{"id":3380,"date":"2020-10-28T12:00:34","date_gmt":"2020-10-28T18:00:34","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=3380"},"modified":"2020-10-28T16:15:01","modified_gmt":"2020-10-28T22:15:01","slug":"la-mision-segun-francisco-rasgos-insidias-y-patologias","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=3380","title":{"rendered":"La misi\u00f3n seg\u00fan Francisco: rasgos, insidias y patolog\u00edas"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #993300;\"><strong>MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO A LAS OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS<\/strong><\/span><\/h2>\n<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/OMP-PapaMisioneros.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3384\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/OMP-PapaMisioneros.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"375\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/OMP-PapaMisioneros.jpg 600w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/OMP-PapaMisioneros-300x188.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/OMP-PapaMisioneros-150x94.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas:<\/p>\n<p>Este a\u00f1o hab\u00eda decidido participar en vuestra Asamblea general anual pero se ha cancelado a causa de la pandemia que nos afecta a todos. Por eso, deseo enviaros a todos vosotros este mensaje, para haceros llegar, igualmente, lo que tengo en el coraz\u00f3n para deciros. (&#8230;)<\/p>\n<p>Jes\u00fas, antes de irse, dijo a los suyos que les mandar\u00eda el Esp\u00edritu, el Consolador. Y as\u00ed entreg\u00f3 tambi\u00e9n al Esp\u00edritu la obra apost\u00f3lica de la Iglesia, durante toda la historia, hasta su venida. El misterio de la Ascensi\u00f3n, junto con la efusi\u00f3n del Esp\u00edritu en Pentecost\u00e9s, imprime y confiere para siempre a la misi\u00f3n de la Iglesia su rasgo gen\u00e9tico m\u00e1s \u00edntimo: el de ser obra del Esp\u00edritu Santo y no consecuencia de nuestras reflexiones e intenciones. Y este es el rasgo que puede hacer fecunda la misi\u00f3n y preservarla de cualquier presunta autosuficiencia, de la tentaci\u00f3n de tomar como reh\u00e9n la carne de Cristo \u2014que asciende al Cielo\u2014 para los propios proyectos clericales de poder.<\/p>\n<p>Cuando, en la misi\u00f3n de la Iglesia, no se acoge ni se reconoce la obra real y eficaz del Esp\u00edritu Santo, quiere decir que, hasta las palabras de la misi\u00f3n \u2014incluso las m\u00e1s exactas y las m\u00e1s reflexionadas\u2014 se han convertido en una especie de \u201cdiscursos de sabidur\u00eda humana\u201d, usados para auto glorificarse o para quitar y ocultar los propios desiertos interiores.<\/p>\n<p><strong>La alegr\u00eda del Evangelio<\/strong><\/p>\n<p>(&#8230; )<\/p>\n<p>Es el Esp\u00edritu Santo quien enciende y custodia la fe en los corazones, y reconocer este hecho lo cambia todo. En efecto, es el Esp\u00edritu el que suscita y anima la misi\u00f3n, le imprime connotaciones \u201cgen\u00e9ticas\u201d, matices y movimientos particulares que hacen del anuncio del Evangelio y de la confesi\u00f3n de la fe cristiana algo distinto a cualquier proselitismo pol\u00edtico o cultural, psicol\u00f3gico o religioso.<\/p>\n<p>He recordado muchos de estos rasgos distintivos de la misi\u00f3n en la Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Evangelii gaudium<\/em>; retomo algunos de ellos.<\/p>\n<p><strong>Atractivo. <\/strong><\/p>\n<p>El misterio de la Redenci\u00f3n entr\u00f3 y contin\u00faa obrando en el mundo a trav\u00e9s de un atractivo que puede fascinar el coraz\u00f3n de los hombres y de las mujeres, porque es y parece m\u00e1s atrayente que las seducciones basadas en el ego\u00edsmo, consecuencia del pecado. \u00abNadie puede venir a m\u00ed si no lo atrae el Padre que me ha enviado\u00bb, dice Jes\u00fas en el Evangelio de Juan (6,44). La Iglesia siempre ha repetido que seguimos a Jes\u00fas y anunciamos su Evangelio por esto: por la fuerza de atracci\u00f3n que ejercen el mismo Cristo y su Esp\u00edritu. La Iglesia \u2014afirm\u00f3 el Papa Benedicto XVI crece en el mundo por atracci\u00f3n y no por proselitismo (cf. Homil\u00eda en la Misa de apertura de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, Aparecida, 13 mayo 2007: AAS 99 [2007], 437). San Agust\u00edn dec\u00eda que Cristo se nos revela atray\u00e9ndonos. Y, para poner un ejemplo de este atractivo, citaba al poeta Virgilio, seg\u00fan el cual toda persona es atra\u00edda por aquello que le gusta. Jes\u00fas no s\u00f3lo es atrayente para nuestra voluntad, sino tambi\u00e9n para nuestro gusto (cf. Comentario al Evangelio de San Juan, 26, 4). Cuando uno sigue a Jes\u00fas, contento por ser atra\u00eddo por \u00c9l, los dem\u00e1s se dar\u00e1n cuenta y podr\u00e1n asombrarse de ello. La alegr\u00eda que se transparenta en aquellos que son atra\u00eddos por Cristo y por su Esp\u00edritu es lo que hace fecunda cualquier iniciativa misionera.<\/p>\n<p><strong>Gratitud y gratuidad. <\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/papa-omp.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3385\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/papa-omp.jpg\" alt=\"\" width=\"512\" height=\"240\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/papa-omp.jpg 512w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/papa-omp-300x141.