{"id":2564,"date":"2019-10-24T05:30:19","date_gmt":"2019-10-24T11:30:19","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=2564"},"modified":"2019-10-26T10:39:18","modified_gmt":"2019-10-26T16:39:18","slug":"dios-nos-quiere-felices","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/combonipca.org\/?p=2564","title":{"rendered":"Dios nos quiere felices"},"content":{"rendered":"<h3>Jueves 24 de octubre, 29a Semana del Tiempo Ordinario<\/h3>\n<h4><em>Fiesta o memoria de san <\/em><em>Antonio Mar\u00eda Claret, obispo<\/em><\/h4>\n<p><em>Lecturas del d\u00eda: Rom 6, 19-23 \/ Sal 1, 1-4.6 \/\u00a0 Lc 12, 49-53<\/em><\/p>\n<p>En los textos b\u00edblicos de esta liturgia es posible ver un tema com\u00fan: la libertad otorgada por Dios a cada persona humana, el uso que hacemos de ella y las responsabilidades que se derivan. El pasaje de la Carta a los romanos traza una l\u00ednea clara entre un camino al servicio del pecado y una vida bajo el se\u00f1or\u00edo de Cristo. El resultado tambi\u00e9n se perfila: el producto final de las obras pecaminosas es la muerte, y la muerte representa una separaci\u00f3n sin posibilidad de regreso. Es el destino que se autoimpone el que decide obstinadamente excluir a Dios de su vida. El escenario presentado por Pablo se corresponde perfectamente con el del Evangelio. Junto con la sombr\u00eda posibilidad del rechazo del Evangelio y la consiguiente condena, tambi\u00e9n est\u00e1 el amplio horizonte de la vida eterna fundado en Cristo Jes\u00fas. Para Pablo, despu\u00e9s de una experiencia vivida de estricta observancia de los preceptos religiosos como una forma maestra de obtener la salvaci\u00f3n, es importante recalcar repetidamente que la comuni\u00f3n con Dios a trav\u00e9s de la persona de Jesucristo es un don inmerecido. Nadie puede reclamar cr\u00e9dito con respecto a Dios. La salvaci\u00f3n es gracia, y el hombre est\u00e1 invitado a acogerla en su propia vida y a cultivarla.<\/p>\n<div id=\"attachment_2565\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/sky-26674551920.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-2565\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2565 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/sky-26674551920-300x194.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/sky-26674551920-300x194.jpg 300w, https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/sky-26674551920-150x97.jpg 150w, https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/sky-26674551920.jpg 720w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-2565\" class=\"wp-caption-text\">Dios nos llama.<\/p><\/div>\n<p>Incluso en su brevedad, el pasaje del Evangelio de Lucas contiene un mensaje vibrante, tan fuerte en los tonos y en las im\u00e1genes que ning\u00fan oyente puede permanecer indiferente. En primer lugar, es un discurso que transmite una sensaci\u00f3n de inminencia ante la cual es necesario tomar una posici\u00f3n. La manifestaci\u00f3n de Dios en la persona de Jesucristo ha encendido una llama en la historia de la humanidad y en la de las personas. En la Biblia, el fuego simboliza la palabra del Se\u00f1or proclamada por el profeta (cf Jer 5,14; 23,29; Sir 48,1). Una Palabra similar al martillo que, cuando golpea la roca (cf Jer 23,29), causa mil chispas para estimular. \u00abHe venido a prender fuego a la tierra\u00bb (Lc 12,49). En el pasaje, el fuego est\u00e1 conectado a las respuestas contrastantes que despiertan la persona y el mensaje de Jes\u00fas: la divisi\u00f3n, no solo entre extra\u00f1os, sino incluso entre los miembros de la misma familia. Hay una continuidad entre este texto y la profec\u00eda de Sime\u00f3n de que este ni\u00f1o se convertir\u00eda en un signo de contradicci\u00f3n (cf Lc 2,34). El fuego tambi\u00e9n se usa para transmitir un mensaje reconfortante: \u00abCuando pases por el fuego, no te quemar\u00e1s\u00bb (Is 43,2). Juan el Bautista bautiz\u00f3 con agua, luego Jes\u00fas bautizar\u00e1 con fuego (cf Lc 3,16). Es bajo la forma de lenguas de fuego como el Esp\u00edritu Santo descender\u00e1 sobre la Iglesia reunida en el sal\u00f3n superior, en el d\u00eda de Pentecost\u00e9s (cf He 2,2-4). El fuego tambi\u00e9n se utiliza como una imagen para expresar el juicio de Dios. Todo estar\u00e1 sujeto a la prueba de fuego que separar\u00e1 el heno del grano. De ah\u00ed la exhortaci\u00f3n del ap\u00f3stol Pablo: \u00abMire cada cual c\u00f3mo construye. Pues nadie puede poner otro cimiento fuera del ya puesto, que es Jesucristo. Y si uno construye sobre el cimiento con oro, plata, piedras preciosas, madera, hierba, paja, la obra de cada cual quedar\u00e1 patente, la mostrar\u00e1 el d\u00eda, porque se revelar\u00e1 con fuego. Y el fuego comprobar\u00e1 la calidad de la obra de cada cual. Si la obra que uno ha construido resiste, recibir\u00e1 el salario. Pero si la obra de uno se quema, sufrir\u00e1 el castigo; m\u00e1s \u00e9l se salvar\u00e1, aunque como quien escapa del fuego\u00bb (1Cor 3,10b-15).