f1or!"},"content":{"rendered":"<p><strong>Reflexi\u00f3n del Evangelio<\/strong><\/p>\n<p><strong>III DOMINGO DE ADVIENTO<\/strong><\/p>\n<p><strong>Jn 1,6-8.19-28 <\/strong><\/p>\n<p><strong>13.12.2020<\/strong><\/p>\n<p><strong> <a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/alegrense.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-large wp-image-3455\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/alegrense-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"281\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/alegrense-1024x576.jpg 1024w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/alegrense-300x169.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/alegrense-768x432.jpg 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/alegrense-150x84.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/alegrense.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/strong><\/p>\n<p>Hoy es el domingo \u201cGaudete\u201d, en lat\u00edn, que significa: \u00a1Alegraos! Despu\u00e9s de varias semanas en que la liturgia nos ha presentado Palabras de Dios que llamaban a la vigilancia, al juicio en el \u00faltimo d\u00eda, a la conversi\u00f3n, palabras que han podido dejarnos un velo de tristeza y de preocupaci\u00f3n, hoy la Iglesia nos invita a alegrarnos, a pensar al gozo que puede llenar nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cHubo un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan\u201d (v. 6), un profeta, que nos despierta de nuestro entorpecimiento espiritual y nos dispone a reconocer y acoger con gozo al Se\u00f1or Jes\u00fas en el cual vemos el rostro del Padre y reconocemos nuestro rostro de hijos y hermanos.<\/p>\n<p>El Bautista \u201cvino como testigo, para dar testimonio de la luz\u201d (v.7). Juan nos dice que el hombre, aunque con un coraz\u00f3n lleno de sombras, puede fijarlo sobre la l\u00ednea matinal de la luz que est\u00e1 surgiendo, vencedora. Lo que importa es testimoniar la luz: el Dios libertador, el Dios de Isa\u00edas que venda los corazones desgarrados, que busca a todos los prisioneros para remeterlos a la luz, libres. Dar testimonio de \u00c9l que, como dice san Pablo, ha hecho resplandecer la vida, ha dado esplendor y belleza a la existencia.<\/p>\n<p>El Bautista, en el imaginario de muchos fieles, es percibido como una figura austera en el aspro desierto de Judea, enflaquecido por los muchos ayunos, cubierto s\u00f3lo de un \u201cmanto hecho de pelo de camello\u201d (Mt 3,4), gritando el llamado a la conversi\u00f3n. S\u00ed, Juan es un inflexible fustigador de comportamientos licenciosos (ver la historia entre Herodes y Herod\u00edas, Mt 14, 1-12) y de enga\u00f1osas hipocres\u00edas (trata a los fariseos como \u201craza de v\u00edboras\u201d Mt 3,7), sin embargo, a pesar de eso, no es un asceta fosco, ni un triste maestro de moral. Ning\u00fan personaje del Evangelio tiene un v\u00ednculo tan fuerte con el gozo, como Juan el Bautista.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o que nacer\u00e1 de ti, \u201cser\u00e1 para ti un gozo muy grande\u201d anuncia el \u00e1ngel al incr\u00e9dulo padre de Juan, Zacar\u00edas (Lc 1,14). \u201cEl ni\u00f1o dio saltos de alegr\u00eda en mi vientre\u201d dice Isabel a Mar\u00eda, \u201cal o\u00edr tu saludo\u201d (Lc 1,41), y esa alegr\u00eda da como la nota por el canto del Magn\u00edficat a la Madre de Jes\u00fas. Y en fin las palabras con las cuales Juan se despide de la escena de ese mundo, antes de ir a morir decapitado, que son como los \u00faltimos versos de un largo canto de intensa, perfecta alegr\u00eda: \u201cEl amigo del novio&#8230; se alegra con solo o\u00edr su voz. Ahora ese gozo se ha cumplido para m\u00ed\u201d (Jn 3,29). Ten\u00eda raz\u00f3n san Agust\u00edn cuando escrib\u00eda: \u201cSe conoce bien a alguien s\u00f3lo por la v\u00eda de la amistad\u201d.<\/p>\n<p>El gozo que el Precursor nos contagia, podemos traducirlo con la invitaci\u00f3n de san Pablo: \u201cEstad siempre alegres\u201d (1Tes 5,16) y \u201cAlegraos siempre en el Se\u00f1or; os lo repito, alegraos\u201d (Fil 4,4). Como ya nos dec\u00eda el profeta Isa\u00edas: \u201cDesbordo de gozo con el Se\u00f1or, y me alegro con mi Dios\u201d; canto al cual hace como eco en el Magn\u00edficat, Mar\u00eda: \u201cMi alma exulta en mi Dios\u201d.<\/p>\n<p>En su saludo final a la comunidad de Tesal\u00f3nica, san Pablo exhortaba: \u201cestad siempre alegres\u201d, utilizando el mismo verbo, \u201c\u03c7\u03b1\u03b9\u03c1\u03b5\u201d, utilizado por el \u00e1ngel Gabriel en su salutaci\u00f3n a Mar\u00eda: \u00a1Regoc\u00edjate, al\u00e9grate! Casi un primer eco escrito de las Beatitudes en la Iglesia naciente.