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/papa-omp-150x70.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/a>La alegr\u00eda de anunciar el Evangelio brilla siempre sobre el fondo de una memoria agradecida. Los ap\u00f3stoles nunca olvidaron el momento en el que Jes\u00fas les toc\u00f3 el coraz\u00f3n: \u00abEra como la hora d\u00e9cima\u00bb (Jn 1,39). El acontecimiento de la Iglesia resplandece cuando en \u00e9l se manifiesta el agradecimiento por la iniciativa gratuita de Dios, porque \u00ab\u00c9l nos am\u00f3\u00bb primero (1 Jn 4,10), porque \u00abfue Dios quien hizo crecer\u00bb (1 Co 3,6). La predilecci\u00f3n amorosa del Se\u00f1or nos sorprende, y el asombro \u2014por su propia naturaleza\u2014 no podemos poseerlo por nosotros mismos ni imponerlo. No es posible \u201casombrarse a la fuerza\u201d. S\u00f3lo as\u00ed puede florecer el milagro de la gratuidad, el don gratuito de s\u00ed. Tampoco el fervor misionero puede obtenerse como consecuencia de un razonamiento o de un c\u00e1lculo. Ponerse en \u201cestado de misi\u00f3n\u201d es un efecto del agradecimiento, es la respuesta de quien, en funci\u00f3n de su gratitud, se hace d\u00f3cil al Esp\u00edritu Santo y, por tanto, es libre. Si no se percibe la predilecci\u00f3n del Se\u00f1or, que nos hace agradecidos, incluso el conocimiento de la verdad y el conocimiento mismo de Dios \u2014ostentados como posesi\u00f3n que hay que adquirir con las propias fuerzas\u2014 se convertir\u00edan, de hecho, en \u201cletra que mata\u201d (cf. 2 Co 3,6), como demostraron por vez primera san Pablo y san Agust\u00edn. S\u00f3lo en la libertad del agradecimiento se conoce verdaderamente al Se\u00f1or. Y resulta in\u00fatil \u2014y, m\u00e1s que nada, inapropiado\u2014 insistir en presentar la misi\u00f3n y el anuncio del Evangelio como si fueran un deber vinculante, una especie de \u201cobligaci\u00f3n contractual\u201d de los bautizados.<\/p>\n<p><strong>Humildad. <\/strong><\/p>\n<p>Si la verdad y la fe, la felicidad y la salvaci\u00f3n no son una posesi\u00f3n nuestra, una meta alcanzada por nuestros m\u00e9ritos, entonces el Evangelio de Cristo se puede anunciar solamente desde la humildad. Nunca se podr\u00e1 pensar en servir a la misi\u00f3n de la Iglesia con la arrogancia individual y a trav\u00e9s de la ostentaci\u00f3n, con la soberbia de quien desvirt\u00faa tambi\u00e9n el don de los sacramentos y las palabras m\u00e1s aut\u00e9nticas de la fe, haciendo de ellos un bot\u00edn que ha merecido. No se puede ser humilde por buena educaci\u00f3n o por querer parecer cautivadores. Se es humilde si se sigue a Cristo, que dijo a los suyos: \u00abAprended de m\u00ed, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n\u00bb (Mt 11,29). San Agust\u00edn se pregunta c\u00f3mo es posible que, despu\u00e9s de la Resurrecci\u00f3n, Jes\u00fas se dej\u00f3 ver s\u00f3lo por sus disc\u00edpulos y no, en cambio, por los que lo hab\u00edan crucificado. Responde que Jes\u00fas no quer\u00eda dar la impresi\u00f3n de querer \u00abburlarse de quienes le hab\u00edan dado muerte. Era m\u00e1s importante ense\u00f1ar la humildad a los amigos que echar en cara a los enemigos la verdad\u00bb (Discurso 284, 6).<\/p>\n<p><strong>Facilitar, no complicar. <\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/mision-papa.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3382\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/mision-papa.jpg\" alt=\"\" width=\"512\" height=\"336\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/mision-papa.jpg 512w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/mision-papa-300x197.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/mision-papa-150x98.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/a>Otro rasgo de la aut\u00e9ntica obra misionera es el que nos remite a la paciencia de Jes\u00fas, que tambi\u00e9n en las narraciones del Evangelio acompa\u00f1aba siempre con misericordia las etapas de crecimiento de las personas. Un peque\u00f1o paso, en medio de las grandes limitaciones humanas, puede alegrar el coraz\u00f3n de Dios m\u00e1s que las zancadas de quien va por la vida sin grandes dificultades. Un coraz\u00f3n misionero reconoce la condici\u00f3n actual en la que se encuentran las personas reales, con sus l\u00edmites, sus pecados, sus debilidades, y se hace \u00abd\u00e9bil con los d\u00e9biles\u00bb (1 Co 9,22). \u201cSalir\u201d en misi\u00f3n para llegar a las periferias humanas no quiere decir vagar sin direcci\u00f3n ni sentido, como vendedores impacientes que se quejan de que la gente es muy ruda y anticuada como para interesarse por su mercanc\u00eda. A veces se trata de aminorar el paso para acompa\u00f1ar a quien se ha quedado al borde del camino. A veces hay que imitar al padre de la par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo, que deja las puertas abiertas y otea todos los d\u00edas el horizonte, con la esperanza de la vuelta de su hijo (cf. Lc 15,20). La Iglesia no es una aduana, y quien participa de alg\u00fan modo en la misi\u00f3n de la Iglesia est\u00e1 llamado a no a\u00f1adir cargas in\u00fatiles a las vidas ya dif\u00edciles de las personas, a no imponer caminos de formaci\u00f3n sofisticados y pesados para gozar de aquello que el Se\u00f1or da con facilidad. No pongamos obst\u00e1culos al deseo de Jes\u00fas, que ora por cada uno de nosotros y nos quiere curar a todos, salvar a todos.