<\/p>\n<p>El fuego que Jes\u00fas vino a traer a la tierra est\u00e1 claramente relacionado con su bautismo. Cuando tenga lugar su bautismo, o sea, su pasi\u00f3n, entonces el fuego que ha venido a traer, es decir, el don del Esp\u00edritu, tambi\u00e9n se encender\u00e1. As\u00ed, con dos figuras ret\u00f3ricas, Jes\u00fas describe el misterio pascual y el fruto que \u00e9l trajo para nosotros. Juan Bautista, de hecho, hab\u00eda anunciado que el que ven\u00eda era m\u00e1s poderoso que \u00e9l, alguien al que ni siquiera era digno de desatar las correas de sus sandalias. Si \u00e9l bautizaba con agua para preparar el camino del Se\u00f1or, invitando a la gente al arrepentimiento y a la conversi\u00f3n, el Hijo del alt\u00edsimo bautizar\u00e1 en el nombre del Esp\u00edritu Santo y con fuego, para que todas las criaturas conozcan la salvaci\u00f3n de Dios y sus grandes maravillas. La realizaci\u00f3n de esta promesa est\u00e1 descrita por Lucas en los Hechos de los Ap\u00f3stoles, con la historia de Pentecost\u00e9s, cuando el Esp\u00edritu, don pascual, desciende sobre la Iglesia en forma de lenguas de fuego, revisti\u00e9ndola de la fuerza prof\u00e9tica con la que comienza la misi\u00f3n evangelizadora.<\/p>\n<p>Lucas debe haber sido testigo de muchos conflictos familiares durante sus viajes misioneros por todo el mundo, evangelizando constantemente con Pablo, en algunas ocasiones, y tambi\u00e9n con otros compa\u00f1eros. Muchos de estos conflictos tuvieron lugar en las mismas sinagogas, como lo demuestran las historias contenidas en los Hechos de los Ap\u00f3stoles, debido a la aceptaci\u00f3n del anuncio por parte de algunos y la negativa de otros. Es obvio que miembros de la misma familia participaron en los ritos en la sinagoga. Esto trae a la mente otra frase de Jes\u00fas, que exige de sus disc\u00edpulos un amor mayor que el amor que tienen por sus familiares. La raz\u00f3n es muy simple: \u00e9l es la fuente del amor. Es \u00e9l quien nos ense\u00f1a a amar de verdad, dando la propia vida por las personas que amamos. El amor motivado solo por los lazos familiares es muy fr\u00e1gil. En cambio, cuando alguien se convierte en un seguidor de Jes\u00fas no solo aprende a amar de verdad a su propia familia, sino que abandona toda codicia e hipocres\u00eda, todo ego\u00edsmo y discriminaci\u00f3n, abriendo el coraz\u00f3n a la hermandad universal, aceptando con amor sincero a otras personas diferentes por su religi\u00f3n, origen \u00e9tnico, cultura, color de la piel, clase social: a personas hasta entonces desconocidas. Esto, sin embargo, puede provocar la hostilidad por parte de la familia y de la comunidad a las cuales no les gusta lo que es diferente: no aceptan las innovaciones que pueden socavar sus tradiciones y creencias, no entienden y rechazan esta nueva forma de vida, que es una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n, espiritual y social. Como Lucas mismo dice: \u00abLa Ley y los Profetas llegan hasta Juan; desde entonces se anuncia la buena noticia del reino de Dios y todos se esfuerzan por entrar en \u00e9l\u00bb (Lc 16,16).<\/p>\n<p>La paz es una constante en los discursos de Jes\u00fas (cf Mt 5,9) y en sus reacciones, incluso frente a la provocaci\u00f3n y la violencia: es el pr\u00edncipe de la paz, es \u00abnuestra paz\u00bb (Ef 2,14). Aquellos a quienes Jes\u00fas interpela deben decidir en qu\u00e9 campo participar. El fuego que ofrece Jes\u00fas calienta los corazones, especialmente a aquellos que no saben ad\u00f3nde ir. Que \u00e9l nos acompa\u00f1e, como lo hizo de inc\u00f3gnito con los disc\u00edpulos de Ema\u00fas, quienes al final de un d\u00eda cansado y descorazonado profesaron: \u00ab\u00bfNo ard\u00eda nuestro coraz\u00f3n mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?\u00bb (Lc 24,32). Y fue el comienzo de un reinicio, la renovaci\u00f3n de una vocaci\u00f3n que, a pesar de las vacilaciones de los ap\u00f3stoles, el Se\u00f1or nunca hab\u00eda revocado. \u00abLos dones y la llamada de Dios son irrevocables\u00bb (Rom 11,29).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jueves 24 de octubre, 29a Semana del Tiempo Ordinario Fiesta o memoria de san Antonio Mar\u00eda Claret, obispo Lecturas del d\u00eda: Rom 6, 19-23 \/ Sal 1, 1-4.6 \/\u00a0 Lc 12, 49-53 En los textos b\u00edblicos de esta liturgia es posible ver un tema com\u00fan: la libertad otorgada por Dios\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/combonipca.org\/?p=2564\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[17],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2564"}],"collection":[{"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2564"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2564\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2566,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2564\/revisions\/2566"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2564"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2564"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2564"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}