{"id":3523,"date":"2021-03-19T08:00:35","date_gmt":"2021-03-19T14:00:35","guid":{"rendered":"http:\/\/combonipca.org\/?p=3523"},"modified":"2021-03-19T08:02:01","modified_gmt":"2021-03-19T14:02:01","slug":"san-jose-en-el-camino-misionero-de-san-daniel-comboni","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/combonipca.org\/?p=3523","title":{"rendered":"San Jos\u00e9 en el camino misionero de san Daniel Comboni"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/sanjose.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3525\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/sanjose.jpg\" alt=\"\" width=\"735\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/sanjose.jpg 735w, https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/sanjose-300x163.jpg 300w, https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/sanjose-150x82.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 735px) 100vw, 735px\" \/><\/a><\/p>\n<p>(Extracto de un texto de P. Carmelo Casile Casavatore &#8211; febrero 2021)<\/p>\n<p><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p>En el coraz\u00f3n de la Cuaresma, el 19 de marzo, la Iglesia celebra la fiesta de San Jos\u00e9, al igual que celebra la de Mar\u00eda en el tiempo de Adviento, el 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada Concepci\u00f3n.<\/p>\n<p>La Carta Apost\u00f3lica <em>Patris Corde<\/em> del Papa Francisco, con motivo del 150 aniversario de la declaraci\u00f3n de San Jos\u00e9 como Patr\u00f3n de la Iglesia Universal, es una invitaci\u00f3n a toda la Iglesia a fijar su mirada contemplativa en la figura de San Jos\u00e9, que es una figura clave para comprender algunas dimensiones esenciales de la vocaci\u00f3n cristiana. Es una invitaci\u00f3n, por tanto, a ir m\u00e1s all\u00e1 de la imagen de la iconograf\u00eda tradicional, que a menudo nos presenta a San Jos\u00e9 como un anciano de barba y pelo blanco o calvo, con una expresi\u00f3n algo triste y una mirada distante, casi preocupada, encorvada bajo el peso de su destino, para identificar el misterio hist\u00f3rico-salv\u00edfico en los datos constitutivos de su personalidad en el contexto de la Sagrada Familia.<\/p>\n<p>Para nosotros, los combonianos, es una invitaci\u00f3n a recordar la inspiraci\u00f3n original del Fundador. De hecho, la Sagrada Familia de Nazaret influy\u00f3 mucho en la vida espiritual y el servicio misionero de San Daniele Comboni y sus primeros compa\u00f1eros y en la tradici\u00f3n del Instituto.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Jos\u00e9, modelo de paternidad<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>La Carta Apost\u00f3lica del Papa Francisco nos presenta la figura de Jos\u00e9 como modelo de paternidad, como hombre con coraz\u00f3n de padre, Patris corde: \u00abCon coraz\u00f3n de padre: as\u00ed amaba Jos\u00e9 a Jes\u00fas, llamado en los cuatro Evangelios \u00abhijo de Jos\u00e9\u00bb.<\/p>\n<p>Los dos evangelistas que resaltaron su figura, Mateo y Lucas, cuentan poco, pero lo suficiente para dejar claro el tipo de padre que fue y la misi\u00f3n que le encomend\u00f3 la Providencia.<\/p>\n<p>Sabemos que era un humilde carpintero (cf. Mt 13,55), desposado con Mar\u00eda (cf. Mt 1,18; Lc 1,27); un \u00abhombre justo\u00bb (Mt 1,19), siempre dispuesto a cumplir la voluntad de Dios manifestada en su Ley (cf. Lc 2,22, 27, 39) y a trav\u00e9s de nada menos que cuatro sue\u00f1os (cf. Mt 1,20; 2,13, 19, 22). Tras un largo y penoso viaje desde Nazaret hasta Bel\u00e9n, vio nacer al Mes\u00edas en un establo, porque en otro lugar \u00abno hab\u00eda sitio para ellos\u00bb (Lc 2,7). Fue testigo de la adoraci\u00f3n de los pastores (cf. Lc 2,8-20) y de los Magos (cf. Mt 2,1-12), que representaban respectivamente al pueblo de Israel y a los pueblos paganos.<\/p>\n<p>Tuvo la valent\u00eda de asumir la paternidad legal de Jes\u00fas, a quien impuso el nombre revelado por el \u00c1ngel: \u00abLe llamar\u00e1s Jes\u00fas, porque \u00e9l salvar\u00e1 a su pueblo de sus pecados\u00bb (Mt 1,21). Como es sabido, dar un nombre a una persona o a una cosa entre los pueblos antiguos significaba alcanzar la condici\u00f3n de miembro, como hizo Ad\u00e1n en el relato del G\u00e9nesis (cf. 2,19-20).<\/p>\n<p>En el Templo, cuarenta d\u00edas despu\u00e9s de su nacimiento, Jos\u00e9 y su madre ofrecieron al Ni\u00f1o al Se\u00f1or y escucharon con sorpresa la profec\u00eda que Sime\u00f3n hizo sobre Jes\u00fas y Mar\u00eda (cf. Lc 2,22-35). Para defender a Jes\u00fas de Herodes, se qued\u00f3 como extranjero en Egipto (cf. Mt 2,13-18). De regreso a su patria, vivi\u00f3 escondido en la peque\u00f1a y desconocida aldea de Nazaret, en Galilea -de donde, se dec\u00eda, \u00abno sale ning\u00fan profeta\u00bb y \u00abnunca puede venir nada bueno\u00bb (cf. Jn 7,52; 1,46)-, lejos de Bel\u00e9n, su lugar de nacimiento, y de Jerusal\u00e9n, donde estaba el Templo. Cuando, durante una peregrinaci\u00f3n a Jerusal\u00e9n, perdieron a Jes\u00fas de doce a\u00f1os, \u00e9l y Mar\u00eda lo buscaron con angustia y lo encontraron en el Templo mientras discut\u00eda con los doctores de la Ley (cf. Lc 2,41-50)\u00bb.