{"id":2538,"date":"2019-10-17T14:00:59","date_gmt":"2019-10-17T20:00:59","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2538"},"modified":"2019-10-21T13:50:05","modified_gmt":"2019-10-21T19:50:05","slug":"la-fe-nos-transforma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/combonipca.org\/?p=2538","title":{"rendered":"La fe nos transforma"},"content":{"rendered":"<h4><strong>Jueves 17 de octubre, 28<sup>a<\/sup>&nbsp;Semana del Tiempo Ordinario<\/strong><\/h4>\n<h4><em>Memoria de san Ignacio de Antioqu\u00eda, obispo y m\u00e1rtir<\/em><\/h4>\n<p><em>Lecturas del d\u00eda:&nbsp; Rom 3,21-30 \/ Sal 130,1b-6ab \/ Lc 11,47-54<\/em><\/p>\n<p>Al final de su presentaci\u00f3n (Rom 1,18-3,20), Pablo hace una afirmaci\u00f3n dram\u00e1tica: \u00abTanto jud\u00edos como griegos, todos est\u00e1n bajo el pecado\u00bb (Rom 3,9). Siendo as\u00ed las cosas, cuando solo se conf\u00eda en las propias capacidades humanas, parece que no exista ninguna posibilidad de salvaci\u00f3n para nadie. Pero Pablo cree que la intervenci\u00f3n del Dios de Jesucristo es capaz de cambiar totalmente la desesperada situaci\u00f3n del hombre: \u00abPero ahora [\u2026] se ha manifestado la justicia de Dios\u00bb (Rom 3,21). As\u00ed Pablo contrapone el poder salv\u00edfico de Dios a la esclavitud del pecado. El poderoso gesto liberador del Padre se realiza en el tiempo presente, porque su libre iniciativa toma forma hist\u00f3rica en Cristo muerto y resucitado (cf Rom 3,24-25; 4,25). Una vez que el hombre recibe la fe (cf Rom 3,22-28.30), su existencia cambia completamente: es liberado de la subordinaci\u00f3n al poder del mal y de la muerte (cf Rom 3,24) y vive como un amigo fiel de Dios y del pr\u00f3jimo, de acuerdo con la l\u00f3gica de la solidaridad propia de la alianza, es decir, como \u00abjusto\u00bb (Rom 3,26).<\/p>\n<div id=\"attachment_2539\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/saltodefe.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2539\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2539 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/saltodefe-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/saltodefe-300x200.jpg 300w, https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/saltodefe-150x100.jpg 150w, https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/saltodefe-272x182.jpg 272w, https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/saltodefe.jpg 724w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2539\" class=\"wp-caption-text\">La fe nos da la posibilidad de abrirnos a una nueva vida.<\/p><\/div>\n<p>Pablo presenta aqu\u00ed una teolog\u00eda totalmente opuesta a la de la mentalidad de su tiempo. El juda\u00edsmo tard\u00edo hab\u00eda reducido la ley divina a dominio absoluto, deslig\u00e1ndola de su relaci\u00f3n constitutiva y originaria con la historia y con la alianza divina, asumi\u00e9ndola como v\u00e1lida de por s\u00ed. De este modo hab\u00eda sustituido la obediencia a Yahv\u00e9 con la meticulosa y escrupulosa observancia de las prescripciones y con las prohibiciones. Con este modo de pensar se hab\u00eda propiciado una gran autosuficiencia del hombre frente al destino de su vida. La redenci\u00f3n basada en las \u00abobras de la ley\u00bb, t\u00edpicas del juda\u00edsmo rab\u00ednico, ensalza de hecho al hombre hasta el pedestal de los aut\u00f3cratas religiosos, desconocedor de la gracia divina y autorreferencial. De ah\u00ed derivaba una orientaci\u00f3n sectaria y discriminatoria que hac\u00eda una neta distinci\u00f3n entre los hebreos, conocedores de la ley y observantes, y los paganos, constitucionalmente sin ley y, por tanto, destinados a la perdici\u00f3n.<\/p>\n<p>El ap\u00f3stol nos presenta una idea teol\u00f3gica de la justificaci\u00f3n como alternativa a la doctrina judaica. Apela a la justicia salv\u00edfica de Dios e indica la fe como la \u00fanica posibilidad de redenci\u00f3n del pecado y alternativa a la muerte eterna. En la pr\u00e1ctica, Pablo excluye la imagen severa de un Dios inmisericorde, revelando su verdadero rostro de Padre que, por amor, act\u00faa e interviene en favor de la humanidad pecadora. Ante la extraordinaria iniciativa de Dios, los hebreos y los paganos son iguales: tanto unos como otros tienen necesidad de la salvaci\u00f3n ofrecida como don y son llamados constantemente a la fe, porque todos se encuentran bajo la ley del pecado. En este proceso universal de conversi\u00f3n, Israel es salvado y consigue el puesto que le espera en la elecci\u00f3n divina (cf Rom 9-11). Ser\u00e1 salvado junto a todos los pueblos de la tierra. La elecci\u00f3n del pueblo se convierte en un signo eficaz del comienzo hist\u00f3rico de la salvaci\u00f3n para todos los israelitas y para todos los paganos.