{"id":2557,"date":"2019-10-22T06:00:39","date_gmt":"2019-10-22T12:00:39","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2557"},"modified":"2019-10-26T10:23:27","modified_gmt":"2019-10-26T16:23:27","slug":"la-misericordia-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/combonipca.org\/?p=2557","title":{"rendered":"La misericordia de Dios"},"content":{"rendered":"<h3>Martes 22 de octubre, 29a Semana del Tiempo Ordinario<\/h3>\n<h4><em>Fiesta o memoria de san Juan Pablo II<\/em><\/h4>\n<p><em>Lecturas del d\u00eda: <\/em><em>Rom 5,12-21 \/ <\/em><em>Sal 40,7-10.17 \/ <\/em><em>Lc 12,35-38<\/em><\/p>\n<p>El pasaje de Pablo propuesto en la liturgia de hoy se encuentra exactamente en el coraz\u00f3n de la Carta a los romanos. Detr\u00e1s de la declaraci\u00f3n de que el ser humano necesita ser redimido, existe la convicci\u00f3n de que \u00e9l es culpable en su relaci\u00f3n con Dios. Despu\u00e9s de haber demostrado, con la ayuda de la experiencia y las Escrituras, que la redenci\u00f3n del hombre proviene de Dios por la fe en Jesucristo y no por la circuncisi\u00f3n, el ap\u00f3stol comienza a tratar \u00abnuestra\u00bb experiencia cristiana.<\/p>\n<div id=\"attachment_2558\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Su-Misericordia.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2558\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2558 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Su-Misericordia-300x145.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"145\" srcset=\"https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Su-Misericordia-300x145.jpg 300w, https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Su-Misericordia-150x73.jpg 150w, https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Su-Misericordia.jpg 620w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2558\" class=\"wp-caption-text\">Lo que m\u00e1s agrada a Dios es no infligir castigo, sino dar sin medida su sublime misericordia.<\/p><\/div>\n<p>Si alguien rompe una relaci\u00f3n de amistad, ofendiendo a su amigo, se crea un desorden en su propio coraz\u00f3n, que solo ser\u00e1 superado cuando su amigo lo reciba y lo abrace nuevamente, aceptando sus disculpas. De hecho, la redenci\u00f3n \u2013dice Pablo\u2013 es la raz\u00f3n y la condici\u00f3n de nuestro vivir en paz con Dios. Pero para que los amigos vuelvan a la amistad, es necesario que alguien medie entre los dos, diciendo al culpable que el otro ya no guarda rencor, y que lo est\u00e1 esperando con el coraz\u00f3n abierto. Y cuando todo haya terminado, el v\u00ednculo ser\u00e1 m\u00e1s fuerte y la alegr\u00eda ser\u00e1 mayor que antes. Ahora \u2013contin\u00faa Pablo\u2013, sabiendo qui\u00e9n actu\u00f3 como mediador, es decir, Jes\u00fas, deb\u00e9is soportar muchas humillaciones y sufrimientos para encontrarme y convencerme de que confi\u00e1is en la bondad del Padre, por cuyo amor yo hab\u00eda tenido desprecio; mi coraz\u00f3n est\u00e1 profundamente agradecido y se dispone con alegr\u00eda a colaborar con \u00e9l en los trabajos de reconciliaci\u00f3n, participando en sus sacrificios para llevar el mensaje a los otros hermanos.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo podemos dudar de este amor \u2013pregunta el Ap\u00f3stol de las Naciones\u2013 despu\u00e9s de la demostraci\u00f3n extraordinaria que Dios nos ha dado? El hecho hist\u00f3rico de la muerte de Jes\u00fas tiene un significado teol\u00f3gico de sufrimiento sustitutivo: \u00e9l muri\u00f3 por nosotros, en nuestro lugar y en lugar de todos, por nosotros que nos hab\u00edamos apartado de Dios. En otras palabras, el que recibi\u00f3 la misi\u00f3n de mediaci\u00f3n tambi\u00e9n result\u00f3 ser nuestro gran amigo, asumiendo el peso de todos los males que nos golpearon cuando nos quedamos solos y perdidos. Esta demostraci\u00f3n incomparable del amor divino por nosotros brillar\u00e1 en la historia para siempre, iluminando el camino de los pueblos.