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/San-Jose1.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3526\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/San-Jose1.jpg\" alt=\"\" width=\"630\" height=\"632\" srcset=\"https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/San-Jose1.jpg 630w, https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/San-Jose1-300x300.jpg 300w, https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/San-Jose1-150x150.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 630px) 100vw, 630px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Jos\u00e9 es un verdadero padre, aunque no sea padre; una figura nueva, por descubrir y que no se parece en nada a ciertos estereotipos tradicionales. De ah\u00ed las diversas calificaciones que se avanzan sobre este tipo de paternidad: como padre putativo, adoptivo, legal, virginal&#8230; sin que ninguna de ellas sea exhaustiva.<\/p>\n<p>De hecho, \u00abJos\u00e9 no se encontr\u00f3 por casualidad para ser el padre de Jes\u00fas. Si las circunstancias (la vivienda, la edad, el parentesco, el amor, etc.) le hab\u00edan llevado naturalmente a unir su vida a la de Mar\u00eda con el v\u00ednculo del matrimonio, llega este momento divino en el que Dios entra como due\u00f1o en el santuario dom\u00e9stico para inaugurar esa \u00abeconom\u00eda\u00bb superior que exige una nueva generaci\u00f3n no dependiente de la carne y la sangre. Los lazos anteriores no se disuelven, y precisamente por eso Jos\u00e9 es instado por el \u00e1ngel a mantener a Mar\u00eda con \u00e9l; pero debe comprender que la parte que est\u00e1 tomando en el plan de redenci\u00f3n le hace \u00abpadre\u00bb en un orden de \u00abparentesco\u00bb que no es igual al orden natural de los \u00abhermanos y hermanas\u00bb (= parientes) del Se\u00f1or. El parentesco de sangre no es el que puede reclamar derechos en el reino de Dios. Jos\u00e9 pasa a formar parte de una familia que s\u00f3lo tiene su origen en la iniciativa divina. Esta entrada supone una llamada de lo alto y una respuesta impregnada de obediencia de fe, instrumentos de la nueva generaci\u00f3n. El verdadero parentesco que une a uno con Jes\u00fas no puede fundarse en derechos personales y naturales, sino en la sola voluntad divina\u00bb (cfr. Mt 12, 15; Lc 11, 27: T. Stramare).<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><strong>El desierto, el entorno espiritual de Jos\u00e9<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Jos\u00e9, un hombre distinguido pero oculto, viene de la experiencia de esconderse en el desierto.<\/p>\n<p>Una lectura cuidadosa de la Biblia muestra que pr\u00e1cticamente todos los hombres a los que Dios utiliz\u00f3 con mayor poder pasaron por el desierto, algunos en el sentido m\u00e1s literal, otros en el sentido espiritual. El enfoque del desierto es el descubrimiento de la voluntad de Dios y la entrega generosa a esa voluntad cuando se manifiesta en las circunstancias normales de la vida.<\/p>\n<p>En el Evangelio encontramos en la persona de Jos\u00e9 una figura maravillosa de hombre del desierto, que vive en continua contemplaci\u00f3n y no busca otra cosa que descubrir y cumplir la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>Mateo expresa toda esta maravillosa realidad en una sola frase: \u00abJos\u00e9 era un hombre justo\u00bb (Mt 1,19). El propio Mateo habla de tres \u00absue\u00f1os\u00bb que tuvo Jos\u00e9.<\/p>\n<p>\u00abMientras pensaba en estas cosas, he aqu\u00ed que un \u00e1ngel del Se\u00f1or se le apareci\u00f3 en sue\u00f1os y le dijo: \u00abJos\u00e9, hijo de David, no temas tomar contigo a Mar\u00eda, tu mujer, porque lo que en ella se engendra es del Esp\u00edritu Santo\u00bb\u00bb. (Mt 1,20).<\/p>\n<p>Durante la persecuci\u00f3n de Jes\u00fas por parte de Herodes, \u00abun \u00e1ngel del Se\u00f1or se le apareci\u00f3 a Jos\u00e9 en sue\u00f1os y le dijo: &#8216;Lev\u00e1ntate, toma al ni\u00f1o y a su madre contigo y huye a Egipto, y qu\u00e9date all\u00ed hasta que yo te diga'\u00bb (Mt 2,13). (Mt 2,13).<\/p>\n<p>En el tercer y \u00faltimo lugar el Evangelio narra lo que sigue: \u00abCuando Herodes muri\u00f3, un \u00e1ngel del Se\u00f1or se le apareci\u00f3 a Jos\u00e9 en sue\u00f1os y le dijo: \u00abLev\u00e1ntate, toma al ni\u00f1o y a su madre contigo y vete a la tierra de Israel\u00bb\u00bb. (Mt 2,19-20).