<\/p>\n<p>A partir de esta participaci\u00f3n en el modo de ver de Jes\u00fas, el ap\u00f3stol Pablo nos ha dejado en sus escritos una descripci\u00f3n de la existencia creyente. El que cree, aceptando el don de la fe, es transformado en una criatura nueva, recibe un nuevo ser, un ser filial que se hace hijo en el Hijo. \u00ab<em>Abb\u00e1<\/em>, Padre\u00bb, es la palabra m\u00e1s caracter\u00edstica de la experiencia de Jes\u00fas, que se convierte en el n\u00facleo de la experiencia cristiana (cf Rom 8,15). La vida en la fe, en cuanto existencia filial, consiste en reconocer el don originario y radical, que est\u00e1 a la base de la existencia del hombre, y puede resumirse en la frase de san Pablo a los Corintios: \u00ab\u00bfTienes algo que no hayas recibido?\u00bb (1Cor 4,7). Precisamente en este punto se sit\u00faa el coraz\u00f3n de la pol\u00e9mica de san Pablo con los fariseos, la discusi\u00f3n sobre la salvaci\u00f3n mediante la fe o mediante las obras de la ley. Lo que san Pablo rechaza es la actitud de quien pretende justificarse a s\u00ed mismo ante Dios mediante sus propias obras. Este, aunque obedezca a los mandamientos, aunque haga obras buenas, se pone a s\u00ed mismo en el centro, y no reconoce que el origen de la bondad es Dios. Quien obra as\u00ed, quien quiere ser fuente de su propia justicia, ve c\u00f3mo pronto se le agota y se da cuenta de que ni siquiera puede mantenerse fiel a la ley. Se cierra, aisl\u00e1ndose del Se\u00f1or y de los otros, y por eso mismo su vida se vuelve vana, sus obras est\u00e9riles, como \u00e1rbol lejos del agua. San Agust\u00edn lo expresa as\u00ed con su lenguaje conciso y eficaz: \u201c<em>Ab eo qui fecit te noli deficere nec ad te<\/em>\u201d (\u201cde aquel que te ha hecho, no te alejes ni siquiera para ir a ti\u201d)\u00bb. Cuando el hombre piensa que, alej\u00e1ndose de Dios, se encontrar\u00e1 a s\u00ed mismo, su existencia fracasa (cf Lc 15,11-24). La salvaci\u00f3n comienza con la apertura a algo que nos precede, a un don originario que afirma la vida y protege la existencia. Solo abri\u00e9ndonos a este origen y reconoci\u00e9ndolo, es posible ser transformados, dejando que la salvaci\u00f3n obre en nosotros y haga fecunda la vida, llena de buenos frutos. La salvaci\u00f3n mediante la fe consiste en reconocer el primado del don de Dios, como bien resume san Pablo: \u201cEn efecto, por gracia est\u00e1is salvados, mediante la fe. Y esto no viene de vosotros: es don de Dios\u201d (Ef 2,8s)\u00bb (<em>Lumen fidei<\/em>, 19).<\/p>\n<p>Pablo propone a los romanos los horizontes universales de la gracia de Dios, que est\u00e1n en la base de la misi\u00f3n a \u00e9l confiada y comunicada a la Iglesia, nacida de la Pascua de Jes\u00fas y enviada al mundo por el Esp\u00edritu del resucitado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jueves 17 de octubre, 28a&nbsp;Semana del Tiempo Ordinario Memoria de san Ignacio de Antioqu\u00eda, obispo y m\u00e1rtir Lecturas del d\u00eda:&nbsp; Rom 3,21-30 \/ Sal 130,1b-6ab \/ Lc 11,47-54 Al final de su presentaci\u00f3n (Rom 1,18-3,20), Pablo hace una afirmaci\u00f3n dram\u00e1tica: \u00abTanto jud\u00edos como griegos, todos est\u00e1n bajo el pecado\u00bb (Rom\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/combonipca.org\/?p=2538\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2538"}],"collection":[{"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2538"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2538\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2544,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2538\/revisions\/2544"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2538"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2538"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2538"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}