{"id":3029,"date":"2020-06-13T18:17:32","date_gmt":"2020-06-14T00:17:32","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=3029"},"modified":"2020-07-09T11:34:01","modified_gmt":"2020-07-09T17:34:01","slug":"solemnidad-del-cuerpo-y-sangre-de-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/combonipca.org\/?p=3029","title":{"rendered":"Solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Reflexi\u00f3n del Evangelio<\/strong><\/p>\n<p><strong>Solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ciclo A, evangelio seg\u00fan san Juan 6, 51-58<\/strong><\/p>\n<p><strong>Domingo 14 de junio, 2020<\/strong><\/p>\n<p>Todo el Evangelio de hoy est\u00e1 en dos palabras que se recorren, \u201cpan\u201d y \u201cvida\u201d, comer y vivir. Vida, canto supremo de todo ser; vivir, grito ultimo de cada oraci\u00f3n, de cada Salmo; vivir para siempre, v\u00e9rtigo de nuestra esperanza. Pregunt\u00e9monos: \u00bfQu\u00e9 significa \u201cvivir\u201d? Yo vivo de personas. Me hacen vivir las personas, desde el amor que me ha concebido, a los encuentros de cada d\u00eda, a las miradas que abren a la confianza, o simplemente cuando me doy cuenta de que a alguien le importa algo de m\u00ed y de mi vida.<\/p>\n<div id=\"attachment_3030\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Corpus.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-3030\" decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-3030 size-medium\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Corpus-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Corpus-300x200.jpg 300w, https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Corpus-150x100.jpg 150w, https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Corpus-272x182.jpg 272w, https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Corpus.jpg 450w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-3030\" class=\"wp-caption-text\">De la boca de Dios viene el beso de amor con el cual inicia y termina cada vida.<\/p><\/div>\n<p>\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s me hace vivir? Las calidades, los deseos, las pasiones, la vocaci\u00f3n, todos aquellos germines de vida que el Creador ha puesto dentro de m\u00ed y que deben florecer en plenitud. Vivo sobretodo de mis fuentes, como un r\u00edo que vive si viven perennes sus fuentes; como un \u00e1rbol apretado a sus ra\u00edces.<\/p>\n<p>En la primera lectura Mois\u00e9s dice: \u201cEl hombre no vive de s\u00f3lo pan, sino de cuanto sale de la boca de Dios\u201d. Esa es la fuente. De la boca de Dios salen palabras que crean luz, agua, tierra, viento (Gen 1,3). De la boca de Dios viene el cosmos, viene el h\u00e1lito de vida que hace de un grumo de tierra una persona viva. De la boca de Dios vienen mis hermanos, que son palabra de Dios, anuncio de Dios, respiro de Dios. De la boca de Dios viene el beso de amor con el cual inicia y termina cada vida.<\/p>\n<p>Es fundamental saber \u201crecordar\u201d, como nos dec\u00eda la I lectura, mis fuentes, de adonde he iniciado. \u201cRecuerda todo el camino que el Se\u00f1or tu Dios te ha hecho recorrer\u201d, porque t\u00fa vives de Dios. \u00a1Recuerda! Porque olvidar es la ra\u00edz de todos los males, de todos los pecados. Recu\u00e9rdate del florecer de tu vida y de cuando en el desierto no encontrabas que arena y piedras y pensabas que ya no pod\u00edas m\u00e1s y Dios te ha salvado del naufragio y del extrav\u00edo entre las dunas. Recu\u00e9rdate del man\u00e1, bajado al improvisto, cuando ya no lo esperabas m\u00e1s.<\/p>\n<p>Si recordamos, veremos que en la vida no hay s\u00f3lo alacranes y serpientes. Cuando \u00e9ramos tristes o desesperados, desde el cielo ha llegado una fuerza, un amor, un canto, un amigo. Improvisamente se abrieron pasos a recordarnos que no vivimos solos, cerrados en el cerco tr\u00e1gico de nuestros problemas, sino que hay un Amor que crea sorpresas. Toda la liturgia es hacer memoria de eventos que de pasados se vuelven presentes: no conmemoraciones vac\u00edas, sino dialogo con mis fuentes, con mi vida profunda, con el Amor que es garant\u00eda de un futuro bello.<\/p>\n<p>Y la Eucarist\u00eda es hacer memoria de la fuente, del amor de Cristo que no ha guardado por s\u00ed mismo ni tampoco su cuerpo: \u201cTomad y comed\u201d; ni tampoco su sangre: \u201cTomad y bebed\u201d; ni tampoco su vida: \u201cYo estoy contigo todos los d\u00edas, hasta el consumirse del tiempo\u201d. Entonces yo recuerdo que si he sobrevivido \u2013 si no me he convertido yo mismo en un desierto \u00e1rido e inhospitalario \u2013 lo debo a Otro: yo vivo de Dios.<\/p>\n<p>Recordar es entonces dialogar con mi historia, tenerme en contacto con mi fuente. A cada Misa, con aquel peque\u00f1o pan en mi mano me pregunto c\u00f3mo Israel en el desierto (Ex 16,15): \u201c\u00bfMan hu?