<\/p>\n<p>La teolog\u00eda del cristianismo primitivo, teniendo siempre en cuenta el gran valor de la oraci\u00f3n, ha dado ya la explicaci\u00f3n de estos pasajes evang\u00e9licos: en la meditaci\u00f3n (= en el \u00absue\u00f1o\u00bb), una realidad tan profunda en la que la vida alcanza los \u00faltimos l\u00edmites del universo, el destino eterno del propio hombre, su vocaci\u00f3n, puede hacerse perceptible y visible (= el \u00ab\u00e1ngel\u00bb); en la meditaci\u00f3n se transpira la misi\u00f3n inconfundible del hombre.<\/p>\n<p>Mientras meditaba tranquilamente en el silencio de la noche, Jos\u00e9 pudo penetrar en el destino de Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Atormentado por la duda y la incertidumbre, Jos\u00e9, poni\u00e9ndose en profunda oraci\u00f3n, pudo presentir el misterio de la Encarnaci\u00f3n. Fue entonces cuando acept\u00f3 de buen grado el mensaje del \u00e1ngel.<\/p>\n<p>Siempre llev\u00f3 su vida en un clima de fe y confianza, a pesar de las incertidumbres, los imprevistos e incluso la oscuridad que envolv\u00eda su alma.<\/p>\n<p>Gracias a su vida sencilla y humilde, Jes\u00fas era su hijo quiz\u00e1 m\u00e1s que si \u00e9l mismo lo hubiera engendrado: \u00ab\u00bfNo es \u00e9ste, Jes\u00fas, el hijo de Jos\u00e9?\u00bb (Jn 6,42), \u00ab\u00bfNo es \u00e9ste el hijo de Jos\u00e9?\u00bb (Lc 4,22), \u00ab\u00bfNo es el hijo del carpintero?\u00bb (Mt 13,55), \u00abJes\u00fas ten\u00eda unos treinta a\u00f1os y era hijo, como se cre\u00eda, de Jos\u00e9\u00bb (Lc 3,23).<\/p>\n<p>Jos\u00e9 fue el gran peregrino de la humanidad, del universo. Sus manos estaban siempre vac\u00edas. Dios demostr\u00f3 su amor de muchas maneras, y sin embargo Jos\u00e9 nunca emiti\u00f3 una queja. Al final, todo lo que ten\u00eda que hacer era dejar el mundo y llevarse con \u00e9l a la eternidad las dudas en las que hab\u00eda estado luchando. Todo se transformar\u00eda en el Amor m\u00e1s all\u00e1 del cual no quedar\u00eda nada m\u00e1s por desear.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n podemos estar seguros de que el amor de Jos\u00e9 por Mar\u00eda era sincero y profundo. Una voz (la del \u00e1ngel) rompi\u00f3 el silencio en el que estaba sumido y le anunci\u00f3 unos acontecimientos que nunca pudo comprender del todo (cf. Mt 1,20). Pero Jos\u00e9 obedeci\u00f3, aunque no entend\u00eda.<\/p>\n<p>Antes de que se completara el misterio de su Hijo (al que ni siquiera pod\u00eda llamar Hijo), y antes de que Jes\u00fas cumpliera su misi\u00f3n en la cruz, Jos\u00e9 ya hab\u00eda asumido la carga de un destino y una misi\u00f3n similares a los de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Era una misi\u00f3n interior. Y de hecho fue un hombre sufriente y abnegado, crucificado.<\/p>\n<p>Por eso, Jos\u00e9 es un hombre del desierto, aunque nunca haya salido de su casa y de su taller, ya que el punto de apoyo del desierto es la contemplaci\u00f3n y, a trav\u00e9s de ella, el abandono total de s\u00ed mismo a la voluntad de Dios (cf. Ladislao Boros, <em>Cristo e os homens diante da tenta\u00e7\u00e3o<\/em>, Ed.)<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><strong>\u00abLa poes\u00eda de la grandeza de San Jos\u00e9\u00bb.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Comboni entr\u00f3 en comuni\u00f3n con San Jos\u00e9 desde su formaci\u00f3n juvenil en el Instituto de Mazza, donde ingres\u00f3 en 1843. En la iglesia del Instituto dedicada a San Carlos, se puso a contemplar aquel cuadro que Don Mazza hab\u00eda colocado all\u00ed para simbolizar \u00ablas principales devociones\u00bb que \u00abquer\u00eda inculcar a los j\u00f3venes\u00bb: en el centro el Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas con el Coraz\u00f3n Inmaculado de Mar\u00eda y San Jos\u00e9 a su lado. Tal vez de ah\u00ed provenga el hecho de que la referencia a San Jos\u00e9 en uni\u00f3n con los Corazones de Jes\u00fas y Mar\u00eda aparezca con frecuencia en los escritos de Comboni.<\/p>\n<p>Este per\u00edodo es fundamental para entender la forma en que Comboni se relacionaba con San Jos\u00e9. Nacido, en efecto, en el seno de una familia pobre y educado en un Instituto pobre bajo la mirada de San Jos\u00e9, se vio obligado a fundar su obra pr\u00e1cticamente \u00abde la nada\u00bb. Encontr\u00e1ndose casi solo en la organizaci\u00f3n de una obra colosal, le result\u00f3 obvio, en su l\u00f3gica de fe, dirigirse con confianza a San Jos\u00e9, elegirlo como ec\u00f3nomo de la Misi\u00f3n y acudir a \u00e9l con desenfadada confianza cada vez que se encontrara en apuros.<\/p>\n<p>Por lo tanto, no es dif\u00edcil ver que los textos en los que Comboni expresa su relaci\u00f3n con San Jos\u00e9 encuentran sus ra\u00edces espirituales en la formaci\u00f3n religiosa que recibi\u00f3 en Verona. En ellos desarroll\u00f3 el sentido de la Providencia inculcado en el Instituto Mazza, encontrando muy concretamente en San Jos\u00e9 el instrumento celestial y seguro de la misma. Este hecho es indispensable para comprender que el modo de expresarse de Comboni sobre San Jos\u00e9 nunca se limita a los intereses puramente materiales, sino que surge siempre de una relaci\u00f3n hecha de \u00abesp\u00edritu y fe\u00bb y se extiende al campo espiritual y misionero.