<\/p>\n<p><strong>Cercan\u00eda en la vida \u201ccotidiana\u201d. <\/strong><\/p>\n<p>Jes\u00fas encontr\u00f3 a sus primeros disc\u00edpulos en la orilla del lago de Galilea, mientras estaban ocupados en su trabajo. No los encontr\u00f3 en un convenio, ni en un seminario de formaci\u00f3n, ni en el templo. Desde siempre, el anuncio de salvaci\u00f3n de Jes\u00fas llega a las personas all\u00ed donde se encuentran y as\u00ed como son en la vida de cada d\u00eda. La vida ordinaria de todos, la participaci\u00f3n en las necesidades, esperanzas y problemas de todos, es el lugar y la condici\u00f3n en la que quien ha reconocido el amor de Cristo y ha recibido el don del Esp\u00edritu Santo puede dar raz\u00f3n a quien le pregunte de la fe, de la esperanza y de la caridad. Caminando juntos, con los dem\u00e1s. Principalmente en este tiempo en el que vivimos, no se trata de inventar itinerarios de adiestramiento \u201cdedicados\u201d, de crear mundos paralelos, de construir burbujas medi\u00e1ticas en las que hacer resonar los propios esl\u00f3ganes, las propias declaraciones de intenciones, reducidas a tranquilizadores \u201cnominalismos declaratorios\u201d. He recordado ya otras veces \u2014a modo de ejemplo\u2014, que en la Iglesia hay quien contin\u00faa a evocar enf\u00e1ticamente el eslogan: \u201cEs la hora de los laicos\u201d, pero mientras tanto parece que el reloj se hubiera parado.<\/p>\n<p><strong>El \u201csensus fidei\u201d del Pueblo de Dios. <\/strong><\/p>\n<p>Hay una realidad en el mundo que tiene una especie de \u201colfato\u201d para el Esp\u00edritu Santo y su acci\u00f3n. Es el Pueblo de Dios, predilecto y llamado por Jes\u00fas, que, a su vez, sigue busc\u00e1ndolo y clama siempre por \u00c9l en las angustias de la vida. El Pueblo de Dios mendiga el don de su Esp\u00edritu; conf\u00eda su espera a las sencillas palabras de las oraciones y nunca se acomoda en la presunci\u00f3n de la propia autosuficiencia. El santo Pueblo de Dios reunido y ungido por el Se\u00f1or, en virtud de esta unci\u00f3n, se hace infalible \u201cin credendo \u201d, como ense\u00f1a la Tradici\u00f3n de la Iglesia. La acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo concede al Pueblo de los fieles un \u201cinstinto \u201d de la fe \u2014el sensus fidei\u2014 que le ayuda a no equivocarse cuando cree lo que es de Dios, aunque no conozca los razonamientos ni las formulaciones teol\u00f3gicas para definir los dones que experimenta. Es el misterio del pueblo peregrino que, con su espiritualidad popular, camina hacia los santuarios y se encomienda a Jes\u00fas, a Mar\u00eda y a los santos; que recurre y se revela connatural a la libre y gratuita iniciativa de Dios, sin tener que seguir un plan de movilizaci\u00f3n pastoral.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/mision-papa-1.jpeg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3381\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/mision-papa-1.jpeg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"563\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/mision-papa-1.jpeg 1000w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/mision-papa-1-300x169.jpeg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/mision-papa-1-768x432.jpeg 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/mision-papa-1-150x84.jpeg 150w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><\/p>\n<p><strong>Predilecci\u00f3n por los peque\u00f1os y por los pobres. <\/strong><\/p>\n<p>Todo impulso misionero, si est\u00e1 movido por el Esp\u00edritu Santo, manifiesta predilecci\u00f3n por los pobres y por los peque\u00f1os, como signo y reflejo de la preferencia que el Se\u00f1or tiene por ellos. Las personas directamente implicadas en las iniciativas y estructuras misioneras de la Iglesia no deber\u00edan justificar nunca su falta de atenci\u00f3n a los pobres con la excusa \u2014muy usada en ciertos ambientes eclesi\u00e1sticos\u2014 de tener que concentrar sus propias energ\u00edas en los cometidos prioritarios de la misi\u00f3n. La predilecci\u00f3n por los pobres no es algo opcional en la Iglesia.<\/p>\n<p>Las din\u00e1micas y los criterios arriba descritos forman parte de la misi\u00f3n de la Iglesia, animada por el Esp\u00edritu Santo. Normalmente, en los enunciados y en los discursos eclesi\u00e1sticos, se reconoce y afirma la necesidad del Esp\u00edritu Santo como fuente de la misi\u00f3n de la Iglesia, pero tambi\u00e9n sucede que tal reconocimiento se reduce a una especie de \u201chomenaje formal\u201d a la Sant\u00edsima Trinidad, una f\u00f3rmula introductoria convencional para las intervenciones teol\u00f3gicas y para los planes pastorales. Hay en la Iglesia muchas situaciones en las que el primado de la gracia se reduce a un postulado te\u00f3rico, a una f\u00f3rmula abstracta. Sucede que muchos proyectos y organismos vinculados a la Iglesia, en vez de dejar que se transparente la obra del Esp\u00edritu Santo, acaban confirmando solamente la propia autorreferencialidad. Muchos mecanismos eclesi\u00e1sticos a todos los niveles parecen estar absorbidos por la obsesi\u00f3n de promocionarse a s\u00ed mismos y sus propias iniciativas, como si ese fuera el objetivo y el horizonte de su misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed he querido retomar y volver a proponer criterios y sugerencias sobre la misi\u00f3n de la Iglesia que ya hab\u00eda expuesto de forma m\u00e1s extensa en la Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica Evangelii gaudium. Lo he hecho porque creo que tambi\u00e9n para las OMP puede ser \u00fatil y fecundo \u2014y no aplazable\u2014 confrontarse con esos criterios y sugerencias en esta etapa de su camino.