{"id":2062,"date":"2019-05-10T21:25:49","date_gmt":"2019-05-11T03:25:49","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2062"},"modified":"2019-05-10T21:25:49","modified_gmt":"2019-05-11T03:25:49","slug":"la-vida-eterna-es-un-lugar-en-las-manos-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/combonipca.org\/?p=2062","title":{"rendered":"La vida eterna es un lugar en las manos de Dios"},"content":{"rendered":"<p><strong>Reflexi\u00f3n Dominical<\/strong><\/p>\n<p><b>IV Domingo de Pascua<\/b><\/p>\n<p><strong>Ciclo C, Evangelio seg\u00fan san Juan 10, 27-30<\/strong><\/p>\n<p><strong>Domingo 12 de mayo, 2019<\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s del Concilio Vaticano II, contrariamente a sus deseos de suscitar como una primavera, una nueva Pentecost\u00e9s, una renovaci\u00f3n en la Iglesia, han empezado preocupantes crujidos en su interior, que no han cesado de crecer, dejando en muchos fieles el sentimiento amargo de un posible hundimiento. Sin contar con nuestros problemas personales: incertidumbres sobre nuestro futuro, soledad, depresiones. Nos parece, a veces, acercarse el desplomo de todo. Gracias a Dios que nos envi\u00f3 al Papa Francisco que est\u00e1 reconstruyendo a la Iglesia de Jes\u00fas.<\/p>\n<div id=\"attachment_2063\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/jesus-buen-pastor-blanco-y-negro.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2063\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2063 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/jesus-buen-pastor-blanco-y-negro-300x241.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"241\" srcset=\"https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/jesus-buen-pastor-blanco-y-negro-300x241.jpg 300w, https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/jesus-buen-pastor-blanco-y-negro-150x120.jpg 150w, https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/05\/jesus-buen-pastor-blanco-y-negro.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2063\" class=\"wp-caption-text\">\u201cMis ovejas escuchan mi voz\u201d.<\/p><\/div>\n<p>Es bueno entonces levantar nuestros ojos y nuestro coraz\u00f3n al \u201cCordero, sentado en el trono\u2026 pastor que nos guiar\u00e1 a las fuentes del agua de la vida, a Dios que secar\u00e1 toda lagrima de nuestros ojos\u201d (Ap. 7,17). Ese pastor nos dar\u00e1 la vida eterna. All\u00ed est\u00e1 el motivo de nuestra seguridad, all\u00ed se funda la esperanza del disc\u00edpulo y de la Iglesia, tambi\u00e9n en la tempestad.<\/p>\n<p>Hace falta \u201cescuchar\u201d. \u201cMis ovejas escuchan mi voz\u201d. Dios habla, los cielos no est\u00e1n vac\u00edos.\u00a0 \u201cEscucha Israel\u2026\u201d, era el mandamiento m\u00e1s importante que Dios hab\u00eda dejado al pueblo de Israel. Escuchar, que es lo mismo que obedecer, es el primer paso a dar por el disc\u00edpulo de Jes\u00fas. \u201cSolo si le escuchamos a y le seguimos, establecemos con Jes\u00fas esa relaci\u00f3n que lleva a la vida eterna\u201d (Pagola 2019. De la escucha nace el conocimiento del otro, conocimiento que en la Biblia es m\u00e1s que un simple nivel intelectual, es afecto, amor, imitaci\u00f3n, seguimiento.<\/p>\n<p>\u201cYo conozco mis ovejas y ellas me siguen\u201d. Si he escuchado con el coraz\u00f3n, despu\u00e9s sigo la voz, sigo a aquel que habla. Y su palabra, la m\u00e1s grande, fue su vida. Seguir a Cristo significa pro-seguir su vida. Escuchar la voz, significa seguir las indicaciones de vida de aquella voz, significa obedecer. Eso es lo que estamos llamados a hacer. Y lo que hace Jes\u00fas: \u201cYo les doy la vida eterna\u201d, vida para siempre, vida autentica, vida de Dios.<\/p>\n<p>Jes\u00fas nos conoce uno por uno, con nuestro nombre y nuestra historia personal. Si escuchamos a Jes\u00fas, si entramos en comuni\u00f3n con \u00e9l, si lo seguimos, \u00e9l nos da la vida eterna, nos hace entrar en su vida, que es vida Trinitaria. Vida para siempre, sin condiciones, vida en abundancia, antes de cualquier respuesta m\u00eda. Vida de Dios que es donada, vertida adentro, como una semilla que empieza a crecer si me acerco al Se\u00f1or, aunque fuera un poco solamente.<\/p>\n<p>Y como dice el Papa Francisco en \u201cAmoris laetitia\u201d: \u201cEl camino de la Iglesia no es lo de condenar eternamente a nadie&#8230; m\u00e1s bien lo de infundir la misericordia de Dios a todas las personas que la piden con coraz\u00f3n sincero\u201d. Como dec\u00eda Juan XXIII: \u201cLa Iglesia es como una vieja fuente de pueblo de cuyo grifo ha de correr siempre agua fresca\u201d, el agua fresca de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>\u201cNadie podr\u00e1 arrastrar mis ovejas de mis manos\u201d, dice Jes\u00fas, nadie podr\u00e1 arrastrarlas de las manos del Padre, de Dios. La vida eterna es un lugar en las manos de Dios. All\u00ed est\u00e1 el fundamento de nuestra esperanza. \u201cHemos de aprender a poner en el centro de nuestras comunidades la Palabra viva, concreta e inconfundible de Jes\u00fas, nuestro \u00fanico Se\u00f1or\u201d (Pagola).