«Todos los días hay que decir al Señor, sí yo quiero»

Pbro. Luis Alberto Herrera, cura párroco en Aserrí, Pbro. Juan Diego Calderón mccj, formador en el Seminario de los combonianos, Pbro. Alfredo del Toro mccj, Vice Provincial y Cura párroco en Barrio Cuba, Pbro. Carlos Humberto Rodríguez mccj, encargado de animación misionera en la Provincia de Centroamérica y Pbro. Orlando Borghi mccj, formador en el Seminario.

El Instituto Misionero Comboniano está de fiesta por la vocación sacerdotal de uno de sus misioneros combonianos, que hoy en día presta servicio en la Provincia de Centroamérica. Se trata del Pbro. Carlos Humberto Rodríguez Cascante, costarricense y oriundo de Aserrí.

«El Señor nos ha llamado para estar en comunión con él», dijo el Pbro. Carlos Humberto, en su homilía, al celebrarse este 26 de agosto de 2018, la Misa de Acción de Gracias por su sacerdocio en la Parroquia San Luis Obispo de Tolosa en Aserrí. Precisamente, esta comunidad parroquial vio nacer la vocación sacerdotal del Padre Carlos. Fue el 7 de agosto de 1993, el día que se dio su ordenación sacerdotal.

En la celebración, el Padre Carlos agradeció a sus padres, presentes en la Eucaristía. Ellos son don Raúl Rodriguez y doña Oralia Cascante. También recordó que el 26 de agosto de 1968, murió su abuelita Florentina, es decir hace 50 años, la cual recuerda como su primer pérdida fuerte, que marcó su niñez, pues su abuelita también influyó de gran manera en su vida.

El Padre Carlos también rindió a modo de homenaje un agradecimiento a sus compañeros del Liceo de Aserrí, que hace 40 años dejaron el Colegio, y que estaban presentes, algunos de ellos en la celebración.

Dentro de su reflexión homilética, el sacerdote expresó que toda decisión conlleva una renuncia, pero recordó «que estar consagrado al Señor es una alegría muy grande, es una vida muy linda, estar consagrado al servicio misionero, es el regalo más grande, luego de la vida física que recibí, gracias a Dios y a mis padres».

Recordó que: «siguiendo al Señor las medias tintas no se valen». Señaló que hay experiencias dolorosas, pero también grandes alegrías, para descubrir que el Señor es «camino, verdad y vida, para todos, hombres y mujeres, que encontramos esta gracia a lo largo de nuestras vidas. No es fácil seguir al Señor».

El Padre Carlos mencionó algunos de los aspectos que debió superar en su vocación misionera, como las costumbres, como la lengua, como la comida, como las situaciones políticas de diversos países que se encontró en África.

«Es una renovación de tus promesas cada 24 años para ser fiel al Señor», enfatizó el sacerdote, quien reiteró: «todos los días hay que decir al Señor, sí yo quiero».

Compartimos el siguiente video de los primeros momentos de la celebración eucarística:

Y compartimos el siguiente video con otros momentos, en que se destaca la casa donde vivió su infancia el Padre Carlos, y escucharemos las palabras que envió el Padre Tesfaye Tadesse Gebresilasie, Superior General del Instituto Misionero Comboniano al Padre Carlos.

 

Un comentario

  1. Jeury Sebastián Martin Paredes

    Quiero ponerme en contacto con ustedes espero su mensaje muchas gracias..

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