{"id":3186,"date":"2020-10-09T11:18:01","date_gmt":"2020-10-09T17:18:01","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=3186"},"modified":"2020-10-09T11:27:54","modified_gmt":"2020-10-09T17:27:54","slug":"una-santidad-contagiosa","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=3186","title":{"rendered":"Una santidad contagiosa"},"content":{"rendered":"<h6><\/h6>\n<h6><span style=\"color: #333333;\"><strong>Este a\u00f1o 2020 llegaron a mis manos dos libros combonianos; no precisamente recientes, pero son de esos ejemplares que nos hacen pensar en nuestra propia vida y misi\u00f3n. <em>SUPREME WITNESSES. Comboni Missionaries killed in the line of duty in Africa and Latin America<\/em>, y <em>Servitori del VANGELO. Testimoni sulle orme di San Daniel Comboni in Sudan e Sud Sudan<\/em>.*<\/strong><\/span><\/h6>\n<hr \/>\n<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Servitori.png\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-large wp-image-3187\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Servitori-633x1024.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"809\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Servitori-633x1024.png 633w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Servitori-185x300.png 185w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Servitori-768x1243.png 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Servitori-93x150.png 93w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/Servitori.png 848w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Nos presentan estos libros algo que es muy nuestro, de nuestra historia como familia comboniana, de nuestro estar presentes en tantos lugares dif\u00edciles, incluso dando la vida derramando la propia sangre. Son nuestros misioneros, que se han dejado enamorar. Como Jerem\u00edas, habr\u00e1n dicho: Me sedujiste Se\u00f1or, y yo me dej\u00e9 seducir. Al leer las peque\u00f1as biograf\u00edas de estos tantos, vemos miedos, conflictos, talentos, valent\u00eda de seguir adelante, despedidas y encuentros. Vemos la experiencia fuerte de un amor por Cristo que ellos han dejado crecer en el coraz\u00f3n, mirando al Crucificado y pregunt\u00e1ndose qu\u00e9 quiere decirnos esa entrega, tambi\u00e9n por los m\u00e1s necesitados. Siguieron el carisma de un santo.<\/p>\n<p>Creo que puedo afirmar que esas historias, muestran tambi\u00e9n la santidad dentro de nuestros Institutos, en nuestra Familia. Todo es gracia de Dios, y ella nos ha llegado transformada en pasi\u00f3n por la misi\u00f3n a trav\u00e9s de este gran santo que celebramos: San Daniel Comboni&#8230; \u00bfQu\u00e9 hace santo a una persona? Nuestro concepto, el primero que viene a nuestra mente puede ser el hecho de ser religiosos (los padres y las monjitas, seg\u00fan lo que la gente piensa primero). Y si bien Comboni pertenece a esta categor\u00eda de ser un hombre religioso, un consagrado, percibimos su santidad m\u00e1s all\u00e1 de eso.<\/p>\n<p>Vemos en Comboni un hombre que supo contagiar a los otros un carisma, un deseo profundo de compartir la Palabra de Dios. Vemos uno que dejando lo m\u00e1s querido y renunciando a su familia, fue al encuentro de una familia mayor. Unos que supo ver en sus africanos un gran futuro de esperanza, uno que supo ver en las mujeres religiosas, tanto amor y santidad en contextos tan extremos&#8230; Creo con certeza que su santidad, la de Daniel Comboni, ha consistido en mover los corazones de tantos y tantos, en m\u00e1s de 150 a\u00f1os, para transmitir el Evangelio a los m\u00e1s pobres. Es su santidad contagiosa que ha hecho a tantos decidirse a amar \u00c1frica. Amarla, dejando la familia, el pa\u00eds, lo propio, para encontrar 100 veces m\u00e1s, y convertirlo en propio tambi\u00e9n. Es la animaci\u00f3n en nuestros pa\u00edses, que ha cautivado a mucha gente, y ha levantado la curiosidad de saber m\u00e1s sobre otros pa\u00edses, costumbres, tradiciones, fe. Es santidad transformada en un estilo de vida sencillo, comunitario, intercultural, en el cual el mundo entero es nuestra casa y nuestra misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Santidad de Comboni reflejada en los peque\u00f1os detalles vividos en nuestras comunidades. En el joven que llega al seminario ilusionado, por primera\u00a0 vez, el \u00a0que reci\u00e9n hace sus primeros votos, en quien se conoce la misi\u00f3n en la parroquia, animaci\u00f3n o promoci\u00f3n. en el testimonio de los \u00abviejitos\u00bb que pasaron a\u00f1os en misi\u00f3n, que dieron sus vidas todas por el Evangelio, a veces en medio de peripecias, soledad. pero mucha felicidad interior. Santidad en la paciencia de estar enfermo, como cu\u00e1ntas veces lo habr\u00e1 vivido Comboni. \u00a1No habremos cruzado un desierto en tres meses, pero cu\u00e1ntos desiertos nos ha tocado vivir! Comboni vivi\u00f3 su santidad d\u00eda a d\u00eda, y nosotros nos sentimos animados.<\/p>\n<p>Qui\u00e9n sabe si alg\u00fan d\u00eda alguien escribir\u00e1 un libro con nuestras biograf\u00edas, o Dios lo sabe, una muerte en martirio, como he mencionado antes. Posiblemente no. A\u00fan sin esperar grandezas o haza\u00f1as escritas en las p\u00e1ginas de un libro, s\u00ed ojal\u00e1 que esa santidad, esa pasi\u00f3n por la misi\u00f3n, la vivamos todos, la transmitamos todos, la pasemos todos, con alegr\u00eda, a todo el mundo.<\/p>\n<p>Que escribamos la santidad en nuestras vidas, en nuestras comunidades, en donde vivimos la misi\u00f3n. Y que sea contagiosa.<\/p>\n<p>Feliz d\u00eda de San Daniel Comboni.<\/p>\n<p>P. Juan Diego Calder\u00f3n Vargas mccj<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este a\u00f1o 2020 llegaron a mis manos dos libros combonianos; no precisamente recientes, pero son de esos ejemplares que nos hacen pensar en nuestra propia vida y misi\u00f3n. SUPREME WITNESSES. Comboni Missionaries killed in the line of duty in Africa and Latin America, y Servitori del VANGELO. Testimoni sulle orme\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=3186\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[14],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3186"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3186"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3186\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3190,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3186\/revisions\/3190"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3186"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3186"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3186"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}