<\/p>\n<p><strong>Las OMP y el tiempo presente: talentos por desarrollar, tentaciones y enfermedades que hay que evitar<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/omp.png\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3383\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/omp.png\" alt=\"\" width=\"990\" height=\"388\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/omp.png 990w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/omp-300x118.png 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/omp-768x301.png 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/omp-150x59.png 150w\" sizes=\"(max-width: 990px) 100vw, 990px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u00bfHacia d\u00f3nde conviene mirar de cara al presente y al futuro de las OMP? \u00bfCu\u00e1les son los estorbos que hacen el camino m\u00e1s gravoso?<\/p>\n<p>En la fisionom\u00eda, es decir, en la identidad de las Obras Misionales Pontificias, se aprecian ciertos rasgos distintivos \u2014algunos, por as\u00ed decirlo, gen\u00e9ticos; otros, adquiridos durante el largo recorrido hist\u00f3rico\u2014 que con frecuencia se descuidan o se dan por supuestos. Pues bien, esos rasgos justamente pueden custodiar y hacer preciosa \u2014sobre todo en el momento presente\u2014 la contribuci\u00f3n de esta \u201cred\u201d a la misi\u00f3n universal, a la que toda la Iglesia est\u00e1 llamada.<\/p>\n<ul>\n<li>Las Obras Misionales nacieron de forma espont\u00e1nea del fervor misionero manifestado por la fe de los bautizados. Existe y permanece una \u00edntima afinidad, una familiaridad entre las Obras Misionales y el <em>sensus fidei<\/em> infalible <em>in credendo<\/em> del Pueblo fiel de Dios.<\/li>\n<li>Las Obras Misionales, desde el principio, avanzaron sobre dos \u201cbinarios\u201d o, mejor dicho, sobre dos v\u00edas que van siempre paralelas y que, en su sencillez, han sido siempre familiares al coraz\u00f3n del Pueblo de Dios: la oraci\u00f3n y la caridad (&#8230;)<\/li>\n<li>Las Obras Misionales, surgidas de forma gratuita en la trama de la vida del Pueblo de Dios, por su configuraci\u00f3n simple y concreta (&#8230;) para sostener a las Iglesias particulares en la obra del anuncio del Evangelio (&#8230;).<\/li>\n<li>Las Obras Misioneras, desde su primera difusi\u00f3n, se estructuraron como una red capilar extendida en el Pueblo de Dios, totalmente sujeta y, de hecho, \u201cinmanente\u201d a las redes de las instituciones y realidades ya presentes en la vida eclesial, como las di\u00f3cesis, las parroquias, las comunidades religiosas (&#8230;).<\/li>\n<li>Las Obras Misionales, convertidas con el tiempo en una red extendida por todos los continentes, manifiestan por su propia configuraci\u00f3n la variedad de matices, condiciones, problemas y dones que caracterizan la vida de la Iglesia en los diferentes lugares del mundo (&#8230;).<\/li>\n<\/ul>\n<p>Todas las caracter\u00edsticas hasta aqu\u00ed descritas pueden ayudar a las Obras Misionales Pontificias a evitar las insidias y patolog\u00edas que amenazan su camino y el de otras muchas instituciones eclesiales. Se\u00f1alar\u00e9 algunas de ellas.<\/p>\n<p><strong>Insidias que hay que evitar<\/strong><\/p>\n<p><em>Autorreferencialidad. <\/em><\/p>\n<p>Las organizaciones y los entes eclesi\u00e1sticos, m\u00e1s all\u00e1 de las buenas intenciones de cada particular, acaban a veces repleg\u00e1ndose sobre s\u00ed mismos, dedicando sus fuerzas y su atenci\u00f3n, sobre todo, a su propia promoci\u00f3n y a la celebraci\u00f3n de sus propias iniciativas en clave publicitaria. Otros parecen dominados por la obsesi\u00f3n de redefinir continuamente su propia relevancia y sus propios espacios en el seno de la Iglesia, con la justificaci\u00f3n de querer relanzar mejor su propia misi\u00f3n. Por estas v\u00edas \u2014dijo una vez el entonces cardenal Joseph Ratzinger\u2014 se alimenta tambi\u00e9n la idea falsa de que una persona es m\u00e1s cristiana si est\u00e1 m\u00e1s comprometida en estructuras intraeclesiales, cuando en realidad casi todos los bautizados viven la fe, la esperanza y la caridad en su vida ordinaria, sin haber formado parte nunca de comisiones eclesi\u00e1sticas y sin interesarse por las \u00faltimas novedades de pol\u00edtica eclesial (cf. Una compa\u00f1\u00eda siempre reformable, Conferencia en el \u201cMeeting de Rimini\u201d, 1 septiembre 1990).<\/p>\n<p><em>Ansia de mando. <\/em><\/p>\n<p>Sucede a veces que las instituciones y los organismos surgidos para ayudar a la comunidad eclesial, poniendo al servicio los dones suscitados en ellos por el Esp\u00edritu Santo, pretenden ejercer con el tiempo supremac\u00edas y funciones de control en las comunidades a las que deber\u00edan servir. Esta postura suele ir acompa\u00f1ada por la presunci\u00f3n de ejercitar el papel de \u201cdepositarios\u201d dispensadores de certificados de legitimidad hacia los dem\u00e1s. De hecho, en estos casos, se comportan como si la Iglesia fuera un producto de nuestros an\u00e1lisis, de nuestros programas, acuerdos y decisiones.