<\/p>\n<p>Esta relaci\u00f3n se profundiz\u00f3 despu\u00e9s de que P\u00edo IX, durante el Concilio Vaticano I, el 8 de diciembre de 1870, proclamara a San Jos\u00e9 Patrono de la Iglesia universal.<\/p>\n<p>A partir de este acto del Magisterio, la relaci\u00f3n especial de Comboni con San Jos\u00e9 adquiri\u00f3 mayor consistencia. Comboni, de hecho, ve\u00eda la Misi\u00f3n como una funci\u00f3n de la Iglesia y as\u00ed, para \u00e9l, si San Jos\u00e9 era \u00abProtector de la Iglesia universal\u00bb, era tambi\u00e9n Protector de la Negritud.<\/p>\n<p>Desde ese momento Comboni comenz\u00f3 a venerarlo como Protector de la Iglesia Cat\u00f3lica y del N\u00edger, y con mayor raz\u00f3n lo confirm\u00f3 como Ec\u00f3nomo de la Misi\u00f3n, aclarando as\u00ed la profunda fe en la Providencia que siempre lo hab\u00eda animado de joven. As\u00ed, partiendo de su intensa devoci\u00f3n personal y en sinton\u00eda con la tradici\u00f3n eclesial, para Comboni, San Jos\u00e9 es Protector, Patr\u00f3n, Patriarca, Padre de la Negritud, Rey de los caballeros, etc.<\/p>\n<p>Hacia el final de su vida, en una carta enviada a Sembianti desde El-Obeid el 20\/4\/1881, habla de la \u00abpoes\u00eda de la grandeza de San Jos\u00e9\u00bb:<\/p>\n<p>\u00abSiempre me olvidaba de rogarte que cobraras de Monsig. Stegagnini&#8230; las diversas copias de las dos operetas sobre el Sagrado Coraz\u00f3n y sobre San Jos\u00e9&#8230; me gustar\u00eda m\u00e1s que cada misionero y cada hermana en \u00c1frica Central poseyeran y se familiarizaran bien con estos dos estupendos libros&#8230; para conocer bien las riquezas del Coraz\u00f3n de Jesucristo y la poes\u00eda de la grandeza de San Jos\u00e9.<\/p>\n<p>Estos dos tesoros, unidos a la ferviente devoci\u00f3n a la gran Madre de Dios, esposa inmaculada del gran Patr\u00f3n de la Iglesia Universal y de la Nigrizia, son un talism\u00e1n seguro para los que se ocupan de los intereses de las almas en \u00c1frica Central, aqu\u00ed en medio de las almas de ambos sexos de estos pa\u00edses, y dan valor y encienden la caridad para tratar familiar y casualmente [a las almas de la Nigrizia] con el fin de convertirlas a Cristo y a la Virgen\u00bb (Al P. Sembianti, de El-Obeid, 20\/4\/81, S 6652-6653).<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/sagrada-familia.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3524\" src=\"http:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/sagrada-familia.jpg\" alt=\"\" width=\"512\" height=\"396\" srcset=\"https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/sagrada-familia.jpg 512w, https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/sagrada-familia-300x232.jpg 300w, https:\/\/combonipca.org\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/sagrada-familia-150x116.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Este texto es muy significativo porque nos ayuda a comprender en profundidad la experiencia de Comboni en su relaci\u00f3n con San Jos\u00e9. Como fue escrito hacia el final de su vida y se refer\u00eda a sus misioneros, asume casi el significado de un testamento espiritual para todos los misioneros combonianos de todos los tiempos.<\/p>\n<p>En particular, la expresi\u00f3n \u00abla poes\u00eda de la grandeza de San Jos\u00e9\u00bb nos hace comprender que San Jos\u00e9, en la oraci\u00f3n de Comboni, es mucho m\u00e1s que el ec\u00f3nomo celestial de la Misi\u00f3n, aunque esta expresi\u00f3n provenga ya de un coraz\u00f3n movido por el \u00abesp\u00edritu y la fe\u00bb; nos hace comprender que sobre la repetici\u00f3n de las f\u00f3rmulas de la oraci\u00f3n de petici\u00f3n emerge en Comboni la profundidad de su afecto por San Jos\u00e9, en un contexto de comuni\u00f3n, estima y confianza, que le lleva a colocarlo entre los \u00abtesoros\u00bb de su vida, junto al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas y al Coraz\u00f3n de Mar\u00eda.<\/p>\n<p>Para leer en profundidad el afecto de Comboni en su comuni\u00f3n con este tesoro que es San Jos\u00e9, nos puede ayudar el siguiente texto de J. Benigne Bossuet, que parece hacerse eco de las palabras de Comboni:<\/p>\n<p>\u00abDios busc\u00f3 a un hombre seg\u00fan su propio coraz\u00f3n para poner en sus manos lo que m\u00e1s apreciaba: me refiero a la persona de su Hijo \u00fanico, a la integridad de su santa Madre, a la salvaci\u00f3n del g\u00e9nero humano&#8230; Busc\u00f3 a un hombre a\u00fan m\u00e1s desconocido, a un pobre trabajador, es decir, a Jos\u00e9, para confiarle una misi\u00f3n, de la que los \u00e1ngeles se sentir\u00edan honrados, pues entendemos que al hombre seg\u00fan el propio coraz\u00f3n de Dios hay que buscarlo en el coraz\u00f3n, y que son las virtudes desconocidas las que le hacen merecedor de esta alabanza.