Misión, Pasión y Dignidad

El jueves 10 de octubre en la Fiesta de San Daniel Comboni, la Parroquia Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa ubicada en Barrio Cuba, Costa Rica, celebró la Eucaristía Solemne, donde varios acontecimientos reunieron a fieles y misioneros combonianos.

Fue el presbítero Víctor Hugo Castillo Matarrita mccj, Superior Provincial de Centroamérica, quien llevó adelante la reflexión homilética y agradeció el cariño por la familia misionera comboniana, tanto por los misioneros combonianos, como por las misioneras combonianas, las misioneras seculares, los laicos y laicas que sirven a la misión.

Fiesta en honor a San Daniel Comboni en Barrio Cuba, Costa Rica.

Pero, enfatizó, dirigiéndose a la Asamblea presente en el templo: “agradezco no solo el aprecio que tienen por esta familia misionera, sino por el cariño y el aprecio que tienen a su propia vocación misionera, a su propia vocación como hombres y mujeres bautizados”.

El sacerdote resaltó el lema del Mes Misionero Extraordinario convocado por el Papa Francisco: “Bautizados y Enviados”. “Es una Iglesia al servicio de la misión de Jesús”, indicó.

Destacó que este Mes Misionero Extraordinario, nos hace celebrar en el tiempo, los 100 años de la Carta Apostólica del Papa Benedicto XV escrita el 30 de noviembre de 1919: Maximum illud (sobre la propagación de la fe católica en el mundo entero).

Celebramos un Mes Misionero Extraordinario.

“Es recordar esta Carta no como letra muerta, sino como un documento de actualidad, actualidad que puede venir de la intención del Papa Francisco que le da a este mes de octubre, pues se necesita un nuevo impulso a la misión ad gentes, a la misión fuera de nuestras fronteras”.

Precisamente, esta celebración del centenario de esa Carta Apostólica es uno de los acontecimientos que el Padre Víctor destacó; también, hizo énfasis en el Sínodo sobre la Amazonia que tiene lugar en nuestra Iglesia Universal.

El Padre Víctor Hugo Castillo agradeció la propia vocación de cada uno como bautizado.

Reflexionó sobre el querer del Papa Francisco en ese lugar y momento determinado, para buscar la salvación del ser humano, y la naturaleza, nuestra Casa Común.

“La Amazonia no es una selva, es algo más que eso, es lugar de dignidad, de tantos hombres y mujeres indígenas que viven allá y se ven muchas veces estropeados en su dignidad, en esa relación profunda que existe entre el ser humano y la creación que se nos ha puesto en nuestras manos”, manifestó en su homilía.

El Padre Alfredo Del Toro Rodríguez mccj, cura párroco en Barrio Cuba.

El misionero pidió por los frutos de ese Sínodo, para que traiga frutos buenos, para que todos tomemos conciencia de que somos misioneros.

Hizo un llamado a no perder de vista a Cristo, para salir a misionar en este mundo post moderno que muchas veces relativiza la vida del hombre y la mujer.

 

San Daniel Comboni

Asimismo, a nivel del Instituto Misionero Comboniano, el Padre Víctor Hugo, señaló otros acontecimientos particulares: la celebración de los 40 años del Instituto, de presencia en Costa Rica. “Son 40 años en los que a través del trabajo y de la pasión misionera, los primeros misioneros han logrado cautivar el corazón no solamente de jóvenes, muchachos y muchachas de Costa Rica, sino también de Guatemala y de El Salvador”.

El Provincial señaló que son 40 años de forjar identidad y de dar respuesta a grandes desafíos. “Créanme que, al trabajar en otras culturas, el primer beneficiado es el propio misionero, la persona, porque humanamente se enriquece porque vive y toca con sus propias manos, con su propia experiencia la realidad que viven tantos hombres y mujeres que expresan la dimensión con Dios en una lengua, experiencia y cultura muy diferente a la del misionero o misionera”.

“La misión te hace otro, te hace otra, te transforma, te hace más humano, más humana y te lleva a la presencia de Dios para hacerla presente en esa realidad”, expresó.

Señaló que 40 años son pocos… pero son 40 años de una espiritualidad que mira a la cruz, que es capaz de darse y entregarse a través de Jesucristo.

Precisamente, el otro acontecimiento que destacó fue la Fiesta en honor a San Daniel Comboni, quien “invita a profundizar la espiritualidad del misterio del corazón traspasado de Cristo. Comboni, no se refiere a un órgano, se refiere a la totalidad de la persona. Cuando habla del corazón de Cristo Buen Pastor, habla que se corazón late con pasión misionera por la salvación de todos”.

Señaló el Padre Víctor Hugo Castillo que la misión solo se cumple “por amor, se lleva adelante por amor, en medio de la dificultades y sufrimientos, pero se va adelante en la misión. El misterio de la Cruz nos enseña a quedarnos ahí donde estamos pase lo que pase”.

Añadió también, en este marco la Asamblea Intercapitular que han vivido las hermanas misioneras combonianas en el mes de setiembre, donde han avanzado en la reflexión de la identidad de mujeres consagradas a la misión y han puesto por delante los desafíos hacia los próximos tres años, para responder desde la misión. El Padre Víctor ha acompañado este proceso.

Finalmente, en su homilía señaló: “la misión se nos confía a nosotros hombres y mujeres frágiles y es en esa fragilidad que vivimos nuestra misión, llevamos el mensaje del Evangelio en vasijas de barro como diría San Pablo, para que a través de esa fragilidad se manifieste la fuerza de Dios”.

“¡Que San Daniel interceda por nosotros! Para que cada uno y cada una sea signo de lo que nos dice el Papa Francisco: somos bautizados y enviados en una Iglesia que anuncia a Jesucristo muerto y resucitado”.

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