<\/p>\n<p>Pablo va por todo el mundo, sin detenerse, con gran alegr\u00eda, dando el todo de s\u00ed mismo para difundir esta buena noticia. Jes\u00fas no se sacrific\u00f3 porque fu\u00e9semos jud\u00edos o griegos, esclavos o libres, educados o ignorantes, ricos o pobres, hombres o mujeres, sino simplemente porque \u00e9ramos pecadores necesitados de perd\u00f3n. Y su don fue dispensado sin que los hombres tuvieran ning\u00fan m\u00e9rito. Lo que m\u00e1s agrada a Dios es no infligir castigo, sino dar sin medida su sublime misericordia.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que Dios lograse este misterio inefable de amor, absolutamente gratuito y universal, era imposible \u2013agrega el Ap\u00f3stol\u2013 que Dios no completara la obra de nuestra salvaci\u00f3n. La plenitud de la salvaci\u00f3n, por lo tanto, se refiere a los bienes futuros, los bienes escatol\u00f3gicos: la gloria y la vida eterna. De esta manera, la paz y la reconciliaci\u00f3n que recibimos \u00abahora\u00bb y saboreamos dentro de nuestro coraz\u00f3n est\u00e1n orientadas a su futura realizaci\u00f3n, ya que son la prenda de los dones que recibiremos m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p>Para exponer la triple dimensi\u00f3n de esta liberaci\u00f3n, es decir, del pecado, de la ley y de la muerte, Pablo comienza una confrontaci\u00f3n que describe la situaci\u00f3n del ser humano antes y despu\u00e9s de Cristo, mostrando las consecuencias de la desobediencia de Ad\u00e1n \u2013que es la \u00abfigura\u00bb del que hab\u00eda de venir\u2013 y las de la obediencia de Cristo, el nuevo Ad\u00e1n. Reflexionando sobre la historia de la ca\u00edda del hombre (Ad\u00e1n), en el poema del G\u00e9nesis, Pablo utiliza la verdad teol\u00f3gica all\u00ed presente: el pecado es la causa de la condici\u00f3n tr\u00e1gica de la esclavitud de la humanidad. El car\u00e1cter etiol\u00f3gico de la historia del G\u00e9nesis indica el pecado como la causa de la miseria general de la humanidad (dolor, aflicci\u00f3n, discordia, violencia y muerte). La desobediencia de Ad\u00e1n \u2013tanto en sentido individual como colectivo (cf G\u00e9n 1,27)\u2013, ha introducido una fuerza activa e infame en el mundo.<\/p>\n<p>Pero aqu\u00ed est\u00e1: Jesucristo es el salvador. A trav\u00e9s de \u00e9l lleg\u00f3 la redenci\u00f3n y la vida eterna para todos. Jes\u00fas es el \u00absegundo\u00bb Ad\u00e1n, la ant\u00edtesis de nuestro progenitor. El primer ser humano no tuvo fe en su Creador, desobedeci\u00f3 y rompi\u00f3 su amistad con \u00c9l. Por el contrario, Jes\u00fas es el \u00abhombre nuevo\u00bb, el nuevo Ad\u00e1n, absolutamente fiel y perfectamente obediente, que da su vida para restaurar nuestra amistad con Dios. La ant\u00edtesis subraya la inconmensurable superioridad del beneficio tra\u00eddo por Jes\u00fas en contraposici\u00f3n al da\u00f1o infligido por Ad\u00e1n. \u00abSi por el delito de uno solo murieron todos, con mayor raz\u00f3n la gracia de Dios y el don otorgado en virtud de un hombre, Jesucristo, se han desbordado sobre todos\u00bb (Rom 5,15). El contraste entre \u00abuno\u00bb y \u00abtodos\u00bb resalta el alcance universal del nuevo v\u00ednculo de amistad tra\u00eddo por el Se\u00f1or Jes\u00fas.<\/p>\n<p>El tema central del pasaje evang\u00e9lico de Lucas es la segunda venida del Se\u00f1or en la gloria, para juzgar a los vivos y a los muertos, como se profesa en el Credo: \u00abY de nuevo vendr\u00e1 con gloria para juzgar a vivos y muertos\u00bb. El par\u00e9ntesis que separa el camino de los fieles de esta cita inevitable es el momento de la expectativa activa. La idea m\u00e1s importante del pasaje evang\u00e9lico es la invisibilidad del propietario que, despu\u00e9s de haber confiado un patrimonio para ser cultivado y aprovechado, desaparece, pero sin abandonar los suyos a su propio destino. En esta forma de obrar de Dios tambi\u00e9n existe el misterio de la libertad otorgado al hombre, que puede elegir c\u00f3mo administrar el don de la vida sin presiones f\u00edsicas, sin sentir una presencia apremiante.