<\/p>\n<p>Si alguna vez hubo un hombre al que Dios se entreg\u00f3 con gusto, \u00e9ste es sin duda Jos\u00e9, que lo tiene en su casa y en sus manos, y que est\u00e1 presente a todas horas, m\u00e1s en su coraz\u00f3n que ante sus ojos&#8230;. La Iglesia no tiene nada m\u00e1s ilustre, porque no tiene nada m\u00e1s oculto\u00bb.<\/p>\n<p>Ciertamente Jos\u00e9 emerge en el coraz\u00f3n de Comboni como el \u00abtipo\u00bb del hombre creyente que encarna el misterio de la Providencia divina (S 314), que gobierna con su \u00abpatrocinio universal\u00bb toda la Historia de la Salvaci\u00f3n. Es el hombre silencioso, que medita, obedece y calla, en una total disponibilidad al proyecto de Dios sobre \u00e9l, lo que le convierte en el \u00abmodelo\u00bb del misionero de la Negritud, que Comboni describe en el cap\u00edtulo X de las Reglas de 1871: \u00abLa vida de un hombre, que de manera absoluta y perentoria llega a romper toda relaci\u00f3n con el mundo y con las cosas m\u00e1s queridas seg\u00fan la naturaleza, debe ser una vida de esp\u00edritu y de fe\u00bb (S 2698).<\/p>\n<p>La vida de Comboni se traduce en no pedir \u00aba Dios las razones de la misi\u00f3n que ha recibido, sino trabajar en su palabra, y en la de sus representantes, como instrumento d\u00f3cil de su adorable voluntad\u00bb (cf. S 2702).<\/p>\n<p>Jos\u00e9, habiendo cumplido su papel de conocer el misterio de la Encarnaci\u00f3n y llevarlo a cabo, insertando a Cristo en el pueblo de la salvaci\u00f3n, se eclipsa. Y el misionero \u201cen cada evento repite con profunda convicci\u00f3n y viva exultaci\u00f3n: <em>servi inutiles sumus; quod debuimus facere fecimus<\/em>. Luc. XVII\u201d (S 2702).<\/p>\n<p>Comboni, despu\u00e9s de haber hecho suya la \u00abfilosof\u00eda de la Cruz\u00bb (S 2326), viendo en ella a su \u00abesposa para siempre\u00bb (S 1710), despu\u00e9s de haber sentido profundamente su peso, mientras a su alrededor reinaban las tinieblas y el aislamiento moral absoluto, pronunci\u00f3 palabras que atestiguan la autenticidad de su hero\u00edsmo apost\u00f3lico, fundado en una fe pura y en un amor ardiente por \u00c1frica que deb\u00eda salvarse, que lo asemejaba al Traspasado en la Cruz:<\/p>\n<p>\u00abAunque estoy seguro de que pronto sucumbir\u00e9 a muchas cruces, que en conciencia pienso que no merezco, sin embargo, sea siempre bendito mi Jes\u00fas, verdadero vindicador de la inocencia y protector de los afligidos; la Negritud se convertir\u00e1, y si en el mundo no tengo consuelo, lo tendr\u00e9 en el cielo. Hay Jes\u00fas, Mar\u00eda, Jos\u00e9, y si los hombres fallan, no es Dios quien salvar\u00e1 la Negritud\u00bb (Al Padre Sembianti de El Obeid, 9 de julio de 1881, S 6815).<\/p>\n<p>Ocurre en Comboni lo mismo que le ocurri\u00f3 a Jos\u00e9, que vivi\u00f3 su vida terrena inmerso en la adoraci\u00f3n de Dios, a quien se encomend\u00f3 totalmente, y al mismo tiempo se ocup\u00f3 diariamente de un duro trabajo material, y antes de que se cumpliera el misterio de \u00absu Hijo\u00bb, antes de que Jes\u00fas consumara su Misi\u00f3n en la Cruz, ya hab\u00eda tomado sobre s\u00ed el peso de un destino y una misi\u00f3n semejante a la de Jes\u00fas. Comboni canta \u00abla poes\u00eda de la grandeza de San Jos\u00e9\u00bb, ante todo con la confianza en su protecci\u00f3n; una confianza llevada hasta la audacia y expresada en t\u00e9rminos llenos de entusiasmo:<\/p>\n<p>\u00abEl Vicariato de \u00c1frica Central, gracias a la poderosa ayuda del ilustre Patriarca San Jos\u00e9, que se convirti\u00f3 en el verdadero Ec\u00f3nomo de \u00c1frica Central, despu\u00e9s de que el Santo Padre lo proclamara Protector de la Iglesia Cat\u00f3lica, nunca carecer\u00e1 de recursos suficientes\u00bb (Informe al Cardenal A. Franchi, Roma, 29 de junio de 1876, S 4170).<\/p>\n<p>\u00abAyer fue un d\u00eda feliz, porque pude hablar claramente con San Jos\u00e9. Entiendo que hay que ser audaz con este santo bendito\u00bb (A Monse\u00f1or Luigi di Canossa desde Viena, 20 de marzo de 1871, S 2416).<\/p>\n<p>\u00abSan Jos\u00e9 fue, es y ser\u00e1 siempre el rey de los caballeros, y un se\u00f1or de la casa, y un ec\u00f3nomo de mucho juicio, y tambi\u00e9n de buen coraz\u00f3n\u00bb (Al Card. Alessandro Barnabo de El Obeid, 12 de octubre de 1873, S 3434).<\/p>\n<p>\u00abViva San Jos\u00e9, Protector de la Iglesia Universal, y Ec\u00f3nomo de la Negritud\u00bb (Al Card. Alessandro Franchi desde Jartum, 26 de junio de 1875, S 3849).<\/p>\n<p>\u00abSan Jos\u00e9 es el verdadero padre de la Nigrizia\u00bb (Al Card. A. Franchi 1876, S 4025).