{"id":723,"date":"2018-05-28T09:20:35","date_gmt":"2018-05-28T15:20:35","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=723"},"modified":"2018-05-28T09:21:06","modified_gmt":"2018-05-28T15:21:06","slug":"la-entrega-es-fruto-de-la-libertad","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/combonipca.org\/?p=723","title":{"rendered":"La entrega es fruto de la libertad"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/3b2ae223-202b-4019-9b50-e8132bb27ea6-e1527520792888.jpeg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-724 alignright\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/3b2ae223-202b-4019-9b50-e8132bb27ea6-300x225.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a>Hemos visto hasta ahora los medios objetivos que ayudan a saber lo que Dios nos pide. Pero llega un momento -despu\u00e9s de pedir consejo, de dejarnos ayudar- en que tenemos que decidirnos. La volun\u00adtad suspende la deliberaci\u00f3n de nuestro intelecto y se decide por una de las posibilidades y obra en con\u00adsecuencia. La deliberaci\u00f3n, que en algunos momen\u00adtos se presenta como duda: \u2014<em>\u00bfme pedir\u00e1 Dios esto, o me pedir\u00e1 otra cosa?<\/em>-, no puede prolongarse inde\u00adfinidamente.<\/p>\n<p>En un proceso normal, vemos que Dios nos pide m\u00e1s, pero no nos decidimos; queremos tomar una re\u00adsoluci\u00f3n, pero nos resistimos; consultamos, pero qui\u00adz\u00e1s persiste la duda. En esta fase de deliberaci\u00f3n pe\u00addimos consejo a quien puede d\u00e1rnoslo. \u00abPero el con\u00adsejo no quita la libertad, sino que da elementos de juicio, y esto ampl\u00eda las posibilidades de elecci\u00f3n, y hace que la decisi\u00f3n no est\u00e9 determinada por facto\u00adres irracionales. Despu\u00e9s de o\u00edr los pareceres de otros y de ponderar todo bien, llega un momento en el que hay que escoger: y entonces nadie tiene derecho a violentar la libertad\u00bb.<\/p>\n<p>Y si alguno pensase que la entrega es una hipo\u00adteca de su libertad, le pueden servir de reflexi\u00f3n es\u00adtas palabras: nada m\u00e1s falso que oponer la libertad a la entrega, porque la entrega viene como consecuencia de la libertad. Miren, cuando una madre se sacrifica por amor a sus hijos, ha elegido; y, seg\u00fan la medida de su amor, as\u00ed se manifestar\u00e1 su libertad. Si ese amor es grande, la libertad aparecer\u00e1 fecun\u00adda, y el bien de los hijos proviene de esta bendita li\u00adbertad, que supone entrega, y proviene de esa ben\u00addita entrega, que es precisamente libertad. Insisto, y quisiera grabarlo a fuego en cada uno: la libertad y la entrega no se contradicen; se sostienen mutuamente.<\/p>\n<p>La libertad s\u00f3lo puede entregarse por amor; otra clase de desprendimiento no lo con\u00adcibo. No es un juego de palabras, m\u00e1s o menos acer\u00adtado. En la entrega voluntaria, en cada instante de esa dedicaci\u00f3n, la libertad renueva el amor, y reno\u00advarse es ser continuamente joven, generoso, capaz de grandes ideales y de grandes sacrificios.<\/p>\n<p>Y sin lugar a dudas es en la juventud cuando se toman las grandes decisiones para toda la vida; es en la juventud cuan\u00addo se tiene el coraz\u00f3n grande y sin ataduras para comprometerse a trabajar en la vi\u00f1a del Se\u00f1or des\u00adde la primera hora (aunque a otros los llama a \u00faltima hora del d\u00eda).<\/p>\n<p>Y te puedes plantear: \u00bfcu\u00e1l es la me\u00adjor edad para entregarse a Dios? Sin duda, aquella en la que te planteas la correspondencia a la llama\u00adda: la hora es cuando Dios quiere que respondas, que te comprometas. El \u00abdespu\u00e9s\u00bb no sabes si llegar\u00e1 o si Dios te seguir\u00e1 llamando.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/5df5bc77-1cd5-4774-9315-df1d68b59b18-e1527520820238.jpeg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-725 alignleft\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/5df5bc77-1cd5-4774-9315-df1d68b59b18-300x225.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hemos visto hasta ahora los medios objetivos que ayudan a saber lo que Dios nos pide. Pero llega un momento -despu\u00e9s de pedir consejo, de dejarnos ayudar- en que tenemos que decidirnos. 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