María es la madre que quiere el éxito de todos

En el día de la Virgen de la Medalla Milagrosa, la Parroquia de Barrio Cuba, que está bajo su patronazgo, celebró la Solemne Fiesta Patronal este martes 27 de noviembre de 2018.

La misa fue presidida por el cura párroco, el Pbro. Alfredo Del Toro Rodríguez, y concelebró el Padre Antonio Patané, vicario parroquial. Son ya 188 años desde que la Virgen Santísima se apareció a Santa Catalina Labouré, humilde religiosa vicentina. La Virgen venía vestida de blanco y junto a ella había un globo luciente sobre el cual estaba la cruz.

Muchos fieles llegaron a la celebración en Barrio Cuba, Costa Rica.

El Padre Del Toro habló de la historia de la Virgen de la Medalla Milagrosa y de estas palabras que todos invocamos para pedir su protección: «Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti». Palabras que también estaban en la aparición a Santa Catalina.

Una voz le dijo a Catalina que había que hacer una medalla semejante a lo que veía para que todas las personas que la lleven, sientan la protección de la Virgen. Apareció una M, sobre la M una cruz, y debajo los corazones de Jesús y María. Esto es lo que hoy está en la Medalla Milagrosa.

El párroco, en su homilía, detalló que Barrio Cuba es uno de los primeros barrios josefinos y que en medio de sus dificultades, es María la protectora, como lo es de toda la Iglesia presente en todo el mundo.

La Virgen es la Madre que nos cuida y quiere lo mejor para nosotros.

Esta Parroquia bajo el cuidado de los misioneros combonianos es también una parroquia misionera, y se nos invita a que mediante el ejemplo de María, estemos íntimamente unidos a Cristo.

«Para una madre no hay hijos malos, para una madre siempre está el querer que su hijo tenga éxito, que sea feliz, que tenga lo mejor», describió el sacerdote.

Es María quien ha triunfado también al lado de su Hijo e intercede por nosotros, la que nos anima a perseverar en la fe.

La Misa se inició a las 6:30 p.m. y cerró tres días de celebraciones en los cuales también hubo una procesión alrededor de las calles de Barrio Cuba el domingo 25 de noviembre. Antes de la Misa se cerró el Santo Rosario. Y al final de la Misa, se compartió un tamal, con todo el cariño que une a la familia de la Parroquia.

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