<\/p>\n<p>Comboni vuelve a cantar \u00abla poes\u00eda de la grandeza de San Jos\u00e9\u201d, porque encuentra en \u00e9l un estilo ejemplar de \u00abseguimiento de Cristo\u00bb, que \u00absiendo rico, se hizo pobre por vosotros, para que os enriquecierais con su pobreza\u00bb (2 Cor 8,9):<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Oh! San Jos\u00e9 fue pobre para proveer a los dem\u00e1s\u00bb (S 1516). Y de nuevo: \u00abMi ec\u00f3nomo, aunque fue muy pobre en su vida, ahora que es el \u00e1rbitro de los tesoros del Cielo, nunca ha dejado de ayudarme\u00bb (S 3520).<\/p>\n<p>Es un estilo practicado por Comboni: pedir siempre en la tierra para dar a \u00c1frica<\/p>\n<p>Haber elegido a San Jos\u00e9 como ec\u00f3nomo de la Misi\u00f3n no fue para Comboni s\u00f3lo una consideraci\u00f3n piadosa, sino una realidad de hecho en la que cre\u00eda y confiaba, como muestra el siguiente texto:<\/p>\n<p>\u00abNo es, sin embargo, que haya perdonado a mi querido ec\u00f3nomo San Jos\u00e9, a quien me hab\u00eda recomendado un pr\u00f3spero viaje de Cordof\u00e1n a Jartum. Este querido Santo, habiendo permitido que me cayera tan terriblemente del camello, le grav\u00e9 bien con la multa de mil francos de oro cada d\u00eda que tuve que llevar el brazo al cuello; y como me vi obligado a llevar el brazo al cuello durante 82 d\u00edas, sin haber podido decir misa m\u00e1s que cinco veces, as\u00ed mi venerable mayordomo fue condenado a pagarme la multa de 82.000 francos. Faustino y Giovita Protectores de nuestra querida Di\u00f3cesis de Brescia (82\u00b0 d\u00eda de mi terrible ca\u00edda en el Desierto) gir\u00e9 sobre el querido Santo una letra de cambio de cuatro mil cien Marenghi pagadera en seis meses; y ya ahora me doy cuenta de que el buen Ec\u00f3nomo hace, como de costumbre, honor a mi firma, pues desde ese d\u00eda hasta hoy que escribo a Vuestra Excelencia cobr\u00e9 n. 38.706 francos en oro, entre los que se encuentran 5.000 florines enviados por ese milagro de la caridad que es S.M. la Emperatriz Apost\u00f3lica Mar\u00eda Ana y el Emperador Fernando I de Praga, 4.000 francos de esa joya de verdadero pr\u00edncipe cat\u00f3lico que es S.A.R. el Duque de M\u00f3dena Francesco V de Viena.<\/p>\n<p>Mi tesorero entonces, aunque fue muy pobre en su vida, ahora que es el \u00e1rbitro de los tesoros del Cielo, nunca ha dejado de ayudarme; y en s\u00f3lo seis a\u00f1os y medio desde que empec\u00e9 la Obra me ha proporcionado 600.000 francos, es decir, me ha pagado facturas por treinta mil Marenghi. Le aseguro, Eminencia, que el Banco de San Jos\u00e9 es m\u00e1s s\u00f3lido que todos los bancos Rothschild. Mientras tanto, sin encontrarme con un solo c\u00e9ntimo de deuda, este buen ec\u00f3nomo mantiene dos casas en Verona, dos en El Cairo, dos en Jartum y dos en El-Obeid, capital del Cordof\u00e1n con m\u00e1s de 100.000 (cien mil) habitantes, donde por primera vez se celebr\u00f3 la misa y se ador\u00f3 a Jesucristo en 1872\u00bb (A monse\u00f1or Girolamo Verzieri, obispo de Brescia, desde Jartum, 10 de marzo de 1874, S 3519-3520).<\/p>\n<p>La confianza en San Jos\u00e9 es la fe en la Providencia, que ciertamente no fallar\u00e1 en una obra tan santa como la salvaci\u00f3n del pueblo nigeriano:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfC\u00f3mo se puede dudar de la divina Providencia, y de la del diligente Ec\u00f3nomo San Jos\u00e9, que, en s\u00f3lo ocho a\u00f1os y medio, y en tiempos tan calamitosos y dif\u00edciles, me envi\u00f3 m\u00e1s de un mill\u00f3n de francos para fundar y comenzar la obra de la Redenci\u00f3n de la Negritud en Verona, en Egipto y en el \u00c1frica interior? Los medios pecuniarios y materiales para sostener la Misi\u00f3n son lo \u00faltimo en lo que pienso. S\u00f3lo reza&#8230; Si se produjera un cataclismo en Francia, Prusia y Austria, entonces, junto con \u00c1frica Central, casi todas las misiones del mundo correr\u00edan la misma suerte. Entonces San Jos\u00e9 permanecer\u00e1 siempre triunfante sobre todos los cataclismos del universo; y por mi parte la esperanza permanecer\u00e1 siempre invicta\u00bb (Informe al Card. Alessandro Franchi, Roma, 29 de junio de 1876, S 4171, 4175).<\/p>\n<p>La confianza de Comboni en San Jos\u00e9 se extendi\u00f3 del campo temporal al espiritual y misionero. La protecci\u00f3n de San Jos\u00e9 abraz\u00f3 la misi\u00f3n y los Institutos fundados para la Misi\u00f3n:<\/p>\n<p>\u00abTengo una firme esperanza en el Divino Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, que tambi\u00e9n palpit\u00f3 por Nigrizia, en nuestra Se\u00f1ora del Sagrado Coraz\u00f3n, y en ese querido ec\u00f3nomo y administrador general de \u00c1frica Central, San Jos\u00e9 protector de la Iglesia cat\u00f3lica, en cuya barba hay millones, y que puede ayudar a esta ardua, laboriosa e importante misi\u00f3n, porque su Jes\u00fas tambi\u00e9n muri\u00f3 por Nigrizia&#8230; Jes\u00fas Mar\u00eda, y Jos\u00e9 palpitar\u00e1n en el coraz\u00f3n de los buenos cat\u00f3licos\u00bb (Al Can. Cristoforo Milone, 1878, S 5437).