<\/p>\n<p>En las Sagradas Escrituras, la petici\u00f3n de ce\u00f1irse la cintura se encuentra por primera vez en \u00c9x 12,11. El contexto es la preparaci\u00f3n de la cena pascual antes del paso del \u00e1ngel de la muerte y de la salida de la tierra de la esclavitud. Luego se convertir\u00e1 en una f\u00f3rmula com\u00fan para indicar la llamada al servicio, ejemplificada magistralmente por Jes\u00fas. \u00abAntes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jes\u00fas que hab\u00eda llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, [&#8230;] se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ci\u00f1e; luego echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los disc\u00edpulos\u00bb (Jn 13,1.4-5). En este gesto, el servicio en nombre de Dios ha sido elevado al rango de sacramento del amor, dentro de la Eucarist\u00eda, que permite al destinatario participar en la vida de Jes\u00fas (cf Jn 6,30-58). No es casual que el cuarto Evangelio narre la \u00daltima Cena junto con el lavatorio de los pies. A Pedro, que trata de protegerse de esa iniciativa, \u00abindigna\u00bb para el maestro, Jes\u00fas le dice: \u00abSi no te lavo, no tienes parte conmigo\u00bb (Jn 13,8). Lavar los pies de los hermanos es un gesto que el maestro conf\u00eda a sus disc\u00edpulos como emblema del estilo de vida para llevar a todas las naciones. Despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, de hecho, los disc\u00edpulos son disuadidos de seguir mirando al cielo; m\u00e1s bien, se les alienta a ir en misi\u00f3n para hacer todo lo que Jes\u00fas dijo e hizo, con la promesa de que el maestro volver\u00eda a su lado de la misma manera que se hab\u00eda ido (cf He 1,11). Se anhela con esperanza el regreso del maestro ci\u00f1\u00e9ndose la cintura, es decir, al servicio de los hermanos en la fe, anunciando y haci\u00e9ndoles participar de la salvaci\u00f3n ofrecida como garant\u00eda en la Eucarist\u00eda.<\/p>\n<p>La met\u00e1fora de las l\u00e1mparas para mantenerse siempre encendidas (como en \u00c9x 27,20; Lev 24,2) califica la espera como un momento de especial vigilancia. La aparente ausencia del amo puede llevar a la tentaci\u00f3n de reemplazarlo, pretendiendo convertirse en los \u00e1rbitros absolutos de la vida, la propia y la de los dem\u00e1s, y eliminando los bienes confiados para custodiarlos. Desde la perspectiva de Dios, la espera responde a la ley del amor. En el que vive los largos tiempos de espera, crece el deseo de encontrarse cara a cara con Dios: es necesario ser lo suficientemente fuertes como para soportar la carga de una palabra dada, pero sin una fecha l\u00edmite, sostenida por la promesa del regreso sin previo aviso. Es importante que seamos conscientes de que todas las estaciones de una vida bien empleada, buscando y haciendo la voluntad de Dios, son un <em>kair\u00f3s<\/em>, un tiempo favorable para ser llamados a volver a casa. La vida ser\u00e1 un \u00e9xito si el fiel se encuentra preparado para este encuentro.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martes 22 de octubre, 29a Semana del Tiempo Ordinario Fiesta o memoria de san Juan Pablo II Lecturas del d\u00eda: Rom 5,12-21 \/ Sal 40,7-10.17 \/ Lc 12,35-38 El pasaje de Pablo propuesto en la liturgia de hoy se encuentra exactamente en el coraz\u00f3n de la Carta a los romanos.\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/combonipca.org\/?p=2557\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2557"}],"collection":[{"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2557"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2557\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2559,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2557\/revisions\/2559"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2557"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2557"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2557"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}