{"id":3428,"date":"2020-11-21T19:58:08","date_gmt":"2020-11-22T01:58:08","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=3428"},"modified":"2020-11-21T10:11:27","modified_gmt":"2020-11-21T16:11:27","slug":"ocho-claves-para-evangelizar","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=3428","title":{"rendered":"Ocho claves para evangelizar"},"content":{"rendered":"<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_3429\" style=\"width: 510px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Damian-2-scaled.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-3429\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-3429 size-large\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Damian-2-1024x768.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"375\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Damian-2-1024x768.jpg 1024w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Damian-2-300x225.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Damian-2-768x576.jpg 768w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Damian-2-1536x1152.jpg 1536w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Damian-2-2048x1536.jpg 2048w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Damian-2-150x113.jpg 150w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Damian-2-600x450.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-3429\" class=\"wp-caption-text\">P. Dami\u00e1n Bruyel con un grupo de colaboradores<\/p><\/div>\n<p>Entre las muchas reflexiones que conservo en mis archivos encontr\u00e9 esta, sin firma y sin fecha, dirigida a los sacerdotes, pero cuyo mensaje me parece igualmente oportuno para aquellas familias que dedican gran parte de su tiempo a la evangelizaci\u00f3n, como esta de la foto, una familia de catequistas de la misi\u00f3n de San Pedro Sochi\u00e1pam, en el estado de Oaxaca, M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Comenzar\u00e9 con esta introducci\u00f3n que recojo y hago m\u00eda de la misionera laica espa\u00f1ola Bel\u00e9n Manrique. La reflexi\u00f3n de este art\u00edculo va dirigida, como dije antes, a los pastores de la Iglesia espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>&lt; Cuenta un relato del fil\u00f3sofo Kierkegaard que, cierto d\u00eda, un circo de Dinamarca fue presa de las llamas. El due\u00f1o del circo envi\u00f3 a uno de sus payasos a pedir auxilio al pueblo vecino, pero, sus habitantes, al ver al payaso que iba vestido como tal, pensaron que se trataba de una estrategia<br \/>\npara que todos acudieran al circo, as\u00ed que comenzaron a re\u00edrse del extravagante emisario. Sus s\u00faplicas, lloros e intentos de persuasi\u00f3n no hicieron sino aumentar las carcajadas de los oyentes. Finalmente, el fuego lleg\u00f3 a la aldea y, arrasando con todo lo que encontr\u00f3 a su paso, se convirti\u00f3 en una prueba irrefutable de que el payaso dec\u00eda la verdad.<\/p>\n<p>Benedicto XVI usa este cuento en su libro <em>Introducci\u00f3n al cristianismo<\/em> para explicar lo que le ocurre a los te\u00f3logos actuales. La gente ve y oye a los miembros de la Iglesia, espe-cialmente a obispos y sacerdotes, que dicen la verdad, pero las personas tienen prejuicios tan grandes contra ellos que realmente no los escuchan. Si alguna vez nos hemos lanzado a la compleja empresa de intentar acercar a nuestros familiares o amigos a la fe, o la vivan de forma m\u00e1s aut\u00e9ntica, entenderemos perfectamente c\u00f3mo se debi\u00f3 sentir aquel payaso. Experimentamos una total impotencia ante la actitud de indiferencia, o incluso de rechazo, hacia este tesoro escondido que es la fe. Pero \u00bflo estaremos haciendo bien? &gt;. <em>(Bel\u00e9n Manrique, misionera laica).<\/em><\/p>\n<p>Vamos a ver ahora, brevemente, ocho claves de lo que de verdad funciona en una aut\u00e9ntica evangelizaci\u00f3n, o sea, de lo que debemos hacer y de lo que no debemos hacer\u2026<\/p>\n<p><strong>1.La evangelizaci\u00f3n empieza <\/strong><strong>anunciando a Jesucristo<\/strong><\/p>\n<p>Comenzar hablando de moral cristiana a quien no conoce personalmente a Jesucristo, y, por lo tanto, no puede seguirla, es perder el tiempo. Lo mismo perderse en interminables discusiones sobre el uso de anticonceptivos o las relaciones prematrimoniales con personas alejadas de la Iglesia. No conduce a nada. Hay que comenzar hablando de Jes\u00fas; anunciar que Dios te ama, te perdona y te espera.<\/p>\n<p>No es necesario, por tanto, recurrir a grandes ideas, rebuscadas en libros de teolog\u00eda, sino anunciar a Jesucristo, que transforma la vida. Para ello debemos de haberle conocido nosotros primero y poder contar, as\u00ed, c\u00f3mo el encuentro personal con Jes\u00fas nos ha cambiado la vida. Tampoco sirve como argumento para la gente alejada de la Iglesia o a un no creyente decir \u00abporque la Iglesia dice esto\u00bb, sino \u00abporque Jesucristo dice esto\u00bb. El papa Francisco nos dice que \u00abdebemos comunicar a Jesucristo, y no a Francisco\u2026\u00bb.<\/p>\n<p><strong>2. Intensa vida de oraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>\u00abHablar de Dios\u00bb y \u00abhablar con Dios\u00bb siempre deben ir de la mano, aconsejaba el entonces cardenal Ratzinger en una conferencia en el a\u00f1o 2000. Y es que, seg\u00fan Benedicto XVI, todos los m\u00e9todos de evangelizaci\u00f3n son ineficaces si no est\u00e1n fundados en la oraci\u00f3n, porque \u00abno podemos ganar nosotros a los hombres. Debemos obtenerlos de Dios para Dios\u00bb. Nosotros somos meros instrumentos en sus manos.