&nbsp; \u00bfQu\u00e9 es?\u201d.&nbsp; Es Jesucristo que enciende hambre de otra cosa para quien est\u00e1 saciado de s\u00f3lo pan. \u201c\u00bfQu\u00e9 es?\u201d. Es Jes\u00fas que vive don\u00e1ndose, a m\u00ed que no puedo vivir que de dones. Y vamos a la comuni\u00f3n, a cada Misa, caminamos a veces distra\u00eddos hacia el altar, y sin embargo Cristo no se niega. Aun cuando no se puede contar conmigo, Dios no se niega. Tiendo la mano en el signo del mendigo, en el signo del hambriento. Tiende la mano quien sabe no poder nada solo, quien necesita el medicamento y el sol, quien no puede vivir sin lo que viene desde afuera y desde lo alto. Y Cristo no se niega.<\/p>\n<p>La hostia no tiene ning\u00fan sabor, y, sin embargo, por un instante por lo menos, me asomo a la enormidad de lo que me est\u00e1 ocurriendo: estoy lleno de Dios. Despu\u00e9s de comulgar, me doy cuenta de que no tengo dones ni grandes cosas a ofrecer. Soy s\u00f3lo un hombre con su historia accidentada, pero adentro algo se abre para que se deposite la huella leve de Dios, leve como la hostia. Y me quedo en silencio, adorando al Se\u00f1or Jes\u00fas que nunca me abandona y quiere poco a poco asimilarme a s\u00ed mismo, \u201chabitar en m\u00ed y yo en \u00e9l\u201d, fortaleciendo en m\u00ed la certeza de vencer con \u00e9l tambi\u00e9n a la muerte, \u201cporque el que come este pan vivir\u00e1 para siempre&#8230; tiene vida eterna\u201d.<\/p>\n<p>El amor de Cristo recibido en la comuni\u00f3n, tiende adem\u00e1s a hacernos don y signo de amor para nuestros hermanos, pues \u201cel pan es uno, y as\u00ed nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo\u201d (1Cor 10,17). Ese es un llamado fuerte a superar el ritualismo religioso tradicional para ver en nuestros hermanos la presencia divina, sobre todo en los m\u00e1s pobres. Escuchemos algunos pasajes de una homil\u00eda de san Juan Cris\u00f3stomo que ve en los necesitados una \u201cpresencia real\u201d de Cristo como en la Eucarist\u00eda.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfDeseas honrar el cuerpo de Cristo? No lo desprecies, pues, cuando lo contemples desnudo en los pobres, ni lo honres aqu\u00ed, en el templo, con lienzos de seda, si al salir lo abandonas en su fr\u00edo y desnudez. Porque el mismo que dijo: <em>esto es mi cuerpo&#8230; afirm\u00f3<\/em> tambi\u00e9n: <em>tuve hambre y no me diste de comer&#8230; <\/em>El templo no necesita vestidos y lienzos, sino pureza de alma; los pobres, en cambio, necesitan que con sumo cuidado nos preocupemos de ellos&#8230; As\u00ed t\u00fa debes tributar al Se\u00f1or el honor que \u00e9l mismo te indic\u00f3, distribuyendo tus riquezas a los pobres&#8230;&nbsp; \u00bfDe qu\u00e9 te servir\u00eda adornar la mesa de Cristo con vasos de oro, si el mismo Cristo muere de hambre? Da primero de comer al hambriento y luego, con lo que te sobre, adornar\u00e1s la mesa de Cristo&#8230; Tu hermano afligido es un templo m\u00e1s precioso que el otro&#8230; Os exhorto a que sint\u00e1is mayor preocupaci\u00f3n por el hermano necesitado que por el adorno del templo&#8230; El pobre es el verdadero altar. \u00a1Ven\u00e9ralo!&#8230; Ese altar podr\u00e1s contemplarlo en cualquier lugar, en las calles y en las plazas; y a cada hora podr\u00e1s en ello celebrar tu liturgia\u201d. \u00a1Palabras duras, de un extremo radicalismo, que le valieron el exilio!<\/p>\n<p>Dec\u00eda el santo obispo Helder Camara, el d\u00eda del Corpus Domini de 1965: \u201cMe siento mal en salir a la calle llevando el Pan de la Eucarist\u00eda depositado en una custodia dorada, sabiendo que en el mismo tiempo el Cuerpo de Cristo es ignorado y maltratado en las personas pobres que yacen en las aceras, en los ni\u00f1os de calle&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>Cada vez que nos encontramos para celebrar la Eucarist\u00eda, entremos en el templo como mendigos de la Palabra y del Pan, y podamos salir como donadores de vida y de esperanza. \u201cLa Palabra de Dios, sobre todo en la Eucarist\u00eda, alimenta y refuerza interiormente a los cristianos y los vuelve capaces de un aut\u00e9ntico testimonio evang\u00e9lico en la vida cotidiana\u201d Papa Francisco EG 174).<\/p>\n<p>Am\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Padre Franco Noventa, mccj<\/strong><\/p>\n<p>P.S. Una curiosidad: la fiesta del Corpus Domini fue prescribida a toda la Iglesia por el Papa Urbano IV en el a\u00f1o 1264.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexi\u00f3n del Evangelio Solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo Ciclo A, evangelio seg\u00fan san Juan 6, 51-58 Domingo 14 de junio, 2020 Todo el Evangelio de hoy est\u00e1 en dos palabras que se recorren, \u201cpan\u201d y \u201cvida\u201d, comer y vivir. 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