<\/p>\n<p><em>Elitismo. <\/em><\/p>\n<p>Entre aquellos que forman parte de organismos o entidades estructuradas de la Iglesia, gana terreno, en diversas ocasiones, un sentimiento elitista, la idea no declarada de pertenecer a una aristocracia, a una clase superior de especialistas que busca ampliar sus propios espacios en complicidad o competencia con otras \u00e9lites eclesi\u00e1sticas, y que adiestra a sus miembros con los sistemas y las l\u00f3gicas mundanas de la militancia o de la competencia t\u00e9cnico-profesional, con el prop\u00f3sito principal de promover siempre sus propias prerrogativas olig\u00e1rquicas.<\/p>\n<p><em>Aislamiento del pueblo. <\/em><\/p>\n<p>La tentaci\u00f3n elitista en algunas realidades vinculadas a la Iglesia va a veces acompa\u00f1ada por un sentimiento de superioridad y de intolerancia hacia la multitud de los bautizados, hacia el Pueblo de Dios que quiz\u00e1s asiste a las parroquias y a los santuarios, pero que no est\u00e1 compuesto de \u201cactivistas\u201d comprometidos en organizaciones cat\u00f3licas. En estos casos, tambi\u00e9n se mira al Pueblo de Dios como a una masa inerte, que tiene siempre necesidad de ser reanimada y movilizada por medio de una \u201ctoma de conciencia\u201d que hay que estimular a trav\u00e9s de razonamientos, llamadas de atenci\u00f3n, ense\u00f1anzas. Se act\u00faa como si la certeza de la fe fuera consecuencia de palabras persuasivas o de m\u00e9todos de adiestramiento.<\/p>\n<p><em>Abstracci\u00f3n. <\/em><\/p>\n<p>Los organismos y las realidades vinculadas a la Iglesia, cuando son autorreferenciales, pierden el contacto con la realidad y se enferman de abstracci\u00f3n. Se multiplican encuentros in\u00fatiles de planificaci\u00f3n estrat\u00e9gica, para producir proyectos y directrices que s\u00f3lo sirven como instrumentos de autopromoci\u00f3n de quien los inventa. Se toman los problemas y se seccionan en laboratorios intelectuales donde todo se manipula y se barniza seg\u00fan las claves ideol\u00f3gicas de preferencia; donde todo, se puede convertir en simulacro fuera de su contexto real, incluso las referencias a la fe y las menciones a Jes\u00fas y al Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p><em>Funcionalismo. <\/em><\/p>\n<p>Las organizaciones autorreferenciales y elitistas, incluso en la Iglesia, frecuentemente acaban dirigiendo todo hacia la imitaci\u00f3n de los modelos de eficiencia mundanos, como aquellos impuestos por la exacerbada competencia econ\u00f3mica y social. La opci\u00f3n por el funcionalismo garantiza la ilusi\u00f3n de \u201csolucionar los problemas\u201d con equilibrio, de tener las cosas bajo control, de acrecentar la propia relevancia, de mejorar la administraci\u00f3n ordinaria de lo que se tiene. Pero, como ya os dije en el encuentro que tuvimos en 2016, una Iglesia que tiene miedo a confiarse a la gracia de Cristo y que apuesta por la eficacidad del sistema est\u00e1 ya muerta, aun cuando las estructuras y los programas en favor de cl\u00e9rigos y laicos \u201cauto-afanados\u201d durase todav\u00eda siglos.<\/p>\n<p><strong>Consejos para el camino<\/strong><\/p>\n<p>Mirando al presente y al futuro, y buscando tambi\u00e9n dentro del itinerario de las OMP los recursos para superar las insidias del camino y seguir adelante, me permito daros algunas sugerencias, para ayudaros en vuestro discernimiento. Puesto que hab\u00e9is iniciado tambi\u00e9n un proceso de reconsideraci\u00f3n de las OMP que quer\u00e9is que est\u00e9 inspirado por las indicaciones del Papa, ofrezco a vuestra consideraci\u00f3n criterios y sugerencias generales, sin entrar en detalles, porque los contextos diferentes pueden requerir de igual modo adaptaciones y variaciones.<\/p>\n<ol>\n<li>En la medida en que pod\u00e1is, y sin hacer demasiadas conjeturas, custodiad o redescubrid la <strong>inserci\u00f3n<\/strong> de las OMP en el seno del Pueblo de Dios, su inmanencia respecto a la trama de la vida real en que nacieron. Ser\u00eda buena una \u201cinmersi\u00f3n\u201d m\u00e1s intensa en la vida real de las personas, tal como es. A todos nos hace bien salir de la cerraz\u00f3n de las propias problem\u00e1ticas internas cuando se sigue a Jes\u00fas. Conviene adentrarse en las circunstancias y en las condiciones concretas, cuidando o procurando tambi\u00e9n restituir la capilaridad de la acci\u00f3n y de los contactos de las OMP en su entrelazamiento con la red eclesial \u2014di\u00f3cesis, parroquias, comunidades, grupos\u2014. Si se da preferencia a la propia inmanencia al Pueblo de Dios, con sus luces y sus dificultades, se puede huir mejor de la insidia de la abstracci\u00f3n. Es necesario dar respuesta a las preguntas y a las exigencias reales, m\u00e1s que formular o multiplicar propuestas. Quiz\u00e1s, desde el cuerpo a cuerpo con la vida ordinaria, y no desde cen\u00e1culos cerrados o a partir de an\u00e1lisis te\u00f3ricos sobre las propias din\u00e1micas internas, podr\u00e1n surgir adem\u00e1s intuiciones \u00fatiles para cambiar y mejorar los propios procedimientos operativos, adapt\u00e1ndolos a los diversos contextos y a las diversas circunstancias.<a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/rosario-misionero-1.png\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-large wp-image-3386\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/rosario-misionero-1-1024x1024.