<\/p>\n<p>\u201cComo p\u00e1jaros tenemos nuestro nido en las manos de Dios, como ni\u00f1os nos agarramos con fuerza a aquella mano que no nos dejar\u00e1 caer. Como enamorados buscamos a aquella mano que calienta la soledad. Como crucificados repetimos: en tus manos entrego mi vida. Las manos de Dios. Manos de pastor contra los lobos, manos que protegen mi d\u00e9bil llama. Manos, las de Jes\u00fas, que escriben en el polvo y no lanzan piedras a nadie, manos que levantan a la mujer ad\u00faltera; manos clavadas en un abrazo y ofrecidas para que yo descanse en ellas y retome el soplo del coraje\u201d (E. Ronchi).<\/p>\n<p>Se\u00f1or, yo no s\u00e9 si verdaderamente te escucho. Si no te escucho, habla m\u00e1s fuerte. Si encuentras cerrada la puerta de mi coraz\u00f3n, no te vayas Se\u00f1or. Si tardo a abrir, no te vayas Se\u00f1or. Yo s\u00e9 que en la inmensa multitud que Juan vio entorno de tu trono, hay un lugar tambi\u00e9n por m\u00ed. Y creo que nunca ser\u00e9 separado de tus manos, nunca podr\u00e9 ser arrebatado de tus manos.<\/p>\n<p>Jes\u00fas busca a disc\u00edpulos como Pablo y Bernab\u00e9 que \u201clleven la salvaci\u00f3n hasta las extremidades de la tierra\u201d (He 13,47), a esa \u201cmultitud inmensa\u2026 de toda naci\u00f3n, tribu, pueblo y lengua\u201d, que un d\u00eda estar\u00e1 \u201cdelante del trono y del Cordero\u201d (Apoc. 7,9) alabando al Se\u00f1or. Cada disc\u00edpulo tiene la misi\u00f3n de dar vida, defender la causa del ser humano como \u00e9l la defendi\u00f3, acercarse a los indefensos y desvalidos como \u00e9l se acerc\u00f3, ser libres para hacer el bien como \u00e9l, confiar en el Padre como \u00e9l confi\u00f3 y enfrentarse a la vida y a la muerte con la esperanza con que \u00e9l se enfrent\u00f3. La Iglesia y el mundo necesitan sobretodo de personas que hagan de esa misi\u00f3n el \u00fanico fin de su existencia.<\/p>\n<p>Nuestra humanidad se manifiesta en su plenitud cuando sabe cuidar de otros.<\/p>\n<p>Por eso hoy celebramos el <strong>D\u00eda Mundial de Oraci\u00f3n para las Vocaciones de especial consagraci\u00f3n (sacerdotales, religiosas, misioneras).<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Hay necesidad de pastores buenos que contin\u00faen la misi\u00f3n de Jes\u00fas entreg\u00e1ndole toda su existencia, dispuestos a enfrentar incluso la incomprensi\u00f3n, el rechazo, la persecuci\u00f3n. Pastores que guarden un fuego ardiente en el coraz\u00f3n (Jr. 20,9), dando testimonio del amor de Dios hacia todos los hombres, sin distinci\u00f3n, con especial atenci\u00f3n a los \u00faltimos, a los marginados, a los pobres. Se har\u00e1n as\u00ed instrumentos de la llamada divina para suscitar nuevas vocaciones a servicio del pueblo de Dios y del mundo, mostrando con su vida la belleza y alegr\u00eda de su vocaci\u00f3n. El testimonio de los que ya fueron llamados y respondieron con generosidad, animar\u00e1 a los j\u00f3venes a tomar decisiones comprometidas que determinen su futuro.<\/p>\n<p>En Am\u00e9rica Latina viven el 40% de los cat\u00f3licos del mundo: pero \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n los misioneros que vayan anunciar a Jes\u00fas fuera de su patria y de su continente? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los sacerdotes y religiosos\/as que cada Iglesia local necesita? No lo olvidemos: la vitalidad de una comunidad y de una iglesia se manifiesta particularmente en el florecer de las vocaciones de especial consagraci\u00f3n (Pablo VI 11.04.1964). Hay una \u201curgencia de la respuesta a la llamada divina\u201d (Ben XVI 6.10.2012)<\/p>\n<p>\u201cTambi\u00e9n hoy Jes\u00fas repite: Ven y s\u00edgueme (Mc 10,21)&#8230; Seguirlo significa sumergir la propia voluntad en la voluntad de Jes\u00fas&#8230;\u00a0 J\u00f3venes, no teng\u00e1is miedo\u2026 del compromiso generoso\u201d (Ben XVI 6.10.12).<\/p>\n<p>Mar\u00eda, Madre de la Iglesia, obtenga a muchos j\u00f3venes, ese amor al Se\u00f1or y a los hombres que s\u00f3lo permite abrirse a la vocaci\u00f3n y a la capacidad de hacerse responsables de otros hermanos.<\/p>\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Padre Franco Noventa, mccj<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n Dominical IV Domingo de Pascua Ciclo C, Evangelio seg\u00fan san Juan 10, 27-30 Domingo 12 de mayo, 2019 Despu\u00e9s del Concilio Vaticano II, contrariamente a sus deseos de suscitar como una primavera, una nueva Pentecost\u00e9s, una renovaci\u00f3n en la Iglesia, han empezado preocupantes crujidos en su interior, que no\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/combonipca.org\/?p=2062\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2062"}],"collection":[{"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2062"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2062\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2064,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2062\/revisions\/2064"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2062"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2062"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2062"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}