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfc\u00f3mo es posible \u201cestar siempre alegres\u201d? Es posible, no porque las cosas vayan siempre bien, sino porque Dios nos ama siempre y nunca deja de querernos y darnos cosas buenas. El Se\u00f1or se deja encontrar por quien lo busca con coraz\u00f3n sincero, y puede hacer infinitamente m\u00e1s de lo que nosotros podemos pedir o pensar, y es mucho m\u00e1s listo a dar que nosotros a pedir. Es posible estar siempre alegres, porque el Se\u00f1or est\u00e1 cerca.<\/p>\n<p>El gozo es posible, porque la fe engendra la invencible certeza que somos amados por Dios Padre, Abb\u00e1; y esa certeza hace nacer la gratitud, y la gratitud conduce a la confianza, y la confianza es v\u00eda al abandono en las manos fuertes y cari\u00f1osas del Se\u00f1or, y el abandono hace florecer en el coraz\u00f3n el gozo. Porque el Se\u00f1or est\u00e1 cerca.<\/p>\n<p>El gozo es posible porque Dios es el Dios del amor y tiene por nosotros proyectos de paz y no de desventuras; y luego todo es gracia: tambi\u00e9n lo que puede parecernos el estertor de una agon\u00eda, es en realidad el vagido de una nueva vida. Ni la enfermedad, ni la vejez, ni un dolor, ni un fracaso o un infortunio, nada ni nadie podr\u00e1 separarnos del amor de Cristo, ni la muerte. Todas esas cosas podr\u00e1n hacernos gemir y llorar, pero nunca podr\u00e1n apagar el gozo y la paz dentro de nosotros. La fe no elimina la cruz, sino m\u00e1s bien nos hace vivir el tiempo de la cruz en intima comuni\u00f3n con el Crucificado. Porque el Crucificado ha resucitado y ya no estamos solos, porque el Se\u00f1or est\u00e1 cerca.<\/p>\n<p>El gozo es posible porque el Esp\u00edritu del amor ha sido vertido en nuestros corazones, y no hay cansancio ni desilusi\u00f3n, no hay eventos o circunstancias que puedan desmentir la esperanza que ya nos pertenece: nadie podr\u00e1 arrebatarnos nuestro gozo. Y con el don del Esp\u00edritu nos ha sido ofrecida una reserva infinita de coraje, nuestra pobreza se ha llenado de la misma posibilidad de Dios, la de amar a todos, siempre, a cualquier costa. Y cuando se ama, no s\u00f3lo el coraz\u00f3n se llena de dulzura, sino todo se ilumina de alegr\u00eda. Porque el Se\u00f1or est\u00e1 cerca.<\/p>\n<p>El Bautista \u201cvino como testigo, para dar testimonio de la luz\u201d. El testigo es alguien que ha visto, ha encontrado, ha experimentado, tiene en el coraz\u00f3n la Palabra que proclama a los dem\u00e1s, para que todos reconozcan la luz de la vida y entren en dialogo con Dios. En la \u00faltima Cena (Jn 15,11&#8230;) Jes\u00fas dec\u00eda a sus ap\u00f3stoles: \u201cmi alegr\u00eda est\u00e9 en vosotros y vuestra alegr\u00eda llegue a su plenitud\u201d. Jes\u00fas quiere que crezcamos en su alegr\u00eda y un poco m\u00e1s antes (Jn 15,7) nos dice c\u00f3mo, amando a Dios y a los hermanos, creciendo en la amistad con Dios y con sus hijos.<\/p>\n<p>Hay una responsabilidad de los disc\u00edpulos en el no ser \u201cvoz\u201d. San Gregorio Magno amonestaba a los cristianos: \u201cNo reh\u00fasen al pr\u00f3jimo la limosna de la Palabra, cada uno seg\u00fan sus capacidades\u201d. Ser una voz que sabe hablar al coraz\u00f3n de los hombres, dici\u00e9ndoles que el Se\u00f1or est\u00e1 cerca, ama a todos y particularmente a los pobres. Por eso, podemos aplicar a nosotros tambi\u00e9n las palabras de Isa\u00edas: \u201cEl Esp\u00edritu del Se\u00f1or est\u00e1 sobre de m\u00ed\u2026. me ha enviado para dar la buena noticia a los que sufren\u2026 para proclamar el a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or\u201d.<\/p>\n<p>Contemplemos al Se\u00f1or que viene, pues la contemplaci\u00f3n es un simple ser acompa\u00f1ados por una mirada. Digamos al Se\u00f1or: Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas, y tu misericordia nos salvar\u00e1 de nuestra miseria. Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas, y tu luz vencer\u00e1 nuestra tiniebla. Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas, y tu gozo iluminar\u00e1 nuestra tristeza. Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Amen.<\/p>\n<p>P. Franco Noventa, Misionero Comboniano<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n del Evangelio III DOMINGO DE ADVIENTO Jn 1,6-8.19-28 13.12.2020 Hoy es el domingo \u201cGaudete\u201d, en lat\u00edn, que significa: \u00a1Alegraos! 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