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"500\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/rosario-misionero-1-1024x1024.png 1024w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/rosario-misionero-1-300x300.png 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/rosario-misionero-1-150x150.png 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/rosario-misionero-1-768x768.png 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/rosario-misionero-1.png 1080w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/li>\n<li>Mi sugerencia es encontrar el modo en el que la estructura esencial de las OMP siga unida a las pr\u00e1cticas de la oraci\u00f3n y de la colecta de recursos para las misiones, algo valioso y apreciado, debido a su elementalidad y concreci\u00f3n. Esto manifiesta la afinidad de las OMP con la fe del Pueblo de Dios. Aun con toda la flexibilidad y dem\u00e1s adaptaciones que se requieran, conviene que este modelo elemental de las OMP no se olvide ni se altere. <strong>Orar al Se\u00f1or<\/strong> para que \u00c9l abra los corazones al Evangelio y suplicar a todos para que sostengan tambi\u00e9n en lo concreto la obra misionera. En esto hay una sencillez y una concreci\u00f3n que todos pueden percibir con gozo en el tiempo presente, en el cual, incluso en la circunstancia del flagelo de la pandemia, se nota por todas partes el deseo de estar y de quedarse cerca de todo aquello que es, simplemente, Iglesia. Buscad tambi\u00e9n nuevos caminos, nuevas formas para vuestro servicio; pero, al hacerlo, no es necesario complicar lo que es simple.<\/li>\n<li>Las OMP son \u2014y as\u00ed deben experimentarse\u2014 un instrumento de servicio a la misi\u00f3n de las Iglesias particulares, en <strong>el horizonte de la misi\u00f3n<\/strong> de la Iglesia, que abarca siempre todo el mundo. En esto consiste su contribuci\u00f3n siempre preciosa al anuncio del Evangelio. Todos estamos llamados a custodiar por amor y gratitud, tambi\u00e9n con nuestras obras, los brotes de vida teologal que el Esp\u00edritu de Cristo hace germinar y crecer donde \u00c9l quiere, incluso en los desiertos. Por favor, en la oraci\u00f3n, pedid primero que el Se\u00f1or nos disponga a discernir las se\u00f1ales de su obrar, para despu\u00e9s indic\u00e1rselas a todo el mundo. S\u00f3lo esto puede ser \u00fatil: pedir que, para nosotros, en lo \u00edntimo de nuestro coraz\u00f3n, la invocaci\u00f3n al Esp\u00edritu Santo no se reduzca a un postulado est\u00e9ril y redundante de nuestras reuniones y de nuestras homil\u00edas. Sin embargo, no es \u00fatil hacer conjeturas y teor\u00edas sobre grandes estrategias o \u201cdirectivas centrales\u201d de la misi\u00f3n a las que delegar, como a presuntos y fatuos \u201cdepositarios\u201d de la dimensi\u00f3n misionera de la Iglesia, la tarea de volver a despertar el esp\u00edritu misionero o de dar licencias misioneras a los dem\u00e1s. Si, en alguna situaci\u00f3n, el fervor de la misi\u00f3n disminuye, es signo de que est\u00e1 menguando la fe. Y, en tales casos, la pretensi\u00f3n de reanimar la llama que se apaga con estrategias y discursos acaba por debilitarla a\u00fan m\u00e1s y hace avanzar s\u00f3lo el desierto.<\/li>\n<li>El servicio llevado a cabo por las OMP, por su naturaleza, pone a los agentes en contacto con innumerables realidades, situaciones y acontecimientos que forman parte del gran flujo de la vida de la Iglesia en todos los continentes. En este flujo podemos encontrarnos con muchas lentitudes y esclerosis que acompa\u00f1an a la vida eclesial, pero tambi\u00e9n con los dones gratuitos de curaci\u00f3n y consolaci\u00f3n que el Esp\u00edritu Santo esparce en la vida cotidiana de lo que podr\u00eda llamarse la \u201cclase media de la santidad\u201d. Y vosotros pod\u00e9is alegraros y exultar saboreando los encuentros que puedan surgir gracias al trabajo de las OMP, dej\u00e1ndoos sorprender por ellos. Pienso en las historias que he escuchado de muchos milagros que ocurren entre los ni\u00f1os, que quiz\u00e1s se encuentran con Jes\u00fas a trav\u00e9s de las iniciativas propuestas por la Infancia misionera. Por eso, vuestra acci\u00f3n no se puede \u201cesterilizar\u201d en una dimensi\u00f3n exclusivamente burocr\u00e1tica-profesional. No pueden existir bur\u00f3cratas o funcionarios de la misi\u00f3n. Y vuestra gratitud puede hacerse a la vez <strong>don y testimonio para todos<\/strong>. Pod\u00e9is indicar para el consuelo de todos \u2014con los medios que ten\u00e9is, sin artificiosidad\u2014, las vicisitudes de personas y comunidades que vosotros pod\u00e9is encontrar con mayor facilidad que otros; personas y comunidades en las que brilla gratuitamente el milagro de la fe, de la esperanza y de la caridad.