<\/p>\n<p>Al dar valor al rector P. Jos\u00e9 Sembianti, Comboni trat\u00f3 de inculcarle aquella confianza en San Jos\u00e9 que sent\u00eda viva en su propio coraz\u00f3n:<\/p>\n<p>\u00abMi querido Padre, tened valor y seguid adelante, y no os amilan\u00e9is, y sostenidos por el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas (a quien dedico la Iglesia que ahora quiero construir aqu\u00ed en El Cairo entre los Institutos masculino y femenino, y de la que el pr\u00f3ximo d\u00eda de Navidad pondr\u00e9 la primera piedra, y ya est\u00e1 todo excavado), por Nuestro Sagrado Coraz\u00f3n, por nuestro querido Beppo el ec\u00f3nomo &#8230;. triunfaremos en todo. No temo a todo el universo. Se trata de los intereses de Jes\u00fas y de la Iglesia, y nosotros<\/p>\n<p>En cuanto a los medios financieros en Verona, no piense en ello, Beppo estar\u00e1 all\u00ed para ayudarle en su necesidad\u00bb (Al P. Sembianti, 17\/12\/1880, S 6172.6182)<\/p>\n<p>En los \u00faltimos d\u00edas de su vida, Comboni vuelve a dar al rector P. Sembianti una confianza evang\u00e9lica, fundada en un profundo amor a Jes\u00fas:<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Confianza en Dios! que es tan rara incluso en las almas piadosas, porque se conoce y se ama tan poco a Dios y a Jesucristo. Si la gente conociera y amara de verdad a G. C., mover\u00eda monta\u00f1as&#8230; Os digo esto para advertiros que teng\u00e1is una confianza firme y decidida en Dios, en la Virgen y en San Jos\u00e9&#8230; Modicae fidei, \u00bfquare dubitasti? Que lo haga todo, y que rece a San Jos\u00e9 ad hoc\u00bb (Al P. Sembianti 13.9.1881, S 7062-7063.7067).<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong>Los \u00abtres queridos objetos de nuestro amor\u00bb.<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Para Comboni la Sagrada Familia constituye \u00abuna sant\u00edsima Tr\u00edada\u00bb, formada por Jes\u00fas, Mar\u00eda y Jos\u00e9, a los que venera como \u00abtres queridos objetos de nuestro amor\u00bb y a los que conf\u00eda sus Institutos de El Cairo (S 5891; 5866).<\/p>\n<p>La relaci\u00f3n de Comboni con la Sagrada Familia, iniciada durante los a\u00f1os de formaci\u00f3n en el Instituto Mazza, se profundiz\u00f3 con la peregrinaci\u00f3n a Tierra Santa y luego a Egipto, donde la Sagrada Familia, guiada por Jos\u00e9, huy\u00f3 de la persecuci\u00f3n de Herodes y permaneci\u00f3 durante siete a\u00f1os.<\/p>\n<p>En la peregrinaci\u00f3n a Tierra Santa, Comboni, que la \u00abvisit\u00f3\u00bb, fue claramente \u00abvisitado\u00bb por los misterios de la vida de Cristo que se cumplieron en esos lugares.<\/p>\n<p>Comboni se reencontr\u00f3 con la Sagrada Familia y el papel providencial de San Jos\u00e9 en El Cairo, con motivo de las primeras fundaciones (1867). Se trata de los Institutos de El Cairo, llamados: Instituto del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, rama del Instituto de Verona (S 2895) y el Instituto del Sagrado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda: \u00abHe alquilado&#8230; el Convento de los Maronitas en El Cairo Vecchio que tiene una antigua casa anexa, a cien pasos de la gruta de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda. V. M., donde es tradici\u00f3n que se aloj\u00f3 la Sagrada Familia durante su exilio en Egipto. En las dos casas que dividen una iglesia bastante c\u00f3moda he abierto y puesto en marcha dos peque\u00f1os Institutos, que andan muy bien por la gracia de Dios\u00bb. (S 1578).<\/p>\n<p>El Instituto del Sagrado Coraz\u00f3n de Mar\u00eda para la regeneraci\u00f3n de \u00c1frica se conf\u00eda a las Hermanas de San Jos\u00e9 de la Aparici\u00f3n: \u00ab\u00bfNo debemos admirar en todo esto a la adorable Providencia, que eligi\u00f3 precisamente a las Hijas de San Jos\u00e9 como primeras directoras de nuestro primer Instituto para la conversi\u00f3n de \u00c1frica? Una serie de circunstancias providenciales dieron origen a esta obra en la famosa tierra de los faraones, a pocos pasos de la Santa Cueva, donde aquel gran Patriarca vivi\u00f3 con la Sagrada Familia, y su presencia durante siete a\u00f1os hizo caer los \u00eddolos de Egipto y fund\u00f3 en su lugar la fe en Jesucristo y un seminario de vida religiosa, que produjo muchos h\u00e9roes para el Cielo, y extendi\u00e9ndose por todas partes, embelleci\u00f3 la Iglesia cat\u00f3lica con muchos modelos de virtud. Por sus maravillosas obras y sus gloriosas realizaciones en todo el universo, ha coronado a la Iglesia con triunfos en todas las \u00e9pocas y la coronar\u00e1 hasta el fin del mundo\u00bb (S 1804).<\/p>\n<p>Escribir en la tarjeta. En 1874, el P. Franchi pudo afirmar que los \u00abbuenos efectos\u00bb que se registraron en este Instituto deb\u00edan atribuirse en primer lugar a la \u00abprotecci\u00f3n providencial de San Jos\u00e9\u00bb, pero tambi\u00e9n al \u00abamor y la confianza que alimentaban hacia este querido Santo su padre\u00bb (S 3672).