<\/p>\n<p><strong>3. Celebrar bien los Sacramentos, <\/strong><strong>especialmente la Eucarist\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>La Liturgia es tambi\u00e9n un excelente medio de evangelizaci\u00f3n. Debemos cuidar mucho nuestras celebraciones, no caer en la rutina. Preparar bien las homil\u00edas, celebrar con calma, tratando siempre de vivir lo que celebramos. Anunciar a Jesucristo quiere decir tambi\u00e9n celebrar y vivir a Jesucristo.<\/p>\n<p><strong>4. Pasi\u00f3n por la misi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Falta ardor por llevar a Jesucristo a todos los ambientes, por \u00abmolestar en aquellas cosas que est\u00e1n demasiado tranquilas en la Iglesia\u00bb, como ha pedido el Papa Francisco, quien insiste mucho en que no debemos ser \u00abcristianos de sal\u00f3n\u00bb, personas \u00abeducadas, buenas, pero que no saben encaminar a los hijos hacia la Iglesia con el anuncio y el fervor apost\u00f3lico necesarios\u00bb. Evangelizar no es algo que tenga un horario, como un trabajo m\u00e1s, sino que, si poseemos este celo, nos sale de modo natural en cualquier circunstancia vital. Para ello es necesario que los cat\u00f3licos vivamos en un nuevo esp\u00edritu de santidad, porque, si de verdad estamos llenos de Dios, como un vaso lo est\u00e1 de agua, lo desbordaremos. Evangelizar no consiste en usar m\u00e9todos, sino en estar enamorados de Dios para transmitirlo con eficacia.<\/p>\n<p><strong>5. Evangelizar en comuni\u00f3n con los hermanos<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>\u00abMiren c\u00f3mo se aman\u00bb, comentaban los romanos sobre los primeros cristianos. La gente debe ver que nuestra predicaci\u00f3n va acompa\u00f1ada de la unidad y buena armon\u00eda entre nosotros. Muchas veces entre nosotros, sacerdotes, hay muchos celos, envidias, cr\u00edticas, desuni\u00f3n, y nuestra gente se da cuenta de ellos. Si yo acojo como Jesucristo, amo como Jesucristo, perdono como Jesucristo, llamar\u00e9 la atenci\u00f3n y la gente se abrir\u00e1 a Jesucristo. Porque el Evangelio se anuncia con \u00abel lenguaje de la misericordia, hecho de gestos antes que de palabras\u00bb, aconseja el Papa.<\/p>\n<p><strong>6. Salir a las periferias<\/strong><\/p>\n<p>San Juan Pablo II dec\u00eda que la parroquia debe buscarse a s\u00ed misma fuera. Como tambi\u00e9n pide constantemente el papa Francisco, debemos salir a las periferias existenciales, entablar\u00a0 di\u00e1logo con los que no piensan como nosotros, porque, si los que pensamos igual nos enclaustramos en la parroquia o en nuestro movimiento, la Iglesia enferma.<\/p>\n<p><strong>7. Usar un lenguaje adecuado <\/strong><\/p>\n<p>El gran error que solemos cometer es que evangelizamos desde dentro de la Iglesia a los que est\u00e1n fuera, lo que significa que t\u00fa tienes que venir a la Iglesia para escuchar un mensaje que est\u00e1 hecho para la gente de dentro, por lo que no lo vas a entender. Adem\u00e1s, la Iglesia espa\u00f1ola utiliza un lenguaje cultural de generaciones pasadas en lugar del de los j\u00f3venes de hoy; la m\u00fasica es de hace treinta a\u00f1os; los muebles antiguos&#8230; En las iglesias deber\u00eda sonar el tipo de m\u00fasica que escucha la gente que asiste a ellas, y nosotros, recurrir al lenguaje de la calle, pero sin cambiar el mensaje. Precisamente parte de la popularidad que est\u00e1 teniendo el papa Francisco se debe a que nos est\u00e1 diciendo verdades de una manera sencilla y directa.<\/p>\n<p><strong>8. No tener miedo<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/timthumb.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1452 alignleft\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/timthumb.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/timthumb.jpg 460w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/timthumb-300x196.jpg 300w, http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/timthumb-150x98.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a>\u00abEn el mundo habr\u00e1 siempre persecuci\u00f3n\u00bb, pronosticaba Jes\u00fas. Por ello, debemos contar con que seguramente recibiremos cr\u00edticas y ataques hacia nuestras creencias. \u00abBienaventurados cuando los injurien y los persigan por mi causa. Al\u00e9grense y regoc\u00edjense, porque su recompensa ser\u00e1 grande en los Cielos\u00bb, pero no solo en los Cielos, sino que tambi\u00e9n aqu\u00ed recibiremos innumerables frutos, porque \u00abla fe se fortalece d\u00e1ndola\u00bb, sentenciaba Juan Pablo II.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n Entre las muchas reflexiones que conservo en mis archivos encontr\u00e9 esta, sin firma y sin fecha, dirigida a los sacerdotes, pero cuyo mensaje me parece igualmente oportuno para aquellas familias que dedican gran parte de su tiempo a la evangelizaci\u00f3n, como esta de la foto, una familia de catequistas\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"http:\/\/combonipca.org\/?p=3428\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[1],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3428"}],"collection":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3428"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3428\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3432,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3428\/revisions\/3432"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3428"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3428"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3428"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}