<\/li>\n<li>La gratitud ante los prodigios que realiza el Se\u00f1or entre sus predilectos, los pobres y los peque\u00f1os a los que \u00c9l revela lo que es escondido a los sabios (cf. Mt 11,25-26), tambi\u00e9n os puede ayudar a sustraeros de las insidias de los replegamientos autorreferenciales y a salir de vosotros mismos en el seguimiento a Jes\u00fas. La idea de una acci\u00f3n misionera autorreferencial, que se pasa el tiempo contempl\u00e1ndose e incens\u00e1ndose por sus propias iniciativas, ser\u00eda en s\u00ed misma un absurdo. No dediqu\u00e9is demasiado tiempo y recursos a \u201cmiraros\u201d y a redactar planes centrados en los propios mecanismos internos, en la funcionalidad y en las competencias del propio sistema. Mirad hacia fuera, no os mir\u00e9is al espejo. Romped todos los espejos de vuestra casa. Los criterios a seguir, tambi\u00e9n en la realizaci\u00f3n de los programas, tienen que mirar a aligerar, a <strong>hacer m\u00e1s flexibles las estructuras<\/strong> y los procesos, m\u00e1s que a cargar con adicionales elementos estructurales la red de las OMP. Por ejemplo, que cada director nacional, durante su mandato, se comprometa a individuar alg\u00fan potencial sucesor, teniendo como \u00fanico criterio el de indicar no a personas de su c\u00edrculo de amigos o compa\u00f1eros de \u201ccordada\u201d eclesi\u00e1stica, sino a personas que le parezca que tienen m\u00e1s fervor misionero que \u00e9l.<\/li>\n<li>Con referencia a la <strong>colecta de recursos<\/strong> para ayudar a la misi\u00f3n, ya en ocasi\u00f3n de otros encuentros pasados, llam\u00e9 la atenci\u00f3n sobre el riesgo de transformar las OMP en una ONG dedicada s\u00f3lo a la recaudaci\u00f3n y a la asignaci\u00f3n de fondos. Esto depende del \u00e1nimo con que se hacen las cosas, m\u00e1s que de lo que se hace. En cuanto a la recaudaci\u00f3n de fondos puede ser ciertamente aconsejable, y a\u00fan m\u00e1s oportuno, utilizar con creatividad incluso metodolog\u00edas actualizadas de b\u00fasqueda de financiaciones por parte de potenciales y benem\u00e9ritos patrocinadores. Pero, si en algunas zonas disminuye la recaudaci\u00f3n de donativos \u2014tambi\u00e9n por el debilitamiento de la memoria cristiana\u2014, en esos casos, podemos estar tentados de resolver nosotros el problema \u201ccubriendo\u201d la realidad y poniendo todo el esfuerzo en un sistema de colecta m\u00e1s eficaz, que busque grandes donantes. Sin embargo, el sufrimiento por la p\u00e9rdida de la fe y por la disminuci\u00f3n de los recursos no hay que eliminarlo, sino hay que ponerlo en las manos del Se\u00f1or. Y, de todas formas, es bueno que la petici\u00f3n de donativos para las misiones siga dirigi\u00e9ndose prioritariamente a toda la multitud de los bautizados, buscando tambi\u00e9n una forma nueva para la colecta en favor de las misiones que se realiza en las Iglesias de todos los pa\u00edses en octubre, con ocasi\u00f3n de la Jornada Mundial de las Misiones. La Iglesia contin\u00faa, desde siempre, yendo hacia adelante tambi\u00e9n gracias al \u00f3bolo de la viuda, a la contribuci\u00f3n de toda la multitud de personas que se sienten sanadas y consoladas por Jes\u00fas y que, por ello, por su inmensa gratitud, donan lo que tienen.<\/li>\n<li>Con respecto al uso de las donaciones recibidas, discernid siempre con un apropiado <em>sensus Ecclesiae<\/em> la <strong>distribuci\u00f3n de los fondos<\/strong>, para sostener las estructuras y los proyectos que, de distintos modos, realizan la misi\u00f3n apost\u00f3lica y el anuncio del Evangelio en las distintas partes del mundo. Tened siempre en cuenta las verdaderas necesidades primarias de las comunidades y, al mismo tiempo, evitad formas de asistencialismo que, en vez de ofrecer instrumentos al fervor misionero, acaban por entibiar los corazones y alimentar tambi\u00e9n dentro de la Iglesia fen\u00f3menos de clientela parasitaria. Con vuestra contribuci\u00f3n, buscad dar respuestas concretas a exigencias objetivas, sin dilapidar los recursos en iniciativas con connotaciones abstractas, replegadas sobre s\u00ed mismas o fabricadas por el narcisismo clerical de alguien. No ced\u00e1is al complejo de inferioridad ni a las tentaciones de imitar a aquellas organizaciones tan funcionales que recogen fondos para causas justas y luego destinan un buen porcentaje de ellos para financiar su estructura y promocionar su propia identidad. Tambi\u00e9n esto se convierte a veces en un modo para cuidar los propios intereses, aunque hagan ver que trabajan en favor de los pobres y necesitados.<\/li>\n<li>Por lo que respecta a los pobres, no os olvid\u00e9is de ellos tampoco vosotros. Esta fue la recomendaci\u00f3n que, en el Concilio de Jerusal\u00e9n, los ap\u00f3stoles Pedro, Juan y Santiago dieron a Pablo, Bernab\u00e9 y Tito, que discut\u00edan sobre su misi\u00f3n entre los incircuncisos: \u00abS\u00f3lo nos pidieron que nos acord\u00e1ramos de los pobres\u00bb (Ga 2,10). Despu\u00e9s de aquella recomendaci\u00f3n, Pablo organiz\u00f3 las colectas en favor de los hermanos de la Iglesia de Jerusal\u00e9n (cf. 1 Co 16,1). La <strong>predilecci\u00f3n por los pobres y los peque\u00f1os<\/strong> es parte de la misi\u00f3n de anunciar el Evangelio, que est\u00e1 desde el principio. Las obras de caridad espirituales y corporales hacia ellos manifiestan una \u201cpreferencia divina\u201d que interpela la vida de fe de todo cristiano, llamado a tener los mismos sentimientos de Jes\u00fas (cf. Flp 2,5).