<\/p>\n<p>En estos Institutos Comboni se comprometi\u00f3 a respirar el aire sano de la Sagrada Familia, donde se vive de manera sublime el misterio de la comuni\u00f3n con Dios. De hecho, realiza el servicio de animador que, entre elementos \u00abtodos dispares\u00bb, est\u00e1 llamado a crear \u00abuna perfecta armon\u00eda, y a reducirlos a la unidad de prop\u00f3sito y de bandera\u00bb (S 2508).<\/p>\n<p>Estamos en presencia del Cen\u00e1culo de los Ap\u00f3stoles esbozado sobre las huellas de la Sagrada Familia, que se traduce poco a poco en una vida de comuni\u00f3n, bajo el estandarte de la primera comunidad cristiana.<\/p>\n<p>Los \u201ctres objectos queridos\u201d del amor de Comboni tienen necesidad de un burro&#8230;<\/p>\n<p>Nos hace pensar y recordar que entre los \u00abtres objetos queridos\u00bb del amor de Comboni hay una presencia muy discreta y humilde pero preciosa y necesaria, que es el burro.<\/p>\n<p>En la Biblia, el asno es un animal de carga, un s\u00edmbolo de trabajo, de disponibilidad y se utiliza en tiempos de paz. Aparece por primera vez cuando, cargado de le\u00f1a para el sacrificio, acompa\u00f1a a Abraham en su camino hacia el monte Moria para sacrificar a Isaac (Gn 22:3,5).<\/p>\n<p>Un pasaje del libro de los N\u00fameros muestra al asno capaz de \u00abver\u00bb los signos de Dios y oponerse al hombre obtuso que no entiende la palabra de Dios (cf. N\u00fameros 22:23-35). El burro se convierte en una figura sapiencial porque reconoce la voluntad de Dios incluso antes que el hombre que se considera vidente.<\/p>\n<p>La figura del asno se presenta como una modesta montura del Mes\u00edas en se\u00f1al de humildad. El profeta Zacar\u00edas anuncia que el Mes\u00edas victorioso montar\u00e1 en un asno (9, 9). Los Evangelios presentan la entrada de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n sobre un burro. \u00c9l mismo pide a los disc\u00edpulos que le proporcionen un burro y es interesante observar que el burro es el \u00fanico personaje que Jes\u00fas dice necesitar (cf. Mt 21,2-7; Lc 19,29-38). A los ojos de los disc\u00edpulos y de la multitud, Jes\u00fas se presenta como el Mes\u00edas no violento, el portador de la paz, el que cumple la profec\u00eda de Zacar\u00edas.<\/p>\n<p>Comboni no menciona la presencia del asno entre los \u00abtres objetos queridos \u00bb de su amor, que nos propone tambi\u00e9n a nosotros, pero la realidad simbolizada por este animal se puede vislumbrar en su manera de concebir, vivir y planificar la vida misionera, como se puede ver en el cap\u00edtulo X de las Reglas de 1871. Aqu\u00ed, en efecto, se propone a s\u00ed mismo y al misionero \u00abconsiderarse como un individuo inobservado en una serie de trabajadores, que han de esperar los resultados no tanto de su trabajo personal como de un concurso y de una continuaci\u00f3n del trabajo misteriosamente manejado y utilizado por la Providencia\u00bb (cf. S 2700ss).<\/p>\n<p>Asumir el significado simb\u00f3lico del asno que nos ofrece la Biblia, en particular la historia de los \u00abtres queridos objetos de amor\u00bb de Comboni y la nuestra, nos estimula tambi\u00e9n a ampliar los horizontes de nuestra vida espiritual, acogiendo toda la vida, conscientes de estar en relaci\u00f3n con todos y con todo. \u00abIr m\u00e1s all\u00e1, trascenderse, no es forzar, acelerando sin l\u00edmites nuestro poder siempre en la direcci\u00f3n de expandirnos o afirmarnos, sino que es recoger en uno mismo el universo c\u00f3smico, tener conciencia de relaci\u00f3n con el todo, que es la grandeza y la belleza de nuestra vocaci\u00f3n de humanos, suspendidos entre la tierra y el cielo\u00bb (Jonny Dotti y Mario Aldegani, Giuseppe siamo noi, S. Paolo 2017, p. 119s).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Extracto de un texto de P. Carmelo Casile Casavatore &#8211; febrero 2021) INTRODUCCI\u00d3N En el coraz\u00f3n de la Cuaresma, el 19 de marzo, la Iglesia celebra la fiesta de San Jos\u00e9, al igual que celebra la de Mar\u00eda en el tiempo de Adviento, el 8 de diciembre, fiesta de la\u2026<\/p>\n<p> <a class=\"continue-reading-link\" href=\"https:\/\/combonipca.org\/?p=3523\"><span>Leer m\u00e1s<\/span><i class=\"crycon-right-dir\"><\/i><\/a> <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":""},"categories":[13],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3523"}],"collection":[{"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3523"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3523\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3529,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3523\/revisions\/3529"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3523"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3523"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/combonipca.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3523"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}