<\/li>\n<li>Las OMP, con su red difundida por todo el mundo, reflejan la rica variedad del \u201cpueblo con muchos rostros\u00bb reunido por la gracia de Cristo, con su fervor misionero. <strong>Fervor <\/strong>que no es igual de intenso ni vivaz en todo tiempo y lugar. Y, adem\u00e1s, la misma urgencia compartida de confesar a Cristo muerto y resucitado, se manifiesta con tonos diversos, seg\u00fan los diversos contextos. La revelaci\u00f3n del Evangelio no se identifica con ninguna cultura y, en el encuentro con nuevas culturas que no han acogido la predicaci\u00f3n cristiana, no es necesario imponer una forma determinada cultural junto con la propuesta evang\u00e9lica. Hoy, tambi\u00e9n en el trabajo de las OMP, conviene no llevar cargas pesadas; conviene custodiar su perfil variado y su referencia com\u00fan a los rasgos esenciales de la fe. Tambi\u00e9n puede ofuscar la universalidad de la fe cristiana la pretensi\u00f3n de estandarizar la forma del anuncio, tal vez orientado todo hacia clich\u00e9s o a esl\u00f3ganes que est\u00e1n de moda en algunos c\u00edrculos de ciertos pa\u00edses cultural o pol\u00edticamente dominantes. A este respecto, tambi\u00e9n la relaci\u00f3n especial que une a las OMP con el Papa y con la Iglesia de Roma representa un recurso y un apoyo a la libertad, que ayuda a todos a sustraerse de modas pasajeras, de servilismos a escuelas de pensamiento unilateral o a homogeneizaciones culturales con caracter\u00edsticas neocolonialistas; fen\u00f3menos que, por desgracia, se dan tambi\u00e9n en contextos eclesi\u00e1sticos.<\/li>\n<li>Las OMP no son en la Iglesia un ente independiente, suspendido en el vac\u00edo. Dentro de su especificidad, que conviene cultivar y renovar siempre, est\u00e1 el v\u00ednculo especial que las une al Obispo de la Iglesia de Roma, que preside en la caridad. Es hermoso y confortante reconocer que este <strong>v\u00ednculo<\/strong> se manifiesta en una labor llevada a cabo con la alegr\u00eda, sin buscar aplausos o reclamar pretensiones; una obra que, justamente en su gratuidad, se entrelaza con el servicio del Papa, siervo de los siervos de Dios. Os pido que el car\u00e1cter distintivo de vuestra cercan\u00eda al Obispo de Roma sea precisamente este: compartir el amor a la Iglesia, reflejo del amor a Cristo, vivido y manifestado en el silencio, sin jactarse, sin delimitar el \u201cterreno propio\u201d; con un trabajo cotidiano que se inspire en la caridad y en su misterio de gratuidad; con una obra que sostenga a innumerables personas interiormente agradecidas, pero que quiz\u00e1s no saben a qui\u00e9n dar las gracias, porque desconocen hasta el nombre de las OMP. El misterio de la caridad en la Iglesia se lleva a cabo as\u00ed. Sigamos caminando juntos hacia adelante, felices de avanzar en medio de las pruebas, gracias a los dones y a las consolaciones del Se\u00f1or. Mientras tanto, reconocemos con alegr\u00eda en cada paso, que todos somos siervos in\u00fatiles, empezando por m\u00ed.<\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Id con ardor: en el camino que os espera hay mucho que hacer. Si hubiera que experimentar cambios en los procedimientos, ser\u00eda bueno que estos mirasen a aligerar y no a aumentar los pesos; que se dirigiesen a ganar flexibilidad operativa y no a producir nuevos sistemas r\u00edgidos y siempre amenazados de introversi\u00f3n; teniendo presente que una excesiva centralizaci\u00f3n, m\u00e1s que ayudar, puede complicar la din\u00e1mica misionera. Y tambi\u00e9n que una articulaci\u00f3n a escala puramente nacional de las iniciativas pondr\u00eda en peligro la fisionom\u00eda misma de la red de las OMP, adem\u00e1s del intercambio de dones entre las Iglesias y comunidades locales, algo que se experimenta como fruto y signo tangible de la caridad entre hermanos, en comuni\u00f3n con el Obispo de Roma.<\/p>\n<p>En cualquier caso, pedid siempre que toda consideraci\u00f3n relativa a la organizaci\u00f3n operativa de las OMP est\u00e9 iluminada por lo \u00fanico necesario: un poco de amor verdadero a la Iglesia, como reflejo del amor a Cristo. Vuestra tarea se realiza al servicio del fervor apost\u00f3lico, es decir, al impulso de vida teologal que s\u00f3lo el Esp\u00edritu Santo puede operar en el Pueblo de Dios. Preocupaos de hacer bien vuestro trabajo, \u00abcomo si todo dependiese de vosotros, sabiendo que, en realidad, todo depende de Dios\u00bb (S. Ignacio de Loyola). Como ya os dije en otro encuentro, tened la prontitud de Mar\u00eda. Cuando fue a casa de Isabel, Mar\u00eda no lo hizo como un gesto propio: fue como sierva del Se\u00f1or Jes\u00fas, al que llevaba en su seno. No dijo nada de s\u00ed misma, s\u00f3lo llev\u00f3 al Hijo y alab\u00f3 a Dios. Ella no era la protagonista. Fue como la sierva de aquel que es tambi\u00e9n el \u00fanico protagonista de la misi\u00f3n. Pero no perdi\u00f3 el tiempo, fue de prisa, para asistir a su pariente. Ella nos ense\u00f1a esta prontitud, la prisa de la fidelidad y de la adoraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Que la Virgen os custodie a vosotros y a las Obras Misionales Pontificias, y que su Hijo, Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, os bendiga. \u00c9l, antes de subir al Cielo, nos prometi\u00f3 que estar\u00eda siempre con nosotros hasta el final de los tiempos.<\/p>\n<p>Dado en Roma, en San Juan de Letr\u00e1n, el 21 de mayo de 2020, Solemnidad de la Ascensi\u00f3n del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Francisco<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/messages\/pont-messages\/2020\/documents\/papa-francesco_20200521_messaggio-pom.html\">TEXTO COMPLETO DEL MENSAJE<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO A LAS OBRAS MISIONALES PONTIFICIAS Queridos hermanos y hermanas: Este a\u00f1o hab\u00eda decidido participar en vuestra Asamblea general anual pero se ha cancelado a causa de la pandemia que nos afecta a todos. 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